martes, 23 de marzo de 2010
Leysa Caro González
Primera Hora
De forma dramática han despuntado las estadísticas de nacimientos por cesárea entre adolescentes en la Isla.
En el 1995, sólo el 16% de las adolescentes entre los 10 y 14 años parían mediante cesárea. Hoy día esa cifra está sobre el 41% para un aumento de un 150% en 13 años.
Son cifras alarmantes. Sin duda alguna se trata de una epidemia, consideran expertos en el área. Más aún si se toma en consideración que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que ningún país tenga más de 10 o 15 por ciento de alumbramientos a través de la cesárea.
En Puerto Rico, entre todos los grupos de edades, los partos a través del bisturí sobrepasan el 35%. “No hay justificación médica ni moral para que ningún país tenga más de un 15% de cesárea”, alertó Ana Parrilla, catedrática asociada del programa de Salud de la Madre y el Niño de la Escuela Graduada de Salud Pública.
El mismo patrón ascendente se observa entre cada grupo de edades, en las mujeres entre los 11 y 17, de 18 y 19 años y entre las mayores de 19 años.
“En las cesáreas a nivel de adolescentes ha habido un exponencial. En el 1995, de cada 100 niñas, 16 tuvieron cesáreas, y en el 2008 un 41.3%... Ha habido un aumento de un 150%”, señaló, por su parte, Gloria Montalvo, directora del Programa de Servicios Integrales de Salud a Adolescentes del Departamento de Salud.
El mismo patrón se observa entre las mujeres mayores de 19 años, aunque obviamente no presenta una curva tan marcada. Las cifras más recientes, que datan del 2007, ubican al 49.2% de las mujeres mayores de edad dando a luz gracias al bisturí.
En el 2006, la cifra estaba en el 48.3% y en el 2005 en 48.1%. Lo más bajas que han estado las estadísticas es en un 39.1% y fue para el año 2000.
En Estados Unidos, los números llegan sólo al 31%.
“Tenemos un problema de salud pública que no se le está dando la atención que debería tener y para mí hay un issue de género envuelto”, denunció Parrilla.
Más vulnerables las menores
Aunque obviamente la cesárea representa un proceso de “fracaso” para muchas de las mujeres, pues sólo cerca del 10% de estos procedimientos están justificados por razones médicas, para las adolescentes puede resultar una experiencia aún más dramática y hasta traumática.
Se trata de una etapa en que estas niñas no sólo enfrentan un estado para el que posiblemente no tengan la madurez emocional necesaria, sino que también posiblemente han sufrido el rechazo de su familia, de la sociedad y no han contado con el cuidado prenatal necesario.
Por estas mismas razones, pueden estar en riesgo de tener un parto prematuro o de traer al mundo a un pequeño bajo peso, lo que complica todo. De hecho, las estadísticas revelan que para el 2008 el 17% de los bebés de madres entre los 10 y 14 años nacieron bajo peso.
“Este aumento en las cesáreas es una de las situaciones que nos preocupa, porque el que una niña quede embarazada, ya el proceso en sí la impacta a ella, al bebé, a la familia, al padre adolescente, a la comunidad y al sistema de salud pública... Es una situación de mucho estrés para la adolescente”, señaló Montalvo.
Su mayor preocupación no son los costos económicos que conlleva el procedimiento quirúrgico, sino los costos emocionales y sociales para esas niñas.
“Cualquier intervención en una persona es un efecto adicional al proceso. En el caso de los nacimientos afecta también”, comentó.
Montalvo reconoce que son muchos los factores que pueden hacer la diferencia entre tener un parto natural o uno vía cesárea. Por eso, dijo, han formado un grupo de profesionales para analizar por qué cada días más mujeres llevan una herida en su vientre.
menos nacimientos
Dentro del complicado panorama, Montalvo celebró, si se puede llamar así, que el porcentaje de nacimientos entre adolescentes ha disminuido en cada uno de los renglones de edad.
Se trata de resultados preliminares, pero que, sin duda, reflejan que algo se está haciendo bien. Para Montalvo, además de lo efectivas que pueden estar siendo las campañas educativas, los jóvenes están tomando decisiones responsables.
“Más importante que la campaña es el acceso que tengan a servicios de salud sexual y reproductiva. Son ellos los que toman sus decisiones, nosotros trabajamos lo que son los valores y la responsabilidad de un embarazo para cuando tomen las decisiones sean unas saludables”, apuntó Montalvo.
El Archivo Vertical Digital busca mantener un acervo de noticias en formato electrónico para el uso de los Estudiantes de la Universidad del Este Centro de Yauco y la comunidad general. Podrás encontrar las noticias por fecha o por los temas que le hemos asignado. Aún mantenemos el Archivo Impreso en la Biblioteca, pero no se duplican las noticias. Esperamos que puedas hacer buen uso de esta herramienta. En cada noticia se brinda el enlace a la página del periódico o fuente de la noticia.
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martes, 23 de marzo de 2010
viernes, 16 de enero de 2009
El pescado: bueno para el embarazo
viernes, 16 de enero de 2009
Primera Hora
Comer pescado -pero, no mariscos- dos o tres veces a la semana durante el embarazo, favorece el desarrollo neurológico del niño y aumenta su capacidad intelectual, según un estudio español.
El estudio señala que los ácidos grasos poliinsaturados del tipo DHA (ácido docosahexaenoico) son capaces de pasar la barrera placentaria y podrían ser los responsables de este efecto positivo sobre las capacidades cognitivas de los niños en cuanto a inteligencia, expresión verbal, capacidad motora y memoria.
Para este trabajo se estudiaron 392 mujeres y sus hijos con una dieta rica en pescado. Tras dar a luz, las mujeres contestaron un cuestionario sobre sus hábitos alimenticios durante el embarazo. Cuando los bebés cumplieron 4 años, los psicólogos midieron su grado de desarrollo neurológico mediante la Escala de Habilidades Infantiles de McCarthy (MCSA), además de recoger datos sobre su dieta y su actividad física.
Según los investigadores, aunque se desconocen los mecanismos por los cuales esto sucede, “los niveles de DHA parecen ser cruciales en el desarrollo temprano del cerebro del feto”.
El consumo de pescado y marisco durante el embarazo ya había sido estudiado por el peligro de toxicidad neurológica que representa para los niños, un riesgo atribuible, principalmente, a las elevadas concentraciones de mercurio que pueden estar presentes en estos alimentos. No obstante, estudios anteriores ya habían aportado indicios de que algunas sustancias presentes en el pescado podrían ser beneficiosas para el incipiente crecimiento del cerebro del niño.
Éste es el primer trabajo que estudia de forma diferenciada los efectos del consumo de pescado y de marisco, realizado en una población en la que el elevado consumo de esos alimentos no está asociado con factores socioeconómicos, como pasa en Estados Unidos o el Reino Unido.
Además, se comprobó que no hay ninguna asociación positiva entre el consumo de marisco y el desarrollo neurológico posterior, debido, al parecer, a los bajos niveles de ácidos grasos poliinsaturados del tipo DHA en estos alimentos. EFE
Primera Hora
Comer pescado -pero, no mariscos- dos o tres veces a la semana durante el embarazo, favorece el desarrollo neurológico del niño y aumenta su capacidad intelectual, según un estudio español.
El estudio señala que los ácidos grasos poliinsaturados del tipo DHA (ácido docosahexaenoico) son capaces de pasar la barrera placentaria y podrían ser los responsables de este efecto positivo sobre las capacidades cognitivas de los niños en cuanto a inteligencia, expresión verbal, capacidad motora y memoria.
Para este trabajo se estudiaron 392 mujeres y sus hijos con una dieta rica en pescado. Tras dar a luz, las mujeres contestaron un cuestionario sobre sus hábitos alimenticios durante el embarazo. Cuando los bebés cumplieron 4 años, los psicólogos midieron su grado de desarrollo neurológico mediante la Escala de Habilidades Infantiles de McCarthy (MCSA), además de recoger datos sobre su dieta y su actividad física.
Según los investigadores, aunque se desconocen los mecanismos por los cuales esto sucede, “los niveles de DHA parecen ser cruciales en el desarrollo temprano del cerebro del feto”.
El consumo de pescado y marisco durante el embarazo ya había sido estudiado por el peligro de toxicidad neurológica que representa para los niños, un riesgo atribuible, principalmente, a las elevadas concentraciones de mercurio que pueden estar presentes en estos alimentos. No obstante, estudios anteriores ya habían aportado indicios de que algunas sustancias presentes en el pescado podrían ser beneficiosas para el incipiente crecimiento del cerebro del niño.
Éste es el primer trabajo que estudia de forma diferenciada los efectos del consumo de pescado y de marisco, realizado en una población en la que el elevado consumo de esos alimentos no está asociado con factores socioeconómicos, como pasa en Estados Unidos o el Reino Unido.
Además, se comprobó que no hay ninguna asociación positiva entre el consumo de marisco y el desarrollo neurológico posterior, debido, al parecer, a los bajos niveles de ácidos grasos poliinsaturados del tipo DHA en estos alimentos. EFE
¿Regresará la esponja?
viernes, 16 de enero de 2009
Alejandra M. Jover Tovar
Primera Hora
Existen muchos métodos anticonceptivos, pero pocos han alcanzado la fama de la esponja. Durante la década de los ochenta, el Today Sponge -un método de barrera- fue uno de los preferidos de las mujeres en Estados Unidos. Pero, atravesó por un vía crucis de mala publicidad y pobre planificación, que casi lo convierte en un artículo de colección. En 2008, los derechos de manufactura fueron adquiridos por Alvogen y han empezado a correr los rumores de que resucitará en el mercado.
En picada
La controversia de su desaparición llegó hasta el programa “Seinfeld”, en 1995. En un episodio, el personaje de “Elaine Benes” interroga a su novio para saber si era spongeworthy (merecedor de la esponja). La comedia era un reflejo de la crisis existente, pues la empresa que las producía entonces perdió el apoyo de la FDA.
En estos momentos, se ha dado el caso de que la misma es vendida en e-Bay a precios muy superiores a los que se mercadeaba comúnmente. Es decir, mientras el paquete de tres esponjas se conseguía por unos $9, hay sitios de Internet que lo venden hasta por $40, aclarando que están expirados y que no se hacen responsables por su uso.
Actualmente, se pueden conseguir esponjas de otras marcas a través de Internet. Sin embargo, la que regularmente se mercadeaba en Estados Unidos y Puerto Rico era la esponja Today y, aunque salió del mercado en 2005, no deja de generar interés.
¿Qué es la esponja contraceptiva?
Este método de barrera es una esponja suave desechable, en forma de seta, que, en el caso de la marca Today, contiene el espermicida nonoxinol-9.
De acuerdo con la ginecóloga Carmen Zorrilla, en su momento, la esponja fue un método controversial porque “se pensó que podía prevenir el contagio del VIH. Pero, se investigó con unas trabajadoras del sexo en África, que sufrieron laceraciones y se contagiaron más de VIH por usar la esponja que por no usarla”.
Sin embargo, la doctora considera que el producto sí tiene sus usuarios y pudiera recomendarlo. “Una persona que no tenga actividad sexual, regularmente, o tenga una relación a distancia y no tiene un método que la proteja todos los días, podría usar la esponja como alternativa”.
Ventajas:
* Permite a la mujer tener más control de su sexualidad.
* Como se inserta con antelación, previene olvidos o descuidos.
* Si se utiliza correctamente, impide el embarazo hasta en un 86%.
* Se puede usar para múltiples encuentros sexuales, siempre que se den dentro de las 24 horas de su inserción.
* Es desechable.
Desventajas:
* No previene el embarazo con total eficacia.
* No protege de enfermedades de transmisión sexual o VIH.
* El espermicida puede causar alergias en ciertas personas.
* En casos muy raros, si se deja puesta mucho tiempo, podría causar el síndrome de choque tóxico (toxic shock syndorme).
* No debe ser usada durante la menstruación o si se tiene una historia de infecciones vaginales.
Los altibajos de la esponja Today
* Fue inventada por Bruce Vorhauer y apareció en el mercado de Estados Unidos en 1983.
* Fue sacada del mercado en 1995 por problemas en la fábrica en la que se producía.
* En 1998, Allendale Pharmaceuticals compró las patentes y el equipo, y luego de años de batalla, lograron que volviera al mercado en 2003 -en Canadá- y 2005 -en Estados Unidos-.
* En enero de 2007, Synova Healthcare Inc. compró Allendale e inició una campaña agresiva a favor de la esponja. Sin embargo, en diciembre de 2007 la empresa se acogió a la bancarrota y la esponja volvió a desaparecer.
* En 2008, los derechos de manufactura fueron adquiridos por Alvogen y han empezado a correr nuevamente los rumores de que la esponja resucitará en el mercado.
Alejandra M. Jover Tovar
Primera Hora
Existen muchos métodos anticonceptivos, pero pocos han alcanzado la fama de la esponja. Durante la década de los ochenta, el Today Sponge -un método de barrera- fue uno de los preferidos de las mujeres en Estados Unidos. Pero, atravesó por un vía crucis de mala publicidad y pobre planificación, que casi lo convierte en un artículo de colección. En 2008, los derechos de manufactura fueron adquiridos por Alvogen y han empezado a correr los rumores de que resucitará en el mercado.
En picada
La controversia de su desaparición llegó hasta el programa “Seinfeld”, en 1995. En un episodio, el personaje de “Elaine Benes” interroga a su novio para saber si era spongeworthy (merecedor de la esponja). La comedia era un reflejo de la crisis existente, pues la empresa que las producía entonces perdió el apoyo de la FDA.
En estos momentos, se ha dado el caso de que la misma es vendida en e-Bay a precios muy superiores a los que se mercadeaba comúnmente. Es decir, mientras el paquete de tres esponjas se conseguía por unos $9, hay sitios de Internet que lo venden hasta por $40, aclarando que están expirados y que no se hacen responsables por su uso.
Actualmente, se pueden conseguir esponjas de otras marcas a través de Internet. Sin embargo, la que regularmente se mercadeaba en Estados Unidos y Puerto Rico era la esponja Today y, aunque salió del mercado en 2005, no deja de generar interés.
¿Qué es la esponja contraceptiva?
Este método de barrera es una esponja suave desechable, en forma de seta, que, en el caso de la marca Today, contiene el espermicida nonoxinol-9.
De acuerdo con la ginecóloga Carmen Zorrilla, en su momento, la esponja fue un método controversial porque “se pensó que podía prevenir el contagio del VIH. Pero, se investigó con unas trabajadoras del sexo en África, que sufrieron laceraciones y se contagiaron más de VIH por usar la esponja que por no usarla”.
Sin embargo, la doctora considera que el producto sí tiene sus usuarios y pudiera recomendarlo. “Una persona que no tenga actividad sexual, regularmente, o tenga una relación a distancia y no tiene un método que la proteja todos los días, podría usar la esponja como alternativa”.
Ventajas:
* Permite a la mujer tener más control de su sexualidad.
* Como se inserta con antelación, previene olvidos o descuidos.
* Si se utiliza correctamente, impide el embarazo hasta en un 86%.
* Se puede usar para múltiples encuentros sexuales, siempre que se den dentro de las 24 horas de su inserción.
* Es desechable.
Desventajas:
* No previene el embarazo con total eficacia.
* No protege de enfermedades de transmisión sexual o VIH.
* El espermicida puede causar alergias en ciertas personas.
* En casos muy raros, si se deja puesta mucho tiempo, podría causar el síndrome de choque tóxico (toxic shock syndorme).
* No debe ser usada durante la menstruación o si se tiene una historia de infecciones vaginales.
Los altibajos de la esponja Today
* Fue inventada por Bruce Vorhauer y apareció en el mercado de Estados Unidos en 1983.
* Fue sacada del mercado en 1995 por problemas en la fábrica en la que se producía.
* En 1998, Allendale Pharmaceuticals compró las patentes y el equipo, y luego de años de batalla, lograron que volviera al mercado en 2003 -en Canadá- y 2005 -en Estados Unidos-.
* En enero de 2007, Synova Healthcare Inc. compró Allendale e inició una campaña agresiva a favor de la esponja. Sin embargo, en diciembre de 2007 la empresa se acogió a la bancarrota y la esponja volvió a desaparecer.
* En 2008, los derechos de manufactura fueron adquiridos por Alvogen y han empezado a correr nuevamente los rumores de que la esponja resucitará en el mercado.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Una nueva etapa en la vida femenina
Por Pilar Ferrer
Especial para ESCENARIO
17 de noviembre de 2008 04:00 am
La menopausia es parte de un cambio natural en la vida de las mujeres, no obstante, muchas de ellas la sobrellevan en silencio sin saber que existen tratamientos y medidas que pueden implementar para tratar los síntomas.
Este cambio suele ocurrir entre los 45 y 55 años, cuando el cuerpo produce menos estrógeno y progesterona, y la menstruación se vuelve menos frecuente, hasta que finalmente cesa.
Desde interrupciones en el periodo menstrual, insomnio, irritabilidad y sensaciones repentinas de calor en la cara, el cuello y el pecho; hasta malestar vaginal y pérdida de calcio en los huesos, que puede causar fracturas (osteoporosis), son algunos de los síntomas más comunes al acercarse este período.
Si bien en algunas mujeres muchos de los síntomas desaparecen con el tiempo sin necesidad de tratamiento, algunas podrían optar por una terapia con hormonas para aliviar los síntomas y prevenir la pérdida de calcio en los huesos, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.
Reajuste metabólico
La menopausia o climaterio es el término médico que designa la fecha de la última menstruación en la vida de una mujer y se deriva del griego "mens", que significa mensualmente, y "pausis", que quiere decir cese.
Es un proceso natural del envejecimiento debido a la menor producción de las hormonas estrógenos y se acompaña con una pérdida del poder reproductivo.
A diferencia de cuando se inicia la menstruación en la juventud, los cambios que conducen al cese menstrual y al reajuste metabólico duran varios años, que es el periodo que se denomina climaterio.
Cambios en el ciclo vital de la mujer
La edad habitual para ello son los 50 años, si bien hay límites entre las mujeres de 42 hasta 56 años. Es un proceso normal y no patológico, pero su incidencia en la vida de las mujeres es muy variable.
La menopausia produce profundos cambios en el ciclo vital de la mujer. Los factores biológicos y psicológicos son los más detectados, entre ellos, calidad y relación diferente en la comunicación con la pareja, grado de fatiga, aburrimiento sexual, estrés, depresión y sequedad vaginal.
El climaterio produce grandes cambios en la mujer, pero no es el fin de la vida sexual. Aburrimiento sexual, sequedad vaginal y problemas psicológicos son algunos de los síntomas más habituales cuando la mujer llega a esta etapa.
Las molestias físicas se combaten con aplicación de estrógenos y cuando persiste la falta de interés sexual con dosis de testosterona. En los problemas de comunicación personal es importante el tratamiento psicológico y replantear la relación con la pareja.
Durante los años de la menopausia se pueden producir ovulaciones esporádicas y por ellos se recomienda, a veces, el uso de anticonceptivos para reducir la angustia y tensiones.
Las mujeres sin pareja pueden tener miedo a una nueva relación, lo que se denomina "aversión sexual", que plantea también un reajuste emocional cargo de un especialista.
Otros síntomas que pueden aparecer son aumento de peso, sofocos o calores bruscos, insomnio, sudoración nocturna, fatiga, pequeñas pérdidas de memoria, molestias intestinales, picor en la piel, sequedad en los ojos, cambios de humor y facilidad para sufrir infecciones urinarias.
Diferencias culturales
La experiencia de la menopausia es diferente entre cada mujer, su cultura, su herencia genética y el medio social en que vive. Así, las mujeres orientales tienen menos sofocos, mientras las europeas los aumentan.
Las mujeres de las culturas indígenas americanas son muy retraídas y no comunican grandes síntomas, tal vez, por el miedo a expresarlos.
En definitiva, la menopausia es un proceso natural del paso de los años que ha de afrontarse con sosiego y no tiene por qué significar el fin de la vida, sino el comienzo de una nueva etapa.
Algunas sugerencias para esta etapa vital pueden ser leer libros y artículos al respecto, recabar información del especialista, formar parte de un grupo de ayuda, llevar una dieta equilibrada, controlar el estrés y fluidez en la comunicación con la pareja.
Especial para ESCENARIO
17 de noviembre de 2008 04:00 am
La menopausia es parte de un cambio natural en la vida de las mujeres, no obstante, muchas de ellas la sobrellevan en silencio sin saber que existen tratamientos y medidas que pueden implementar para tratar los síntomas.
Este cambio suele ocurrir entre los 45 y 55 años, cuando el cuerpo produce menos estrógeno y progesterona, y la menstruación se vuelve menos frecuente, hasta que finalmente cesa.
Desde interrupciones en el periodo menstrual, insomnio, irritabilidad y sensaciones repentinas de calor en la cara, el cuello y el pecho; hasta malestar vaginal y pérdida de calcio en los huesos, que puede causar fracturas (osteoporosis), son algunos de los síntomas más comunes al acercarse este período.
Si bien en algunas mujeres muchos de los síntomas desaparecen con el tiempo sin necesidad de tratamiento, algunas podrían optar por una terapia con hormonas para aliviar los síntomas y prevenir la pérdida de calcio en los huesos, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.
Reajuste metabólico
La menopausia o climaterio es el término médico que designa la fecha de la última menstruación en la vida de una mujer y se deriva del griego "mens", que significa mensualmente, y "pausis", que quiere decir cese.
Es un proceso natural del envejecimiento debido a la menor producción de las hormonas estrógenos y se acompaña con una pérdida del poder reproductivo.
A diferencia de cuando se inicia la menstruación en la juventud, los cambios que conducen al cese menstrual y al reajuste metabólico duran varios años, que es el periodo que se denomina climaterio.
Cambios en el ciclo vital de la mujer
La edad habitual para ello son los 50 años, si bien hay límites entre las mujeres de 42 hasta 56 años. Es un proceso normal y no patológico, pero su incidencia en la vida de las mujeres es muy variable.
La menopausia produce profundos cambios en el ciclo vital de la mujer. Los factores biológicos y psicológicos son los más detectados, entre ellos, calidad y relación diferente en la comunicación con la pareja, grado de fatiga, aburrimiento sexual, estrés, depresión y sequedad vaginal.
El climaterio produce grandes cambios en la mujer, pero no es el fin de la vida sexual. Aburrimiento sexual, sequedad vaginal y problemas psicológicos son algunos de los síntomas más habituales cuando la mujer llega a esta etapa.
Las molestias físicas se combaten con aplicación de estrógenos y cuando persiste la falta de interés sexual con dosis de testosterona. En los problemas de comunicación personal es importante el tratamiento psicológico y replantear la relación con la pareja.
Durante los años de la menopausia se pueden producir ovulaciones esporádicas y por ellos se recomienda, a veces, el uso de anticonceptivos para reducir la angustia y tensiones.
Las mujeres sin pareja pueden tener miedo a una nueva relación, lo que se denomina "aversión sexual", que plantea también un reajuste emocional cargo de un especialista.
Otros síntomas que pueden aparecer son aumento de peso, sofocos o calores bruscos, insomnio, sudoración nocturna, fatiga, pequeñas pérdidas de memoria, molestias intestinales, picor en la piel, sequedad en los ojos, cambios de humor y facilidad para sufrir infecciones urinarias.
Diferencias culturales
La experiencia de la menopausia es diferente entre cada mujer, su cultura, su herencia genética y el medio social en que vive. Así, las mujeres orientales tienen menos sofocos, mientras las europeas los aumentan.
Las mujeres de las culturas indígenas americanas son muy retraídas y no comunican grandes síntomas, tal vez, por el miedo a expresarlos.
En definitiva, la menopausia es un proceso natural del paso de los años que ha de afrontarse con sosiego y no tiene por qué significar el fin de la vida, sino el comienzo de una nueva etapa.
Algunas sugerencias para esta etapa vital pueden ser leer libros y artículos al respecto, recabar información del especialista, formar parte de un grupo de ayuda, llevar una dieta equilibrada, controlar el estrés y fluidez en la comunicación con la pareja.
Los mejores amigos de la menopausia
Por María Jesús Ribas
Especial para ESCENARIO
17 de noviembre de 2008 04:00 am
A partir de su quinta década, la mujer pasa por una etapa de cambios físicos y emocionales, que pueden afectar su calidad de vida. Para afrontarlos puede aplicar una serie de estrategias mentales que contribuyen a que estos años sean más llevaderos y plenos. "
Lo primero es cambiar de actitud mental", aconsejan los psicólogos.
Es necesario entender que la menopausia es una etapa más de la existencia femenina y tiene una importancia relativa: la que la propia mujer le conceda.
Se trata de un lapso que hay que liberar de connotaciones negativas y "leerlo en positivo" porque en realidad no supone el final de una etapa de vida activa, sino el comienzo de una nueva realidad repleta de plenitud y posibilidades en muchas facetas.
Si has entrado en la menopausia,¡no estás sola! Estos son algunos "buenos amigos" -enfoques psicológicos o nuevas formas de pensar- que te ayudarán a percibirla y vivirla de otra manera. ¡Animarse es lo primero!
Un reciente estudio de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, concluye que el optimismo es una de las herramientas más eficaces para mejorar las circunstancias del envejecimiento, como la menopausia.
La clave radica en afrontar la menopausia, como lo que es: una etapa natural de la vida, señalan los expertos. ¡Basta de exagerar!
Puede que sufras algunos síntomas físicos que te hagan sentir incómoda, como los sofocones, la flaccidez o la sequedad vaginal, pero hay opciones médicas y farmacológicas para todos ellos.
La terapia de estrógeno y progesterona permite mantener los niveles hormonales que necesita el cuerpo, especialmente en el período cercano a los 51 años, edad promedio de menopausia en la mujer.
Con la dosis adecuada y preferiblemente entre los 50 y 59 años de edad, las hormonas son una alternativa real para la mujer con síntomas. Además, si lo piensas bien: ¿acaso las anteriores etapas de su vida, desde la adolescencia a la madurez, pasando por la maternidad o el despertar sexual, han estado exentas de inconvenientes o sinsabores? Todos esos períodos, al igual que la menopausia, también han tenido su lado positivo.
Conoce tus síntomas
Muchas mujeres todavía no saben distinguir cuáles son las manifestaciones de su menopausia, lo que aumenta su estado de ansiedad. Sofocones y sudoración nocturna, dificultad para dormir, irritabilidad, cambios de ánimo, dolores de cabeza y episodios de tristeza que afectan su calidad de vida son síntomas para los cuales hay que visitar a un especialista, principalemente, un ginecólogo.
También hay que acudir al médico cuando se sufre dolor en las articulaciones o en la zona del pecho que aloja el corazón, así como si se padece incontinencia importante de orina o sangrado vaginal, señales de que algo no va tan bien como debería.
Distráete mentalmente
La distracción es uno de los recursos más eficaces para afrontar los síntomas menopáusicos. Para ello hay que aprender a divertirse, lo cual no sólo depende de la actividad que se elija -espectáculos, aficiones, deportes, relaciones sociales, vida cultura- sino además de la actitud con que se aborde el ocio.
El objetivo de la diversión es entretenerse, sentir bienestar, descubrir el propio placer. Ahora, que te has liberado de algunas obligaciones familiares y tienes más tiempo para ti, puedes explorar nuevas experiencias y horizontes.
Especial para ESCENARIO
17 de noviembre de 2008 04:00 am
A partir de su quinta década, la mujer pasa por una etapa de cambios físicos y emocionales, que pueden afectar su calidad de vida. Para afrontarlos puede aplicar una serie de estrategias mentales que contribuyen a que estos años sean más llevaderos y plenos. "
Lo primero es cambiar de actitud mental", aconsejan los psicólogos.
Es necesario entender que la menopausia es una etapa más de la existencia femenina y tiene una importancia relativa: la que la propia mujer le conceda.
Se trata de un lapso que hay que liberar de connotaciones negativas y "leerlo en positivo" porque en realidad no supone el final de una etapa de vida activa, sino el comienzo de una nueva realidad repleta de plenitud y posibilidades en muchas facetas.
Si has entrado en la menopausia,¡no estás sola! Estos son algunos "buenos amigos" -enfoques psicológicos o nuevas formas de pensar- que te ayudarán a percibirla y vivirla de otra manera. ¡Animarse es lo primero!
Un reciente estudio de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, concluye que el optimismo es una de las herramientas más eficaces para mejorar las circunstancias del envejecimiento, como la menopausia.
La clave radica en afrontar la menopausia, como lo que es: una etapa natural de la vida, señalan los expertos. ¡Basta de exagerar!
Puede que sufras algunos síntomas físicos que te hagan sentir incómoda, como los sofocones, la flaccidez o la sequedad vaginal, pero hay opciones médicas y farmacológicas para todos ellos.
La terapia de estrógeno y progesterona permite mantener los niveles hormonales que necesita el cuerpo, especialmente en el período cercano a los 51 años, edad promedio de menopausia en la mujer.
Con la dosis adecuada y preferiblemente entre los 50 y 59 años de edad, las hormonas son una alternativa real para la mujer con síntomas. Además, si lo piensas bien: ¿acaso las anteriores etapas de su vida, desde la adolescencia a la madurez, pasando por la maternidad o el despertar sexual, han estado exentas de inconvenientes o sinsabores? Todos esos períodos, al igual que la menopausia, también han tenido su lado positivo.
Conoce tus síntomas
Muchas mujeres todavía no saben distinguir cuáles son las manifestaciones de su menopausia, lo que aumenta su estado de ansiedad. Sofocones y sudoración nocturna, dificultad para dormir, irritabilidad, cambios de ánimo, dolores de cabeza y episodios de tristeza que afectan su calidad de vida son síntomas para los cuales hay que visitar a un especialista, principalemente, un ginecólogo.
También hay que acudir al médico cuando se sufre dolor en las articulaciones o en la zona del pecho que aloja el corazón, así como si se padece incontinencia importante de orina o sangrado vaginal, señales de que algo no va tan bien como debería.
Distráete mentalmente
La distracción es uno de los recursos más eficaces para afrontar los síntomas menopáusicos. Para ello hay que aprender a divertirse, lo cual no sólo depende de la actividad que se elija -espectáculos, aficiones, deportes, relaciones sociales, vida cultura- sino además de la actitud con que se aborde el ocio.
El objetivo de la diversión es entretenerse, sentir bienestar, descubrir el propio placer. Ahora, que te has liberado de algunas obligaciones familiares y tienes más tiempo para ti, puedes explorar nuevas experiencias y horizontes.
viernes, 18 de abril de 2008
Maternidad congelada
viernes, 18 de abril de 2008
Rosa Escribano
Primera Hora
En nuestros días, cada vez es más común escuchar de mujeres que deciden postergar el momento de tener hijos para una etapa posterior a los treinta. Sabemos que entre las razones para esta modalidad figuran el interés de dedicarse a una carrera profesional o lograr una estabilidad financiera.
Ante esta realidad, no sorprende que cada vez surja más interés por conocer las alternativas de tratamiento que faciliten la concepción en caso de que se dificulte hacerlo por vías naturales una vez pasada esta edad.
Entre las opciones de reproducción asistida existe una que, si bien está en una etapa experimental, ha generado interés en diversos sectores de la población. Se trata de la que implica la congelación de óvulos con miras a tenerlos como reserva para utilizarlos años más tarde. Esta práctica no está necesariamente vinculada a que la mujer confronte infertilidad en el momento de someterse al procedimiento.
Una de las personas más conocidas respecto a este debate es la Dra. Gillian Lockwood, director médico de un centro de fertilidad en Gran Bretaña. La especialista ha hecho público su apoyo a las mujeres que acuden a su clínica con estos intereses. Sin embargo, su abierta postura ha despertado diversas reacciones de parte de la comunidad médica que se dedica a técnicas de fertilidad asistida. ¿Realmente se trata de una alternativa viable? ¿Cuáles son los riesgos de someterse a este tratamiento?
Proceso experimental
Al consultar al respecto con el Dr. Nabal J. Bracero, endocrinólogo reproductivo, la primera reacción del experto fue hacer énfasis en que “esto es una técnica que todavía está en una etapa experimental”. Incluso, añade que “de todas las terapias de criopreservación que tenemos (como la congelación de espermatozoides y de embriones, entre otras) es este tipo de proceso el que tiene unas dificultades técnicas que son difíciles de sobrellevar”.
En su carácter profesional, Bracero se cuestiona “¿cómo vas a llevar algo que todavía no se sabe si funciona a pacientes que ni siquiera tienen un problema de infertilidad?”. Según su experiencia, confiesa que “en Puerto Rico sólo me lo han pedido pacientes de cáncer”.
Además, añade que “ellas son las que nos han dejado como tal escudriñar sobre la posibilidad de hacer esto”. Algunas de las historias han resultado exitosas ya que varias han empezado a tener bebés.
Sin embargo, al día de hoy, “no hay un estudio que valide que un óvulo congelado mediante esta técnica es viable por ‘tal’ cantidad de tiempo. No lo hay”, menciona enfático el doctor. No obstante, “a través de los Estados Unidos ha habido una movida bastante agresiva en múltiples centros a ofrecer esta opción a mujeres que no tienen ningún problema de fertilidad establecido”. Pero, puesto que no existe data científica “para comparar o probar su eficacia, el centro tiene que hacerlo bajo la presunción de que vamos a esperar lo mejor”, insiste. De hecho, incluso para las pacientes de cáncer interesadas en este método, es importante ofrecerlo “dentro del marco de un proyecto de investigación”.
Cómo se hace
Bracero explica que bajo guía sonográfica se pasa una aguja hasta el ovario y se succionan los folículos, que es donde están localizados los óvulos. Esta aspiración se hace por vía transvaginal. El líquido folicular que cae en un tubo de ensayo se pasa al laboratorio de fertilización in vitro y ahí se analizan y se preparan para ser fertilizados o criopreservados. Luego de preparados, se colocan en un tanque de almacenamiento a una temperatura de -320° Fahrenheit.
En términos del costo, el también director médico del Instituto de Fertilidad Genes señala que “para el proceso de sacarlos al exterior tienes que hacer una aspiración de óvulos y eso, aproximadamente, cuesta cerca de $4 mil dólares, porque no tienes que cultivarlos (lo que implicaría un gasto mayor)”. A esto se añadiría el precio por mantenimiento anual que podría fluctuar “entre los $200 y $500 anuales”, añade.
Por otro lado, Bracero advierte que hay que tomar en cuenta diversos aspectos que van a influir en que esta técnica sea eficaz. “Hay que ver el proceso que se utilizó para congelarlo y descongelarlo y que se haya preservado el material cromosómico, el material genético”, analiza el experto. También, “el cuidado o la cautela que se haya tenido al proteger ese material cromosomal, que es lo que eventualmente le va a dar más viabilidad a esos óvulos una vez se descongelen”. A su vez, la edad de la paciente “que provee los óvulos y su condición de salud al momento de extraerlos van a ser factores significativos”.
De probarse su eficacia
Si llegara el momento en que se probara un alto grado de confiabilidad en esta técnica, entonces “estaríamos hablando de una alternativa que proveería muchos beneficios”, analiza Bracero.
Por ejemplo, en definitiva “podrías posponer el embarazo hasta el momento en que fuera más cómodo para ti”. Además, la paciente “no tendría que estar reclutando donantes porque ella misma sería su donante”.
También, resultaría menos complejo “bregar con muchos de los debates ético-morales y religiosos de la parte de congelación de embriones”. En este sentido, expone que “muchas parejas que van a hacer un tratamiento de fertilidad se sienten un poco incómodas cuando se trata de inseminar los óvulos y descartar o congelar aquellos que ya han sido fertilizados”. Con esta nueva modalidad sólo se trabajaría específicamente con cada óvulo a fertilizar “y ahí el issue de si hay o no vida pasa a un plano secundario hasta cierto punto”. Aunque “siempre estaría la controversia de que sigue habiendo manipulación de ese tejido”.
Otra de las situaciones que contribuiría a mejorar es la problemática de “cuando tú tienes una pareja que se hace el tratamiento de fertilización in vitro y los embriones se dejan congelados”. Pero luego pasa que “la pareja se separa”, añade como ejemplo. “En ese sentido, tienes un tejido en el laboratorio que pertenece a dos personas que ya no están juntas”. En cambio, “los óvulos que se congelen pertenecen exclusivamente a la mujer que los dio, y no a dos personas”.
El Dr. Nabal J. Bracero es director médico del Instituto de Fertilidad Genes. Para más detalles, llama al 787-767-2220. También, puedes acceder a la página http://www.genesfertility.com/.
Un reto para la comunidad científica
Por su parte, el Dr. José R. Cruz Díaz, ginecólogo subespecialista en infertilidad, resalta que “a diferencia de los espermatozoides y los embriones, los cuales sobreviven adecuadamente la congelación y descongelación”, el proceso de “congelación de óvulos todavía presenta un reto para la comunidad científica”. La razón para esto descansa en que “las técnicas al presente no son muy eficientes y son pocos los embarazos a nivel mundial que se han logrado con óvulos previamente congelados”. Esta realidad “hace que por ahora” esta modalidad “sea una técnica experimental aunque con mucho potencial”.
Para ser más específico, el experto aclara que el problema principal “es que el óvulo tiene una alta cantidad de agua, la cual, al congelarse, se convierte en cristales de hielo que destruyen el óvulo”. En este sentido, “una técnica prometedora es la vitrificación del óvulo, donde en vez de congelarlo disminuyendo la temperatura poco a poco, éste es congelado rápidamente”, reduciendo con esto “la probabilidad de formación de cristales de hielo que destruyan al óvulo”.
No obstante, “esperamos que en un futuro no muy lejano la técnica de vitrificación de óvulos sea una alternativa efectiva para mujeres que quieran preservar su capacidad reproductiva”. Pero al presente “sigue siendo un tratamiento experimental debido a la alta cantidad de óvulos que se necesitan congelar para poder lograr un embarazo, lo cual no lo hace muy eficiente”.
Por otro lado, el doctor aclara que “la probabilidad de complicaciones serias” para pacientes que se sometan a este tratamiento ”es baja”. Según detalla, el tratamiento consiste “en primero madurar múltiples óvulos en los ovarios utilizando medicamentos (drogas fertilizantes) durante un periodo aproximado de 10 días”. Bajo anestesia, éstos “son aspirados utilizando una aguja a través de la vagina y guiado por sonografía”. Sin embargo, las drogas fertilizantes “deben ser utilizadas y monitoreadas de cerca por un médico especialista en infertilidad, ya que potencialmente podrían causar complicaciones serias como la hiperestimulación de ovarios”.
Para concluir, Cruz enfatiza que “mientras no tengamos un sistema efectivo y eficiente para la congelación de óvulos, lo ideal es tratar de lograr un embarazo antes de los 30 a 35 años de edad”.
El Dr. José R. Cruz Díaz es ginecólogo sub-especialista en infertilidad en la Clínica de Fertilidad HIMA-San Pablo Caguas. Para citas, puedes llamar al 787-704-3434 ext. 3575. También puedes acceder al portal http://www.infertilidadpr.com/.
Varias las Interrogantes
A su vez, el Dr. René Fernández Pelegrina, subespecialista en infertilidad, coincide con los doctores entrevistados en que, si bien “esto es un servicio que puede representar una ayuda a ciertas personas”, hay que recordar que “todavía es algo experimental”.
El experto añade que “lo que he visto es que hay quienes quieren comercializar (el método) porque hay mucho dinero envuelto”. En este sentido, “estamos hablando del doctor que extrae los óvulos, del laboratorio donde se guardan, del mantenimiento”, enumera a modo de ejemplo. Sin embargo, la realidad es que “nadie tiene idea de lo que puede ser un óvulo de aquí a diez años”.
Por otro lado, Fernández Pelegrina hace énfasis en que esta modalidad “genera un tipo de problema ético y moral en el sentido de que si la persona muere o ya no quiere los óvulos, ¿qué se hace con esos huevitos?”, cuestiona el experto. Incluso, añade interrogantes como “¿y si hay un evento catastrófico como un terremoto o un huracán (donde se pierdan)? ¿O si la persona no paga? Porque hay que recordar que el mantenimiento es un contrato”, expone. Por lo tanto, “¿qué hace la institución ante esta situación? ¿Los descarta?”.
Además, todavía “no se sabe la calidad de los óvulos una vez se descongelen y luego se inseminen”, aclara el experto, quien cuenta con 20 años de experiencia en procedimientos de infertilidad. Entre “las incógnitas pendientes” se incluyen “si va a descongelar bien, si va a fertilizar, si va a producir un embrión saludable, y si el bebé saldrá saludable”, enumera el doctor.
Para quienes todavía se muestren interesadas en someterse a esta técnica, el doctor, quien aclara que no lleva a cabo esta práctica, recomienda “que hagan las investigaciones pertinentes y procuren centros acreditados que tengan la mayor experiencia”.
El Dr. René Fernández Pelegrina es subespecialista en infertilidad y dirige el Centro de Fertilidad del Caribe. Para más información, llama al 787-763-2773 o accede a la página http://www.fertilidadenpr.com/.
Rosa Escribano
Primera Hora
En nuestros días, cada vez es más común escuchar de mujeres que deciden postergar el momento de tener hijos para una etapa posterior a los treinta. Sabemos que entre las razones para esta modalidad figuran el interés de dedicarse a una carrera profesional o lograr una estabilidad financiera.
Ante esta realidad, no sorprende que cada vez surja más interés por conocer las alternativas de tratamiento que faciliten la concepción en caso de que se dificulte hacerlo por vías naturales una vez pasada esta edad.
Entre las opciones de reproducción asistida existe una que, si bien está en una etapa experimental, ha generado interés en diversos sectores de la población. Se trata de la que implica la congelación de óvulos con miras a tenerlos como reserva para utilizarlos años más tarde. Esta práctica no está necesariamente vinculada a que la mujer confronte infertilidad en el momento de someterse al procedimiento.
Una de las personas más conocidas respecto a este debate es la Dra. Gillian Lockwood, director médico de un centro de fertilidad en Gran Bretaña. La especialista ha hecho público su apoyo a las mujeres que acuden a su clínica con estos intereses. Sin embargo, su abierta postura ha despertado diversas reacciones de parte de la comunidad médica que se dedica a técnicas de fertilidad asistida. ¿Realmente se trata de una alternativa viable? ¿Cuáles son los riesgos de someterse a este tratamiento?
Proceso experimental
Al consultar al respecto con el Dr. Nabal J. Bracero, endocrinólogo reproductivo, la primera reacción del experto fue hacer énfasis en que “esto es una técnica que todavía está en una etapa experimental”. Incluso, añade que “de todas las terapias de criopreservación que tenemos (como la congelación de espermatozoides y de embriones, entre otras) es este tipo de proceso el que tiene unas dificultades técnicas que son difíciles de sobrellevar”.
En su carácter profesional, Bracero se cuestiona “¿cómo vas a llevar algo que todavía no se sabe si funciona a pacientes que ni siquiera tienen un problema de infertilidad?”. Según su experiencia, confiesa que “en Puerto Rico sólo me lo han pedido pacientes de cáncer”.
Además, añade que “ellas son las que nos han dejado como tal escudriñar sobre la posibilidad de hacer esto”. Algunas de las historias han resultado exitosas ya que varias han empezado a tener bebés.
Sin embargo, al día de hoy, “no hay un estudio que valide que un óvulo congelado mediante esta técnica es viable por ‘tal’ cantidad de tiempo. No lo hay”, menciona enfático el doctor. No obstante, “a través de los Estados Unidos ha habido una movida bastante agresiva en múltiples centros a ofrecer esta opción a mujeres que no tienen ningún problema de fertilidad establecido”. Pero, puesto que no existe data científica “para comparar o probar su eficacia, el centro tiene que hacerlo bajo la presunción de que vamos a esperar lo mejor”, insiste. De hecho, incluso para las pacientes de cáncer interesadas en este método, es importante ofrecerlo “dentro del marco de un proyecto de investigación”.
Cómo se hace
Bracero explica que bajo guía sonográfica se pasa una aguja hasta el ovario y se succionan los folículos, que es donde están localizados los óvulos. Esta aspiración se hace por vía transvaginal. El líquido folicular que cae en un tubo de ensayo se pasa al laboratorio de fertilización in vitro y ahí se analizan y se preparan para ser fertilizados o criopreservados. Luego de preparados, se colocan en un tanque de almacenamiento a una temperatura de -320° Fahrenheit.
En términos del costo, el también director médico del Instituto de Fertilidad Genes señala que “para el proceso de sacarlos al exterior tienes que hacer una aspiración de óvulos y eso, aproximadamente, cuesta cerca de $4 mil dólares, porque no tienes que cultivarlos (lo que implicaría un gasto mayor)”. A esto se añadiría el precio por mantenimiento anual que podría fluctuar “entre los $200 y $500 anuales”, añade.
Por otro lado, Bracero advierte que hay que tomar en cuenta diversos aspectos que van a influir en que esta técnica sea eficaz. “Hay que ver el proceso que se utilizó para congelarlo y descongelarlo y que se haya preservado el material cromosómico, el material genético”, analiza el experto. También, “el cuidado o la cautela que se haya tenido al proteger ese material cromosomal, que es lo que eventualmente le va a dar más viabilidad a esos óvulos una vez se descongelen”. A su vez, la edad de la paciente “que provee los óvulos y su condición de salud al momento de extraerlos van a ser factores significativos”.
De probarse su eficacia
Si llegara el momento en que se probara un alto grado de confiabilidad en esta técnica, entonces “estaríamos hablando de una alternativa que proveería muchos beneficios”, analiza Bracero.
Por ejemplo, en definitiva “podrías posponer el embarazo hasta el momento en que fuera más cómodo para ti”. Además, la paciente “no tendría que estar reclutando donantes porque ella misma sería su donante”.
También, resultaría menos complejo “bregar con muchos de los debates ético-morales y religiosos de la parte de congelación de embriones”. En este sentido, expone que “muchas parejas que van a hacer un tratamiento de fertilidad se sienten un poco incómodas cuando se trata de inseminar los óvulos y descartar o congelar aquellos que ya han sido fertilizados”. Con esta nueva modalidad sólo se trabajaría específicamente con cada óvulo a fertilizar “y ahí el issue de si hay o no vida pasa a un plano secundario hasta cierto punto”. Aunque “siempre estaría la controversia de que sigue habiendo manipulación de ese tejido”.
Otra de las situaciones que contribuiría a mejorar es la problemática de “cuando tú tienes una pareja que se hace el tratamiento de fertilización in vitro y los embriones se dejan congelados”. Pero luego pasa que “la pareja se separa”, añade como ejemplo. “En ese sentido, tienes un tejido en el laboratorio que pertenece a dos personas que ya no están juntas”. En cambio, “los óvulos que se congelen pertenecen exclusivamente a la mujer que los dio, y no a dos personas”.
El Dr. Nabal J. Bracero es director médico del Instituto de Fertilidad Genes. Para más detalles, llama al 787-767-2220. También, puedes acceder a la página http://www.genesfertility.com/.
Un reto para la comunidad científica
Por su parte, el Dr. José R. Cruz Díaz, ginecólogo subespecialista en infertilidad, resalta que “a diferencia de los espermatozoides y los embriones, los cuales sobreviven adecuadamente la congelación y descongelación”, el proceso de “congelación de óvulos todavía presenta un reto para la comunidad científica”. La razón para esto descansa en que “las técnicas al presente no son muy eficientes y son pocos los embarazos a nivel mundial que se han logrado con óvulos previamente congelados”. Esta realidad “hace que por ahora” esta modalidad “sea una técnica experimental aunque con mucho potencial”.
Para ser más específico, el experto aclara que el problema principal “es que el óvulo tiene una alta cantidad de agua, la cual, al congelarse, se convierte en cristales de hielo que destruyen el óvulo”. En este sentido, “una técnica prometedora es la vitrificación del óvulo, donde en vez de congelarlo disminuyendo la temperatura poco a poco, éste es congelado rápidamente”, reduciendo con esto “la probabilidad de formación de cristales de hielo que destruyan al óvulo”.
No obstante, “esperamos que en un futuro no muy lejano la técnica de vitrificación de óvulos sea una alternativa efectiva para mujeres que quieran preservar su capacidad reproductiva”. Pero al presente “sigue siendo un tratamiento experimental debido a la alta cantidad de óvulos que se necesitan congelar para poder lograr un embarazo, lo cual no lo hace muy eficiente”.
Por otro lado, el doctor aclara que “la probabilidad de complicaciones serias” para pacientes que se sometan a este tratamiento ”es baja”. Según detalla, el tratamiento consiste “en primero madurar múltiples óvulos en los ovarios utilizando medicamentos (drogas fertilizantes) durante un periodo aproximado de 10 días”. Bajo anestesia, éstos “son aspirados utilizando una aguja a través de la vagina y guiado por sonografía”. Sin embargo, las drogas fertilizantes “deben ser utilizadas y monitoreadas de cerca por un médico especialista en infertilidad, ya que potencialmente podrían causar complicaciones serias como la hiperestimulación de ovarios”.
Para concluir, Cruz enfatiza que “mientras no tengamos un sistema efectivo y eficiente para la congelación de óvulos, lo ideal es tratar de lograr un embarazo antes de los 30 a 35 años de edad”.
El Dr. José R. Cruz Díaz es ginecólogo sub-especialista en infertilidad en la Clínica de Fertilidad HIMA-San Pablo Caguas. Para citas, puedes llamar al 787-704-3434 ext. 3575. También puedes acceder al portal http://www.infertilidadpr.com/.
Varias las Interrogantes
A su vez, el Dr. René Fernández Pelegrina, subespecialista en infertilidad, coincide con los doctores entrevistados en que, si bien “esto es un servicio que puede representar una ayuda a ciertas personas”, hay que recordar que “todavía es algo experimental”.
El experto añade que “lo que he visto es que hay quienes quieren comercializar (el método) porque hay mucho dinero envuelto”. En este sentido, “estamos hablando del doctor que extrae los óvulos, del laboratorio donde se guardan, del mantenimiento”, enumera a modo de ejemplo. Sin embargo, la realidad es que “nadie tiene idea de lo que puede ser un óvulo de aquí a diez años”.
Por otro lado, Fernández Pelegrina hace énfasis en que esta modalidad “genera un tipo de problema ético y moral en el sentido de que si la persona muere o ya no quiere los óvulos, ¿qué se hace con esos huevitos?”, cuestiona el experto. Incluso, añade interrogantes como “¿y si hay un evento catastrófico como un terremoto o un huracán (donde se pierdan)? ¿O si la persona no paga? Porque hay que recordar que el mantenimiento es un contrato”, expone. Por lo tanto, “¿qué hace la institución ante esta situación? ¿Los descarta?”.
Además, todavía “no se sabe la calidad de los óvulos una vez se descongelen y luego se inseminen”, aclara el experto, quien cuenta con 20 años de experiencia en procedimientos de infertilidad. Entre “las incógnitas pendientes” se incluyen “si va a descongelar bien, si va a fertilizar, si va a producir un embrión saludable, y si el bebé saldrá saludable”, enumera el doctor.
Para quienes todavía se muestren interesadas en someterse a esta técnica, el doctor, quien aclara que no lleva a cabo esta práctica, recomienda “que hagan las investigaciones pertinentes y procuren centros acreditados que tengan la mayor experiencia”.
El Dr. René Fernández Pelegrina es subespecialista en infertilidad y dirige el Centro de Fertilidad del Caribe. Para más información, llama al 787-763-2773 o accede a la página http://www.fertilidadenpr.com/.
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