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lunes, 22 de octubre de 2012
¿Hay lugar para Dios en el Big Bang?
Por BBC Mundo
El descubrimiento del bosón de Higgs está tan fresco que la exhibición en el museo de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (Cern) no se ha actualizado todavía.
En la obra expuesta -un cortometraje que proyecta imágenes del nacimiento del Universo en una enorme pantalla- el narrador pregunta: "¿Encontraremos el bosón de Higgs?"
Ahora que finalmente ha sido visto -un descubrimiento científico que nos acerca más que nunca a los primeros momentos después del Big Bang- Cern ha abierto sus puertas a eruditos que toman un enfoque muy diferente hacia la pregunta de cómo se creó el Universo.
El 15 de octubre, un grupo de teólogos, filósofos y físicos se reunió dos días en Ginebra para hablar sobre el Big Bang.
¿Qué ocurrió cuando personas de tan distintas visiones del Universo se sentaron a discutir?
"Me di cuenta que era necesario discutirlo", dijo Rolf Heuer, director general de Cern.
"Necesitamos, como científicos ingenuos, discutir con filósofos y teólogos la época anterior al Big Bang".
Uno de los organizadores de Cern de esta inusual reunión fue Wilton Park, un foro global establecido por Winston Churchill.
Es una organización usualmente asociada con discusiones de alto nivel sobre política global e incluso intercambios confidenciales sobre asuntos de seguridad internacional, lo cual quizás enfatiza cuán seriamente toma Cern este encuentro.
Pero la misma idea de un "tiempo antes del Big Bang" es un territorio imposible para los físicos.
Es una zona de pura especulación; antes del tiempo y el espacio como los científicos los entienden, y donde las leyes de la física se rompen completamente.
Entonces ¿lo hace eso un ámbito en el que se puedan entender la ciencia y la religión?
Uno de los participantes más francos, Lawrence Krauss, un físico teórico y director del Proyecto Orígenes en la Universidad Estatal de Arizona, afirma que definitivamente no.
"Uno tiene la impresión de una reunión como esta que a los científicos les importa Dios; pero no", indica.
"No puedes refutar la teoría de Dios".
"El poder de la ciencia es incierto. Todo es incierto, pero la ciencia puede definir esa incertidumbre".
"Por eso la ciencia progresa y la religión no".
Pero la sugerencia de que ciencia y religión son fundamentalmente incompatibles fue un motivo de discordia durante la reunión.
John Lennox, profesor de matemáticas en la Universidad de Oxford, también se declara cristiano. Él piensa que le solo hecho de que los seres humanos puedan hacer ciencia es evidencia para Dios.
"Si los ateos tienen razón en que la mente hace ciencia... es el producto de un proceso no guiado sin sentido".
"Ahora, si supieras que tu computadora es producto de un proceso no guiado sin sentido, no confiarías en ella".
"Por eso, para mí el ateísmo socava la racionalidad que necesito para hacer ciencia".
Pero este debate aparentemente insoluble de Dios versus ciencia fue sólo una parte del encuentro.
Heuer expresó que deseaba que los participantes "desarrollaran un entendimiento común" de la visión de los demás.
Pero incluso intercambiar ideas fue por momentos engorroso; científicos y filósofos suelen hablar lenguajes muy diferentes.
Educarse mutuamente
Andrew Pinsent es director de investigación en el Centro Ian Ramsey para la Ciencia y la Religión de la Universidad de Oxford. También es un físico entrenado que alguna vez trabajó en Cern.
"Tenemos que educarnos mutuamente en los términos que usamos", dice.
Por ejemplo, explica, "los filósofos han estado discutiendo el significado de la [palabra] verdad durante siglos".
Pero para muchos físicos, usar esa palabra es un territorio incómodo cuando hablan de lo que sabemos sobre el Universo y el Big Bang.
Krauss afirma que la palabra está en el centro de "una de las diferencias fundamentales entre ciencia y religión".
"Quienes son religiosos creen que conocen la verdad", indica.
"Y saben la respuesta antes de que se haga la pregunta. En cambio, con los científicos es exactamente lo contrario".
"En la ciencia, aunque usamos la palabra verdad, lo que realmente importa es si funciona".
"Por eso es un asunto sensible, porque si sabes la verdad, no necesitas lidiar con esta preguntita de si algo funciona o no".
A pesar de la barrera de visiones opuestas del mundo y léxicos incompatibles, Pinsent cree que colaborar con la filosofía podría ayudar a la ciencia a enfrentar mejor las preguntas muy grandes.
"No ha habido nuevos avances conceptuales en la física en un cuarto de siglo", afirma.
Agrega que esto es en parte porque la ciencia en aislamiento "es muy buena para producir cosas" pero no para producir ideas".
Invoca a Einstein como ejemplo de un científico verdaderamente filosófico.
"Empezó formulando las preguntas que haría un niño", puntualiza Pinsent, "como '¿qué sería cabalgar sobre un rayo de luz?'"
Y Heuer acepta la idea de llevar filosofía al mismo Cern.
"No iría tan lejos como dejarlos hacer experimentos aquí", bromea, "pero no tendría ningún problema en tener un filósofo residente".
¿Demasiado especializado?
La principal conclusión del evento fue simple: seguir hablando.
"Enfrentamos un problema en nuestra cultura de hiperespecialización", señala Pinsent.
"Esta ignorancia de otros campos puede causar problemas, como una carencia de cohesión social".
Y aunque Krauss dijo que la reunión se sintió a ratos como "gente que no se puede comunicar al tratar de comunicarse", incluso ve algún valor en este intercambio algo esotérico.
"Mucha gente de fe ve la ciencia como una amenaza", indica.
"No creo que la ciencia sea una amenaza, así que es útil para los científicos mostrar que no lo ven necesariamente de esa manera".
Como dijo un colaborador durante el encuentro: "la religión no agrega a los hechos científicos, sino da forma a nuestra visión del mundo".
Y como Cern está buscando pistas sobre cómo existió el mundo para empezar, desea ver cómo sus descubrimientos encajarían en cualquier visión del mundo.
viernes, 28 de octubre de 2011
Vigilia de oración por la paz
Por Gerardo E. Alvarado León
Las diferencias dogmáticas quedaron anoche a un lado cuando ciudadanos y líderes religiosos de diferentes congregaciones se unieron para elevar una oración por la justicia y la paz.
El Encuentro Interreligioso de Oración por la Paz, también conocido como el Espíritu de Asís, fue convocado por la Conferencia de Religiosos de Puerto Rico (CORPUR) y se celebró en la Parroquia La Resurrección del Señor, en Las Lomas, Río Piedras.
La elección de este templo no fue casualidad, ya que su ausencia de paredes validó la inclusión que pregonaron los religiosos.
El padre franciscano Ángel Darío Carrero, presidente de la CORPUR, explicó que el encuentro tuvo el propósito de fomentar el diálogo y la amistad entre las religiones y de repudiar el “abuso” de ciertas creencias como pretexto para la violencia y la guerra.
“En tiempos de violencia como los que vive el País, cada religión debe mantener su independencia para permitirle al pueblo oxigenarse, además de ser fuentes de consenso, amor e inclusión”, dijo Carrero.
Tras encender una vela y un incienso, como todos los que le precedieron, el arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, destacó que el cristianismo, el judaísmo y el islam, comparten la figura de Jesús, por lo que no debe extrañar que tengan creencias afines.
La reverenda Norma Santiago, de la iglesia Unity, planteó que para alcanzar la paz deben romperse las “guerras internas”, que son las que fomentan la exclusión. Sobre este particular, el reverendo Heriberto Martínez, presidente de la Sociedad Bíblica de Puerto Rico, indicó que la paz es un “regalo individual, un proceso de maduración interior”, que se alcanza entre otras cosas perdonando.
La también reverenda Eunice Santana, de la iglesia Discípulos de Cristo, expuso que todas las religiones “comparten una regla de oro”: que todas las personas deben tratar a las demás como les gustaría ser tratadas.
“La verdadera paz, más allá de la ausencia de guerra, es la equidad, la justicia y la solidaridad”, dijo Santana.
Irán Ríos, representante del budismo, esbozó una propuesta de paz: que cada habitante puede ser el protagonista de una nueva era; de la transformación del espíritu humano para vivir en una sociedad donde permee el respeto y haya un balance entre la naturaleza y el universo. En el encuentro también dijeron presente la Comunidad Bahai Puertorriqueña, el Templo Yoruba de Puerto Rico.
Al final, todos afirmaron: que en nombre de todas las religiones sea ante todo el amor.
Las diferencias dogmáticas quedaron anoche a un lado cuando ciudadanos y líderes religiosos de diferentes congregaciones se unieron para elevar una oración por la justicia y la paz.
El Encuentro Interreligioso de Oración por la Paz, también conocido como el Espíritu de Asís, fue convocado por la Conferencia de Religiosos de Puerto Rico (CORPUR) y se celebró en la Parroquia La Resurrección del Señor, en Las Lomas, Río Piedras.
La elección de este templo no fue casualidad, ya que su ausencia de paredes validó la inclusión que pregonaron los religiosos.
El padre franciscano Ángel Darío Carrero, presidente de la CORPUR, explicó que el encuentro tuvo el propósito de fomentar el diálogo y la amistad entre las religiones y de repudiar el “abuso” de ciertas creencias como pretexto para la violencia y la guerra.
“En tiempos de violencia como los que vive el País, cada religión debe mantener su independencia para permitirle al pueblo oxigenarse, además de ser fuentes de consenso, amor e inclusión”, dijo Carrero.
Tras encender una vela y un incienso, como todos los que le precedieron, el arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, destacó que el cristianismo, el judaísmo y el islam, comparten la figura de Jesús, por lo que no debe extrañar que tengan creencias afines.
La reverenda Norma Santiago, de la iglesia Unity, planteó que para alcanzar la paz deben romperse las “guerras internas”, que son las que fomentan la exclusión. Sobre este particular, el reverendo Heriberto Martínez, presidente de la Sociedad Bíblica de Puerto Rico, indicó que la paz es un “regalo individual, un proceso de maduración interior”, que se alcanza entre otras cosas perdonando.
La también reverenda Eunice Santana, de la iglesia Discípulos de Cristo, expuso que todas las religiones “comparten una regla de oro”: que todas las personas deben tratar a las demás como les gustaría ser tratadas.
“La verdadera paz, más allá de la ausencia de guerra, es la equidad, la justicia y la solidaridad”, dijo Santana.
Irán Ríos, representante del budismo, esbozó una propuesta de paz: que cada habitante puede ser el protagonista de una nueva era; de la transformación del espíritu humano para vivir en una sociedad donde permee el respeto y haya un balance entre la naturaleza y el universo. En el encuentro también dijeron presente la Comunidad Bahai Puertorriqueña, el Templo Yoruba de Puerto Rico.
Al final, todos afirmaron: que en nombre de todas las religiones sea ante todo el amor.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Religiosos rechazan presiones para dejar el aborto en el Código Penal

por Nydia Bauzá / Primera Hora
El presidente de la Fraternidad Pentecostal, William Hernández, rechazó ayer que ese organismo haya cabildeado en la Legislatura para que se mantenga proscrito el aborto en el Código Penal de Puerto Rico.
“Yo no veo que el Código está favoreciendo a un grupo en particular, lo que se está es definiendo estas prácticas”, dijo el reverendo Hernández al reaccionar a la disposición contenida en el nuevo Código Penal que aprobó el Senado en votación partidista y que ha sido criticada por grupos feministas y abogados constitucionalistas.
El nuevo Código, que de convertirse en ley entraría en vigor en enero de 2012, mantiene la vieja prohibición contra el aborto y va más lejos al aumentar las penas, disponiendo que una mujer que incurra en dicha práctica podría ir presa por dos años.
“Aunque (el aborto) se haya aprobado por el Tribunal Supremo, hay una ley divina que está por encima. La Biblia nos lleva a nosotros a honrar y santificar la vida que se inicia desde la concepción. Otros podrían tener otras ideas, pero para nosotros, cualquier intento de hacerse un aborto está incorrecto”, sostuvo el líder religioso en entrevista telefónica con Primera Hora.
“Ellos (la mayoría novoprogresista) están tratanto de limitar a aquellas personas que no son médicos. No estamos haciendo presión para que ellos nos complazcan porque no se está haciendo mucha diferencia. Siempre se va a llevar a cabo el aborto”, indicó Hernández.
¿No ha habido presiones de parte de las iglesias?
Nosotros sostenemos nuestra postura de que estamos en contra. Se haya revisado el Código o no, lo hemos sostenido siempre, como cristianos estamos en contra del aborto. No ha habido presión ninguna de nosotros. No estaríamos logrando nada de lo que nosotros quisiéramos.
¿No se han reunido con las comisiones de lo Jurídico o con otros legisladores?
Por lo menos, este servidor y la Fraternidad no nos hemos reunido con ellos.
La Frape consta de unos 18 concilios, cerca de 2,000 iglesias y alrededor de 250,000 feligreses, dijo Hérnández, también presidente de la Iglesia de Dios Pentecostal MI.
martes, 25 de octubre de 2011
No al aborto, aunque sea legal

por Nydia Bauzá / Primera Hora
El aborto en Puerto Rico es legal según la jurisprudencia federal y estatal. Sin embargo, el Senado no sólo lo volvió a proscribir ayer en el Código Penal, sino que le aumentó las penas.
En votación partidista, la Cámara alta aprobó un nuevo Código Penal que, como el vigente, mantiene la prohibición del aborto, pero fue más lejos, al imponer una pena fija de reclusión de dos años a las mujeres que incurran en dicha práctica.
El proyecto de ley, de ser avalado en la Cámara de Representantes y firmado por el gobernador Luis Fortuño, entrará en vigor el primero de enero de 2012.
La medida se aprobó tras un extenso debate, pero sólo los legisladores de la minoría popular abordaron el tema del aborto.
“Esto es un acto de inconstitucionalidad, es ilegal aprobar un código así. Esto es un revolú”, dijo el portavoz alterno de la delegación roja, Eduardo Bhatia.
“Traerlo así es únicamente para satisfacer presiones de los grupos en contra del aborto. Ésta es legislación para las gradas”, dijo otro senador popular, Eder Ortiz
El legislador dijo que la sanción será letra muerta porque recordó que el Tribunal Supremo de Estados Unidos, en el caso Roe versus Wade (1973), y el Tribunal Supremo de Puerto Rico, en el caso del Pueblo versus Duarte (1980), reconocen el aborto como un derecho a la intimidad.
El Código Penal aprobado ayer dispone en su Artículo 99 que “toda mujer que procure de cualquier persona alguna medicina, droga o sustancia y la tome, o que se someta a cualquier operación o a cualquier otra intervención quirúrgica o a cualquier otro medio, con el propósito de provocarse un aborto, excepto el caso de que fuere necesario para salvar su salud o su vida, será sancionada con una pena de reclusión por un término fijo de dos años”.
La líder feminista Alana Feldman, del Taller Salud, dijo que “es totalmente ridículo aprobar un Código Penal nuevo que ya, de por sí, es inconstitucional”.
“En 2004 no quisieron eliminarlo (el aborto) a pesar de que era inconstitucional; ahora es peor, le subieron las penas, habiendo cosas más importantes que discutir”, dijo Feldman. Indicó que aunque el aborto es legal, las que sufren son las mujeres más pobres porque no tienen acceso a los servicios. “Ahora mismo es legal, pero es caro, y sólo hay accesibilidad a clínicas en algunos lugares”, dijo.
El abogado constitucionalista Eudaldo Báez Galib dijo que la jurisprudencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos y de Puerto Rico va por encima del Código Penal, y cualquier delito que choque contra esas opiniones es inconstitucional.
“Cuando redactamos el otro Código, en 2004, las iglesias estaban empeñadas en mantener el delito contra natura y ya el Supremo federal había resuelto que era inconstitucional. Yo mantuve la posición de que se tenía que eliminar y una iglesia llegó a colocar un letrero que decía: ‘Báez Galib, anticristo’”, recordó.
El presidente de la Pastoral Unida a Favor de la Familia, César A. Vázquez Muñiz, dijo que el Senado “dejó la ley como está” para la interpretación. “Realmente no pienso que esto vaya a hacer mucha diferencia en la accesibilidad para la práctica del aborto. Básicamente, se prohíbe que personas que no sean médicos lleven a cabo el aborto”, sostuvo el pastor.
Por su parte, el relacionista de la Fraternidad Pentecostal (Frape), Amós Díaz, dijo que su presidente, el reverendo William Hernández, “iba a buscar el proyecto para estudiarlo y emitir una opinión”.
jueves, 29 de septiembre de 2011
En contra y en pro del aborto

Sara M. Justicia Doll y Mariana Cobián
El debate moral y jurídico sobre la práctica del aborto en Puerto Rico resurgió ayer con dos manifestaciones, una a favor de la opción de decidir y otra por el derecho a la vida.
El grupo a favor del aborto realizó una actividad frente a la catedral de San Juan, donde alrededor de 16 personas portaron cartelones con letras que decían “Respetamos las decisiones”, con música de violín de fondo.
La organización, conocida como La Juntilla, se solidarizó con la campaña del 28 de septiembre, día en el que América y el Caribe celebran la despenalización del aborto.
“Los reclamos de nuestra expresión solidaria no van dirigidos a la aceptación del aborto sino al respeto a tomar una de las decisiones disponibles con relación a un embarazo no deseado”, dijo la portavoz del grupo, Zuly Díaz.
En Puerto Rico existen ocho clínicas donde se termina el embarazo con doctores especialistas, se precisó.
Frente a una de ésas, Planificación Familiar, en Bayamón, las gemelas Luisa y Luz Burgos realizaron una vigilia de oración al iniciar la campaña “40 días por la vida”.
Indicaron que la actividad es de la Iglesia católica y grupos como Centro Mirna y Vida Digna, entre otros.
Con rosarios en sus manos, Luisa indicó que están “a favor de la vida, tanto de la madre como del niño, porque la madre sufre toda la vida”.
“Si nos preocupa que maten a tanta gente, que hay tanto asesinato y suicidios, también nos debe preocupar el aborto. Queremos ser un país de vida, donde la vida se respete”, expresó Luisa, quien es pediatra.
jueves, 7 de julio de 2011
Papa nombra Álvaro Corrada del Río como obispo de Mayagüez
CIUDAD DEL VATICANO — El papa Benedicto XVI designó como obispo de Mayagüez, Puerto Rico, a monseñor Alvaro Corrada del Río, quien sustituirá a monseñor Ulises Aurelio Casiano Vargas, a quien el Papa le aceptó la renuncia por el límite de edad, informó el miércoles la oficina de prensa de la Santa Sede.
Monseñor Corrada Del Río, quien era obispo de Tyler, Texas, Estados Unidos, nació en Santurce, Puerto Rico, el 13 de mayo de 1942.
Frecuentó las escuelas católicas de su ciudad antes de entrar en el seminario interdiocesano de Sant’Idelfonso en Aibonito, Puerto Rico.
En 1960 entró en el Noviciado de la Compañía de Jesús en Saint Andrew en Hudson, Nueva York, estudió filosofía y ciencias en la universidad de Fordham, Nueva York, y enseñó historia, religión, inglés y español en varios colegios de la Compañía de Jesús.
Ordenado sacerdote el 6 de julio de 1974, estudió el año sucesivo en el Instituto Católico de París para obtener el título en teología.
Nombrado obispo titular de Rusticiana y auxiliar de Washington el 31 de mayo de 1985, fue consagrado el 4 de agosto del mismo año. En Washington fue vicario general y vicario episcopal para los hispánicos.
Desde 1997 a 2000 fue administrador apostólico de la diócesis de Caguas y el 5 de diciembre de 2000 fue transferido a la diócesis de Tyler.
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Monseñor Corrada Del Río, quien era obispo de Tyler, Texas, Estados Unidos, nació en Santurce, Puerto Rico, el 13 de mayo de 1942.
Frecuentó las escuelas católicas de su ciudad antes de entrar en el seminario interdiocesano de Sant’Idelfonso en Aibonito, Puerto Rico.
En 1960 entró en el Noviciado de la Compañía de Jesús en Saint Andrew en Hudson, Nueva York, estudió filosofía y ciencias en la universidad de Fordham, Nueva York, y enseñó historia, religión, inglés y español en varios colegios de la Compañía de Jesús.
Ordenado sacerdote el 6 de julio de 1974, estudió el año sucesivo en el Instituto Católico de París para obtener el título en teología.
Nombrado obispo titular de Rusticiana y auxiliar de Washington el 31 de mayo de 1985, fue consagrado el 4 de agosto del mismo año. En Washington fue vicario general y vicario episcopal para los hispánicos.
Desde 1997 a 2000 fue administrador apostólico de la diócesis de Caguas y el 5 de diciembre de 2000 fue transferido a la diócesis de Tyler.
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martes, 15 de febrero de 2011
Una realidad diabólica
15 de febrero de 2011
Una realidad diabólica
Rafy Rivera,
EL VOCERO
Más allá de lo que muchos piensan, y en pleno Siglo XXI la presencia del Diablo es una palpable y que anualmente se confirma entre todos los sectores del país.
El Diablo está entre nosotros, tan cerca, que al presente existe en Puerto Rico un listado oficial de 100 personas en espera de un exorcismo.
En pleno Siglo XXI, no importa el lugar, el Diablo puede hacer acto de presencia física desde una escuela, un centro de trabajo o en pleno seno familiar.
El problema es tan real y palpable, que la propia Arquidiócesis de San Juan mantiene activado todo el año su equipo de Liberación y Sanación. Su misión principal es la de expulsar de las personas al propio Diablo, el cual los posee y en ocasiones también se apodera de lugares y zonas ambientales.
El padre Ricardo Hernández, párroco de la Iglesia San José de Villa Caparra en Guaynabo, es exorcista, y el responsable mayor en Puerto Rico de enfrentar a Satanás, aplacarlo y echarlo fuera del lugar poseído.
La experiencia de Hernández lo ha llevado a sentir en carne propia por los pasados cinco años la presencia del mal. Los recuerdos de lo que vio y sintió nunca se borrarán.
“Al principio fue de los momentos más espantosos. Yo me sentía que iba a morir. No tanto el primer exorcismo, sino la primera vez que me tocó encontrarme con un poseso. Fue un susto, fue un ataque físico donde la persona que me estaba atacando no tenía recuerdo ni conciencia de lo que estaba sucediendo eso. En ese momento fue que surgió ya el permiso que me concedió Monseñor Roberto González para tratar esos casos”, dijo Hernández.
De ahí en adelante, el sacerdote se convenció de la urgencia que hay de orientar y atender cualquier caso que rompa las reglas establecidas, con la ciencia y el conocimiento actual.
El Diablo se adentra en el físico de niños, jóvenes y viejos, no reconoce sexo cuano entra al acecho.
A pesar de que en el exorcismo se ve al sacerdote como figura principal, detrás de todo ese poder hay un equipo que brinda apoyo durante todo el proceso.
“Es bien importante tener una apreciación de que todo sacerdote es exorcista. Ahora, para realizar lo que se llama el rito del exorcismo mayor que es el exorcismo solemne hace falta un permiso expreso del Obispo. El sacerdote trabaja con un equipo. Esto no es una encomienda que se hace individualmente porque es un trabajo de la Iglesia. El Obispo es el primer encargado de las almas y en esto el monseñor Roberto González está en vanguardia porque en Puerto Rico somos la única diócesis que tiene un equipo consagrado y dedicado a la atención de casos necesitados de liberación”, indicó Hernández.
Cómo se identifica a un poseso y cómo se evalúa un caso hasta llegar al exorcismo es algo que Hernández expresó detalladamente, al punto de confirmar que suelen suceder manifestaciones extraordinarias – cambios de voz y color en los ojos – en cuánto a conducta y físico del ‘endemoniado’, que la misma ciencia no puede explicar.
“Hay manifestaciones de esa índole, pero suelen ser sumamente esporádicas, muy escasas. Que son en los casos peores. Lo descartan tal vez como algo sicológico al comienzo, pero sienten entonces como una molestia, como una cierta carga o en la misma mirada, que no se le puede ver en los ojos con claridad. Una pupila como un ojo negro vacío, a veces como un frío que llega de momento o como si fuese un escalofrío. Hay signos que el Señor permite que se manifiesten para dar a entender que esta persona, además del coctel de pastillas que está tomando está afectada por una fuerza que los medicamentos siquiátricos no le van a quitar”, señaló Hernández.
Los síntomas del poseso
Una persona a la cual se le haya achacado arrastrar una eterna mala suerte o que no de ‘buena vibra’ de tan sólo mirarlo, bien podría estar en lucha directa con Satanás. Los tratamientos médicos parecen no hacerle efecto, su mera presencia inyecta miedo. Su físico es uno que molesta de verlo y su mirada es pérdida, pero penetrante. En el peor de los casos, el ambiente que lo rodea se torna frío y humedo.
“Nos toca a nosotros, los que hemos sido nombrados por el Obispo trabajar aquellos casos específicos que primero se estudian y se diciernen para determinar que sin ser por causa de desórdenes de índole sicológico o por causas de índole emocional o por alguna otra perturbación que humanamente se pueda explicar, que hay una fuerza misteriosa más fuerte que la persona misma, que le quita su libertad. Y la persona obtiene ayuda en el recurso que la Iglesia le brinda de una oración. No sólo hacemos el exorcismo, de echo no son la mayoría de los casos que se hacen. Casos necesitados del exorcismo del rito solemne mayor grande hasta ahora son menos de 10 al año”, dijo Hernández.
Este reconoce, que cuando todas las pruebas humanas han sido superadas, es el momento ineludible de entrar a luchar contra Satanás.
“En los casos donde ha habido un gran deterioro y las personas han sido víctimas de gran violencia, ya sea emocional, física, sobretodo en casos de niños y personas que tienen una heridas muy profundas, las reacciones naturales de furia, de ira , de desesperación se ven exacerbadas y hacen entonces que las personas muchas veces reaccionen con violencia. Cuando esas reacciones son con una fuerza sobrehumana y también con un despliegue que no es propio de una persona en esa condición y estado. Por ejemplo, un niño o una niña que grita con voz de hombre o mujer madura, esos casos se dan pero son muy excepcionales. Lo que usualmente se da en un exorcismo son lágrimas, son desahogos, son experiencias de descarga”.
Un Dios vivo y un Diablo activo
Incluso dentro de la misma Iglesia Católica se dan líneas de pensamiento que ponen en duda la existencia real del Diablo, y la tratan de explicar como algo poco creíble o sin fuerza capaz. El sacerdote Hernández además de reconocer la forma espiritual, se reafirma que en las acciones del mal son unas reales y que vemos a diario.
“Estamos hablando de fuerzas reales. Ahí es donde viene la soberbia, la ira, la envidia, todos estos crímenes pasionales, esta modalidad hoy de asesinato suicidio. Hay unas dinámicas de muerte de violencia, que empiezan a dominar a las personas y cuando uno viene a ver cual es el denominador común, es que Dios no ha estado en la vida de esas personas”, dijo Hernández.
“El maligno existe verdaderamente, eso es parte de la fé de la Iglesia. Lo confiesan los hermanos en todas las confesiones cristianas. El Papa Paulo VI, el 15 de noviembre de 1972 promulgó un documento titulado ‘Líbranos del mal’, donde claramente establece la enseñanza de la Iglesia sobre el influjo del mal y las posibilidades que tiene el mal, que es un ser personal de actuar sobre las personas que no están protegidos y no han encontrado refugio en Jesucristo, en la sangre del Señor”, dijo.
Una realidad diabólica
Rafy Rivera,
EL VOCERO
Más allá de lo que muchos piensan, y en pleno Siglo XXI la presencia del Diablo es una palpable y que anualmente se confirma entre todos los sectores del país.
El Diablo está entre nosotros, tan cerca, que al presente existe en Puerto Rico un listado oficial de 100 personas en espera de un exorcismo.
En pleno Siglo XXI, no importa el lugar, el Diablo puede hacer acto de presencia física desde una escuela, un centro de trabajo o en pleno seno familiar.
El problema es tan real y palpable, que la propia Arquidiócesis de San Juan mantiene activado todo el año su equipo de Liberación y Sanación. Su misión principal es la de expulsar de las personas al propio Diablo, el cual los posee y en ocasiones también se apodera de lugares y zonas ambientales.
El padre Ricardo Hernández, párroco de la Iglesia San José de Villa Caparra en Guaynabo, es exorcista, y el responsable mayor en Puerto Rico de enfrentar a Satanás, aplacarlo y echarlo fuera del lugar poseído.
La experiencia de Hernández lo ha llevado a sentir en carne propia por los pasados cinco años la presencia del mal. Los recuerdos de lo que vio y sintió nunca se borrarán.
“Al principio fue de los momentos más espantosos. Yo me sentía que iba a morir. No tanto el primer exorcismo, sino la primera vez que me tocó encontrarme con un poseso. Fue un susto, fue un ataque físico donde la persona que me estaba atacando no tenía recuerdo ni conciencia de lo que estaba sucediendo eso. En ese momento fue que surgió ya el permiso que me concedió Monseñor Roberto González para tratar esos casos”, dijo Hernández.
De ahí en adelante, el sacerdote se convenció de la urgencia que hay de orientar y atender cualquier caso que rompa las reglas establecidas, con la ciencia y el conocimiento actual.
El Diablo se adentra en el físico de niños, jóvenes y viejos, no reconoce sexo cuano entra al acecho.
A pesar de que en el exorcismo se ve al sacerdote como figura principal, detrás de todo ese poder hay un equipo que brinda apoyo durante todo el proceso.
“Es bien importante tener una apreciación de que todo sacerdote es exorcista. Ahora, para realizar lo que se llama el rito del exorcismo mayor que es el exorcismo solemne hace falta un permiso expreso del Obispo. El sacerdote trabaja con un equipo. Esto no es una encomienda que se hace individualmente porque es un trabajo de la Iglesia. El Obispo es el primer encargado de las almas y en esto el monseñor Roberto González está en vanguardia porque en Puerto Rico somos la única diócesis que tiene un equipo consagrado y dedicado a la atención de casos necesitados de liberación”, indicó Hernández.
Cómo se identifica a un poseso y cómo se evalúa un caso hasta llegar al exorcismo es algo que Hernández expresó detalladamente, al punto de confirmar que suelen suceder manifestaciones extraordinarias – cambios de voz y color en los ojos – en cuánto a conducta y físico del ‘endemoniado’, que la misma ciencia no puede explicar.
“Hay manifestaciones de esa índole, pero suelen ser sumamente esporádicas, muy escasas. Que son en los casos peores. Lo descartan tal vez como algo sicológico al comienzo, pero sienten entonces como una molestia, como una cierta carga o en la misma mirada, que no se le puede ver en los ojos con claridad. Una pupila como un ojo negro vacío, a veces como un frío que llega de momento o como si fuese un escalofrío. Hay signos que el Señor permite que se manifiesten para dar a entender que esta persona, además del coctel de pastillas que está tomando está afectada por una fuerza que los medicamentos siquiátricos no le van a quitar”, señaló Hernández.
Los síntomas del poseso
Una persona a la cual se le haya achacado arrastrar una eterna mala suerte o que no de ‘buena vibra’ de tan sólo mirarlo, bien podría estar en lucha directa con Satanás. Los tratamientos médicos parecen no hacerle efecto, su mera presencia inyecta miedo. Su físico es uno que molesta de verlo y su mirada es pérdida, pero penetrante. En el peor de los casos, el ambiente que lo rodea se torna frío y humedo.
“Nos toca a nosotros, los que hemos sido nombrados por el Obispo trabajar aquellos casos específicos que primero se estudian y se diciernen para determinar que sin ser por causa de desórdenes de índole sicológico o por causas de índole emocional o por alguna otra perturbación que humanamente se pueda explicar, que hay una fuerza misteriosa más fuerte que la persona misma, que le quita su libertad. Y la persona obtiene ayuda en el recurso que la Iglesia le brinda de una oración. No sólo hacemos el exorcismo, de echo no son la mayoría de los casos que se hacen. Casos necesitados del exorcismo del rito solemne mayor grande hasta ahora son menos de 10 al año”, dijo Hernández.
Este reconoce, que cuando todas las pruebas humanas han sido superadas, es el momento ineludible de entrar a luchar contra Satanás.
“En los casos donde ha habido un gran deterioro y las personas han sido víctimas de gran violencia, ya sea emocional, física, sobretodo en casos de niños y personas que tienen una heridas muy profundas, las reacciones naturales de furia, de ira , de desesperación se ven exacerbadas y hacen entonces que las personas muchas veces reaccionen con violencia. Cuando esas reacciones son con una fuerza sobrehumana y también con un despliegue que no es propio de una persona en esa condición y estado. Por ejemplo, un niño o una niña que grita con voz de hombre o mujer madura, esos casos se dan pero son muy excepcionales. Lo que usualmente se da en un exorcismo son lágrimas, son desahogos, son experiencias de descarga”.
Un Dios vivo y un Diablo activo
Incluso dentro de la misma Iglesia Católica se dan líneas de pensamiento que ponen en duda la existencia real del Diablo, y la tratan de explicar como algo poco creíble o sin fuerza capaz. El sacerdote Hernández además de reconocer la forma espiritual, se reafirma que en las acciones del mal son unas reales y que vemos a diario.
“Estamos hablando de fuerzas reales. Ahí es donde viene la soberbia, la ira, la envidia, todos estos crímenes pasionales, esta modalidad hoy de asesinato suicidio. Hay unas dinámicas de muerte de violencia, que empiezan a dominar a las personas y cuando uno viene a ver cual es el denominador común, es que Dios no ha estado en la vida de esas personas”, dijo Hernández.
“El maligno existe verdaderamente, eso es parte de la fé de la Iglesia. Lo confiesan los hermanos en todas las confesiones cristianas. El Papa Paulo VI, el 15 de noviembre de 1972 promulgó un documento titulado ‘Líbranos del mal’, donde claramente establece la enseñanza de la Iglesia sobre el influjo del mal y las posibilidades que tiene el mal, que es un ser personal de actuar sobre las personas que no están protegidos y no han encontrado refugio en Jesucristo, en la sangre del Señor”, dijo.
sábado, 14 de agosto de 2010
La muerte no forma parte de la ceremonia
sábado, 14 de agosto de 2010
Arys L. Rodríguez Andino
Primera Hora
La posibilidad de que la muerte del joven de 14 años encontrado en el baúl de un carro haya sido consecuencia de las heridas que él mismo se infligió en medio del trance de un ritual santero fue descartada por personas cercanas a esta práctica religiosa.
William Torres, de la botánica El Indio, aseguró que “dentro de los conocimientos que nosotros tenemos en este campo, ningún ser espiritual en trance nos hace ese daño, ninguno”.
Con cerca de 18 años de experiencia, Torres rechazó que un espíritu que se materializa pueda llegar a cometer un acto así.
“Puede que venga un ser que se apodere de la persona y la tire al piso, pero que le entre a puñaladas o a tiros, nada que ver”, señaló.
Con él coincidió el psíquico José Santana, quien tampoco cree que esa muerte haya ocurrido en medio de un ritual de santería.
“Yo siento que la persona que confesó tiene un grado de retraso mental. Lo sé porque yo he consultado a esa persona”, aseguró Santana.
El psíquico explicó, además, que hay un tipo de energía en preparación para los cambios de 2012 que se ha reflejado en acciones violentas contra niños y niñas.
“Como esa energía no es humana, busca manifestarse a través de mentes débiles para que personas en estados de histeria sirvan de vehículo para descargar esa violencia”, señaló y dio como ejemplo la mujer que mató a sus dos hijos después de tener una discusión con su compañero.
En la santería, dijo, lo que se sacrifican son animales, no personas.
“Víctor”, un palero con más de 18 años de experiencia, negó también que una agresión tan severa como para llegar a la muerte sea parte de uno de sus rituales.
“Hay personas que toman posesión de fuerzas naturales, pero autoagredirse, no, negativo”, reiteró.
Aclaró, eso sí, que hay mucha gente que critica este tipo de práctica religiosa por desconocimiento. El prejuicio le consta porque él, antes de ser palero, también hablaba “sin saber”.
Reconoció que en algunos rituales sí puede haber golpes, “pero no son golpes que puedan ocasionar una muerte”. Explicó como ejemplo que hay uno en el que utilizan un machete, pero es para dar golpes ligeros con la parte plana, no con el filo.
“Es parte de unos rituales para hacer unos cambios en la vida de la persona, para el desenvolvimiento, pero autoagredirse una persona, no”, insistió.
El palero mencionó que para realizar los rituales tiene que haber varias personas con conocimiento y a quien se lo vayan a realizar debe haber pasado por un tipo de preparación.
“Hay unas que se transforman y se pueden tornar agresivas o logran tener mayor fuerza de lo normal. Eso sí pasa; que se van en trance, sí, pero autoagredirse, no”, recalcó. “En trance podría tratar de agredir a una persona, pero él matarse, no”.
De hecho, Víctor afirmó que en las ceremonias que utilizan cuchillo la navaja nunca es filosa.
“Hasta en el mismo ritual de palo no se utiliza cuchillo”, sostuvo el también miembro de la Uniformada.
Acerca del caso en que una mujer murió por las quemaduras sufridas durante un ritual de limpieza, el palero admitió que se pueden usar algunas cosas inflamables, pero no como para ocasionar daño.
“No es que las vas a prender en fuego o hacer una fogata. Es para encender una pequeña llamarada”, observó.
“Créeme, en mis años de experiencia he visto cosas insólitas, pero eso no”.
Arys L. Rodríguez Andino
Primera Hora
La posibilidad de que la muerte del joven de 14 años encontrado en el baúl de un carro haya sido consecuencia de las heridas que él mismo se infligió en medio del trance de un ritual santero fue descartada por personas cercanas a esta práctica religiosa.
William Torres, de la botánica El Indio, aseguró que “dentro de los conocimientos que nosotros tenemos en este campo, ningún ser espiritual en trance nos hace ese daño, ninguno”.
Con cerca de 18 años de experiencia, Torres rechazó que un espíritu que se materializa pueda llegar a cometer un acto así.
“Puede que venga un ser que se apodere de la persona y la tire al piso, pero que le entre a puñaladas o a tiros, nada que ver”, señaló.
Con él coincidió el psíquico José Santana, quien tampoco cree que esa muerte haya ocurrido en medio de un ritual de santería.
“Yo siento que la persona que confesó tiene un grado de retraso mental. Lo sé porque yo he consultado a esa persona”, aseguró Santana.
El psíquico explicó, además, que hay un tipo de energía en preparación para los cambios de 2012 que se ha reflejado en acciones violentas contra niños y niñas.
“Como esa energía no es humana, busca manifestarse a través de mentes débiles para que personas en estados de histeria sirvan de vehículo para descargar esa violencia”, señaló y dio como ejemplo la mujer que mató a sus dos hijos después de tener una discusión con su compañero.
En la santería, dijo, lo que se sacrifican son animales, no personas.
“Víctor”, un palero con más de 18 años de experiencia, negó también que una agresión tan severa como para llegar a la muerte sea parte de uno de sus rituales.
“Hay personas que toman posesión de fuerzas naturales, pero autoagredirse, no, negativo”, reiteró.
Aclaró, eso sí, que hay mucha gente que critica este tipo de práctica religiosa por desconocimiento. El prejuicio le consta porque él, antes de ser palero, también hablaba “sin saber”.
Reconoció que en algunos rituales sí puede haber golpes, “pero no son golpes que puedan ocasionar una muerte”. Explicó como ejemplo que hay uno en el que utilizan un machete, pero es para dar golpes ligeros con la parte plana, no con el filo.
“Es parte de unos rituales para hacer unos cambios en la vida de la persona, para el desenvolvimiento, pero autoagredirse una persona, no”, insistió.
El palero mencionó que para realizar los rituales tiene que haber varias personas con conocimiento y a quien se lo vayan a realizar debe haber pasado por un tipo de preparación.
“Hay unas que se transforman y se pueden tornar agresivas o logran tener mayor fuerza de lo normal. Eso sí pasa; que se van en trance, sí, pero autoagredirse, no”, recalcó. “En trance podría tratar de agredir a una persona, pero él matarse, no”.
De hecho, Víctor afirmó que en las ceremonias que utilizan cuchillo la navaja nunca es filosa.
“Hasta en el mismo ritual de palo no se utiliza cuchillo”, sostuvo el también miembro de la Uniformada.
Acerca del caso en que una mujer murió por las quemaduras sufridas durante un ritual de limpieza, el palero admitió que se pueden usar algunas cosas inflamables, pero no como para ocasionar daño.
“No es que las vas a prender en fuego o hacer una fogata. Es para encender una pequeña llamarada”, observó.
“Créeme, en mis años de experiencia he visto cosas insólitas, pero eso no”.
lunes, 25 de mayo de 2009
Alejados del mundo
lunes, 25 de mayo de 2009
Libni Sanjurjo Meléndez
Primera Hora
Aplazamiento de la “vida normal” por la obra misionera.
Son jóvenes extranjeros, pero no se han zambullido en las populares playas de la Isla. Estarán aquí hasta dos años sin entretenerse con salidas a fiestas o al cine.
Están concentrados, los siete días de la semana, en servir y tocar las puertas de las casas para llevar el mensaje, a pie o en bicicleta, de unidad familiar, salvación, felicidad y bendición que promueve la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
El aplazamiento de estos placeres no atribula a los llamados mormones. Todo lo contrario. Son alegres y hablan de manera convincente sobre las razones que los llevaron a separarse de sus familias, posponer la entrada a la universidad y ahorrar dinero para sufragar sus propios gastos, como hospedaje.
Así lo comunicaron a Primera Hora siete jóvenes misioneros de 20, 21 y 22 años, procedentes de Estados Unidos, Colombia, Guatemala y hasta de Puerto Rico.
“Hemos sido apartados del mundo... Si nosotros estamos pendientes de ir al cine o de escuchar música, de ver televisión o ir a bailar, vamos a alejarnos de lo que realmente tenemos que hacer, que es la obra del Señor por este corto tiempo”, explica el colombiano Elder Contreras.
“No es que no lo hicimos antes, o que no lo vamos a hacer después. Lo que estamos haciendo ahora es más importante que todo lo que vamos a hacer en nuestras vidas. Esos dos años nos apartamos del mundo y tratamos de ser 100 porciento representantes de Jesucristo”, añadió el joven Elder Richards, de 20 años y oriundo de Idaho.
Todos se llaman Elder más sus respectivos apellidos, mientras que las hembras sustituyen Elder por Hermana. Es un título común, dicen.
Formales, rechazados y sin cansancio
Siempre visten formalmente y andan en parejas del mismo sexo. Las mujeres son misioneras voluntarias por un periodo menor al de los varones: año y medio.
Según la historia, José Smith -considerado un profeta- fue escogido por Dios para restaurar la Iglesia de Jesucristo en la Tierra luego que en 1820 orara para saber a qué iglesia acudir.
Los llaman mormones por el Libro del Mormón, colección de escritos de antiguos profetas. También usan la Biblia.
¿No temen al rechazo al llegar a una casa?
“Si la gente rechazó a Jesucristo, pensamos que pueden rechazarnos a nosotros. Pero ésa es la obra del misionero de Jesucristo, intentar que las personas nos reciban”, comenta Contreras.
Pero pueden ser peligrosas esas visitas.
En una ocasión, un individuo de Santurce le “decía a su perro que nos fuera a morder... Teníamos que correr”, recordó entre risas.
¿No se cansan de lo mismo?
“La gente piensa que solamente vamos y tocamos puertas, pero hacemos muchas cosas más. Estamos enseñando una clase de inglés gratis y hacemos servicios en las casas, como pintar y cortar la grama”.
Al final de la jornada misionera, sostiene Contreras, lo más difícil es regresar a casa.
“Aprendemos a tener tanto amor por las personas, y tanto amor por el Evangelio, que queremos seguir siendo misioneros. Pero... (hay que) ir a hacer lo que cada persona debe hacer: trabajar, estudiar...”, destaca.
“Después de la misión”, manifiesta Elder González, de 20 años y nacido en California, “habrá oportunidad de regresar a la vida normal”.
Libni Sanjurjo Meléndez
Primera Hora
Aplazamiento de la “vida normal” por la obra misionera.
Son jóvenes extranjeros, pero no se han zambullido en las populares playas de la Isla. Estarán aquí hasta dos años sin entretenerse con salidas a fiestas o al cine.
Están concentrados, los siete días de la semana, en servir y tocar las puertas de las casas para llevar el mensaje, a pie o en bicicleta, de unidad familiar, salvación, felicidad y bendición que promueve la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
El aplazamiento de estos placeres no atribula a los llamados mormones. Todo lo contrario. Son alegres y hablan de manera convincente sobre las razones que los llevaron a separarse de sus familias, posponer la entrada a la universidad y ahorrar dinero para sufragar sus propios gastos, como hospedaje.
Así lo comunicaron a Primera Hora siete jóvenes misioneros de 20, 21 y 22 años, procedentes de Estados Unidos, Colombia, Guatemala y hasta de Puerto Rico.
“Hemos sido apartados del mundo... Si nosotros estamos pendientes de ir al cine o de escuchar música, de ver televisión o ir a bailar, vamos a alejarnos de lo que realmente tenemos que hacer, que es la obra del Señor por este corto tiempo”, explica el colombiano Elder Contreras.
“No es que no lo hicimos antes, o que no lo vamos a hacer después. Lo que estamos haciendo ahora es más importante que todo lo que vamos a hacer en nuestras vidas. Esos dos años nos apartamos del mundo y tratamos de ser 100 porciento representantes de Jesucristo”, añadió el joven Elder Richards, de 20 años y oriundo de Idaho.
Todos se llaman Elder más sus respectivos apellidos, mientras que las hembras sustituyen Elder por Hermana. Es un título común, dicen.
Formales, rechazados y sin cansancio
Siempre visten formalmente y andan en parejas del mismo sexo. Las mujeres son misioneras voluntarias por un periodo menor al de los varones: año y medio.
Según la historia, José Smith -considerado un profeta- fue escogido por Dios para restaurar la Iglesia de Jesucristo en la Tierra luego que en 1820 orara para saber a qué iglesia acudir.
Los llaman mormones por el Libro del Mormón, colección de escritos de antiguos profetas. También usan la Biblia.
¿No temen al rechazo al llegar a una casa?
“Si la gente rechazó a Jesucristo, pensamos que pueden rechazarnos a nosotros. Pero ésa es la obra del misionero de Jesucristo, intentar que las personas nos reciban”, comenta Contreras.
Pero pueden ser peligrosas esas visitas.
En una ocasión, un individuo de Santurce le “decía a su perro que nos fuera a morder... Teníamos que correr”, recordó entre risas.
¿No se cansan de lo mismo?
“La gente piensa que solamente vamos y tocamos puertas, pero hacemos muchas cosas más. Estamos enseñando una clase de inglés gratis y hacemos servicios en las casas, como pintar y cortar la grama”.
Al final de la jornada misionera, sostiene Contreras, lo más difícil es regresar a casa.
“Aprendemos a tener tanto amor por las personas, y tanto amor por el Evangelio, que queremos seguir siendo misioneros. Pero... (hay que) ir a hacer lo que cada persona debe hacer: trabajar, estudiar...”, destaca.
“Después de la misión”, manifiesta Elder González, de 20 años y nacido en California, “habrá oportunidad de regresar a la vida normal”.
lunes, 16 de febrero de 2009
Sobre santería
lunes, 16 de febrero de 2009
Francisco Rodríguez Burns
Primera Hora
Escucho el audio de la grabadora digital y me transporto al ritual. Un cántico hipnotizante se escucha con claridad. Las palabras africanas resuenan como tambores y puedo ver los animales sobre los artefactos religiosos, así como los rostros serios de los iniciados mientras esperan por la bendición de los santos, las deidades, los cuatro guerreros, representados por pequeñas figuras bendecidas.
Algunos de los iniciados cierran los ojos mientras una media luna engalana la noche.
El ritual representa un momento decisivo en las vidas de los recién consagrados, así como de los sacerdotes santeros, babalawos, que dirigen la ceremonia de iniciación, que se extendió desde un viernes por la tarde hasta un domingo por la noche en una residencia de Bayamón.
En compañía del veterano fotógrafo David Villafañe y el premiado ilustrador Miguel Bayón, recibí el beneplácito de los sacerdotes santeros para presenciar uno de dos sacrificios que, entre otros rituales, facultarían la entrada de los cuatro iniciados al reino de Olodumare, el dios de los santeros.
Los sacerdotes prohibieron fotos del ritual, aunque aun así se pudo ilustrar mediante los dibujos de Bayón. No obstante, como se trataba de una íntima actividad familiar, los creyentes se dejaron retratar cortando el tronco de un chivo o desplumando una gallina, entre todos los otros animales que fueron sacrificados en medio de rezos y canciones dirigidas a las deidades africanas. Los sacerdotes abrieron un resquicio por donde observé un mundo en el que la espiritualidad, la ciencia y la sabiduría se entrelazan, de un fervor religioso que requiere una entrega física y mental.
Al igual que el resto de las religiones monoteístas, los santeros creen en un solo dios. Pero son conscientes, además, de que algunas de las prácticas de su religión, como el sacrificio de animales, pueden parecer “chocantes” para muchas personas. A pesar de que varios intentos para prohibir el ritual no han prosperado ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos, los santeros pagan uno de los precios más altos por practicar su fe.
Al ser objeto de discrimen, muchos santeros esconden algunos artículos característicos de su religión, como sus collares en el interior de la camisa, o sus pulseras debajo de brazaletes metálicos, para así evitar el ojo acusador de puertorriqueños que los tildan de brujos o espiritistas.
Concluí, sin embargo, que sus secretos sirven como un escudo ante una sociedad obsesionada con el materialismo; una sociedad que, ocasionalmente, intenta distanciarse con vergüenza de tradiciones arraigadas en nuestra cultura, como si en el fondo se tratara de un rechazo a su propia ascendencia africana.
La religión bajo ninguna circunstancia se podría definir como una mezcla entre las creencias católicas y africanas, sino una fe esencialmente africana que hasta el día de hoy utiliza los santos para venerar sus propias deidades. De esta manera los santeros evitan el desprecio del cristiano, tal y como el esclavo africano evitaba la muerte venerando los santos católicos.
Francisco Rodríguez Burns
Primera Hora
Escucho el audio de la grabadora digital y me transporto al ritual. Un cántico hipnotizante se escucha con claridad. Las palabras africanas resuenan como tambores y puedo ver los animales sobre los artefactos religiosos, así como los rostros serios de los iniciados mientras esperan por la bendición de los santos, las deidades, los cuatro guerreros, representados por pequeñas figuras bendecidas.
Algunos de los iniciados cierran los ojos mientras una media luna engalana la noche.
El ritual representa un momento decisivo en las vidas de los recién consagrados, así como de los sacerdotes santeros, babalawos, que dirigen la ceremonia de iniciación, que se extendió desde un viernes por la tarde hasta un domingo por la noche en una residencia de Bayamón.
En compañía del veterano fotógrafo David Villafañe y el premiado ilustrador Miguel Bayón, recibí el beneplácito de los sacerdotes santeros para presenciar uno de dos sacrificios que, entre otros rituales, facultarían la entrada de los cuatro iniciados al reino de Olodumare, el dios de los santeros.
Los sacerdotes prohibieron fotos del ritual, aunque aun así se pudo ilustrar mediante los dibujos de Bayón. No obstante, como se trataba de una íntima actividad familiar, los creyentes se dejaron retratar cortando el tronco de un chivo o desplumando una gallina, entre todos los otros animales que fueron sacrificados en medio de rezos y canciones dirigidas a las deidades africanas. Los sacerdotes abrieron un resquicio por donde observé un mundo en el que la espiritualidad, la ciencia y la sabiduría se entrelazan, de un fervor religioso que requiere una entrega física y mental.
Al igual que el resto de las religiones monoteístas, los santeros creen en un solo dios. Pero son conscientes, además, de que algunas de las prácticas de su religión, como el sacrificio de animales, pueden parecer “chocantes” para muchas personas. A pesar de que varios intentos para prohibir el ritual no han prosperado ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos, los santeros pagan uno de los precios más altos por practicar su fe.
Al ser objeto de discrimen, muchos santeros esconden algunos artículos característicos de su religión, como sus collares en el interior de la camisa, o sus pulseras debajo de brazaletes metálicos, para así evitar el ojo acusador de puertorriqueños que los tildan de brujos o espiritistas.
Concluí, sin embargo, que sus secretos sirven como un escudo ante una sociedad obsesionada con el materialismo; una sociedad que, ocasionalmente, intenta distanciarse con vergüenza de tradiciones arraigadas en nuestra cultura, como si en el fondo se tratara de un rechazo a su propia ascendencia africana.
La religión bajo ninguna circunstancia se podría definir como una mezcla entre las creencias católicas y africanas, sino una fe esencialmente africana que hasta el día de hoy utiliza los santos para venerar sus propias deidades. De esta manera los santeros evitan el desprecio del cristiano, tal y como el esclavo africano evitaba la muerte venerando los santos católicos.
Devoción y entrega
lunes, 16 de febrero de 2009
Francisco Rodríguez-Burns
Primera Hora
Sujetan las gallinas por las patas mientras un chivo serpentea entre las personas que participan de una ceremonia de iniciación de santería. Se ofrecerán ofrendas para cuarto deidades, cada una representada por artefactos, como la estatuilla de un gallo y un diminuto arco y una flecha fundidos en metal.
Mediante el ritual, los santos “velarán y defenderán” a los consagrados durante su vida, tanto en el plano terrenal como en el espiritual.
Nueve sacerdotes santeros cantan y rezan en el idioma africano yoruba que retumba por las paredes de una residencia en Bayamón.
La sangre se va a derramar, pronto, muy pronto.
Pero se requiere el sacrificio de un “cuatro patas” para conjurar la presencia de las fuerzas espirituales. La mirada de los participantes del ritual se pierde entre las figuras de los santos. El olor de una infusión, preparada con yerbas, impregna todo el entorno de un patio donde se celebra la ceremonia a la que sólo un puñado de “aleyos”, no santeros, podrían ser invitados a presenciar.
Los cánticos van in crescendo mientras los sacerdotes sujetan al chivo por sus orejas. Empujan la cabeza del animal contra sus rodillas, entre otros puntos “cardinales” del cuerpo humano que en la santería encierran un significado espiritual.
Nada se hace por capricho y toda acción tiene un propósito en la religión yoruba.
El animal gime, voltea la cabeza, pero es agarrado con firmeza. Un cuchillo largo perfora el cuello y la sangre discurre sobre las deidades o santos. La muerte acontece instantáneamente en lo que forma parte de una serie de sacrificios que prosiguen con gallinas y palomas.
La sangre del “cuatro patas” conjura las deidades, los vigoriza, pero la sangre de las aves, de los animales de “pluma”, apacigua a las fuerzas espirituales que fueron consultadas por los sacerdotes antes de que se registrara la primera incisión, la primera herida.
Imágenes como ésta se pueden ver a todo color en páginas de Internet, como You Tube, a través de vídeos de ceremonias de santería que se han realizado en Cuba, meca de la religión.
Aun así hay muchos rituales que no se les ermite presenciar a los “aleyos”. El hermetismo es una característica de la religión que guarda una relación directa con la manera en que los esclavos africanos alababan sus deidades a través de los santos de la Iglesia Católica. Era su manera de sobrevivir ante los colonizadores españoles que querían convertirlos a la religión católica a través de una orden o la fuerza bruta.
La meticulosidad y la rigidez de estos rituales se pudieron evidenciar en una residencia de Bayamón donde dos mujeres y dos hombres “volvían a nacer” a través de una ceremonia de iniciación.
Primera Hora fue testigo de este santo ritual yoruba.
En un cuarto cerrado, donde sólo se permitía la presencia de los iniciados y los sacerdotes, se santificaban las yerbas que iban a ser preparadas en una bebida purificadora. Durante todo un fin de semana, los nuevos discípulos tomarían la infusión, la cual “limpiaría su cuerpo”, para entonces recibir una lectura sobre su destino. Las predicciones obedecen a un complejo sistema de oráculos que emplean los santeros para entender al individuo, sus inclinaciones y debilidades, así como el universo, los guerreros , y la voluntad de su único dios, Olodumare.
“Protegemos nuestros secretos con nuestra vida. Es lo único que tenemos y es lo único que tenían los africanos. Una vez te inicias en esta religión, (tu viejo yo) muere. Adquieres un nuevo nombre y vuelves a nacer. No ves la vida igual, le das importancia a las cosas pequeñas que sí tienen importancia”, explicó el babalawo Robert Little, mejor conocido por su nombre africano Otrupon Ogunda. “Los guerreros (santos) forman parte de tu vida para defenderte y ayudarte, para ayudarte a sobrellevar tus obstáculos”, agregó.
La ceremonia de iniciación es intensa. Conlleva varios rituales, entre ellos dos sesiones de sacrificios.
Como en el caso de la residencia visitada por Primera Hora, los rituales que forman parte del proceso de iniciación se pueden extender desde un viernes por la tarde hasta un domingo por la noche. Se canta y reza por horas, mientras se resalta la importancia de los primeros “orishas” que reciben los santeros durante su evolución espiritual dentro de la religión.
Ante múltiples artefactos de alto valor simbólico, algunos de ellos secretos, los sacerdotes entablan una comunicación directa con sus guerreros, arrojando trozos de coco, collares, entre otros artefactos.
Es el medio de comunicación entre el santero y las deidades.
Los religiosos les formulan preguntas a los guerreros y algunas de las contestaciones se basan en la manera en que caen los cocos sobre el piso o las piedras del collar sobre un mate.
Los iniciados, por su parte, demuestran su devoción mediante su disciplina y tesón durante ceremonias que requieren un alto nivel de fortaleza física y mental.
“Para mí esto ha sido un proceso de evolución, de desenvolvimiento. Orula (el profeta y testigo de la creación) ha estado conmigo desde el principio. Necesitaba ayuda, la busqué en distintos lugares y finalmente la encontré. Me ha dado fortaleza”, indicó el ama de casa Linda Quiñones antes de que comenzara el primer sacrificio de su iniciación.
Otros creyentes, como la estudiante universitaria Rosa Rivera, de 23 años de edad, han esperado toda una vida para iniciarse en la religión.
“He crecido al iniciar una nueva etapa en mi vida. Ahora cuento con unas fortalezas. Me he criado en esta religión, es mi religión”, aseguró.
Francisco Rodríguez-Burns
Primera Hora
Sujetan las gallinas por las patas mientras un chivo serpentea entre las personas que participan de una ceremonia de iniciación de santería. Se ofrecerán ofrendas para cuarto deidades, cada una representada por artefactos, como la estatuilla de un gallo y un diminuto arco y una flecha fundidos en metal.
Mediante el ritual, los santos “velarán y defenderán” a los consagrados durante su vida, tanto en el plano terrenal como en el espiritual.
Nueve sacerdotes santeros cantan y rezan en el idioma africano yoruba que retumba por las paredes de una residencia en Bayamón.
La sangre se va a derramar, pronto, muy pronto.
Pero se requiere el sacrificio de un “cuatro patas” para conjurar la presencia de las fuerzas espirituales. La mirada de los participantes del ritual se pierde entre las figuras de los santos. El olor de una infusión, preparada con yerbas, impregna todo el entorno de un patio donde se celebra la ceremonia a la que sólo un puñado de “aleyos”, no santeros, podrían ser invitados a presenciar.
Los cánticos van in crescendo mientras los sacerdotes sujetan al chivo por sus orejas. Empujan la cabeza del animal contra sus rodillas, entre otros puntos “cardinales” del cuerpo humano que en la santería encierran un significado espiritual.
Nada se hace por capricho y toda acción tiene un propósito en la religión yoruba.
El animal gime, voltea la cabeza, pero es agarrado con firmeza. Un cuchillo largo perfora el cuello y la sangre discurre sobre las deidades o santos. La muerte acontece instantáneamente en lo que forma parte de una serie de sacrificios que prosiguen con gallinas y palomas.
La sangre del “cuatro patas” conjura las deidades, los vigoriza, pero la sangre de las aves, de los animales de “pluma”, apacigua a las fuerzas espirituales que fueron consultadas por los sacerdotes antes de que se registrara la primera incisión, la primera herida.
Imágenes como ésta se pueden ver a todo color en páginas de Internet, como You Tube, a través de vídeos de ceremonias de santería que se han realizado en Cuba, meca de la religión.
Aun así hay muchos rituales que no se les ermite presenciar a los “aleyos”. El hermetismo es una característica de la religión que guarda una relación directa con la manera en que los esclavos africanos alababan sus deidades a través de los santos de la Iglesia Católica. Era su manera de sobrevivir ante los colonizadores españoles que querían convertirlos a la religión católica a través de una orden o la fuerza bruta.
La meticulosidad y la rigidez de estos rituales se pudieron evidenciar en una residencia de Bayamón donde dos mujeres y dos hombres “volvían a nacer” a través de una ceremonia de iniciación.
Primera Hora fue testigo de este santo ritual yoruba.
En un cuarto cerrado, donde sólo se permitía la presencia de los iniciados y los sacerdotes, se santificaban las yerbas que iban a ser preparadas en una bebida purificadora. Durante todo un fin de semana, los nuevos discípulos tomarían la infusión, la cual “limpiaría su cuerpo”, para entonces recibir una lectura sobre su destino. Las predicciones obedecen a un complejo sistema de oráculos que emplean los santeros para entender al individuo, sus inclinaciones y debilidades, así como el universo, los guerreros , y la voluntad de su único dios, Olodumare.
“Protegemos nuestros secretos con nuestra vida. Es lo único que tenemos y es lo único que tenían los africanos. Una vez te inicias en esta religión, (tu viejo yo) muere. Adquieres un nuevo nombre y vuelves a nacer. No ves la vida igual, le das importancia a las cosas pequeñas que sí tienen importancia”, explicó el babalawo Robert Little, mejor conocido por su nombre africano Otrupon Ogunda. “Los guerreros (santos) forman parte de tu vida para defenderte y ayudarte, para ayudarte a sobrellevar tus obstáculos”, agregó.
La ceremonia de iniciación es intensa. Conlleva varios rituales, entre ellos dos sesiones de sacrificios.
Como en el caso de la residencia visitada por Primera Hora, los rituales que forman parte del proceso de iniciación se pueden extender desde un viernes por la tarde hasta un domingo por la noche. Se canta y reza por horas, mientras se resalta la importancia de los primeros “orishas” que reciben los santeros durante su evolución espiritual dentro de la religión.
Ante múltiples artefactos de alto valor simbólico, algunos de ellos secretos, los sacerdotes entablan una comunicación directa con sus guerreros, arrojando trozos de coco, collares, entre otros artefactos.
Es el medio de comunicación entre el santero y las deidades.
Los religiosos les formulan preguntas a los guerreros y algunas de las contestaciones se basan en la manera en que caen los cocos sobre el piso o las piedras del collar sobre un mate.
Los iniciados, por su parte, demuestran su devoción mediante su disciplina y tesón durante ceremonias que requieren un alto nivel de fortaleza física y mental.
“Para mí esto ha sido un proceso de evolución, de desenvolvimiento. Orula (el profeta y testigo de la creación) ha estado conmigo desde el principio. Necesitaba ayuda, la busqué en distintos lugares y finalmente la encontré. Me ha dado fortaleza”, indicó el ama de casa Linda Quiñones antes de que comenzara el primer sacrificio de su iniciación.
Otros creyentes, como la estudiante universitaria Rosa Rivera, de 23 años de edad, han esperado toda una vida para iniciarse en la religión.
“He crecido al iniciar una nueva etapa en mi vida. Ahora cuento con unas fortalezas. Me he criado en esta religión, es mi religión”, aseguró.
Sacerdotes santeros trascienden fronteras
Joseph Boluffer se convirtió en sacerdote santero cuando tenía siete años de edad.
lunes, 16 de febrero de 2009
Francisco Rodríguez-Burns
Primera Hora
Muchos temen que un compañero de trabajo o un familiar se entere de su religión. Celebran las ceremonias en cuartos cerrados de residencias. Las fuerzas divinas mantienen contacto directo con sus seguidores a través de sus sacerdotes (babalawos).
Sus legendarias tradiciones y creencias se caracterizan por un hermetismo que nace de un recelo por salvaguardar y preservar la esencia misma de la santería. De hecho, el miedo a ser identificado como santero persiste debido, precisamente, al desconocimiento que tienen algunos puertorriqueños de una religión que forma una parte integral de su herencia caribeña. Pero aun así, según aseguran algunos babalawos, la religión continúa ganando adeptos en la Isla. “Mucha gente piensa que esta religión es para hacerse rico, pero es para tener una dirección hacia la verdad, hacia un Dios”, indica Joseph Boluffer, hijo del primer santero en ser escogido como babalao fuera de Cuba a finales de la década de los 60.
Opina Boluffer que el enfoque mediático de su religión ha explotado el sacrificio de animales sin contextualizar sobre cómo la práctica forma parte de las tradiciones cristianas. Los prejuicios que giran en torno a la santería también han sido alimentados por reportes que hacen mención de ofrendas propias del ritual santero durante allanamientos policiacos. “¿Por qué nunca menciona si la persona es católica?”, cuestionó Boluffer, cocinero que se convirtió en sacerdote santero cuando apenas tenía siete años de edad.
Aunque sí hay santeros que se han convertido en guías espirituales de elementos del bajo mundo, Boluffer asegura que éstos representan una ínfima minoría de los creyentes.
“El mandato primordial del babalawo es ayudar a la humanidad sin esperar nada a cambio. Ése es el verdadero propósito en palabras sencillas”, indica el religioso.
Sostiene que su mayor reto es desalentar el uso de la santería para hacer el mal. “La religión no se puede utilizar de esta manera”, asegura.
lunes, 16 de febrero de 2009
Francisco Rodríguez-Burns
Primera Hora
Muchos temen que un compañero de trabajo o un familiar se entere de su religión. Celebran las ceremonias en cuartos cerrados de residencias. Las fuerzas divinas mantienen contacto directo con sus seguidores a través de sus sacerdotes (babalawos).
Sus legendarias tradiciones y creencias se caracterizan por un hermetismo que nace de un recelo por salvaguardar y preservar la esencia misma de la santería. De hecho, el miedo a ser identificado como santero persiste debido, precisamente, al desconocimiento que tienen algunos puertorriqueños de una religión que forma una parte integral de su herencia caribeña. Pero aun así, según aseguran algunos babalawos, la religión continúa ganando adeptos en la Isla. “Mucha gente piensa que esta religión es para hacerse rico, pero es para tener una dirección hacia la verdad, hacia un Dios”, indica Joseph Boluffer, hijo del primer santero en ser escogido como babalao fuera de Cuba a finales de la década de los 60.
Opina Boluffer que el enfoque mediático de su religión ha explotado el sacrificio de animales sin contextualizar sobre cómo la práctica forma parte de las tradiciones cristianas. Los prejuicios que giran en torno a la santería también han sido alimentados por reportes que hacen mención de ofrendas propias del ritual santero durante allanamientos policiacos. “¿Por qué nunca menciona si la persona es católica?”, cuestionó Boluffer, cocinero que se convirtió en sacerdote santero cuando apenas tenía siete años de edad.
Aunque sí hay santeros que se han convertido en guías espirituales de elementos del bajo mundo, Boluffer asegura que éstos representan una ínfima minoría de los creyentes.
“El mandato primordial del babalawo es ayudar a la humanidad sin esperar nada a cambio. Ése es el verdadero propósito en palabras sencillas”, indica el religioso.
Sostiene que su mayor reto es desalentar el uso de la santería para hacer el mal. “La religión no se puede utilizar de esta manera”, asegura.
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