22 Enero 2011
Sorprende el temblor de ayer a los sismólogos
Ha sido el más fuerte desde que comenzó el 2011
Von Hillebrandt, explica que la historia sísmica de Puerto Rico demuestra que los temblores de magnitud 5.0 o más ocurren de dos a tres veces al año. (Archivo)Por Gerardo E. Alvarado León / galvarado@elnuevodia.com
AUNQUE ES usual que ocurran dada la posición geográfica del País, el temblor de 5.3 en la escala de Richter registrado ayer sorprendió a los sismólogos ya que sólo habían pasado 28 días desde el último evento de magnitud similar.
Christa Von Hillebrandt, directora del Centro de Alerta de Tsunamis del Caribe, explicó que la historia sísmica de Puerto Rico demuestra que los temblores de magnitud 5.0 o más ocurren de dos a tres veces al año.
“Pero casi están ocurriendo mensualmente”, dijo la sismóloga en referencia a que la pasada Nochebuena (24 de diciembre) se registró un temblor de magnitud 5.4 en Aguas Buenas.
“El temblor de hoy (ayer) fue bastante rápido (en comparación con el de Nochebuena). Aunque los temblores son usuales en nuestra región, en esta profesión uno espera que eventos como éste ocurran con más meses de diferencia”, agregó la ex directora de la Red Sísmica de Puerto Rico.
El temblor de ayer, que ocurrió a las 12:15 del mediodía, se ubicó en la latitud 20.7 grados norte y la longitud 66.01 grados oeste, es decir, a 179.6 kilómetros al norte de Cataño. Tuvo una profundidad de 29 kilómetros. Su intensidad máxima fue de IV en la escala Mercalli y se registró en San Juan.
También fue el más fuerte en lo que va de año, destacó Von Hillebrandt.
Según datos publicados en el portal de la Red Sísmica, la magnitud de los otros cinco temblores registrados como sentidos durante este mes oscila entre 3.43 y 3.75 en la escala de Richter.
El tercero en 40 años
“A diferencia de los temblores moderados del año pasado, el de hoy (ayer) está localizado completamente en la placa Norteamericana... al norte de la subducción de esa placa con la del Caribe”, indicó la experta.
Explicó que los temblores suelen ocurrir al sur de la subducción, porque es donde más energía se libera.
Von Hillebrandt contó que el “catálogo de eventos” del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) sólo tiene identificados tres temblores de magnitud 5.0 o más -contando el de ayer- ubicados al norte de la subducción.
“Este temblor se ubicó completamente dentro de la placa Norteamericana, por eso se sintió mucho más leve. Además, fue a casi 200 kilómetros al norte del País, a diferencia de los del año pasado que fueron dentro. La onda sísmica se debilita según aumenta la distancia”, expuso.
El temblor de ayer no dejó heridos ni causó daños a la propiedad. Tampoco hubo réplicas ni amenaza de tsunami.
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sábado, 22 de enero de 2011
sábado, 11 de diciembre de 2010
Colombia cuenta sus muertos por las lluvias
11 Diciembre 2010
Colombia cuenta sus muertos por las lluvias
Hasta ayer eran 238 los fallecidos, con alrededor de 1.8 millones de damnificados
Habitantes del poblado de Santa Lucía tratan de salvar sus pertenencias de las inundaciones producidas por las lluvias de los pasados días. (EFE/Ricardo Maldonado)Agencia EFE
Bogotá - Las lluvias que han afectado a Colombia este 2010 han dejado hasta ayer 238 muertos y un poco más de 1.8 millones de damnificados, informó el Gobierno.
Entre los fallecidos figuran 56 víctimas de un alud cuyos cuerpos han sido recuperados en el municipio de Bello, en el departamento de Antioquia (noroeste), donde el pasado domingo un deslizamiento arrasó una parte de un barrio de ladera, en el que se estima que al momento del derrumbe había unas 120 personas.
“La afectación por ola invernal asciende a 1,818,472 personas”, señaló hoy un informe suministrado por el Ministerio del Interior y de Justicia a través de la Dirección de Gestión del Riesgo.
Las mismas precipitaciones, igualmente, han dejado 250 heridos, 103 desaparecidos y han destruido 2,014 casas y dañado unas 277,500 más en 665 de los más de 1,100 municipios en 28 de los 32 departamentos colombianos.
El informe da cuenta también de los “cierres totales” de 45 carreteras en los departamentos de Antioquia, Atlántico, Caldas, Boyacá, Cauca, Bolívar, Cesar, Norte de Santander, Huila, Santander, Tolima, Risaralda y Valle del Cauca.
El reporte por departamentos fue entregado por la Sala de Coordinación, Respuesta, Comando y Control del Ministerio del Interior y de Justicia, luego de consolidar la información suministrada por las entidades de socorro y los comités locales y regionales de prevención y atención de desastres.
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, abrió el jueves la llamada sala de crisis que centralizará la información de la emergencia que afronta el país por las lluvias.
El informe actualizó este viernes las cifras de la afectación por las lluvias en dos temporadas a lo largo de 2010, el período de precipitaciones más intenso y grave de las últimas décadas.
El pasado miércoles, el Gobierno declaró la emergencia económica, social y ecológica, así como la situación de desastre, lo que permitirá tomar medidas en todos los órdenes para atender las tragedias generadas por las fuertes lluvias.
Las lluvias en Colombia han destruido puentes, tramos de carreteras, acueductos, han aislado regiones y poblaciones, anegado unas 200,000 hectáreas de cultivos y en las inundaciones se han ahogado unas 40,000 reses.
Colombia cuenta sus muertos por las lluvias
Hasta ayer eran 238 los fallecidos, con alrededor de 1.8 millones de damnificados
Habitantes del poblado de Santa Lucía tratan de salvar sus pertenencias de las inundaciones producidas por las lluvias de los pasados días. (EFE/Ricardo Maldonado)Agencia EFE
Bogotá - Las lluvias que han afectado a Colombia este 2010 han dejado hasta ayer 238 muertos y un poco más de 1.8 millones de damnificados, informó el Gobierno.
Entre los fallecidos figuran 56 víctimas de un alud cuyos cuerpos han sido recuperados en el municipio de Bello, en el departamento de Antioquia (noroeste), donde el pasado domingo un deslizamiento arrasó una parte de un barrio de ladera, en el que se estima que al momento del derrumbe había unas 120 personas.
“La afectación por ola invernal asciende a 1,818,472 personas”, señaló hoy un informe suministrado por el Ministerio del Interior y de Justicia a través de la Dirección de Gestión del Riesgo.
Las mismas precipitaciones, igualmente, han dejado 250 heridos, 103 desaparecidos y han destruido 2,014 casas y dañado unas 277,500 más en 665 de los más de 1,100 municipios en 28 de los 32 departamentos colombianos.
El informe da cuenta también de los “cierres totales” de 45 carreteras en los departamentos de Antioquia, Atlántico, Caldas, Boyacá, Cauca, Bolívar, Cesar, Norte de Santander, Huila, Santander, Tolima, Risaralda y Valle del Cauca.
El reporte por departamentos fue entregado por la Sala de Coordinación, Respuesta, Comando y Control del Ministerio del Interior y de Justicia, luego de consolidar la información suministrada por las entidades de socorro y los comités locales y regionales de prevención y atención de desastres.
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, abrió el jueves la llamada sala de crisis que centralizará la información de la emergencia que afronta el país por las lluvias.
El informe actualizó este viernes las cifras de la afectación por las lluvias en dos temporadas a lo largo de 2010, el período de precipitaciones más intenso y grave de las últimas décadas.
El pasado miércoles, el Gobierno declaró la emergencia económica, social y ecológica, así como la situación de desastre, lo que permitirá tomar medidas en todos los órdenes para atender las tragedias generadas por las fuertes lluvias.
Las lluvias en Colombia han destruido puentes, tramos de carreteras, acueductos, han aislado regiones y poblaciones, anegado unas 200,000 hectáreas de cultivos y en las inundaciones se han ahogado unas 40,000 reses.
jueves, 21 de octubre de 2010
Acción contras inundaciones causadas por La Plata
21 Octubre 2010
Acción contras inundaciones causadas por La Plata
No habrá residencias expropiadas para la canalización
El río La Plata será canalizado -inicialmente- a un costo de $56.3 millones. Se espera que las obras concluyan en octubre de 2012. (El Nuevo Día / Ángel M. Rivera)Por Gerardo Cordero / gcordero@elnuevodia.com
DORADO - La canalización del río La Plata, cuyo inicio formal anunció ayer el gobernador Luis Fortuño, no supone expropiaciones residenciales, según los responsables del proyecto que busca combatir inundaciones que causan daños millonarios anuales.
“Este proyecto le va a cambiar la vida a mucha gente”, dijo Fortuño, al precisar que 12,000 familias de Dorado, Toa Baja y Toa Alta se librarán eventualmente del alto riesgo de inundaciones que hoy se cierne sobre sus comunidades.
El Gobernador se refirió a que miles de ciudadanos “cuando empiecen a caer dos gotas (de lluvia) no van a tener las preocupaciones que han tenido siempre”, porque son frecuentes las veces que, cuando La Plata se sale de su cauce, sus casas y otras propiedades quedan aisladas por inundaciones o resultan con daños de diversa magnitud.
Fortuño refirió al titular del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Daniel Galán, algunas preguntas sobre el proyecto, como el asunto de expropiaciones que, en este caso, no incluye viviendas, sólo “algunas fincas agrícolas”.
Galán explicó a El Nuevo Día que todavía “algunas fincas están en proceso de adquisición” por el gobierno y aclaró que aunque son terrenos clasificados como agrícolas, carecen de cultivos para venta o consumo particular. “Se trata de terrenos baldíos”, puntualizó.
En términos del impacto ambiental del proyecto, Galán planteó que sería mínimo porque, contrario a otros proyectos de este tipo, “no se tocará el lecho del río”, sólo se crearán canales o diques aledaños al cauce.
En conferencia de prensa, antes del acto simbólico de colocación de la primera piedra, Fortuño hizo un recuento de la historia del proyecto desde 1990 y destacó cómo en el 2009 llegó a ser descalificado por el Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos.
Al presente, esa agencia federal labora en coordinación con el DRNA para llevar a cabo el proyecto en esta fase inicial en la que se invertirán $56.3 millones, dijo Fortuño, quien destacó la gestión del comisionado residente, Pedro Pierluisi para “rescatarlo” porque, según destacó, fue “negligentemente manejado por la pasada administración”.
“Estaremos trabajando con el Comisionado Residente y el Cuerpo de Ingenieros para asegurar la continuidad de asignaciones de fondos que lleven el proyecto a su etapa final”, subrayó.
Fortuño también anunció la inversión de $9.5 millones para el control de inundaciones en el sector Bechara, contiguo a la avenida Kennedy, área afectada por crecidas del río Puerto Nuevo.
Canalización en Dorado
• El Proyecto para la Mitigación de Riesgos por Inundaciones asociadas a crecidas del río La Plata tendría un costo total de $120 a $125 millones.
• La fase inicial costará $56.3 millones. De esos, $26.3 millones proceden de fondos estatales y $30 millones de asignaciones por la Ley de Estímulo y Recuperación Económica de los Estados Unidos (ARRA).
• Esa fase incluye la creación de canales aledaños a la desembocadura del río y hasta unos 2.7 kilómetros aguas arriba. Generará 250 empleos y se terminaría en octubre de 2012.
• Evitará inundaciones cuyos daños anuales se estiman en más de $7.5 millones.
Acción contras inundaciones causadas por La Plata
No habrá residencias expropiadas para la canalización
El río La Plata será canalizado -inicialmente- a un costo de $56.3 millones. Se espera que las obras concluyan en octubre de 2012. (El Nuevo Día / Ángel M. Rivera)Por Gerardo Cordero / gcordero@elnuevodia.com
DORADO - La canalización del río La Plata, cuyo inicio formal anunció ayer el gobernador Luis Fortuño, no supone expropiaciones residenciales, según los responsables del proyecto que busca combatir inundaciones que causan daños millonarios anuales.
“Este proyecto le va a cambiar la vida a mucha gente”, dijo Fortuño, al precisar que 12,000 familias de Dorado, Toa Baja y Toa Alta se librarán eventualmente del alto riesgo de inundaciones que hoy se cierne sobre sus comunidades.
El Gobernador se refirió a que miles de ciudadanos “cuando empiecen a caer dos gotas (de lluvia) no van a tener las preocupaciones que han tenido siempre”, porque son frecuentes las veces que, cuando La Plata se sale de su cauce, sus casas y otras propiedades quedan aisladas por inundaciones o resultan con daños de diversa magnitud.
Fortuño refirió al titular del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Daniel Galán, algunas preguntas sobre el proyecto, como el asunto de expropiaciones que, en este caso, no incluye viviendas, sólo “algunas fincas agrícolas”.
Galán explicó a El Nuevo Día que todavía “algunas fincas están en proceso de adquisición” por el gobierno y aclaró que aunque son terrenos clasificados como agrícolas, carecen de cultivos para venta o consumo particular. “Se trata de terrenos baldíos”, puntualizó.
En términos del impacto ambiental del proyecto, Galán planteó que sería mínimo porque, contrario a otros proyectos de este tipo, “no se tocará el lecho del río”, sólo se crearán canales o diques aledaños al cauce.
En conferencia de prensa, antes del acto simbólico de colocación de la primera piedra, Fortuño hizo un recuento de la historia del proyecto desde 1990 y destacó cómo en el 2009 llegó a ser descalificado por el Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos.
Al presente, esa agencia federal labora en coordinación con el DRNA para llevar a cabo el proyecto en esta fase inicial en la que se invertirán $56.3 millones, dijo Fortuño, quien destacó la gestión del comisionado residente, Pedro Pierluisi para “rescatarlo” porque, según destacó, fue “negligentemente manejado por la pasada administración”.
“Estaremos trabajando con el Comisionado Residente y el Cuerpo de Ingenieros para asegurar la continuidad de asignaciones de fondos que lleven el proyecto a su etapa final”, subrayó.
Fortuño también anunció la inversión de $9.5 millones para el control de inundaciones en el sector Bechara, contiguo a la avenida Kennedy, área afectada por crecidas del río Puerto Nuevo.
Canalización en Dorado
• El Proyecto para la Mitigación de Riesgos por Inundaciones asociadas a crecidas del río La Plata tendría un costo total de $120 a $125 millones.
• La fase inicial costará $56.3 millones. De esos, $26.3 millones proceden de fondos estatales y $30 millones de asignaciones por la Ley de Estímulo y Recuperación Económica de los Estados Unidos (ARRA).
• Esa fase incluye la creación de canales aledaños a la desembocadura del río y hasta unos 2.7 kilómetros aguas arriba. Generará 250 empleos y se terminaría en octubre de 2012.
• Evitará inundaciones cuyos daños anuales se estiman en más de $7.5 millones.
sábado, 9 de octubre de 2010
No fue huracán, pero causó un caos
09 Octubre 2010
No fue huracán, pero causó un caos
Como un patrón, cada vez que llueve mucho, la Isla entra en caos y se paraliza
FotogaleríaVídeo: Bajo agua varios municipios
José Crespo, vecino de La Puntilla, en Arecibo, intenta salvar lo que puede de su residencia, la que quedó bajo agua. (Especial para El Nuevo Día / Alberto Bartolomei)Por Joel Ortiz Rivera / joel.ortiz@elnuevodia.com
El fenómeno atmosférico Otto ni siquiera era huracán cuando se acercó a nuestra isla y el caos no se hizo esperar.
La estela de nubarrones que dejó el sistema sobre la Isla esta semana puso de manifiesto una vez más las décadas de mala planificación, falta de mantenimiento de los sistemas de descargas pluviales y la deforestación de cuencas hidrográficas sin contemplación, sin siquiera medir las consecuencias.
El resultado: sobre 130 personas tuvieron que acudir ayer a refugios y 18 pueblos enfrentaban situaciones de emergencia, aunque en toda la Isla fue decretado un estado de emergencia. Añada a esto que cuatro municipios cancelaron sus clases, diversos ríos se salieron de sus cauces, hubo fallos en el servicio de agua y electricidad y múltiples carreteras resultaron rotas y cerradas por derrumbes, deslizamientos o por estar bajo agua.
“La infraestructura urbana y rural son producto de la improvisación, por lo que han resultado en un sistema que es caótico y que cualquier evento fuera de lo normal lo saca de equilibrio”, dijo el director de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico, Elías Gutiérrez. “Y si se agrega que no se le da mantenimiento... esto es un berenjenal”.
Miguel Torres, presidente del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico, coincidió con Gutiérrez en torno al mantenimiento de la infraestructura pluvial y recordó que éste recae en los municipios.
La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, según Torres, sólo se ocupa de suministrar el agua potable y de manejar las aguas sanitarias.
Agregó que las inundaciones urbanas son un problema preocupante, ya que en las mejoras de infraestructura se ha mantenido un ritmo en el que se le ha dado prioridad a “obras faraónicas, a fuentes, estatuas, coliseos... a lo que se ve. Pero lo que no se ve se ha pasado por alto y nos va a seguir afectando más y más si no se atiende adecuadamente”.
Según Torres, una de cada dos residencias rurales no son construcciones formales, no cumplen con los códigos de construcción o están hechas en zonas inundables, por lo que se ven afectadas cuando surgen eventos atmosféricos que crean saturación y colapsos de tierra.
Aunque las lluvias que cayeron sobre la Isla desde el lunes han sido el mayor evento climático de este año, a juicio del meteorólogo Rafael Mojica, del Servicio Nacional de Meteorología, la precipitación de este nivel es ‘normal’ durante las dos primeras semanas de octubre.
Sin embargo, no es comparable con eventos como los de Mameyes, en el que en 1985 cayeron 23 pulgadas, o con el de una depresión que en octubre de 1970 dejó 36 pulgadas.
De hecho, según Mojica, la saña con la que el rabo de Otto nos afectó, dejó alrededor de unas 15 pulgadas y media sobre Ponce; 11 sobre Aibonito; 10.5 sobre Patillas; sobre Adjuntas y Coamo cerca de 10; mientras que Jayuya y Yauco registraron 9.5 pulgadas.
“Como sociedad, hemos aceptado o endosado que se deforesten las cuencas hidrográficas. Cambiamos árboles por cemento y una cantidad menor de lluvia produce cargas que se infiltran cada vez menos en el subsuelo, por lo que se convierten en escorrentías. Y los sistemas naturales siempre van a reclamar su espacio”, dijo el planificador Félix Aponte.
Señaló que los sistemas pluviales locales pueden manejar valores del doble de la lluvia recibida esta semana, por lo que hay que preguntarse por qué causan tanto estrago tormentas que ni siquiera azotan la Isla.
El costo de las lluvias
Para el economista José Alameda, las interrupciones causadas por fenómenos atmosféricos y por la falta de mantenimiento, al final salen más caras que lo que pudo haber costado invertir primero en el mantenimiento.
Este no quiso entrar a estimar cuánto le ha costado a la economía del País el cierre de comercios, los días de escuela perdidos, los sueldos dejados de devengar, las roturas de carreteras, las residencias inundadas y la pérdida en las cosechas debido a este ciclo de lluvias.
No obstante, en noviembre del 2009, Alameda estimó entre $2.5 y $3.5 millones el costo de unas fuertes lluvias que paralizaron la zona metropolitana por varias horas, eso calculando sólo los salarios dejados de devengar por los conductores atrapados en el tráfico y por los daños a la infraestructura vial.
Carlos Rodríguez, alcalde de Salinas, por ejemplo, reclamó ayer que su municipio sufrió daños valorados en $10 millones durante este evento.
Su homólogo de Lajas, Leo Cotté, dijo temprano en el día que la agricultura en su municipio se había afectado seriamente, aunque no especificó cifras.
Ayer, pasado el mediodía, el gobernador interino, Kenneth McClintock, firmó una orden ejecutiva para declarar a los 78 municipios en estado de emergencia, para así comenzar un proceso de evaluación y luego solicitar formalmente la ayuda económica a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés).
El catedrático de Sociología de la Universidad de Puerto Rico, José Luis Méndez, enfatizó que la mentalidad de no brindar mantenimiento a obras de infraestructura claves, en un país en el que seis meses del año puede verse afectado por situaciones de emergencia debido a fenómenos naturales, responde a nuestra cultura política.
“El mantenimiento no provoca los mismos votos que los coliseos, carreteras inmensas y proyectos faraónicos. Eso produce una cultura de inmediatez, en la que no importa el futuro si tengo el apoyo inmediato”, dijo Méndez.
Aponte, para terminar, advirtió que Puerto Rico debe ponerse prioridades y mirar de manera distinta a la naturaleza y a la manera de relacionarse con ella.
“El País algún día va a ser impactado por un fenómeno mayor y el golpe va a ser mucho más severo, lo que podría implicar el costo de vidas”, dijo.
No fue huracán, pero causó un caos
Como un patrón, cada vez que llueve mucho, la Isla entra en caos y se paraliza
FotogaleríaVídeo: Bajo agua varios municipios
José Crespo, vecino de La Puntilla, en Arecibo, intenta salvar lo que puede de su residencia, la que quedó bajo agua. (Especial para El Nuevo Día / Alberto Bartolomei)Por Joel Ortiz Rivera / joel.ortiz@elnuevodia.com
El fenómeno atmosférico Otto ni siquiera era huracán cuando se acercó a nuestra isla y el caos no se hizo esperar.
La estela de nubarrones que dejó el sistema sobre la Isla esta semana puso de manifiesto una vez más las décadas de mala planificación, falta de mantenimiento de los sistemas de descargas pluviales y la deforestación de cuencas hidrográficas sin contemplación, sin siquiera medir las consecuencias.
El resultado: sobre 130 personas tuvieron que acudir ayer a refugios y 18 pueblos enfrentaban situaciones de emergencia, aunque en toda la Isla fue decretado un estado de emergencia. Añada a esto que cuatro municipios cancelaron sus clases, diversos ríos se salieron de sus cauces, hubo fallos en el servicio de agua y electricidad y múltiples carreteras resultaron rotas y cerradas por derrumbes, deslizamientos o por estar bajo agua.
“La infraestructura urbana y rural son producto de la improvisación, por lo que han resultado en un sistema que es caótico y que cualquier evento fuera de lo normal lo saca de equilibrio”, dijo el director de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico, Elías Gutiérrez. “Y si se agrega que no se le da mantenimiento... esto es un berenjenal”.
Miguel Torres, presidente del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico, coincidió con Gutiérrez en torno al mantenimiento de la infraestructura pluvial y recordó que éste recae en los municipios.
La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, según Torres, sólo se ocupa de suministrar el agua potable y de manejar las aguas sanitarias.
Agregó que las inundaciones urbanas son un problema preocupante, ya que en las mejoras de infraestructura se ha mantenido un ritmo en el que se le ha dado prioridad a “obras faraónicas, a fuentes, estatuas, coliseos... a lo que se ve. Pero lo que no se ve se ha pasado por alto y nos va a seguir afectando más y más si no se atiende adecuadamente”.
Según Torres, una de cada dos residencias rurales no son construcciones formales, no cumplen con los códigos de construcción o están hechas en zonas inundables, por lo que se ven afectadas cuando surgen eventos atmosféricos que crean saturación y colapsos de tierra.
Aunque las lluvias que cayeron sobre la Isla desde el lunes han sido el mayor evento climático de este año, a juicio del meteorólogo Rafael Mojica, del Servicio Nacional de Meteorología, la precipitación de este nivel es ‘normal’ durante las dos primeras semanas de octubre.
Sin embargo, no es comparable con eventos como los de Mameyes, en el que en 1985 cayeron 23 pulgadas, o con el de una depresión que en octubre de 1970 dejó 36 pulgadas.
De hecho, según Mojica, la saña con la que el rabo de Otto nos afectó, dejó alrededor de unas 15 pulgadas y media sobre Ponce; 11 sobre Aibonito; 10.5 sobre Patillas; sobre Adjuntas y Coamo cerca de 10; mientras que Jayuya y Yauco registraron 9.5 pulgadas.
“Como sociedad, hemos aceptado o endosado que se deforesten las cuencas hidrográficas. Cambiamos árboles por cemento y una cantidad menor de lluvia produce cargas que se infiltran cada vez menos en el subsuelo, por lo que se convierten en escorrentías. Y los sistemas naturales siempre van a reclamar su espacio”, dijo el planificador Félix Aponte.
Señaló que los sistemas pluviales locales pueden manejar valores del doble de la lluvia recibida esta semana, por lo que hay que preguntarse por qué causan tanto estrago tormentas que ni siquiera azotan la Isla.
El costo de las lluvias
Para el economista José Alameda, las interrupciones causadas por fenómenos atmosféricos y por la falta de mantenimiento, al final salen más caras que lo que pudo haber costado invertir primero en el mantenimiento.
Este no quiso entrar a estimar cuánto le ha costado a la economía del País el cierre de comercios, los días de escuela perdidos, los sueldos dejados de devengar, las roturas de carreteras, las residencias inundadas y la pérdida en las cosechas debido a este ciclo de lluvias.
No obstante, en noviembre del 2009, Alameda estimó entre $2.5 y $3.5 millones el costo de unas fuertes lluvias que paralizaron la zona metropolitana por varias horas, eso calculando sólo los salarios dejados de devengar por los conductores atrapados en el tráfico y por los daños a la infraestructura vial.
Carlos Rodríguez, alcalde de Salinas, por ejemplo, reclamó ayer que su municipio sufrió daños valorados en $10 millones durante este evento.
Su homólogo de Lajas, Leo Cotté, dijo temprano en el día que la agricultura en su municipio se había afectado seriamente, aunque no especificó cifras.
Ayer, pasado el mediodía, el gobernador interino, Kenneth McClintock, firmó una orden ejecutiva para declarar a los 78 municipios en estado de emergencia, para así comenzar un proceso de evaluación y luego solicitar formalmente la ayuda económica a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés).
El catedrático de Sociología de la Universidad de Puerto Rico, José Luis Méndez, enfatizó que la mentalidad de no brindar mantenimiento a obras de infraestructura claves, en un país en el que seis meses del año puede verse afectado por situaciones de emergencia debido a fenómenos naturales, responde a nuestra cultura política.
“El mantenimiento no provoca los mismos votos que los coliseos, carreteras inmensas y proyectos faraónicos. Eso produce una cultura de inmediatez, en la que no importa el futuro si tengo el apoyo inmediato”, dijo Méndez.
Aponte, para terminar, advirtió que Puerto Rico debe ponerse prioridades y mirar de manera distinta a la naturaleza y a la manera de relacionarse con ella.
“El País algún día va a ser impactado por un fenómeno mayor y el golpe va a ser mucho más severo, lo que podría implicar el costo de vidas”, dijo.
Tremendo aguacero
Tremendo aguacero
Por Jackeline Del Toro Cordero
EL VOCERO
Viernes 08 de Octubre de 2010
El Río Grande de Arecibo se salió de su cauce y convirtió al pueblo en una piscina gigante. EL VOCERO/Willín Rodríguez
Deslizamientos de terreno, inundaciones, ríos desbordados, carreteras intransitables, congestión vehicular, más de un centenar de refugiados y millones de dólares en pérdidas, fue el resultado de las lluvias torrenciales e incesantes que trajo la tormenta tropical Otto.
Ello causó que el gobernador interino, Kenneth McClintock Hernández, firmara una orden ejecutiva general para declarar a Puerto Rico en estado de emergencia.
Indicó que el director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia en la Isla, Alejandro de la Campa, "ya está trabajando con eso para cuando llegue ese momento".
El Secretario de Estado realizó un recorrido en la tarde de ayer para observar zonas afectadas por el enorme sistema atmosférico, que anoche había alcanzado categoría de huracán.
Desde Salinas, explicó que por primera vez el Río Nigua había entrado al casco urbano de esa población. Personal del Municipio y de Bomberos realizaban tareas para sacar la arena que quedó en las calles. "Este municipio está severamente afectado. Hay bastantes familias en el refugio y muchas más en casas de familiares y amigos. Varios barrios que tienen sectores bastantes inundados y los estragos del agua dentro de las casas", dijo. Le faltaba visitar el barrio Coquí, donde "el agua entraba hasta por las ventanas".
Además, los tres sistemas de bombas que maneja el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales "están trabajando a capacidad", lo que ha ayudado, ya que el drenaje natural no era suficiente.
McClintock se hizo acompañar del alcalde, Carlos Rodríguez Mateo, para visitar el refugio, donde habló con las familias para verificar que estuvieran recibiendo los alimentos en el horario adecuado.
Por su parte, el secretario Vivienda, Miguel B. Hernández Vivoni, informó que al mediodía de ayer se habían recibido unas 134 personas en los refugios. De esa cifra, 31 personas se encontraban en la escuela Anselmo Rivera Matos, de Ponce. Mientras, en el centro comunal Almácigo Abajo, en Yauco, había cerca de 15 familias refugiadas, para un total de 39 personas.
Además, en la escuela Oscar Hernández, de Guayama, había seis familias refugiadas, que sumaban 18 personas; en la escuela Román Baldorioty de Castro, en Salinas, unas 16 familias (40 personas) fueron recibidas, mientras que en el Coliseo Manuel Petaca Iguina, de Arecibo, había una familia (seis personas).
En Guánica, el alcalde Martín Vargas Morales firmó una orden ejecutiva para declarar en estado de emergencia a ese Municipio, luego de que esa población experimentara diversos problemas ocasionados por bandas de lluvias asociadas al paso del sistema tropical.
Vargas Morales indicó que se activó el plan de emergencias que contempla en esencia medidas pertinentes para gestionar y disponer del personal necesario y garantizar la vida, salud, seguridad, tranquilidad y bienestar de todos los ciudadanos.
Mientras tanto, en Peñuelas se reportaron carreteras intransitables e inundaciones, derrumbes y deslizamientos en los pasados días, informó el Alcalde, Walter Torres Maldonado.
Un sector de la población no tiene servicio de energía eléctrica y agua potable debido a la actividad de aguaceros ocasionados por Otto. Torres Maldonado mencionó que hubo deslizamientos de terreno en los barrios Jaguas y Rucio. Mientras, la carretera principal que conduce a ese municipio, la PR 385, estaba inundada e intransitable tras las intensas lluvias.
En Utuado, fue necesario hacer un rescate aéreo de una familia que quedó incomunicada por tierra, informó el director de Rescate de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias, Nino Correa.
Otto dejó la cifra récord de 14.37 pulgadas de lluvia en Patillas, según el pluviómetro ubicado en el Lago Patillas. Le siguió la cuenca del Río Portugués en Ponce, donde los instrumentos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) reflejaron un total de 14.31 pulgadas de lluvia. En Adjuntas, el nivel de agua alcanzó 11.72 pulgadas.
En Aibonito, cayeron un total de 10.84 pulgadas de lluvia, mientras que en Guayama se registraron 10.77, según as fueron obtenidas en pluviómetros localizados en el Lago Carite en la Cordillera Central.
Por Jackeline Del Toro Cordero
EL VOCERO
Viernes 08 de Octubre de 2010
El Río Grande de Arecibo se salió de su cauce y convirtió al pueblo en una piscina gigante. EL VOCERO/Willín Rodríguez
Deslizamientos de terreno, inundaciones, ríos desbordados, carreteras intransitables, congestión vehicular, más de un centenar de refugiados y millones de dólares en pérdidas, fue el resultado de las lluvias torrenciales e incesantes que trajo la tormenta tropical Otto.
Ello causó que el gobernador interino, Kenneth McClintock Hernández, firmara una orden ejecutiva general para declarar a Puerto Rico en estado de emergencia.
Indicó que el director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia en la Isla, Alejandro de la Campa, "ya está trabajando con eso para cuando llegue ese momento".
El Secretario de Estado realizó un recorrido en la tarde de ayer para observar zonas afectadas por el enorme sistema atmosférico, que anoche había alcanzado categoría de huracán.
Desde Salinas, explicó que por primera vez el Río Nigua había entrado al casco urbano de esa población. Personal del Municipio y de Bomberos realizaban tareas para sacar la arena que quedó en las calles. "Este municipio está severamente afectado. Hay bastantes familias en el refugio y muchas más en casas de familiares y amigos. Varios barrios que tienen sectores bastantes inundados y los estragos del agua dentro de las casas", dijo. Le faltaba visitar el barrio Coquí, donde "el agua entraba hasta por las ventanas".
Además, los tres sistemas de bombas que maneja el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales "están trabajando a capacidad", lo que ha ayudado, ya que el drenaje natural no era suficiente.
McClintock se hizo acompañar del alcalde, Carlos Rodríguez Mateo, para visitar el refugio, donde habló con las familias para verificar que estuvieran recibiendo los alimentos en el horario adecuado.
Por su parte, el secretario Vivienda, Miguel B. Hernández Vivoni, informó que al mediodía de ayer se habían recibido unas 134 personas en los refugios. De esa cifra, 31 personas se encontraban en la escuela Anselmo Rivera Matos, de Ponce. Mientras, en el centro comunal Almácigo Abajo, en Yauco, había cerca de 15 familias refugiadas, para un total de 39 personas.
Además, en la escuela Oscar Hernández, de Guayama, había seis familias refugiadas, que sumaban 18 personas; en la escuela Román Baldorioty de Castro, en Salinas, unas 16 familias (40 personas) fueron recibidas, mientras que en el Coliseo Manuel Petaca Iguina, de Arecibo, había una familia (seis personas).
En Guánica, el alcalde Martín Vargas Morales firmó una orden ejecutiva para declarar en estado de emergencia a ese Municipio, luego de que esa población experimentara diversos problemas ocasionados por bandas de lluvias asociadas al paso del sistema tropical.
Vargas Morales indicó que se activó el plan de emergencias que contempla en esencia medidas pertinentes para gestionar y disponer del personal necesario y garantizar la vida, salud, seguridad, tranquilidad y bienestar de todos los ciudadanos.
Mientras tanto, en Peñuelas se reportaron carreteras intransitables e inundaciones, derrumbes y deslizamientos en los pasados días, informó el Alcalde, Walter Torres Maldonado.
Un sector de la población no tiene servicio de energía eléctrica y agua potable debido a la actividad de aguaceros ocasionados por Otto. Torres Maldonado mencionó que hubo deslizamientos de terreno en los barrios Jaguas y Rucio. Mientras, la carretera principal que conduce a ese municipio, la PR 385, estaba inundada e intransitable tras las intensas lluvias.
En Utuado, fue necesario hacer un rescate aéreo de una familia que quedó incomunicada por tierra, informó el director de Rescate de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias, Nino Correa.
Otto dejó la cifra récord de 14.37 pulgadas de lluvia en Patillas, según el pluviómetro ubicado en el Lago Patillas. Le siguió la cuenca del Río Portugués en Ponce, donde los instrumentos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) reflejaron un total de 14.31 pulgadas de lluvia. En Adjuntas, el nivel de agua alcanzó 11.72 pulgadas.
En Aibonito, cayeron un total de 10.84 pulgadas de lluvia, mientras que en Guayama se registraron 10.77, según as fueron obtenidas en pluviómetros localizados en el Lago Carite en la Cordillera Central.
martes, 8 de junio de 2010
Es el más grande dentro de la Isla
17 Mayo 2010
Es el más grande dentro de la Isla
Conozca cómo y por qué pasó
Desde la izquierda, los expertos Alberto Trabal, Christa Von Hillebrandt, Gisela Báez Sánchez, Dr. Fernando Gilbes, Dr. José Martínez Cruzado, Epifanio Trabal y el Dr. Guoquan Wang.Por Gerardo E. Alvarado León / galvarado@elnuevodia.com
EL TEMBLOR que sacudió ayer a Puerto Rico es el más intenso jamás ocurrido en el interior del País desde que la Red Sísmica estableció sus estaciones en 1974, informó la ex directora de ese organismo Christa Von Hillebrandt.
El sismo, reportado a la 1:16:10 a.m., tuvo una magnitud de 5.8 en la escala de Richter y una profundidad de 113.1 kilómetros. El epicentro se ubicó en la latitud 18.4 grados norte y la longitud 67.07 grados oeste, es decir, a 2.12 kilómetros al noreste de Moca. La intensidad máxima estimada fue de VI en la escala Mercalli, lo que explica por qué se sintió en toda la Isla.
“Nunca había ocurrido un temblor de esta magnitud dentro de Puerto Rico. Es el temblor más grande dentro de la Isla desde que se estableció la red de estaciones en 1974. Sí habíamos visto temblores de esta magnitud costa afuera, al norte”, dijo Von Hillebrandt.
Recordó que el único sismo parecido al de ayer ocurrió el 30 de mayo de 1987, con la diferencia de que tuvo una profundidad de 10 kilómetros y una magnitud de 5 en la escala de Richter. “Tuvo una intensidad de VI en la escala Mercalli porque fue superficial”, contó.
¿Qué ocurrió?
Según Von Hillebrandt, el temblor de ayer en la madrugada se sintió en todo el País por una combinación de factores: fue profundo (más de 100 kilómetros) y tuvo una magnitud moderada (5.8 en la escala de Richter).
“Cuando es un temblor profundo, la energía se distribuye de manera uniforme. Mientras más superficial, más enfocados son los daños. Podríamos decir que la profundidad nos ayudó”, comentó la experta al precisar que la mayoría de los daños estructurales reportados tras el sismo no fueron graves.
Asimismo, aclaró que nunca hubo riesgo de tsunami para Puerto Rico o las Islas Vírgenes Americanas.
“Una vez se sabe que la magnitud es menor de 6.5 y la profundidad era mayor a 100 kilómetros, se descartó un peligro de tsunami. El hecho de que el temblor haya sido tierra adentro no fue la razón para decir que no había un peligro de tsunami”, manifestó.
Von Hillebrandt explicó que el fuerte temblor de ayer está asociado al fenómeno conocido como subducción, es decir, cuando una placa tectónica se introduce debajo de otra. En esta ocasión, la placa de Norteamérica se metió debajo de la placa del Caribe.
Por su parte, el geólogo y analista de datos geofísicos de la Red Sísmica, Harold Irizarry, precisó que sólo se había reportado una réplica del temblor. Ésta tuvo una magnitud de 3.2 en la escala de Richter, pero nadie la reportó como sentida. Ocurrió cuatro minutos después del primer movimiento.
Precisamente, el hecho de que sólo se haya reportado una réplica dificulta el trabajo de los geólogos de identificar qué falla provocó el temblor.
Irizarry agregó que tanto la Red Sísmica como el Servicio Geológico de Estados Unidos habían recibido más de 5,000 reportes de evento sentido.
“Algunos reportes son de las Islas Vírgenes y la República Dominicana, pero el 97% es de aquí”, dijo.
De hecho, el Instituto de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo informó que el sismo se sintió en La Romana y El Seibo, al este del país, María Trinidad Sánchez (noreste), San Cristóbal y Peravia (sur) y el Distrito Nacional, al centro de la República Dominicana. No hubo daños.
10 a 15 segundos
Von Hillebrandt detalló que el temblor tuvo una duración de 10 a 15 segundos. Es durante este tiempo que las personas sienten el movimiento, ya que hay más liberación de energía.
Empero, aclaró que los instrumentos de la Red Sísmica detectaron movimiento por más de ocho minutos.
La experta precisó que el temblor se sintió más fuerte en las casas sobre zancos, edificios altos y en las laderas de las montañas. “También depende del tipo de terreno”, expuso.
Tanto Von Hillebrandt como Irizarry dejaron claro que los terremotos y sus réplicas son imposibles de predecir, por lo que hicieron un llamado a la ciudadanía a no escuchar rumores.
“No son eventos que ocurren todos los días, pero los esperamos en nuestra región”, concluyó Von Hillebrandt.
Es el más grande dentro de la Isla
Conozca cómo y por qué pasó
Desde la izquierda, los expertos Alberto Trabal, Christa Von Hillebrandt, Gisela Báez Sánchez, Dr. Fernando Gilbes, Dr. José Martínez Cruzado, Epifanio Trabal y el Dr. Guoquan Wang.Por Gerardo E. Alvarado León / galvarado@elnuevodia.com
EL TEMBLOR que sacudió ayer a Puerto Rico es el más intenso jamás ocurrido en el interior del País desde que la Red Sísmica estableció sus estaciones en 1974, informó la ex directora de ese organismo Christa Von Hillebrandt.
El sismo, reportado a la 1:16:10 a.m., tuvo una magnitud de 5.8 en la escala de Richter y una profundidad de 113.1 kilómetros. El epicentro se ubicó en la latitud 18.4 grados norte y la longitud 67.07 grados oeste, es decir, a 2.12 kilómetros al noreste de Moca. La intensidad máxima estimada fue de VI en la escala Mercalli, lo que explica por qué se sintió en toda la Isla.
“Nunca había ocurrido un temblor de esta magnitud dentro de Puerto Rico. Es el temblor más grande dentro de la Isla desde que se estableció la red de estaciones en 1974. Sí habíamos visto temblores de esta magnitud costa afuera, al norte”, dijo Von Hillebrandt.
Recordó que el único sismo parecido al de ayer ocurrió el 30 de mayo de 1987, con la diferencia de que tuvo una profundidad de 10 kilómetros y una magnitud de 5 en la escala de Richter. “Tuvo una intensidad de VI en la escala Mercalli porque fue superficial”, contó.
¿Qué ocurrió?
Según Von Hillebrandt, el temblor de ayer en la madrugada se sintió en todo el País por una combinación de factores: fue profundo (más de 100 kilómetros) y tuvo una magnitud moderada (5.8 en la escala de Richter).
“Cuando es un temblor profundo, la energía se distribuye de manera uniforme. Mientras más superficial, más enfocados son los daños. Podríamos decir que la profundidad nos ayudó”, comentó la experta al precisar que la mayoría de los daños estructurales reportados tras el sismo no fueron graves.
Asimismo, aclaró que nunca hubo riesgo de tsunami para Puerto Rico o las Islas Vírgenes Americanas.
“Una vez se sabe que la magnitud es menor de 6.5 y la profundidad era mayor a 100 kilómetros, se descartó un peligro de tsunami. El hecho de que el temblor haya sido tierra adentro no fue la razón para decir que no había un peligro de tsunami”, manifestó.
Von Hillebrandt explicó que el fuerte temblor de ayer está asociado al fenómeno conocido como subducción, es decir, cuando una placa tectónica se introduce debajo de otra. En esta ocasión, la placa de Norteamérica se metió debajo de la placa del Caribe.
Por su parte, el geólogo y analista de datos geofísicos de la Red Sísmica, Harold Irizarry, precisó que sólo se había reportado una réplica del temblor. Ésta tuvo una magnitud de 3.2 en la escala de Richter, pero nadie la reportó como sentida. Ocurrió cuatro minutos después del primer movimiento.
Precisamente, el hecho de que sólo se haya reportado una réplica dificulta el trabajo de los geólogos de identificar qué falla provocó el temblor.
Irizarry agregó que tanto la Red Sísmica como el Servicio Geológico de Estados Unidos habían recibido más de 5,000 reportes de evento sentido.
“Algunos reportes son de las Islas Vírgenes y la República Dominicana, pero el 97% es de aquí”, dijo.
De hecho, el Instituto de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo informó que el sismo se sintió en La Romana y El Seibo, al este del país, María Trinidad Sánchez (noreste), San Cristóbal y Peravia (sur) y el Distrito Nacional, al centro de la República Dominicana. No hubo daños.
10 a 15 segundos
Von Hillebrandt detalló que el temblor tuvo una duración de 10 a 15 segundos. Es durante este tiempo que las personas sienten el movimiento, ya que hay más liberación de energía.
Empero, aclaró que los instrumentos de la Red Sísmica detectaron movimiento por más de ocho minutos.
La experta precisó que el temblor se sintió más fuerte en las casas sobre zancos, edificios altos y en las laderas de las montañas. “También depende del tipo de terreno”, expuso.
Tanto Von Hillebrandt como Irizarry dejaron claro que los terremotos y sus réplicas son imposibles de predecir, por lo que hicieron un llamado a la ciudadanía a no escuchar rumores.
“No son eventos que ocurren todos los días, pero los esperamos en nuestra región”, concluyó Von Hillebrandt.
domingo, 30 de mayo de 2010
Toman acción antes de un huracán
Puerto Rico HoyNext Next 0
30 Mayo 2010
Toman acción antes de un huracán
Municipios limpian cuerpos de agua y alcantarillas para evitar inundaciones
Los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) es que podrían llegar a la región siete potentes huracanes.Por Yaritza Santiago Caraballo / end.ysantiago1@elnuevodia.com
En preparación para la activa temporada de huracanes que se avecina, varias agencias de gobiernos y municipios trabajan arduamente para prevenir inundaciones y derrumbes con la limpieza de alcantarillas y cuerpos de agua.
Con maquinaria y en coordinación con el Departamento de Recursos Naturales, municipios como Barranquitas, Orocovis, Guaynabo, San Juan, Carolina y Bayamón son algunos de los que están trabajando actividades de mitigación -algunos lo hacen todo el año- de ríos, caños y quebradas, según Heriberto Saurí, director ejecutivo de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres.
Muchos de estos cuerpos de agua tienen que desyerbarse y limpiarse de escombros, que son una de las causas de inundaciones en períodos fuertes de lluvia, como el que se vive estos días, impactando sectores en Arecibo, Manatí, Utuado y Florida, por mencionar algunos. En Arecibo, por ejemplo, según personal de las oficinas regionales de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias, los Barrios Tanamá y Las Mercedes son propensos a inundaciones por su cercanía al río que baja del Lago Dos Bocas, y sectores de Vega Baja y Vega Alta han sido afectados por la crecida del Río Cibuco, que ayer, por ejemplo, se salió de su cauce.
Este panorama de inundaciones podría complicarse en esta temporada de huracanes, que inicia este martes 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre, pues los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) es que podrían llegar a la región siete potentes huracanes.
Carlos Rodríguez, coordinador interagencial de manejo de emergencia del Departamento de Recursos Naturales (DRNA), anticipó que actualmente se han limpiado 245 cuerpos de agua, incluyendo Vieques y Culebra.
“Estamos limpiando esas cuencas desde el año pasado. Es un proceso continuo y se trata de los principales cuerpos de agua que cruzan cerca de comunidades o zonas”, dijo. Adicional a ello, la agencia ha otorgado entre 70 y 80 permisos a municipios para dichas limpiezas.
Las alcantarillas también son otro dolor de cabeza que están atendiendo los municipios y el Departamento de Transportación y Obras Públicas, ante la alta acumulación de basura, que provoca inundaciones urbanas. “Mucha gente no ayuda porque tiran todo tipo de basura en las calles y paran en las alcantarillas”, dijo Noel Colón, empleado de la Oficina de Manejo de Emergencia en Arecibo. Para el alcalde de Orocovis, Jesús Colón, ésa es una de las prioridades actualmente. Según Juan Avilés, director ejecutivo de la directoría de Obras Públicas, la construcción de estructuras sobre los desagües también provoca inundaciones. “Hemos encontrado personas que han puesto verjas, obstruyendo el flujo”, dijo. El plan de prevención en esta temporada incluye además el funcionamiento 100% de las bombas de agua del DRNA. Asimismo, Obras Públicas ha colocado rótulos de alerta en zonas de derrumbes, e instalado mallas protectoras en varias montañas, como en la Carretera PR-2 que va de Añasco a Rincón.
30 Mayo 2010
Toman acción antes de un huracán
Municipios limpian cuerpos de agua y alcantarillas para evitar inundaciones
Los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) es que podrían llegar a la región siete potentes huracanes.Por Yaritza Santiago Caraballo / end.ysantiago1@elnuevodia.com
En preparación para la activa temporada de huracanes que se avecina, varias agencias de gobiernos y municipios trabajan arduamente para prevenir inundaciones y derrumbes con la limpieza de alcantarillas y cuerpos de agua.
Con maquinaria y en coordinación con el Departamento de Recursos Naturales, municipios como Barranquitas, Orocovis, Guaynabo, San Juan, Carolina y Bayamón son algunos de los que están trabajando actividades de mitigación -algunos lo hacen todo el año- de ríos, caños y quebradas, según Heriberto Saurí, director ejecutivo de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres.
Muchos de estos cuerpos de agua tienen que desyerbarse y limpiarse de escombros, que son una de las causas de inundaciones en períodos fuertes de lluvia, como el que se vive estos días, impactando sectores en Arecibo, Manatí, Utuado y Florida, por mencionar algunos. En Arecibo, por ejemplo, según personal de las oficinas regionales de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias, los Barrios Tanamá y Las Mercedes son propensos a inundaciones por su cercanía al río que baja del Lago Dos Bocas, y sectores de Vega Baja y Vega Alta han sido afectados por la crecida del Río Cibuco, que ayer, por ejemplo, se salió de su cauce.
Este panorama de inundaciones podría complicarse en esta temporada de huracanes, que inicia este martes 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre, pues los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) es que podrían llegar a la región siete potentes huracanes.
Carlos Rodríguez, coordinador interagencial de manejo de emergencia del Departamento de Recursos Naturales (DRNA), anticipó que actualmente se han limpiado 245 cuerpos de agua, incluyendo Vieques y Culebra.
“Estamos limpiando esas cuencas desde el año pasado. Es un proceso continuo y se trata de los principales cuerpos de agua que cruzan cerca de comunidades o zonas”, dijo. Adicional a ello, la agencia ha otorgado entre 70 y 80 permisos a municipios para dichas limpiezas.
Las alcantarillas también son otro dolor de cabeza que están atendiendo los municipios y el Departamento de Transportación y Obras Públicas, ante la alta acumulación de basura, que provoca inundaciones urbanas. “Mucha gente no ayuda porque tiran todo tipo de basura en las calles y paran en las alcantarillas”, dijo Noel Colón, empleado de la Oficina de Manejo de Emergencia en Arecibo. Para el alcalde de Orocovis, Jesús Colón, ésa es una de las prioridades actualmente. Según Juan Avilés, director ejecutivo de la directoría de Obras Públicas, la construcción de estructuras sobre los desagües también provoca inundaciones. “Hemos encontrado personas que han puesto verjas, obstruyendo el flujo”, dijo. El plan de prevención en esta temporada incluye además el funcionamiento 100% de las bombas de agua del DRNA. Asimismo, Obras Públicas ha colocado rótulos de alerta en zonas de derrumbes, e instalado mallas protectoras en varias montañas, como en la Carretera PR-2 que va de Añasco a Rincón.
martes, 2 de marzo de 2010
Puerto Rico se prepara para el peor “tsunami”
martes, 2 de marzo de 2010
francisco rodríguez-burns
Primera Hora
Nuevos mapas que desarrolla el Centro de Riesgos Costeros ante el peor maremoto que podría arropar una zona costera puertorriqueña agruparían más extensión territorial que los últimos planos publicados en el 2003.
A raíz de la marejada que arrasó Indonesia en el 2004, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOOA) autorizó una revisión de la zonas inundables en Puerto Rico que se podrían ver afectadas por un evento atmosférico que, en el escenario más desastroso, inundaría un área costera con una ola de hasta 20 pies de altura, que se extendería más de 600 pies tierra adentro.
Actualmente, se cree que el 40 por ciento de la población de algunos de los municipios más susceptibles viven en zonas de peligro.
A pesar de los peligros que supone un tsunami, como se conoce el maremoto en japonés, conocedores del tema aseguran que Puerto Rico está mucho más preparado para lidiar con el evento que el resto de los países caribeños.
“Estamos en una buena posición. Puerto Rico es el único país en el Caribe que tiene un mapa de inundación para tsunami”, sostuvo el director interino de la Red Sísmica de Puerto Rico, Víctor Huérfano.
La Red, una división adscrita al Departamento de Geología de la Universidad de Puerto Rico, maneja un programa de la NOOA que reconoce a los pueblos que cumplen con una serie de requisitos para manejar la emergencia provocada por un tsunami. Éstos incluyen un mapa de desalojo, una lista de posibles refugios y una red de comunicación efectiva que alertaría al público sobre la posibilidad inminente del paso del evento.
Al presente, hay nueve municipios de 44 pueblos costeros que recibieron el reconocimiento de tsunami ready y se estima que esta cantidad aumente de manera exponencial durante los próximos años.
A diferencia de otras islas caribeñas, Puerto Rico también cuenta con un amplio sistema de mareógrafos, muchos de ellos colocados en los muelles, que se utilizan para detectar el paso del evento.
La construcción en las zonas costeras, particularmente en áreas metropolitanas como el Condado y Ocean Park, también son objeto de preocupación creciente por la alta concentración poblacional en estas zonas. “Tenemos una campaña bien agresiva para que el ciudadano cobre conciencia sobre los peligros de un terremoto y tsunami”, dijo el director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias, Heriberto Saurí
francisco rodríguez-burns
Primera Hora
Nuevos mapas que desarrolla el Centro de Riesgos Costeros ante el peor maremoto que podría arropar una zona costera puertorriqueña agruparían más extensión territorial que los últimos planos publicados en el 2003.
A raíz de la marejada que arrasó Indonesia en el 2004, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOOA) autorizó una revisión de la zonas inundables en Puerto Rico que se podrían ver afectadas por un evento atmosférico que, en el escenario más desastroso, inundaría un área costera con una ola de hasta 20 pies de altura, que se extendería más de 600 pies tierra adentro.
Actualmente, se cree que el 40 por ciento de la población de algunos de los municipios más susceptibles viven en zonas de peligro.
A pesar de los peligros que supone un tsunami, como se conoce el maremoto en japonés, conocedores del tema aseguran que Puerto Rico está mucho más preparado para lidiar con el evento que el resto de los países caribeños.
“Estamos en una buena posición. Puerto Rico es el único país en el Caribe que tiene un mapa de inundación para tsunami”, sostuvo el director interino de la Red Sísmica de Puerto Rico, Víctor Huérfano.
La Red, una división adscrita al Departamento de Geología de la Universidad de Puerto Rico, maneja un programa de la NOOA que reconoce a los pueblos que cumplen con una serie de requisitos para manejar la emergencia provocada por un tsunami. Éstos incluyen un mapa de desalojo, una lista de posibles refugios y una red de comunicación efectiva que alertaría al público sobre la posibilidad inminente del paso del evento.
Al presente, hay nueve municipios de 44 pueblos costeros que recibieron el reconocimiento de tsunami ready y se estima que esta cantidad aumente de manera exponencial durante los próximos años.
A diferencia de otras islas caribeñas, Puerto Rico también cuenta con un amplio sistema de mareógrafos, muchos de ellos colocados en los muelles, que se utilizan para detectar el paso del evento.
La construcción en las zonas costeras, particularmente en áreas metropolitanas como el Condado y Ocean Park, también son objeto de preocupación creciente por la alta concentración poblacional en estas zonas. “Tenemos una campaña bien agresiva para que el ciudadano cobre conciencia sobre los peligros de un terremoto y tsunami”, dijo el director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias, Heriberto Saurí
lunes, 1 de marzo de 2010
Tsunami: un peligro real
lunes, 1 de marzo de 2010
Leysa Caro González
Primera Hora
La posibilidad de que Puerto Rico sea víctima de un evento catastrófico de la magnitud de un terremoto o tsunami, parecería estar cada vez más cercana. Los eventos recientes podrían ser un presagio de la huella que dejaría a su paso.
Pero, ¿está Puerto Rico listo para enfrentar las consecuencias de un suceso de esa magnitud y envergadura?
Para el asesor en riesgo marino del programa Sea Grant de la UPR, Aurelio Mercado, Puerto Rico ha “adelantado” en cuanto a su preparación se refiere, aunque “siempre hay campo para mejorar”.
El problema radica, sin embargo, en que eventos como éstos no se pueden pronosticar. “No hay mucho que se pueda hacer, excepto tener una ciudadanía educada que por sí sola, sin sistema de alerta, se pueda mover a lugares seguros”, señaló el oceanógrafo.
El sismo de 8.8 que sacudió a Chile la madrugada del sábado provocó una alarma de tsunami que cruzó a toda velocidad un cuarto del mundo, llegando hasta Japón ayer en la mañana, casi 24 horas después.
El problema localmente radicaría en que en Puerto Rico no se tendrían ni horas para prepararse para el azote de un tsunami provocado por el movimiento sísmico de la región. De ahí, la necesidad de reconocer esas señales que la propia naturaleza muestra después de un movimiento telúrico.
“El tsunami de Haití, aunque fue pequeño, de haber sido grande nos hubiera afectado en una hora”, dijo, al explicar que del movimiento ser en Suramérica, habría entre dos y cuatro horas de gracia.
Mercado señaló que en el caso de un movimiento en el Caribe, una señal que podría alertar sobre la inminencia de un tsunami es la retirada del nivel del mar. Si se está cercano al epicentro, el aviso sería que el sismo dure cerca de un minuto o más y que objetos se caigan.
En Puerto Rico, al tratarse de una isla, los riesgos tienden a ser mayores, especialmente en aquellos pueblos costeros, no sólo por el impacto directo de las olas que podrían recibir, sino también porque en las costas las estructuras están cimentadas sobre arena o rellenos que no hace más que ampliar el impacto de las vibraciones sísmicas.
Esto, a su vez, provoca dos cosas: que la edificación se incline o derrumbe y que el alcance de la onda sea mayor.
“En Puerto Rico se necesita un código dentro de una forma científica que se le diga al desarrollador que tiene que construir a tal distancia para que le permita a la playa ajustarse a sus cambios”, apuntó.
peligro latente
Aunque usualmente se piensa que un tsunami surge tras el movimiento fuerte de la tierra, hay otro tipo de tsunami más peligroso y que puede ocurrir sin ningún aviso.
Éste ocurre cuando suceden deslizamientos submarinos. En el área norte de Puerto Rico está lo que se conoce como la trinchera y no es otra cosa que unas pendientes grandísimas que podrían deslizarse con terremotos pequeños. “Tienden a ser menos extensos geográficamente, pero localmente tienden a tener una altura más grande”, dijo.
En la “trinchera” se puede generar un terremoto de 8 grados de magnitud que, de ocurrir, la costa norte quedaría inundada por grandes extensiones y la costa oeste y este, quedarían expuestas a olas de entre 30 y 45 pies.
“Puerto Rico está en un pedazo de terreno que es bien peligroso y que cada vez que uno lo estudia con más detalles, se da cuenta de la suerte que hemos tenido”, advirtió.
Vital prepararse para un fenómeno natural como un terremoto o un "tsunami"
A continuación, algunas medidas de seguridad que debe seguir antes y después del desastre.
¿Qué hacer antes?
Identifique lugares seguros en su residencia y lugar de trabajo.
Elabore un plan de contingencia.
Tenga listos artículos de primeros auxilios tales como medicamentos, co-
Mida enlatada, documentos, agua y linternas.
Durante el evento...
Conserve la calma y busque un lugar seguro. Si está adentro, ubíquese debajo o cerca de un mueble que resista la caída de objetos. Si está afuera, quédese lejos de edificios altos, postes, ventanas de cristal o árboles.
Evite correr hacia lugares donde haya mucha gente.
Estacione su auto en un sitio seguro y quédese dentro del carro.
Después del evento...
Active el plan de contingencia.
Llegue a un lugar seguro.
Cierre las válvulas de gas.
Aléjese del mar.
Pendiente de la información provista por la autoridades.
Es importante que tome en serio las advertencias de un terremoto o tsunami y conozca los términos de seguridad asociados con estos destructivos fenómenos naturales que llegan de repente y con pocas posibilidades de prevención.
Aviso
Esta alerta significa que un terremoto ha ocurrido en la cuenca del océano, lo cual podría generar un tsunami. Los boletines se emitirán cada hora.
Advertencia
Un tsunami podría generarse o se ha generado, por lo que se recomienda el desalojo de personas en los lugares de advertencia.
Vigilancia
Un tsunami podría generarse o se ha generado, y está por lo menos a dos horas de distancia del área en vigilancia. Se les exige a las personas que evacuen las zonas en peligro.
Además
Recuerde que si ocurre un terremoto cerca de la costa, la primera ola podría azotar en cuestión de minutos, sin dar espacio a una advertencia.
Fuente: FEMA
Leysa Caro González
Primera Hora
La posibilidad de que Puerto Rico sea víctima de un evento catastrófico de la magnitud de un terremoto o tsunami, parecería estar cada vez más cercana. Los eventos recientes podrían ser un presagio de la huella que dejaría a su paso.
Pero, ¿está Puerto Rico listo para enfrentar las consecuencias de un suceso de esa magnitud y envergadura?
Para el asesor en riesgo marino del programa Sea Grant de la UPR, Aurelio Mercado, Puerto Rico ha “adelantado” en cuanto a su preparación se refiere, aunque “siempre hay campo para mejorar”.
El problema radica, sin embargo, en que eventos como éstos no se pueden pronosticar. “No hay mucho que se pueda hacer, excepto tener una ciudadanía educada que por sí sola, sin sistema de alerta, se pueda mover a lugares seguros”, señaló el oceanógrafo.
El sismo de 8.8 que sacudió a Chile la madrugada del sábado provocó una alarma de tsunami que cruzó a toda velocidad un cuarto del mundo, llegando hasta Japón ayer en la mañana, casi 24 horas después.
El problema localmente radicaría en que en Puerto Rico no se tendrían ni horas para prepararse para el azote de un tsunami provocado por el movimiento sísmico de la región. De ahí, la necesidad de reconocer esas señales que la propia naturaleza muestra después de un movimiento telúrico.
“El tsunami de Haití, aunque fue pequeño, de haber sido grande nos hubiera afectado en una hora”, dijo, al explicar que del movimiento ser en Suramérica, habría entre dos y cuatro horas de gracia.
Mercado señaló que en el caso de un movimiento en el Caribe, una señal que podría alertar sobre la inminencia de un tsunami es la retirada del nivel del mar. Si se está cercano al epicentro, el aviso sería que el sismo dure cerca de un minuto o más y que objetos se caigan.
En Puerto Rico, al tratarse de una isla, los riesgos tienden a ser mayores, especialmente en aquellos pueblos costeros, no sólo por el impacto directo de las olas que podrían recibir, sino también porque en las costas las estructuras están cimentadas sobre arena o rellenos que no hace más que ampliar el impacto de las vibraciones sísmicas.
Esto, a su vez, provoca dos cosas: que la edificación se incline o derrumbe y que el alcance de la onda sea mayor.
“En Puerto Rico se necesita un código dentro de una forma científica que se le diga al desarrollador que tiene que construir a tal distancia para que le permita a la playa ajustarse a sus cambios”, apuntó.
peligro latente
Aunque usualmente se piensa que un tsunami surge tras el movimiento fuerte de la tierra, hay otro tipo de tsunami más peligroso y que puede ocurrir sin ningún aviso.
Éste ocurre cuando suceden deslizamientos submarinos. En el área norte de Puerto Rico está lo que se conoce como la trinchera y no es otra cosa que unas pendientes grandísimas que podrían deslizarse con terremotos pequeños. “Tienden a ser menos extensos geográficamente, pero localmente tienden a tener una altura más grande”, dijo.
En la “trinchera” se puede generar un terremoto de 8 grados de magnitud que, de ocurrir, la costa norte quedaría inundada por grandes extensiones y la costa oeste y este, quedarían expuestas a olas de entre 30 y 45 pies.
“Puerto Rico está en un pedazo de terreno que es bien peligroso y que cada vez que uno lo estudia con más detalles, se da cuenta de la suerte que hemos tenido”, advirtió.
Vital prepararse para un fenómeno natural como un terremoto o un "tsunami"
A continuación, algunas medidas de seguridad que debe seguir antes y después del desastre.
¿Qué hacer antes?
Identifique lugares seguros en su residencia y lugar de trabajo.
Elabore un plan de contingencia.
Tenga listos artículos de primeros auxilios tales como medicamentos, co-
Mida enlatada, documentos, agua y linternas.
Durante el evento...
Conserve la calma y busque un lugar seguro. Si está adentro, ubíquese debajo o cerca de un mueble que resista la caída de objetos. Si está afuera, quédese lejos de edificios altos, postes, ventanas de cristal o árboles.
Evite correr hacia lugares donde haya mucha gente.
Estacione su auto en un sitio seguro y quédese dentro del carro.
Después del evento...
Active el plan de contingencia.
Llegue a un lugar seguro.
Cierre las válvulas de gas.
Aléjese del mar.
Pendiente de la información provista por la autoridades.
Es importante que tome en serio las advertencias de un terremoto o tsunami y conozca los términos de seguridad asociados con estos destructivos fenómenos naturales que llegan de repente y con pocas posibilidades de prevención.
Aviso
Esta alerta significa que un terremoto ha ocurrido en la cuenca del océano, lo cual podría generar un tsunami. Los boletines se emitirán cada hora.
Advertencia
Un tsunami podría generarse o se ha generado, por lo que se recomienda el desalojo de personas en los lugares de advertencia.
Vigilancia
Un tsunami podría generarse o se ha generado, y está por lo menos a dos horas de distancia del área en vigilancia. Se les exige a las personas que evacuen las zonas en peligro.
Además
Recuerde que si ocurre un terremoto cerca de la costa, la primera ola podría azotar en cuestión de minutos, sin dar espacio a una advertencia.
Fuente: FEMA
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