Por Zenaida Ramos Ramos
ESCENARIO
15 de diciembre de 2008 05:00 am
La depresión severa afecta a un porcentaje significativo de la población joven y adulta. Entre la juventud se asocia con los trastornos de la conducta alimentaria que incluyen la anorexia nerviosa y la bulimia.En la Isla se calcula que "hay 500,000 adultos con indicadores de ansiedad y depresión severa; otros 500,000 muestran disfunción de personalidad o conducta y otros 200,000 padecen síntomas emocionales", mencionó el doctor Guillermo Bernal, cuando anunció en octubre pasado el inicio del Instituto de Investigación Psicológica de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Río Piedras.
Informó que para el 1990 había alrededor de 151,360 jóvenes con desórdenes emocionales, de acuerdo con un estudio hecho por la investigadora y sicóloga Glorisa Canino, del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la UPR.En los adolescentes, la depresión severa es un problema serio de salud mental que "se relaciona con ideas y atentados suicidas, con el suicidio, al igual que fracasos académicos, deserción escolar, abuso de sustancias y depresión en la adultez. Estos desórdenes tienen una prevalencia de por vida de 15 por ciento a 20 por ciento durante la adolescencia...", indican los sicólogos Jeannette Rosselló, Guillermo Bernal y Carmen Rivera Medina, de la UPR, en un escrito sobre los adolescentes puertorriqueños con síntomas depresivos.
Los estudiantes universitarios de nuevo ingreso son vulnerables a padecer depresión y trastornos de la conducta alimentaria, debido a factores sociales, económicos y familiares. Para conocer la situación de los jóvenes, las Oficinas de Calidad de Vida, adscritas al Decanato de Estudiantes de la UPR, llevaron a cabo la investigación "Prevalencia de Trastornos Alimentarios y Depresión en Estudiantes de Nuevo Ingreso en el Sistema de la Universidad de Puerto Rico", durante los años académicos 2004-2005 y 2005-2006.
Colaboraron en la investigación el Proyecto Bulimia Nerviosa, que dirigía la doctora Mae Lynn Reyes del Centro Universitario de Servicios y Estudios Psicológicos del Departamento de Psicología.Participaron en el estudio dos mil 163 estudiantes (1,429 féminas y 722 varones) de nuevo ingreso y de 18 años, la edad promedio. Estos pertenecen a nueve de los 11 recintos del sistema de la UPR: Aguadilla, Arecibo, Bayamón, Carolina, Cayey, Humacao, Ponce, Río Piedras y Utuado.Los universitarios debían contestar una hoja de información general para recopilar sus datos demográficos básicos, preferencias alimentarias particulares y eventos estresantes experimentados.
Contestaron también unos cuestionarios validados sobre la sintomatología de la bulimia nerviosa, de la anorexia nerviosa y de la depresión. Las preguntas del cuestionario están orientadas a que se puedan identificar personas con posibles trastornos de la conducta alimentaria."Se tomó una muestra de estudiantes de primer año que estuviesen en loscursos de mayor demanda en cada una de las unidades (son los cursos básicos, entre ellos, Español, Inglés y Humanidades). Se distribuyó ese cuestionario, que aparte de evaluar los trastornos alimentarios, también contenía una serie de preguntas que estaban evaluando la depresión en los estudiantes universitarios...
Contestaron de manera confidencial cuán importante era su peso con relación a su figura, cuántas dietas habían hecho en los últimos meses, cuál era su tipo de ingesta de alimentos, si desayunaban o no desayunaban, cuántas dietas habían intentado, cuánto tiempo dedicaban ahacer ejercicios.Era un cuestionario de selección múltiple", explicó a ESCENARIO Ivonne Bayron, directora de la Oficina de Calidad de Vida en la UPR en Cayey. Belén Vega, directora de la Oficina de Calidad de Vida en la UPR en Río Piedras, aseguró que "el estudio es científico en términos de que está aprobado por la Asociación de Trastornos de la Conducta Alimentaria a nivel mundial.Se hizo una traducción validada. Entre lo que se administró y se analizó tomó como seis meses".
Hallazgos de estudio en la UPR Los resultados indicaron que, del total de la muestra, el 15.4 por ciento tenía depresión; el 4.9 por ciento de bulimia y el 3.9 por ciento de anorexia.Cuando las investigadoras evaluaron las contestaciones según el sexo, hallaron que el 12.7 por ciento de las muchachas tenía síntomas de depresión; el 5.6 por ciento de bulimia y el 4.97 de anorexia.Cuando analizaron las contestaciones de los varones, hallaron que el 8 por ciento padecía de depresión; el 3.4 por ciento de bulimia y el 1.7 por ciento de anorexia. El 40.2 por ciento de todos los alumnos se autoevaluó estar en sobrepeso.
Uno de los hallazgos más sobresalientes fue que la anorexia nerviosa ocurre más en las féminas. "La incidencia es más alta en mujeres, pero eso no deja de ser una problemática porque en los varones también, que no se esperaba que saliera tan alto, está casi casi. Lo otro es que la depresión salió en muchos de los recintos bien alta también", dijo la licenciada Alba Suárez, coordinadora de la Oficina de Calidad de Vida de la UPR a nivel central.Los estudiantes de los recintos de Río Piedras, Humacao, Ponce, Arecibo y Cayey presentaron mayor prevalencia de depresión. Las situaciones delicadas en la familia y en la sociedad, ajustarse a la vida universitaria, la presión de grupo y los problemas económicos podrían dar paso a la depresión."La autoestima, lo que se espera de uno, las influencias, la presión que estamos teniendo de los medios influyen a que esto esté ocurriendo y aunque estamos hablando precisamente de nuestros jóvenes, eso es una situación que se está viendo también en adultos", expuso María M. Hernández, directora y sicóloga del Decanato de Estudiantes en el RCM.
Agregó que "en términos generales, cada vez vemos más que la salud mental en nuestra sociedad está en deterioro y de las condiciones, la depresión es la que más tú ves en la población de jóvenes, de adolescentes. Por eso es que aumenta el suicidio, aparte de que la depresión se asocia a los trastornos de conducta alimentaria."El estudio reveló que los eventos estresantes experimentados por las estudiantes durante el último año fueron: divorcio de los padres, enfermedad, mudanza por ingreso a la UPR, muerte de un familiar y ruptura sentimental. En los varones, el orden de esos eventos fue el siguiente: muerte de un familiar, ruptura sentimental, enfermedad, mudanza por ingreso a la UPR y divorcio de los padres."Como sicóloga doy servicios de terapia. Cuando trabajas con ellos te das cuenta de que mucha de la problemática que llegan a tener, esa inestabilidad, esa depresión, los trastornos, no tienen que ver con la universidad per se ni con el que se ajusten a lo académico, sino tienen que ver con todo el proceso de ajuste que ellos tienen que lidiar y con situaciones de familia que las vienen cargando.
Cuando empiezan a bregar con el proceso de ajuste, de independizarse, la situación económica, el tener más responsabilidades entonces aflora un montón de conflictos y de 'issues' que estaban ahí", manifestó Hernández.Los padres, los profesores, los amigos y los familiares deben estar pendientes a la conducta de los más jóvenes y apoyarlos cuando se sientan tristes y desanimados, para evitar que padezcan de depresión severa. Además, deben buscarles ayuda tan pronto reconozcan en ellos las síntomas de esa enfermedad mental.
Para disminuir los casos de depresión, el doctor Bernal afirmó que en la Isla "hace falta más recursos para invertirlos en la prestación de servicios de calidad. Gran parte del problema es que la mayoría de las personas con trastornos no reciben los servicios y tenemos que desarrollar los sistemas para que se pueda atender a la población... Tenemos que trabajar mucho más la prevención para que las cosas no lleguen a tal nivel donde sea un poco tarde y uno tiene que intervenir con una intervención que es sumamente costosa que es una sicoterapia o un tratamiento sicológico, siquiátrico.Lo óptimo sería poder desarrollar un programa de prevención a nivel masivo, para detectar el problema temprano a nivel preventivo".
(Para comentarios sobre este reportaje: zramos@vocero.com.)
El Archivo Vertical Digital busca mantener un acervo de noticias en formato electrónico para el uso de los Estudiantes de la Universidad del Este Centro de Yauco y la comunidad general. Podrás encontrar las noticias por fecha o por los temas que le hemos asignado. Aún mantenemos el Archivo Impreso en la Biblioteca, pero no se duplican las noticias. Esperamos que puedas hacer buen uso de esta herramienta. En cada noticia se brinda el enlace a la página del periódico o fuente de la noticia.
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lunes, 15 de diciembre de 2008
miércoles, 14 de mayo de 2008
Entre el miedo y las ganas de mejorarse
miércoles, 14 de mayo de 2008
Firuzeh Shokooh Valle
Primera Hora
Jeannette Rodríguez Colón, quien padece de anorexia, viajará hoy a Virginia para recibir un tratamiento intensivo en un centro especializado para personas con trastornos de la conducta alimentaria.
"Tiene ánimo y deseo de recuperarse, aunque también está asustada. Ella me dice que tiene miedo, pero yo le digo que tenga fe, que todo va a salir bien”
Marilyn Colón / Madre de Jeannette Rodríguez Colón
“Tiene ánimo y deseo de recuperarse, aunque también está asustada. Ella me dice que tiene miedo, pero yo le digo que tenga fe, que todo va a salir bien”, dijo a PRIMERA HORA su mamá Marilyn Colón.
Jeannette, una estudiante de 15 años con cuatro puntos de promedio, mide 5'1'' y pesa 72 libras. Hace dos años le diagnosticaron anorexia nerviosa, un trastorno de la conducta alimentaria que provoca que la persona prácticamente deje de comer. Ha rebajado dos libras desde que este diario la entrevistó hace dos semanas.
Jeannette, su madre y su padre, Víctor Rodríguez, ofrecieron su testimonio a este diario con el objetivo de crear conciencia sobre esta enfermedad mental tan compleja y estigmatizada y, además, levantar fondos para poder enviar a Jeannette a un tratamiento muy costoso en la clínica especializada Remuda Ranch, en Virginia, Estados Unidos.
El costo total del tratamiento de 60 días que incluye citas y terapias con nutricionistas, médicos, psicológos, psiquiatras, actividades recreativas y grupos de apoyo es de $160,500. La institución logró recaudar gran parte de la suma, pero a la familia Colón Rodríguez les faltaban $36,000, que fueron completados por el Fondo para Servicios contra Enfermedades Catastróficas Remediables luego de la publicación del artículo en PRIMERA HORA.
Firuzeh Shokooh Valle
Primera Hora
Jeannette Rodríguez Colón, quien padece de anorexia, viajará hoy a Virginia para recibir un tratamiento intensivo en un centro especializado para personas con trastornos de la conducta alimentaria.
"Tiene ánimo y deseo de recuperarse, aunque también está asustada. Ella me dice que tiene miedo, pero yo le digo que tenga fe, que todo va a salir bien”
Marilyn Colón / Madre de Jeannette Rodríguez Colón
“Tiene ánimo y deseo de recuperarse, aunque también está asustada. Ella me dice que tiene miedo, pero yo le digo que tenga fe, que todo va a salir bien”, dijo a PRIMERA HORA su mamá Marilyn Colón.
Jeannette, una estudiante de 15 años con cuatro puntos de promedio, mide 5'1'' y pesa 72 libras. Hace dos años le diagnosticaron anorexia nerviosa, un trastorno de la conducta alimentaria que provoca que la persona prácticamente deje de comer. Ha rebajado dos libras desde que este diario la entrevistó hace dos semanas.
Jeannette, su madre y su padre, Víctor Rodríguez, ofrecieron su testimonio a este diario con el objetivo de crear conciencia sobre esta enfermedad mental tan compleja y estigmatizada y, además, levantar fondos para poder enviar a Jeannette a un tratamiento muy costoso en la clínica especializada Remuda Ranch, en Virginia, Estados Unidos.
El costo total del tratamiento de 60 días que incluye citas y terapias con nutricionistas, médicos, psicológos, psiquiatras, actividades recreativas y grupos de apoyo es de $160,500. La institución logró recaudar gran parte de la suma, pero a la familia Colón Rodríguez les faltaban $36,000, que fueron completados por el Fondo para Servicios contra Enfermedades Catastróficas Remediables luego de la publicación del artículo en PRIMERA HORA.
miércoles, 7 de mayo de 2008
Paga tratamiento de joven anoréxica
miércoles, 7 de mayo de 2008
Firuzeh Shokooh Valle
Primera Hora
Jeannette rodríguez finalmente podrá recibir el tratamiento necesario para superar la anorexia nerviosa que podría costarle la vida.
Salud
Fondos
$10 millones
El presupuesto que maneja el Fondo para Servicios contra Enfermedades Catastróficas Remediables, adscrito al Departamento de Salud. La dependencia ayuda anualmente a entre 400 y 500 personas a costear gastos médicos que no cubren la Reforma y los planes médicos privados.
La directora ejecutiva del Fondo para Servicios contra Enfermedades Catastróficas Remediables, Nitza Fusté, aseguró ayer a PRIMERA HORA que la junta directiva aprobó pagarle los $36,000 que le hacen falta a la joven de 15 años y quien pesa sólo 74 libras, para ir a una clínica especializada en Estados Unidos para personas con trastornos de conducta alimentaria, como la anorexia nerviosa y la bulimia. Jeannette y Carlos Collazo, quien padece obesidad mórbida, solicitaron ayuda a través de las páginas de este diario para poder recibir los tratamientos que necesitan.
Fusté aseguró que está al tanto de la situación de Jeannette por un referido que le llegó en abril pasado, cuando dijo que comenzó a hacer la gestión con la administración de Remuda Ranch -la clínica especializada en Virginia-, para cubrir el costo del tratamiento que no pudo reunir la institución. El costo total de 60 días intensivos de citas con nutricionistas, médicos, psicólogos, psiquiatras, y actividades y grupos de apoyo es de $160,500.
El Fondo paga por “servicios rendidos” y no paga adelantado y se comunica directamente con los proveedores. La mamá de Jeannette, Marilyn Colón, se enteró de la noticia ayer por una llamada de este diario.
Fusté se comprometió, por otra parte, a atender personalmente el caso de Carlos Collazo, quien necesita una operación bariátrica que no se le puede practicar en Puerto Rico porque no hay el equipo necesario. Indicó que desde el 2005 han aprobado 11 operaciones bariátricas de personas con planes médicos privados, que no cubren este procedimiento. Precisamente el lunes pasado, el Senado aprobó el Proyecto del Senado 2401 que requiere que los planes médicos cubran el tratamiento de la obesidad mórbida y el de la cirugía bariátrica si el pacientees referido por un médico especialista.
La directora del Fondo -adscrito al Departamento de Salud-, explicó que hasta la fecha sólo han sufragado los gastos del tratamiento de una persona anoréxica, que mejoró mucho después de regresar de una clínica en Estados Unidos. Dijo que el Fondo, creado mediante ley en 1996, está dirigido por una junta integrada por médicos y por representantes de varias agencias y de la comunidad. Se les otorgan fondos a personas con enfermedades catastróficas remediables: en otras palabras, personas con condiciones que ponen sus vidas en peligro pero que pueden mejorar con un tratamiento o una operación. Indicó que anualmente les sufragan los gastos médicos -menos medicamentos y equipo- a entre 400 y 500 personas, quienes en su mayoría necesitan trasplantes de órganos vitales o tienen cáncer.
El Fondo tiene un presupuesto anual de $10 millones, ocho de los cuales vienen de una asignación de la Legislatura, y dos millones de la Lotería. Fusté aseguró que sólo el 3% se utiliza para gastos administrativos y que el resto se destina a los gastos médicos de los pacientes, cuyos casos deben ser aprobados por la junta y deben cumplir con una larga lista de requisitos para ser elegibles. El Fondo sufraga tratamientos excluidos de los planes médicos privados y de la Reforma de Salud y también paga deducibles cuando existe algún tipo de cobertura. Fusté dijo que pagan pasajes y alojamiento para la primera visita si el tratamiento o la operación es fuera de Puerto Rico.
“Normalmente se aprueban los casos. Tenemos nuestras condiciones, pero cada caso se ve en su mérito”, aseguró Fusté ayer.
Firuzeh Shokooh Valle
Primera Hora
Jeannette rodríguez finalmente podrá recibir el tratamiento necesario para superar la anorexia nerviosa que podría costarle la vida.
Salud
Fondos
$10 millones
El presupuesto que maneja el Fondo para Servicios contra Enfermedades Catastróficas Remediables, adscrito al Departamento de Salud. La dependencia ayuda anualmente a entre 400 y 500 personas a costear gastos médicos que no cubren la Reforma y los planes médicos privados.
La directora ejecutiva del Fondo para Servicios contra Enfermedades Catastróficas Remediables, Nitza Fusté, aseguró ayer a PRIMERA HORA que la junta directiva aprobó pagarle los $36,000 que le hacen falta a la joven de 15 años y quien pesa sólo 74 libras, para ir a una clínica especializada en Estados Unidos para personas con trastornos de conducta alimentaria, como la anorexia nerviosa y la bulimia. Jeannette y Carlos Collazo, quien padece obesidad mórbida, solicitaron ayuda a través de las páginas de este diario para poder recibir los tratamientos que necesitan.
Fusté aseguró que está al tanto de la situación de Jeannette por un referido que le llegó en abril pasado, cuando dijo que comenzó a hacer la gestión con la administración de Remuda Ranch -la clínica especializada en Virginia-, para cubrir el costo del tratamiento que no pudo reunir la institución. El costo total de 60 días intensivos de citas con nutricionistas, médicos, psicólogos, psiquiatras, y actividades y grupos de apoyo es de $160,500.
El Fondo paga por “servicios rendidos” y no paga adelantado y se comunica directamente con los proveedores. La mamá de Jeannette, Marilyn Colón, se enteró de la noticia ayer por una llamada de este diario.
Fusté se comprometió, por otra parte, a atender personalmente el caso de Carlos Collazo, quien necesita una operación bariátrica que no se le puede practicar en Puerto Rico porque no hay el equipo necesario. Indicó que desde el 2005 han aprobado 11 operaciones bariátricas de personas con planes médicos privados, que no cubren este procedimiento. Precisamente el lunes pasado, el Senado aprobó el Proyecto del Senado 2401 que requiere que los planes médicos cubran el tratamiento de la obesidad mórbida y el de la cirugía bariátrica si el pacientees referido por un médico especialista.
La directora del Fondo -adscrito al Departamento de Salud-, explicó que hasta la fecha sólo han sufragado los gastos del tratamiento de una persona anoréxica, que mejoró mucho después de regresar de una clínica en Estados Unidos. Dijo que el Fondo, creado mediante ley en 1996, está dirigido por una junta integrada por médicos y por representantes de varias agencias y de la comunidad. Se les otorgan fondos a personas con enfermedades catastróficas remediables: en otras palabras, personas con condiciones que ponen sus vidas en peligro pero que pueden mejorar con un tratamiento o una operación. Indicó que anualmente les sufragan los gastos médicos -menos medicamentos y equipo- a entre 400 y 500 personas, quienes en su mayoría necesitan trasplantes de órganos vitales o tienen cáncer.
El Fondo tiene un presupuesto anual de $10 millones, ocho de los cuales vienen de una asignación de la Legislatura, y dos millones de la Lotería. Fusté aseguró que sólo el 3% se utiliza para gastos administrativos y que el resto se destina a los gastos médicos de los pacientes, cuyos casos deben ser aprobados por la junta y deben cumplir con una larga lista de requisitos para ser elegibles. El Fondo sufraga tratamientos excluidos de los planes médicos privados y de la Reforma de Salud y también paga deducibles cuando existe algún tipo de cobertura. Fusté dijo que pagan pasajes y alojamiento para la primera visita si el tratamiento o la operación es fuera de Puerto Rico.
“Normalmente se aprueban los casos. Tenemos nuestras condiciones, pero cada caso se ve en su mérito”, aseguró Fusté ayer.
martes, 6 de mayo de 2008
luchan contra la anorexia
martes, 6 de mayo de 2008
Firuzeh Shokooh Valle
Primera Hora
La casa de los Rodríguez-Colón tiene una campana en cada rincón. Su propósito es vital: Jeannette Rodríguez Colón a veces no tiene energía ni para hablar y usa la campana para llamar a sus padres.
Involúcrate
Coopera
Jeannete necesita $36,000 para poder ir al centro especializado para personas con trastornos alimentarios Remuda Ranch en Virginia, Estados Unidos.
Pro fondos Jeannette RodríguezCuenta Banco Popular 076138887Pro fondos Jeannette RodríguezHC02 Box 9325, Orocovis, PR 00720www.sponsorjeannette.comTeléfono: 787-867-4564
El cuerpo de Jeannette se está desvaneciendo. Sus pasos no se sienten, su voz apenas se escucha y tiene la mirada triste. Tiene 15 años, mide 5'1'' y pesa 74 libras. Hace dos años le diagnosticaron anorexia nerviosa, un trastorno de la conducta alimentaria que provoca que la persona prácticamente deje de comer. Es una enfermedad mental, estigmatizada y poco comprendida.
Jeannette ha rebajado 64 libras y todavía, en ocasiones, se mira en el espejo y se encuentra gorda. Cuando todavía tenía algunas energías, hacía ejercicios compulsivamente. Pero “Ginny”, como la llaman cariñosamente, ya casi no puede ni moverse. Su condición ha empeorado, aunque recibe el apoyo de sus padres, Marilyn Colón y Víctor Rodríguez, y de sus hermanas mayores Jo-Anne y Jessica.
Jeannette apenas puede ir a la escuela, donde ha logrado mantener 4.00 puntos e incluso les ofrece tutorías a compañeros estudiantes. Apenas puede dormir, conversar o sonreír. Es una dibujante, una artesana y una cocinera talentosa. Pero nunca ha probado las galletas que hornea para levantar fondos para poder recibir la atención médica y psicológica que necesita en un centro especializado en Estados Unidos.
¿Por qué dejaste de comer?
-Yo quería rebajar... Estaba sobre peso, la nutricionista me había dado una dieta para rebajar, baja en grasa. Quería rebajar hasta estar flaquita.
¿Qué pasó?
-Yo no veía que rebajaba.
¿Alguien te hizo algún comentario que te provocara esta enfermedad?
-(Piensa) Una tía me decía que estaba gorda.
La voz de Jeannette es casi imperceptible. Está muy frágil, cansada y, en momentos durante la entrevista, se queda dormida en el sofá de su casa en las montañas de Orocovis.
Ha residido toda la vida en el barrio Damián Arriba, sector Gregorio, en una casa que parece de muñecas. Está llena de fotografías de las tres hermanas, de los nietos, de las medallas de excelencia académica de Jeannette y de sus artesanías. De repente, en alguna pizarra se puede leer: “Jeannette, te amamos” o “Recuerda el calcio”. Son los mensajes de su madre.
Firuzeh Shokooh Valle
Primera Hora
La casa de los Rodríguez-Colón tiene una campana en cada rincón. Su propósito es vital: Jeannette Rodríguez Colón a veces no tiene energía ni para hablar y usa la campana para llamar a sus padres.
Involúcrate
Coopera
Jeannete necesita $36,000 para poder ir al centro especializado para personas con trastornos alimentarios Remuda Ranch en Virginia, Estados Unidos.
Pro fondos Jeannette RodríguezCuenta Banco Popular 076138887Pro fondos Jeannette RodríguezHC02 Box 9325, Orocovis, PR 00720www.sponsorjeannette.comTeléfono: 787-867-4564
El cuerpo de Jeannette se está desvaneciendo. Sus pasos no se sienten, su voz apenas se escucha y tiene la mirada triste. Tiene 15 años, mide 5'1'' y pesa 74 libras. Hace dos años le diagnosticaron anorexia nerviosa, un trastorno de la conducta alimentaria que provoca que la persona prácticamente deje de comer. Es una enfermedad mental, estigmatizada y poco comprendida.
Jeannette ha rebajado 64 libras y todavía, en ocasiones, se mira en el espejo y se encuentra gorda. Cuando todavía tenía algunas energías, hacía ejercicios compulsivamente. Pero “Ginny”, como la llaman cariñosamente, ya casi no puede ni moverse. Su condición ha empeorado, aunque recibe el apoyo de sus padres, Marilyn Colón y Víctor Rodríguez, y de sus hermanas mayores Jo-Anne y Jessica.
Jeannette apenas puede ir a la escuela, donde ha logrado mantener 4.00 puntos e incluso les ofrece tutorías a compañeros estudiantes. Apenas puede dormir, conversar o sonreír. Es una dibujante, una artesana y una cocinera talentosa. Pero nunca ha probado las galletas que hornea para levantar fondos para poder recibir la atención médica y psicológica que necesita en un centro especializado en Estados Unidos.
¿Por qué dejaste de comer?
-Yo quería rebajar... Estaba sobre peso, la nutricionista me había dado una dieta para rebajar, baja en grasa. Quería rebajar hasta estar flaquita.
¿Qué pasó?
-Yo no veía que rebajaba.
¿Alguien te hizo algún comentario que te provocara esta enfermedad?
-(Piensa) Una tía me decía que estaba gorda.
La voz de Jeannette es casi imperceptible. Está muy frágil, cansada y, en momentos durante la entrevista, se queda dormida en el sofá de su casa en las montañas de Orocovis.
Ha residido toda la vida en el barrio Damián Arriba, sector Gregorio, en una casa que parece de muñecas. Está llena de fotografías de las tres hermanas, de los nietos, de las medallas de excelencia académica de Jeannette y de sus artesanías. De repente, en alguna pizarra se puede leer: “Jeannette, te amamos” o “Recuerda el calcio”. Son los mensajes de su madre.
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martes, 6 de mayo de 2008
Primera Hora
Son dos seres humanos que necesitan ayuda. Sus vidas dependen de ello.
Carlos Collazo, de 39 años, padece obesidad mórbida. Pesa 740 libras y está desesperado por encontrar una salida a su situación.
Siempre estuvo sobre peso, pero en los pasados dos años, tras la muerte de su padre, ha aumentado 300 libras. Esa muerte le causó una terrible depresión que lo mantuvo en un cuarto. Desde hace un mes no se puede levantar de la cama. Está atado a un tanque de oxígeno 24 horas al día, siete días a la semana.
Carlos y su familia están clamando por ayuda. Necesitan que algún médico o empresa le haga los contactos para recibir tratamiento médico fuera de Puerto Rico en una clínica especializada. Carlos ha visitado bariatras en la Isla, pero le han dicho que no lo pueden operar: las camillas disponibles son para personas que pesan hasta 500 libras.
Jeannette Rodríguez, de 15 años, padece anorexia nerviosa. Hace dos años la diagnosticaron. Antes pesaba 138 libras y hoy día pesa 74 libras, precisamente una décima parte del peso de Collazo. Jeannette apenas puede hablar, caminar, conversar o sonreír. Todavía, con mucha dificultad, logra ir diariamente a su escuela superior en Orocovis, donde se ha destacado como una estudiante de 4.00 puntos.
Su condición se ha agravado tanto que casi no aguanta la comida. La tasa de muertes de los trastornos alimentarios es la más alta de las enfermedades mentales.
Jeannette necesita ir a una clínica especializada en Estados Unidos —en Puerto Rico no existen— para recibir un tratamiento multidiscplinario integrado por nutricionistas, psiquiatras, psicólogos y médicos. Allí también podrá compartir con otras adolescentes que padecen algún trastorno de la conducta alimentaria. Sus padres necesitan $36,000 para completar el tratamiento de $160,500. El Departamento de Salud les informó que el Fondo para Servicios contra Enfermedades Catastróficas y Remediales no provee para este tipo de enfermedad.
Carlos y Jeannette padecen dos enfermedades muy complejas. Pero más allá de los prejuicios, la ignorancia y la incomprensión, necesitan ayuda para vivir.
Primera Hora
Son dos seres humanos que necesitan ayuda. Sus vidas dependen de ello.
Carlos Collazo, de 39 años, padece obesidad mórbida. Pesa 740 libras y está desesperado por encontrar una salida a su situación.
Siempre estuvo sobre peso, pero en los pasados dos años, tras la muerte de su padre, ha aumentado 300 libras. Esa muerte le causó una terrible depresión que lo mantuvo en un cuarto. Desde hace un mes no se puede levantar de la cama. Está atado a un tanque de oxígeno 24 horas al día, siete días a la semana.
Carlos y su familia están clamando por ayuda. Necesitan que algún médico o empresa le haga los contactos para recibir tratamiento médico fuera de Puerto Rico en una clínica especializada. Carlos ha visitado bariatras en la Isla, pero le han dicho que no lo pueden operar: las camillas disponibles son para personas que pesan hasta 500 libras.
Jeannette Rodríguez, de 15 años, padece anorexia nerviosa. Hace dos años la diagnosticaron. Antes pesaba 138 libras y hoy día pesa 74 libras, precisamente una décima parte del peso de Collazo. Jeannette apenas puede hablar, caminar, conversar o sonreír. Todavía, con mucha dificultad, logra ir diariamente a su escuela superior en Orocovis, donde se ha destacado como una estudiante de 4.00 puntos.
Su condición se ha agravado tanto que casi no aguanta la comida. La tasa de muertes de los trastornos alimentarios es la más alta de las enfermedades mentales.
Jeannette necesita ir a una clínica especializada en Estados Unidos —en Puerto Rico no existen— para recibir un tratamiento multidiscplinario integrado por nutricionistas, psiquiatras, psicólogos y médicos. Allí también podrá compartir con otras adolescentes que padecen algún trastorno de la conducta alimentaria. Sus padres necesitan $36,000 para completar el tratamiento de $160,500. El Departamento de Salud les informó que el Fondo para Servicios contra Enfermedades Catastróficas y Remediales no provee para este tipo de enfermedad.
Carlos y Jeannette padecen dos enfermedades muy complejas. Pero más allá de los prejuicios, la ignorancia y la incomprensión, necesitan ayuda para vivir.
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