Por Carmen Milagros Díaz,
La publicación de datos personales de menores de 18 años en las páginas sociales de Internet como Facebook, MySpace y Twitter pronto podría ser ilegal de progresar un proyecto de ley que busca proteger la privacidad de niños y jóvenes residentes en Puerto Rico.
El proyecto de la Cámara 3526 fue presentado ayer por el representante José Enrique Meléndez Ortiz en un esfuerzo conjunto con la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones y el Departamento de la Familia por evitar que depredadores sexuales sigan teniendo fácil acceso a los menores.
La medida radicada en la Cámara faculta a los padres a solicitar que se remueva toda información personal otorgando a los operadores de la red social un lapso máximo de 48 horas, una vez expedida la solicitud. EL VOCERO/Archivo
La Ley para la Protección de la Intimidad de Nuestros Niños y jóvenes podría ser aprobada en agosto y a partir de 90 días posteriores, los infractores de ley pudieran exponerse a multas.
Esta prohíbe que cualquier operador, empleado o agente de cualquier red social publique información personal de usuarios menores de edad como edad, dirección física, dirección electrónica, teléfono, páginas de Internet visitadas e intereses. Solo se podrá publicar el nombre del padre o madre con patria potestad y el estado o territorio donde vive. La publicación de información adicional requiere la autorización del usuario y la del padre con patria potestad.
La medida faculta a los padres a solicitar que se remueva toda información personal otorgando a los operadores de la red social un lapso máximo de 48 horas, una vez expedida la solicitud. Si es el usuario quien hace la petición, la red tendrá hasta 72 horas. Además, se requiere a la redes sociales que establezcan un proceso sencillo para usar las opciones de privacidad.
“La idea de este proyecto es darle una herramienta adicional a los padres para que puedan verificar cómo usan sus hijos las redes sociales. Le corresponde a los padres velar qué tipo de información esos niños y jóvenes están ‘posteando’ (publicando)”, explicó el representante Meléndez Ortiz.
Resistencia al cumplimiento
Estados como Minnesota y Nevada han aprobado leyes similares dirigidas a regular la publicación de información personal de menores y la experiencia apunta a que no ha habido cooperación por parte de los operadores de páginas de Internet.
“Ellos se han opuesto a este tipo de legislación en otros estados y la han combatido vigorosamente. Esperamos que ellos en Puerto Rico vengan a combatirla vigorosamente también.
Ellos tienen un producto sobre el cual quieren mantener el acceso abierto para todos para mejorar sus oportunidades de ingreso pero cuando vengan aquí, nos van a tener que explicar cómo ellos van a proteger a esos niños”, sentenció el legislador.
Un padre o usuario que observe que la información personal no es removida como lo solicitó, puede radicar una querella ante la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones.
“Una vez se radica la querella, inmediatamente se asume jurisdicción y el oficial examinador lo trae a la primera vista informal tratando de llegar a un acuerdo. Si no se logra llegar un acuerdo pasa a la vista formal. Lo máximo son 45 días”, detalló la presidenta de la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones, Sandra Torres.
El proyecto dispone una multa de $10 mil por infracción. Sin embargo, Torres reconoció que la cantidad no representa un disuasivo en comparación con el dinero que las redes sociales generan.
Informaci—n recopilada por el Grupo de Cr’menes CibernŽticos del Servicio Federal de Inmigraci—n y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglŽs), indica que uno de los riesgos mayores est‡ en el acceso que tienen los menores a personas que no conocen y que al final, pueden resultar ser depredadores sexuales o delincuentes comunes. El Departamento de Justicia de Estados Unidos, encontr— que a uno de cada cinco j—venes entre los 10 y 17 a–os se le solicita un encuentro personal por Internet. Adem‡s, la informaci—n personal expone a un menor a ser v’ctimas de fraude y de personas con intenciones il’citas.
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martes, 12 de julio de 2011
miércoles, 22 de junio de 2011
Golpe al depredador
por Istra Pacheco
En los pasados ocho meses -desde octubre de 2010 para acá-, las autoridades federales han arrestado a 12 personas en Puerto Rico por delitos cibernéticos de índole sexual con menores.
Esa cifra es la más alta registrada en año alguno desde el 2003, cuando se incluyó a la Isla en la iniciativa federal Operación depredador.
Y ojo, que todavía faltan tres meses y medio para que finalice el año federal fiscal y ese número puede aumentar, según han advertido las autoridades.
La cantidad reportada contrasta con el promedio de tres arrestos por año que los federales realizaron entre el 2003 y 2006, según datos provistos ayer por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
A partir de 2008, hubo un aumento, con un total de nueve arrestos. Entre el 2009 y el 2010, 10 personas ingresaron a prisión por los mismos delitos.
El vertiginoso aumento en las cifras motivó que múltiples autoridades federales y estatales firmaran un nuevo acuerdo de colaboración que busca unir esfuerzos en las investigaciones, especialmente en el área forense.
La idea es compartir tanto evidencia de casos como ideas para atajar el problema de depredadores sexuales de menores y las herramientas de investigación y forenses, de manera que se logren la mayor cantidad de convicciones.
En una rueda de prensa conjunta realizada ayer, múltiples jefes de agencias estatales y federales anunciaron que reforzarán la comunicación.
También dijeron que se han mejorado los laboratorios federales y estatales especializados en rastrear evidencia en equipos electrónicos para obtener información de intercambio de pornografía infantil, entre otras.
“Cualquier cosa que tenga memoria, así sea el horno de su casa, si tiene para guardar memoria (y tenemos sospechas), lo vamos a investigar”, dijo Marshal Morgan, jefe de la Oficina del Fiscal Federal General.
El funcionario, quien fue uno de los que se sumó al acuerdo de colaboración, hizo otra advertencia a aquellas personas que intentan contactar niños para asuntos sexuales a través de la Internet.
“No importa que esté en una montaña o escondido en un sótano. Tan pronto se conecte a Internet, tiene que saber que no está solo. Vamos a saber qué está ocurriendo... Si está contactando a un niño a través de Facebook, nosotros vamos a tocarle a la puerta mañana”, declaró. “Quizás nos tome un tiempito, pero vamos a llegar”.
Por su parte, Roberto Escobar, jefe del ICE en la Isla, exhortó a la gente a denunciar estas prácticas.
“El mensaje que tenemos que darles a nuestros niños y padres es que no se queden callados. Si usted conoce de alguna actividad donde usted entienda que hay un delito contra un niño, usted tiene que comunicarlo. Usted tiene que estar pendiente”, manifestó.
Los jefes de agencia anunciaron además que se amplió el campo de acción para no sólo perseguir a quienes acechan sexualmente a menores a través de las redes sociales o diversas herramientas que hay en Internet, sino que también investigarán y atacarán prácticas de turismo sexual y otras formas de explotación contra niños.
“Por primera vez en la historia de Puerto Rico nos hemos unido todos por un solo objetivo: velar por la protección de la niñez”, declaró Roberto Escobar, agente especial a cargo de ICE en Puerto Rico.
El secretario de Justicia, Guillermo Somoza Colombani, dijo que, como parte del acuerdo, las autoridades estatales se autoimpondrán términos para recolectar evidencia relacionada con sospechosos y se entregarán informes periódicos sobre los logros obtenidos.
A pesar del esfuerzo, el secretario del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) dejó claro que hay un problema con la recolección de estadísticas que ayuden a las autoridades a establecer mejores técnicas de prevención y acción.
Ante esa realidad, dijo que hay un acuerdo paralelo entre la Universidad de Puerto Rico y el Centro de Niños Perdidos para recopilar datos que ayuden a mejorar las políticas públicas del Gobierno en este tema.
Además, en este año fiscal se han referido 75 casos para investigación, aunque al menos una cuarta parte de ésos son negativos.
Las agencias estatales que suscribieron el acuerdo son los departamentos de Justicia, Familia, Educación, Asuntos del Consumidor y Hacienda, la Policía estatal y Municipal de San Juan, y el Instituto de Ciencias Forenses.
Del lado federal, fueron Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, Oficina del Procurador y Oficina de Alguaciles.
En los pasados ocho meses -desde octubre de 2010 para acá-, las autoridades federales han arrestado a 12 personas en Puerto Rico por delitos cibernéticos de índole sexual con menores.
Esa cifra es la más alta registrada en año alguno desde el 2003, cuando se incluyó a la Isla en la iniciativa federal Operación depredador.
Y ojo, que todavía faltan tres meses y medio para que finalice el año federal fiscal y ese número puede aumentar, según han advertido las autoridades.
La cantidad reportada contrasta con el promedio de tres arrestos por año que los federales realizaron entre el 2003 y 2006, según datos provistos ayer por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
A partir de 2008, hubo un aumento, con un total de nueve arrestos. Entre el 2009 y el 2010, 10 personas ingresaron a prisión por los mismos delitos.
El vertiginoso aumento en las cifras motivó que múltiples autoridades federales y estatales firmaran un nuevo acuerdo de colaboración que busca unir esfuerzos en las investigaciones, especialmente en el área forense.
La idea es compartir tanto evidencia de casos como ideas para atajar el problema de depredadores sexuales de menores y las herramientas de investigación y forenses, de manera que se logren la mayor cantidad de convicciones.
En una rueda de prensa conjunta realizada ayer, múltiples jefes de agencias estatales y federales anunciaron que reforzarán la comunicación.
También dijeron que se han mejorado los laboratorios federales y estatales especializados en rastrear evidencia en equipos electrónicos para obtener información de intercambio de pornografía infantil, entre otras.
“Cualquier cosa que tenga memoria, así sea el horno de su casa, si tiene para guardar memoria (y tenemos sospechas), lo vamos a investigar”, dijo Marshal Morgan, jefe de la Oficina del Fiscal Federal General.
El funcionario, quien fue uno de los que se sumó al acuerdo de colaboración, hizo otra advertencia a aquellas personas que intentan contactar niños para asuntos sexuales a través de la Internet.
“No importa que esté en una montaña o escondido en un sótano. Tan pronto se conecte a Internet, tiene que saber que no está solo. Vamos a saber qué está ocurriendo... Si está contactando a un niño a través de Facebook, nosotros vamos a tocarle a la puerta mañana”, declaró. “Quizás nos tome un tiempito, pero vamos a llegar”.
Por su parte, Roberto Escobar, jefe del ICE en la Isla, exhortó a la gente a denunciar estas prácticas.
“El mensaje que tenemos que darles a nuestros niños y padres es que no se queden callados. Si usted conoce de alguna actividad donde usted entienda que hay un delito contra un niño, usted tiene que comunicarlo. Usted tiene que estar pendiente”, manifestó.
Los jefes de agencia anunciaron además que se amplió el campo de acción para no sólo perseguir a quienes acechan sexualmente a menores a través de las redes sociales o diversas herramientas que hay en Internet, sino que también investigarán y atacarán prácticas de turismo sexual y otras formas de explotación contra niños.
“Por primera vez en la historia de Puerto Rico nos hemos unido todos por un solo objetivo: velar por la protección de la niñez”, declaró Roberto Escobar, agente especial a cargo de ICE en Puerto Rico.
El secretario de Justicia, Guillermo Somoza Colombani, dijo que, como parte del acuerdo, las autoridades estatales se autoimpondrán términos para recolectar evidencia relacionada con sospechosos y se entregarán informes periódicos sobre los logros obtenidos.
A pesar del esfuerzo, el secretario del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) dejó claro que hay un problema con la recolección de estadísticas que ayuden a las autoridades a establecer mejores técnicas de prevención y acción.
Ante esa realidad, dijo que hay un acuerdo paralelo entre la Universidad de Puerto Rico y el Centro de Niños Perdidos para recopilar datos que ayuden a mejorar las políticas públicas del Gobierno en este tema.
Además, en este año fiscal se han referido 75 casos para investigación, aunque al menos una cuarta parte de ésos son negativos.
Las agencias estatales que suscribieron el acuerdo son los departamentos de Justicia, Familia, Educación, Asuntos del Consumidor y Hacienda, la Policía estatal y Municipal de San Juan, y el Instituto de Ciencias Forenses.
Del lado federal, fueron Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, Oficina del Procurador y Oficina de Alguaciles.
viernes, 28 de mayo de 2010
Los infieles cibernéticos
Aparte de convocar un intercambio sexual, la infidelidad cibernética también atiende la intimidad emocional. (Primera Hora / Gerald López-Cepero)
Los infieles cibernéticos
viernes, 28 de mayo de 2010
Carmen Graciela Díaz / Para Primera Hora
En el universo llamado Internet, donde el anonimato es la carta de la victoria y en el cual las inhibiciones se derriten instantáneamente, sus fronteras borran esa línea que separa una infidelidad implícita de una explícita.
Para el terapeuta de parejas José Pérez Aponte, una infidelidad cibernética se constituye cuando el sujeto “intima (con otra persona) sobre cosas sexuales”. A la velocidad de la luz, alerta Pérez, el ideal del compromiso con la pareja se derriba.
“La infidelidad cibernética se produce cuando le dedico tiempo a otra persona que no es mi pareja. Hay muchas personas que tienen sexo a través de la Internet o del teléfono, aunque físicamente los cuerpos nunca se toquen”, ilustra la educadora sexual Luisi Denton de Marini.
Pérez y Denton coinciden en que, más allá que un acto sexual, lo que valida la infidelidad en la red es la “intimidad emocional”. Denton precisa que “mientras esto ocurre, la persona se va separando más y más de su pareja porque está satisfaciendo todas sus necesidades con quien tiene intimidad física y emocional”.
Una madeja de asuntos pueden incidir en que un sujeto, hombre o mujer, halle en la Internet una comodidad que el intercambio físico no le proporciona. Para ejemplificar, en algunos, el que una computadora medie y esos amantes no tengan un encuentro corporal es un estímulo a su autoestima.
Así, el sexo en este contexto viabiliza que algunos “venzan bloqueos, experiencias sexuales que han hecho daño, complejos físicos y trabas en la seducción”, según Denton.
Por otro lado, son pocos quienes -indica Pérez- entienden que esta relación es sólo una fantasía. Observando que las frases eróticas persiguen la excitación o la masturbación, el consejero apunta que ello no abona a una relación estable.
Relación sin tapujos
Una libertad no contemplada y la imaginación se fusionan de tal forma que la fantasía generada en una computadora es titánica. “Lo que ocurre es que las personas desarrollan la imaginación y se tienden a atraer por todo lo que traiga incertidumbre”, explica Pérez, aunque recuerda que al menos una de las dos partes “tiene la intención de pasar el rato”.
Denton comenta que, a la luz de conversaciones que sus pacientes le han replicado, la imaginación de las personas en esta coyuntura es ilimitada. “El que desarrolla este vínculo sexual entra en unas aguas profundas que no entraría con tanta libertad con una persona de carne y hueso”, revela Denton.
De hecho, contrario a la concepción popular, la conducta desleal en los confines del mundo virtual se manifiesta tanto en hombres como en mujeres. Denton afirma, citando estudios recientes, que quienes más practicaban esta conducta “eran mayormente los hombres, pero es impresionante que de mes a mes la población femenina entra más en esto”.
El componente visual también tiene su puesta en escena en los amantes cibernéticos. “La tecnología ha hecho que ese adulterio implícito se convierta en uno físico cuando me estoy excitando y me estoy tocando”, menciona Denton, aludiendo a quienes estimulan su apetito sexual con una cámara o las distintas corrientes de la pornografía.
La curiosidad mató al gato
Al cuestionar los motivos del infiel cibernético en por ejemplo chats y mensajes instantáneos, Pérez asegura que en “muchos es la curiosidad; otros se envuelven en situaciones que se identifican o por vacíos existenciales que intentan llenar”.
Denton atribuye esta conducta a la soledad que se puede producir aun cuando se está acompañado. La falta de conexión en una pareja, quienes tengan que enfrentar el rechazo de su compañero o la presencia de la intimidad física pero no de la emocional (y viceversa) pueden detonar esa búsqueda sexual en la ilusión de otro, especifica la educadora sexual.
“La persona quiere llenar con otra lo que no tiene en su pareja. Empieza como un juego y luego se comienzan a notar cambios de actitud y de interés mientras la persona conoce ese otro mundo desconocido”, aclara Pérez.
Empero, ambos especialistas opinan que la redención es posible si se recupera la confianza. Para combatir las suposiciones, dice Pérez, “la pareja debe tener acceso a la información para que ambos la discutan neutral y voluntariamente. Si la persona no lo permite, ésta puede comprometerse a no volver a buscar en otra parte lo que ya tiene en su pareja”.
Para conferencias y citas con la educadora sexual Luisa Denton de Marini, llama al 787-763-8854 o escribe a luisimarini@gmail.com. Comunícate con el terapeuta de parejas y consejero José Pérez Aponte a través del 787-261-0763.
Atracción prohibida
Conoce el testimonio de una mujer -cuya identidad reservamos- que partió de una crisis matrimonial a una infidelidad en línea.
“Nunca pensé ni planifiqué serle infiel a mi esposo, ni por Internet ni de ninguna otra forma. Esta infidelidad surgió casi sin darme cuenta”, dice Grecia (nombre ficticio). Narra que todo comenzó por la red social Facebook y evolucionó al mensaje de texto y la conversación telefónica.
Grecia asegura que “el tiempo de conectarnos fue aumentando poco a poco, hasta invertir tres horas o [...] más tiempo diariamente”.
La relación con su amante fluía, mientras culpaba a su marido -en silencio- de no darle cariño, confiesa. Los amantes hablaban de su vida, se seducían y empleaban la cámara y fotos para verse. “No nos conocíamos de antes”, revela, aunque tenían amigos en común.
“Nunca nos vimos ni estuvimos juntos físicamente. No tuvimos la oportunidad por muchísimas razones. A pesar de que teníamos la intención, no se dio”, indica. Para Grecia, la imaginación y la computadora desataron una libertad que aumentó la confianza mutua mientras aumentaban las fantasías.
Grecia afirma que su esposo nunca se enteró de la infidelidad. “Comencé a cansarme de vivir la doble vida”, reflexiona, aceptando que “sustituí mi intimidad emocional y sexual con un desconocido en vez de trabajarla con mi pareja”.
A la luz de este complejo capítulo, Grecia hizo un llamado a que los matrimonios exterioricen sus problemas. “Comprendan que lo que encontré en la Internet me trajo más dolor”, concluye quien gracias a terapia goza de un matrimonio donde ambos se dedican tiempo y atención tanto física como emocional.
Los infieles cibernéticos
viernes, 28 de mayo de 2010
Carmen Graciela Díaz / Para Primera Hora
En el universo llamado Internet, donde el anonimato es la carta de la victoria y en el cual las inhibiciones se derriten instantáneamente, sus fronteras borran esa línea que separa una infidelidad implícita de una explícita.
Para el terapeuta de parejas José Pérez Aponte, una infidelidad cibernética se constituye cuando el sujeto “intima (con otra persona) sobre cosas sexuales”. A la velocidad de la luz, alerta Pérez, el ideal del compromiso con la pareja se derriba.
“La infidelidad cibernética se produce cuando le dedico tiempo a otra persona que no es mi pareja. Hay muchas personas que tienen sexo a través de la Internet o del teléfono, aunque físicamente los cuerpos nunca se toquen”, ilustra la educadora sexual Luisi Denton de Marini.
Pérez y Denton coinciden en que, más allá que un acto sexual, lo que valida la infidelidad en la red es la “intimidad emocional”. Denton precisa que “mientras esto ocurre, la persona se va separando más y más de su pareja porque está satisfaciendo todas sus necesidades con quien tiene intimidad física y emocional”.
Una madeja de asuntos pueden incidir en que un sujeto, hombre o mujer, halle en la Internet una comodidad que el intercambio físico no le proporciona. Para ejemplificar, en algunos, el que una computadora medie y esos amantes no tengan un encuentro corporal es un estímulo a su autoestima.
Así, el sexo en este contexto viabiliza que algunos “venzan bloqueos, experiencias sexuales que han hecho daño, complejos físicos y trabas en la seducción”, según Denton.
Por otro lado, son pocos quienes -indica Pérez- entienden que esta relación es sólo una fantasía. Observando que las frases eróticas persiguen la excitación o la masturbación, el consejero apunta que ello no abona a una relación estable.
Relación sin tapujos
Una libertad no contemplada y la imaginación se fusionan de tal forma que la fantasía generada en una computadora es titánica. “Lo que ocurre es que las personas desarrollan la imaginación y se tienden a atraer por todo lo que traiga incertidumbre”, explica Pérez, aunque recuerda que al menos una de las dos partes “tiene la intención de pasar el rato”.
Denton comenta que, a la luz de conversaciones que sus pacientes le han replicado, la imaginación de las personas en esta coyuntura es ilimitada. “El que desarrolla este vínculo sexual entra en unas aguas profundas que no entraría con tanta libertad con una persona de carne y hueso”, revela Denton.
De hecho, contrario a la concepción popular, la conducta desleal en los confines del mundo virtual se manifiesta tanto en hombres como en mujeres. Denton afirma, citando estudios recientes, que quienes más practicaban esta conducta “eran mayormente los hombres, pero es impresionante que de mes a mes la población femenina entra más en esto”.
El componente visual también tiene su puesta en escena en los amantes cibernéticos. “La tecnología ha hecho que ese adulterio implícito se convierta en uno físico cuando me estoy excitando y me estoy tocando”, menciona Denton, aludiendo a quienes estimulan su apetito sexual con una cámara o las distintas corrientes de la pornografía.
La curiosidad mató al gato
Al cuestionar los motivos del infiel cibernético en por ejemplo chats y mensajes instantáneos, Pérez asegura que en “muchos es la curiosidad; otros se envuelven en situaciones que se identifican o por vacíos existenciales que intentan llenar”.
Denton atribuye esta conducta a la soledad que se puede producir aun cuando se está acompañado. La falta de conexión en una pareja, quienes tengan que enfrentar el rechazo de su compañero o la presencia de la intimidad física pero no de la emocional (y viceversa) pueden detonar esa búsqueda sexual en la ilusión de otro, especifica la educadora sexual.
“La persona quiere llenar con otra lo que no tiene en su pareja. Empieza como un juego y luego se comienzan a notar cambios de actitud y de interés mientras la persona conoce ese otro mundo desconocido”, aclara Pérez.
Empero, ambos especialistas opinan que la redención es posible si se recupera la confianza. Para combatir las suposiciones, dice Pérez, “la pareja debe tener acceso a la información para que ambos la discutan neutral y voluntariamente. Si la persona no lo permite, ésta puede comprometerse a no volver a buscar en otra parte lo que ya tiene en su pareja”.
Para conferencias y citas con la educadora sexual Luisa Denton de Marini, llama al 787-763-8854 o escribe a luisimarini@gmail.com. Comunícate con el terapeuta de parejas y consejero José Pérez Aponte a través del 787-261-0763.
Atracción prohibida
Conoce el testimonio de una mujer -cuya identidad reservamos- que partió de una crisis matrimonial a una infidelidad en línea.
“Nunca pensé ni planifiqué serle infiel a mi esposo, ni por Internet ni de ninguna otra forma. Esta infidelidad surgió casi sin darme cuenta”, dice Grecia (nombre ficticio). Narra que todo comenzó por la red social Facebook y evolucionó al mensaje de texto y la conversación telefónica.
Grecia asegura que “el tiempo de conectarnos fue aumentando poco a poco, hasta invertir tres horas o [...] más tiempo diariamente”.
La relación con su amante fluía, mientras culpaba a su marido -en silencio- de no darle cariño, confiesa. Los amantes hablaban de su vida, se seducían y empleaban la cámara y fotos para verse. “No nos conocíamos de antes”, revela, aunque tenían amigos en común.
“Nunca nos vimos ni estuvimos juntos físicamente. No tuvimos la oportunidad por muchísimas razones. A pesar de que teníamos la intención, no se dio”, indica. Para Grecia, la imaginación y la computadora desataron una libertad que aumentó la confianza mutua mientras aumentaban las fantasías.
Grecia afirma que su esposo nunca se enteró de la infidelidad. “Comencé a cansarme de vivir la doble vida”, reflexiona, aceptando que “sustituí mi intimidad emocional y sexual con un desconocido en vez de trabajarla con mi pareja”.
A la luz de este complejo capítulo, Grecia hizo un llamado a que los matrimonios exterioricen sus problemas. “Comprendan que lo que encontré en la Internet me trajo más dolor”, concluye quien gracias a terapia goza de un matrimonio donde ambos se dedican tiempo y atención tanto física como emocional.
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