El Archivo Vertical Digital busca mantener un acervo de noticias en formato electrónico para el uso de los Estudiantes de la Universidad del Este Centro de Yauco y la comunidad general. Podrás encontrar las noticias por fecha o por los temas que le hemos asignado. Aún mantenemos el Archivo Impreso en la Biblioteca, pero no se duplican las noticias. Esperamos que puedas hacer buen uso de esta herramienta. En cada noticia se brinda el enlace a la página del periódico o fuente de la noticia.
Mostrando entradas con la etiqueta Huracanes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Huracanes. Mostrar todas las entradas
miércoles, 17 de octubre de 2012
Huracanes y años “calientes”
BBC Mundo
Londres - Los autores de un nuevo estudio aseguran tener pruebas de una hipótesis intensamente debatida durante la última década: que la tendencia a la producción de ciclones tropicales o huracanes aumenta en los años de mayores temperaturas, como los que se han registrado recientemente.
Investigadores del Centro de Clima y Hielo del Instituto Niels Bohr, en la Universidad de Copenhague, y colegas en China y el Reino Unido, evaluaron datos del nivel en las mareas, que sirven a su vez para monitorear los cambios rápidos en el nivel del mar a raíz de tormentas.
Los científicos señalan que la información muestra un vínculo claro entre la frecuencia e intensidad de las tormentas tropicales y los aumentos anuales de temperatura desde que comenzaron los registros de mareas en el año 1923.
Durante el período evaluado de 90 años, en que la temperatura global aumentó 0.7 grados centígrados, la probabilidad de huracanes extremos como Katrina, que devastó Nueva Orleans en 2005, se ha duplicado en los años de mayor temperatura.
Además de causar más de 1,800 muertes, Katrina ha sido el huracán más costoso de la historia, con pérdidas estimadas en $80 mil millones.
Si bien los científicos no probaron que el cambio climático esté causando más huracanes extremos, sí creen que su estudio es consistente con predicciones de que el calentamiento global y el aumento en la temperatura oceánica podrían causar más tormentas tropicales intensas.
Nivel de las mareas
Los huracanes se forman cuando la temperatura superficial del mar alcanza determinado nivel. Pero resultan de una interacción compleja de muchos factores, como diferencias de temperatura oceánica y atmosférica, humedad y viento. No hay acuerdo entre los científicos en torno a cuán frecuentes se volverían los huracanes en un planeta más caliente.
Antes de la era satelital, la falta de información era un obstáculo para estudiar el vínculo entre la temperatura oceánica y las tormentas tropicales.
Muchos huracanes sobre el océano no eran detectados antes del lanzamiento de los primeros satélites meteorológicos hace cuatro décadas.
Sin embargo, una red de instrumentos para medir el nivel de las mareas en la costa sureste de Estados Unidos ofrece un registro confiable de los cambios rápidos en el nivel del mar causados por ciclones tropicales, dijo el autor principal del estudio, Aslak Grinsted.
“Los ciclones tropicales se forman típicamente en el océano Atlántico y luego se desplazan hacia la costa este de Estados Unidos y el Golfo de México. Descubrí que había estaciones de monitoreo a lo largo de la costa este de Estados Unidos que han registrado a diario los niveles de las mareas desde 1923”, dijo el científico del Instituto Niels Bohr.
“Investigué cada cambio rápido en el nivel mar y vi que había una correlación estrecha entre estas modificaciones repentinas y los registros históricos de tormentas tropicales”, explicó.
martes, 23 de agosto de 2011
Estragos a tutiplén por Irene
por Carmen Milagros Díaz, Yamilet Millán Rodríguez, Maricarmen Rivera Sánchez, Carmen Arroyo, Jackeline Del Toro Cordero, Carlos Narváez Rosario y Melissa Correa Velázquez
Brigadas estatales y municipales de la zona norte de Puerto Rico y el área metropolitana recogían desde tempranas horas de ayer los cientos de árboles y ramas, algunos letreros y otros objetos que obstaculizaban las vías de rodaje tras el paso de la tormenta Irene.
No se reportaron daños graves aunque sí muchas inundaciones debido a los ríos fuera de su cauce, como el río La Plata en Bayamón y el Río Grande de Loíza. Las alcantarillas tapadas con basura y las hojas que cayeron por los fuertes vientos entre los 60 y 65 millas también ocasionaron inundaciones sobre todo en las áreas urbanas de Vega Baja, Arecibo y Carolina.
En Carolina, un tramo del expreso Baldorioty de Castro tuvo que ser cerrado debido a los árboles en el pavimento. El Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín pudo operar con generadores de emergencia luego que quedara sin servicio de energía eléctrica. La aerolínea US Airways canceló todos sus vuelos hasta las 9:00 p.m. La avenida Roberto Clemente estaba inundada debido a alcantarillas tapadas.
En San Juan, una mujer que vive en una casa de madera y concreto en la calle Francia y la calle Nueva en la barriada Israel perdió parte de su techo de zinc. María Cubero Soto, de 66 años, recibió ayuda de los vigilantes de la Congregación Mita y el Municipio de San Juan luego que el agua entrara en dos cuartos, parte del comedor y el baño. En otro incidente, un árbol cayó dentro de una casa.
Sobre los afectados por la falta de servicio eléctrico, el alcalde Jorge Santini informó que se trata de un promedio de un 25 por ciento de los abonados.
El alcalde capitalino indicó que los trabajos regulares en el Municipio se reanudarán hoy, de continuar mejorando las condiciones del tiempo.
Brigadas del Municipio de San Juan trabajaron desde horas de la madrugada para sacar árboles y ramas que obstaculizaban el paso por las vías públicas tras los vientos que trajo la tormenta Irene, el domingo en la noche, lo que ayudó a que la recuperación fuera rápida, sostuvo el director de Manejo de Emergencias municipal, Carlos Acevedo.
Además, las personas refugiadas regresaron a sus hogares al mediodía, después del almuerzo, mientras que personal del Municipio visitaría a quienes reportaron necesidades. Se reportaron 85 refugiados distribuidos en cinco refugios de los 22 disponibles
.
Uno de los casos fue el de una señora de Río Piedras en cuya casa cayó un árbol dentro de la sala.
EL VOCERO habló con Aleida Castillo, quien estaba junto a sus seis hijas y su nietecita en el refugio de Borinquen, y sería llevada de regreso a su casa, la cual describió como frágil. Se trata de una casa alquilada. Entretanto, William Bones anunció que “mi casa está por colapsar”.
Mientras tanto, como es usual, los fanáticos de recorrer las olas sobre tablas aprovecharon la altura del oleaje que dejó el mal tiempo. Se observaron decenas en el área de El Escambrón, quienes no dudaron en alejarse varios metros de la orilla para hacer malabares sobre el agua.
Muchos árboles caídos en el norte
En Vega Baja, una gran cantidad de árboles caídos y varios postes del tendido eléctrico en el suelo fue el saldo dejado por el paso del fenómeno atmosférico. En ese municipio no se reportaron daños a viviendas, ni hubo refugiados.
En cambio, las copiosas lluvias que dejaron poco más de 10 pulgadas de agua en la zona, contribuyeron para que el Río Cibuco de este municipio alcanzara su nivel más alto.
Al cierre de esta edición, sus niveles eran monitoreados ante la posibilidad de que el río se saliera de su cauce alimentado por las lluvias en la región central.
En Manatí, la historia fue distinta. El Río Grande de Manatí se desbordó temprano en la mañana inundando la carretera #2 en dirección a los Prime Outlets de Barceloneta.
La vía fue cerrada de inmediato por la Defensa Civil quienes lanzaron advertencias ante un posible golpe de agua en la tarde.
En Barceloneta, Dorado, Vega Alta y Arecibo, las situaciones fueron muy similares a las registradas en Vega Baja y Manatí.
Uno de los árboles que Irene arrancó desde la raíz en Vega Baja fue precisamente uno que se ubicaba dentro de los predios de la Iglesia católica Nuestra Señora del Rosario, frente a la Plaza de Recreo vegabajeña, José Francisco Nater.
El árbol que durante la Guerra del Golfo fue bautizado como el ‘Arbol de la Esperanza’ colapsó llevándose consigo la verja de concreto de la iglesia.
Veinte refugiados en el sureste
Los municipios del sureste del país amanecieron con árboles obstruyendo las vías, sobre 17 sectores sin energía eléctrica e inundaciones en las carreteras.
El director regional de Humacao de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD), Orlando Díaz, informó que 20 personas acudieron a los refugios que se identificaron en la zona. A eso del mediodía estas personas regresaron a sus hogares.
“La mayoría lo hicieron para prevenir y otras porque entendían que sus casas no resistían los vientos”, expresó Díaz.
Mientras, Daniel Meléndez de AEMEAD región de Guayama informó que en Patillas brigadas trabajaban en la carretera PR-757 en el Barrio Los Pollos y la PR-758 en el Barrio Jacaboa porque árboles obstruyeron las vías.
En un recorrido que realizó este rotativo por la zona observó que en Yabucoa las fuertes lluvias afectaron las siembras de plátano.
En horas del mediodía las condiciones del mar continuaban peligrosas y los surfistas aprovecharon la ocasión. La playa del Barrio California de Maunabo recibió la visita de sobre 50 surfers que disfrutaban del mal tiempo.
Canóvanas y Fajardo bajo agua
El alcalde de Canóvanas, José ‘Chemo’ Soto, dio como caso perdido las constantes inundaciones en el sector Las Delicias de este municipio. El paso de Irene por la zona dejó, como en veces anteriores, toda esta comunidad bajo agua. En otros tiempos, Soto se lanzaba al agua en una balsa a sacar residentes.
“Esto no tiene arreglo. Es un área inundable porque es un llano y cuando el Río Grande de Loíza se desborda, esto se inunda”, dijo Soto contemplando la carretera bajo agua. A su lado, un grupo de niños miraban las casas sumergidas en parte.
En Canóvanas había 68 refugiados en horas de la mañana y al menos seis carreteras intransitables por causa de árboles que estaban siendo removidos.
A lo largo de toda la ruta este se observaban ayer los estragos de Irene. Árboles arrancados de raíz por el viento, tendido eléctrico en el suelo, semáforos apagados, valles enteros cubiertos de agua y carreteras cerradas.
Los kioscos de Luquillo permanecían cerrados mientras el estacionamiento estaba completamente bajo agua. En esa parte de la carretera, un gran charco provocaba que los conductores bajaran la velocidad.
En Fajardo, donde la tormenta se sintió con bastante intensidad, permanecía cerrada la PR-53 desde el puente a la entrada de Fajardo. Esta área suele inundarse, pero ayer era imposible transitarla. Por un lado, el Río Fajardo estaba completamente fuera de su cauce y por el otro, gran parte de la carretera todavía estaba cubierta por ramas.
Miriam Vélez, directora de la Oficina de Manejo de Emergencia de Fajardo dijo que cerraron la carretera a la 1:00 a.m. del lunes y que usarían la PR-976 como carretera alterna hasta que bajara la inundación.
Sufre más el área rural
La zona central de Puerto Rico amaneció con árboles y derrumbes que bloquearon carriles de varias vías, en particular la carretera PR-167 a la altura de Comerío y Naranjito. Pero, después del paso de la tormenta Irene los remanentes del sistema continuaron azotando con lluvia y ráfagas las montañas del País.
EL VOCERO visitó varios pueblos de la zona central y el panorama lluvioso, vías parcialmente tapadas por el desprendimiento de rocas y árboles y residentes sin luz era practicamente igual en cada uno de los pueblos. Por los altos niveles del río La Plata las autoridades bloquearon algunas carreteras en Toa Alta.
Al momento del recorrido, Comerío continuaba bajo lluvia y con viento. El río La Plata se encontraba con niveles altos y la represa en el sector El Salto mostraba una vista impresionante de la fuerza del agua turbia que bajaba a toda velocidad.
Personal del Servicio Geológico Federal midió la cantidad de agua que discurría por el mencionado río en Comerío. Al momento de la visita de este diario la agencia federal había medido que por el cuerpo de agua pasaban 14 mil pies cúbicos de agua por segundo.
El alcalde de Comerío, José A. Santiago, indicó que el cien por ciento de los residentes en ese pueblo están sin el servicio de energía eléctrica; 60 por ciento está sin agua.
En tanto, el alcalde de Naranjito, Orlando Ortiz, explicó a este diario que en su municipio hubo algunos caminos afectados por desprendimientos, árboles en el piso y una casa en la carretera PR-164 a la que el tendido eléctrico se le cayó.
En Aguas Buenas, el alcalde Luis Arroyo, informó que las carreteras PR-156 y PR-173 confrontaron problemas.
El sur ya está normal
Los pocos refugiados en la zona sur del país durante el paso del huracán Irene regresaron a sus hogares a media mañana de ayer.
Inicialmente, en el Municipio de Ponce se registraron unos 112 refugiados. Sin embargo, ese número se redujo considerablemente en horas de la tarde, a 17. Tres de los refugios que utilizaron, sólo permaneció abierto uno.
De igual forma, en Juana Díaz habían refugiadas 108 personas desde el domingo en la noche. A eso de las 10:00 a.m. la totalidad de refugiados habían regresado a sus residencias.
Al cierre de esta edición muy pocas personas de la zona sur carecían de agua potable y del servicio de energía eléctrica.
Brigadas estatales y municipales de la zona norte de Puerto Rico y el área metropolitana recogían desde tempranas horas de ayer los cientos de árboles y ramas, algunos letreros y otros objetos que obstaculizaban las vías de rodaje tras el paso de la tormenta Irene.
No se reportaron daños graves aunque sí muchas inundaciones debido a los ríos fuera de su cauce, como el río La Plata en Bayamón y el Río Grande de Loíza. Las alcantarillas tapadas con basura y las hojas que cayeron por los fuertes vientos entre los 60 y 65 millas también ocasionaron inundaciones sobre todo en las áreas urbanas de Vega Baja, Arecibo y Carolina.
En Carolina, un tramo del expreso Baldorioty de Castro tuvo que ser cerrado debido a los árboles en el pavimento. El Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín pudo operar con generadores de emergencia luego que quedara sin servicio de energía eléctrica. La aerolínea US Airways canceló todos sus vuelos hasta las 9:00 p.m. La avenida Roberto Clemente estaba inundada debido a alcantarillas tapadas.
En San Juan, una mujer que vive en una casa de madera y concreto en la calle Francia y la calle Nueva en la barriada Israel perdió parte de su techo de zinc. María Cubero Soto, de 66 años, recibió ayuda de los vigilantes de la Congregación Mita y el Municipio de San Juan luego que el agua entrara en dos cuartos, parte del comedor y el baño. En otro incidente, un árbol cayó dentro de una casa.
Sobre los afectados por la falta de servicio eléctrico, el alcalde Jorge Santini informó que se trata de un promedio de un 25 por ciento de los abonados.
El alcalde capitalino indicó que los trabajos regulares en el Municipio se reanudarán hoy, de continuar mejorando las condiciones del tiempo.
Brigadas del Municipio de San Juan trabajaron desde horas de la madrugada para sacar árboles y ramas que obstaculizaban el paso por las vías públicas tras los vientos que trajo la tormenta Irene, el domingo en la noche, lo que ayudó a que la recuperación fuera rápida, sostuvo el director de Manejo de Emergencias municipal, Carlos Acevedo.
Además, las personas refugiadas regresaron a sus hogares al mediodía, después del almuerzo, mientras que personal del Municipio visitaría a quienes reportaron necesidades. Se reportaron 85 refugiados distribuidos en cinco refugios de los 22 disponibles
.
Uno de los casos fue el de una señora de Río Piedras en cuya casa cayó un árbol dentro de la sala.
EL VOCERO habló con Aleida Castillo, quien estaba junto a sus seis hijas y su nietecita en el refugio de Borinquen, y sería llevada de regreso a su casa, la cual describió como frágil. Se trata de una casa alquilada. Entretanto, William Bones anunció que “mi casa está por colapsar”.
Mientras tanto, como es usual, los fanáticos de recorrer las olas sobre tablas aprovecharon la altura del oleaje que dejó el mal tiempo. Se observaron decenas en el área de El Escambrón, quienes no dudaron en alejarse varios metros de la orilla para hacer malabares sobre el agua.
Muchos árboles caídos en el norte
En Vega Baja, una gran cantidad de árboles caídos y varios postes del tendido eléctrico en el suelo fue el saldo dejado por el paso del fenómeno atmosférico. En ese municipio no se reportaron daños a viviendas, ni hubo refugiados.
En cambio, las copiosas lluvias que dejaron poco más de 10 pulgadas de agua en la zona, contribuyeron para que el Río Cibuco de este municipio alcanzara su nivel más alto.
Al cierre de esta edición, sus niveles eran monitoreados ante la posibilidad de que el río se saliera de su cauce alimentado por las lluvias en la región central.
En Manatí, la historia fue distinta. El Río Grande de Manatí se desbordó temprano en la mañana inundando la carretera #2 en dirección a los Prime Outlets de Barceloneta.
La vía fue cerrada de inmediato por la Defensa Civil quienes lanzaron advertencias ante un posible golpe de agua en la tarde.
En Barceloneta, Dorado, Vega Alta y Arecibo, las situaciones fueron muy similares a las registradas en Vega Baja y Manatí.
Uno de los árboles que Irene arrancó desde la raíz en Vega Baja fue precisamente uno que se ubicaba dentro de los predios de la Iglesia católica Nuestra Señora del Rosario, frente a la Plaza de Recreo vegabajeña, José Francisco Nater.
El árbol que durante la Guerra del Golfo fue bautizado como el ‘Arbol de la Esperanza’ colapsó llevándose consigo la verja de concreto de la iglesia.
Veinte refugiados en el sureste
Los municipios del sureste del país amanecieron con árboles obstruyendo las vías, sobre 17 sectores sin energía eléctrica e inundaciones en las carreteras.
El director regional de Humacao de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD), Orlando Díaz, informó que 20 personas acudieron a los refugios que se identificaron en la zona. A eso del mediodía estas personas regresaron a sus hogares.
“La mayoría lo hicieron para prevenir y otras porque entendían que sus casas no resistían los vientos”, expresó Díaz.
Mientras, Daniel Meléndez de AEMEAD región de Guayama informó que en Patillas brigadas trabajaban en la carretera PR-757 en el Barrio Los Pollos y la PR-758 en el Barrio Jacaboa porque árboles obstruyeron las vías.
En un recorrido que realizó este rotativo por la zona observó que en Yabucoa las fuertes lluvias afectaron las siembras de plátano.
En horas del mediodía las condiciones del mar continuaban peligrosas y los surfistas aprovecharon la ocasión. La playa del Barrio California de Maunabo recibió la visita de sobre 50 surfers que disfrutaban del mal tiempo.
Canóvanas y Fajardo bajo agua
El alcalde de Canóvanas, José ‘Chemo’ Soto, dio como caso perdido las constantes inundaciones en el sector Las Delicias de este municipio. El paso de Irene por la zona dejó, como en veces anteriores, toda esta comunidad bajo agua. En otros tiempos, Soto se lanzaba al agua en una balsa a sacar residentes.
“Esto no tiene arreglo. Es un área inundable porque es un llano y cuando el Río Grande de Loíza se desborda, esto se inunda”, dijo Soto contemplando la carretera bajo agua. A su lado, un grupo de niños miraban las casas sumergidas en parte.
En Canóvanas había 68 refugiados en horas de la mañana y al menos seis carreteras intransitables por causa de árboles que estaban siendo removidos.
A lo largo de toda la ruta este se observaban ayer los estragos de Irene. Árboles arrancados de raíz por el viento, tendido eléctrico en el suelo, semáforos apagados, valles enteros cubiertos de agua y carreteras cerradas.
Los kioscos de Luquillo permanecían cerrados mientras el estacionamiento estaba completamente bajo agua. En esa parte de la carretera, un gran charco provocaba que los conductores bajaran la velocidad.
En Fajardo, donde la tormenta se sintió con bastante intensidad, permanecía cerrada la PR-53 desde el puente a la entrada de Fajardo. Esta área suele inundarse, pero ayer era imposible transitarla. Por un lado, el Río Fajardo estaba completamente fuera de su cauce y por el otro, gran parte de la carretera todavía estaba cubierta por ramas.
Miriam Vélez, directora de la Oficina de Manejo de Emergencia de Fajardo dijo que cerraron la carretera a la 1:00 a.m. del lunes y que usarían la PR-976 como carretera alterna hasta que bajara la inundación.
Sufre más el área rural
La zona central de Puerto Rico amaneció con árboles y derrumbes que bloquearon carriles de varias vías, en particular la carretera PR-167 a la altura de Comerío y Naranjito. Pero, después del paso de la tormenta Irene los remanentes del sistema continuaron azotando con lluvia y ráfagas las montañas del País.
EL VOCERO visitó varios pueblos de la zona central y el panorama lluvioso, vías parcialmente tapadas por el desprendimiento de rocas y árboles y residentes sin luz era practicamente igual en cada uno de los pueblos. Por los altos niveles del río La Plata las autoridades bloquearon algunas carreteras en Toa Alta.
Al momento del recorrido, Comerío continuaba bajo lluvia y con viento. El río La Plata se encontraba con niveles altos y la represa en el sector El Salto mostraba una vista impresionante de la fuerza del agua turbia que bajaba a toda velocidad.
Personal del Servicio Geológico Federal midió la cantidad de agua que discurría por el mencionado río en Comerío. Al momento de la visita de este diario la agencia federal había medido que por el cuerpo de agua pasaban 14 mil pies cúbicos de agua por segundo.
El alcalde de Comerío, José A. Santiago, indicó que el cien por ciento de los residentes en ese pueblo están sin el servicio de energía eléctrica; 60 por ciento está sin agua.
En tanto, el alcalde de Naranjito, Orlando Ortiz, explicó a este diario que en su municipio hubo algunos caminos afectados por desprendimientos, árboles en el piso y una casa en la carretera PR-164 a la que el tendido eléctrico se le cayó.
En Aguas Buenas, el alcalde Luis Arroyo, informó que las carreteras PR-156 y PR-173 confrontaron problemas.
El sur ya está normal
Los pocos refugiados en la zona sur del país durante el paso del huracán Irene regresaron a sus hogares a media mañana de ayer.
Inicialmente, en el Municipio de Ponce se registraron unos 112 refugiados. Sin embargo, ese número se redujo considerablemente en horas de la tarde, a 17. Tres de los refugios que utilizaron, sólo permaneció abierto uno.
De igual forma, en Juana Díaz habían refugiadas 108 personas desde el domingo en la noche. A eso de las 10:00 a.m. la totalidad de refugiados habían regresado a sus residencias.
Al cierre de esta edición muy pocas personas de la zona sur carecían de agua potable y del servicio de energía eléctrica.
A oscuras y sin agua miles de boricuas
por Antonio R. Gómez
Más de medio millón de abonados de la Autoridad de Energía Eléctrica, y casi 90 mil clientes de la AAA, se encontraron sin los servicios, como parte de las secuelas que todavía padecían los boricuas ayer tras el paso del huracán Irene por Puerto Rico.
El país amaneció con muchas carreteras cerradas, obstaculizadas por las caídas de árboles o inundaciones. Pero a lo largo de la jornada, la normalidad fue llegando poco a poco y, de hecho, el gobernador Luis Fortuño reclamó un avance notorio en esa recuperación del país.
De hecho, Fortuño decidió que hoy sí hay que ir a trabajar.
Los estragos del huracán Irene en Fajardo Paso de huracán Irene por Trujillo Alto Irene azota a Vieques Los llamados a acudir a sus centros de trabajo son los empleados de Gobierno y las escuelas, pero las clases en el sistema público de educación se reanudarán mañana, miércoles, según anunció Fortuño.
El Gobernador explicó que el día libre adicional a los estudiantes obedece a que escuelas de 59 municipios fueron utilizadas como refugios y aún anoche podrían utilizarse otras si las condiciones del tiempo forzaban la evacuación de personas de áreas inundables. Indicó, además, que las restantes escuelas no han sido inspeccionadas tras el paso del huracán, por lo que esa labor se completará hoy.
Fortuño aseguró que el objetivo del Gobierno es devolver la normalidad al país lo más pronto posible.
Al momento de ofrecer su conferencia de prensa, cerca de las seis de la tarde de ayer, quedaban aún 580,000 clientes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) sin servicio y 89,700 no tenían agua potable.
Se expresó confiado en que antes de que concluyera la noche de ayer, ambos números iban a bajar sustancialmente. Aseguró que las agencias están activadas y el personal se encuentra laborando para restablecer los servicios básicos a los ciudadanos.
Avanzan labores de limpieza
Además de las labores de restaurar los servicios de electricidad y agua potable, el Gobernador reclamó avances en la limpieza y apertura de carreteras. Indicó que sólo quedaban ayer tres carreteras cerradas, aunque no descartó que las lluvias que se esperaban anoche pudieran afectar otras vías.
Las tres carreteras cerradas son un puente en la PR-3, jurisdicción de Naguabo; la PR-53, por el desbordamiento del río Fajardo, y la PR-605 en Utuado, donde hubo un derrumbe.
Ayer estaba parcialmente cerrado un pedazo de la PR-52 en la jurisdicción de Cayey, donde hubo otro deslizamiento de terreno. Dicha vía sería reabierta anoche mismo, se afirmó.
Medidas sin efecto
El Gobernador anunció, además, que a pesar de las lluvias y la amenaza de inundaciones, se dejó sin efecto la Ley Seca y también la Orden de Congelación de Margen y Fijación de Precios, que impuso el DACO.
También anunció la reanudación de clases hoy en varios de los recintos de la Universidad de Puerto Rico. Éstos son Mayagüez, Aguadilla, Ponce, Utuado, Humacao y Ciencias Médicas. Los demás comenzarán mañana, miércoles.
Los servicios médicos también deben recobrar su normalidad. Tanto el Centro Médico como el Cardiovascular, el Hospital Universitario, el Hospital Pediátrico y el Hospital Regional de Bayamón estarán operando sus clínicas y realizarán cirugías como de costumbre.
Ayuda de Obama
El presidente Barack Obama declaró estado de emergencia para Puerto Rico, tras el paso de Irene, y ordenó anoche el envío de ayuda federal para complementar los esfuerzos de recuperación locales y estatales.
Justo Hernández fue nombrado como Oficial Coordinador Federal para las operaciones de recuperación en las zonas perjudicadas.
La declaración firmada por Obama, que tiene vigor desde el 21 de agosto, autoriza al Departamento de Seguridad Interna y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) a coordinar todos los esfuerzos de recuperación encaminados a aliviar el sufrimiento y los daños causados a la población por la emergencia, así como a proveer la asistencia necesaria para tales medidas de emergencia, en aras de salvar vidas y propiedades.
Fortuño indicó que el estadounidense Departamento de la Defensa enviará a la Isla un equipo militar experto en generación e instalaciones eléctricas. El Regimiento 249 se gestionó a través de FEMA.
También viajará a la Isla un equipo del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU., quienes auxiliarán al Gobierno en las labores de recogido y disposición de escombros y en el área de construcción.
Más de medio millón de abonados de la Autoridad de Energía Eléctrica, y casi 90 mil clientes de la AAA, se encontraron sin los servicios, como parte de las secuelas que todavía padecían los boricuas ayer tras el paso del huracán Irene por Puerto Rico.
El país amaneció con muchas carreteras cerradas, obstaculizadas por las caídas de árboles o inundaciones. Pero a lo largo de la jornada, la normalidad fue llegando poco a poco y, de hecho, el gobernador Luis Fortuño reclamó un avance notorio en esa recuperación del país.
De hecho, Fortuño decidió que hoy sí hay que ir a trabajar.
Los estragos del huracán Irene en Fajardo Paso de huracán Irene por Trujillo Alto Irene azota a Vieques Los llamados a acudir a sus centros de trabajo son los empleados de Gobierno y las escuelas, pero las clases en el sistema público de educación se reanudarán mañana, miércoles, según anunció Fortuño.
El Gobernador explicó que el día libre adicional a los estudiantes obedece a que escuelas de 59 municipios fueron utilizadas como refugios y aún anoche podrían utilizarse otras si las condiciones del tiempo forzaban la evacuación de personas de áreas inundables. Indicó, además, que las restantes escuelas no han sido inspeccionadas tras el paso del huracán, por lo que esa labor se completará hoy.
Fortuño aseguró que el objetivo del Gobierno es devolver la normalidad al país lo más pronto posible.
Al momento de ofrecer su conferencia de prensa, cerca de las seis de la tarde de ayer, quedaban aún 580,000 clientes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) sin servicio y 89,700 no tenían agua potable.
Se expresó confiado en que antes de que concluyera la noche de ayer, ambos números iban a bajar sustancialmente. Aseguró que las agencias están activadas y el personal se encuentra laborando para restablecer los servicios básicos a los ciudadanos.
Avanzan labores de limpieza
Además de las labores de restaurar los servicios de electricidad y agua potable, el Gobernador reclamó avances en la limpieza y apertura de carreteras. Indicó que sólo quedaban ayer tres carreteras cerradas, aunque no descartó que las lluvias que se esperaban anoche pudieran afectar otras vías.
Las tres carreteras cerradas son un puente en la PR-3, jurisdicción de Naguabo; la PR-53, por el desbordamiento del río Fajardo, y la PR-605 en Utuado, donde hubo un derrumbe.
Ayer estaba parcialmente cerrado un pedazo de la PR-52 en la jurisdicción de Cayey, donde hubo otro deslizamiento de terreno. Dicha vía sería reabierta anoche mismo, se afirmó.
Medidas sin efecto
El Gobernador anunció, además, que a pesar de las lluvias y la amenaza de inundaciones, se dejó sin efecto la Ley Seca y también la Orden de Congelación de Margen y Fijación de Precios, que impuso el DACO.
También anunció la reanudación de clases hoy en varios de los recintos de la Universidad de Puerto Rico. Éstos son Mayagüez, Aguadilla, Ponce, Utuado, Humacao y Ciencias Médicas. Los demás comenzarán mañana, miércoles.
Los servicios médicos también deben recobrar su normalidad. Tanto el Centro Médico como el Cardiovascular, el Hospital Universitario, el Hospital Pediátrico y el Hospital Regional de Bayamón estarán operando sus clínicas y realizarán cirugías como de costumbre.
Ayuda de Obama
El presidente Barack Obama declaró estado de emergencia para Puerto Rico, tras el paso de Irene, y ordenó anoche el envío de ayuda federal para complementar los esfuerzos de recuperación locales y estatales.
Justo Hernández fue nombrado como Oficial Coordinador Federal para las operaciones de recuperación en las zonas perjudicadas.
La declaración firmada por Obama, que tiene vigor desde el 21 de agosto, autoriza al Departamento de Seguridad Interna y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) a coordinar todos los esfuerzos de recuperación encaminados a aliviar el sufrimiento y los daños causados a la población por la emergencia, así como a proveer la asistencia necesaria para tales medidas de emergencia, en aras de salvar vidas y propiedades.
Fortuño indicó que el estadounidense Departamento de la Defensa enviará a la Isla un equipo militar experto en generación e instalaciones eléctricas. El Regimiento 249 se gestionó a través de FEMA.
También viajará a la Isla un equipo del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU., quienes auxiliarán al Gobierno en las labores de recogido y disposición de escombros y en el área de construcción.
viernes, 5 de agosto de 2011
Evalúan las zonas afectadas por Emily
por Bárbara J. Figueroa Rosa, Alex Figueroa Cancel, Maelo Vargas Saavedra y Sara Justicia Doll,
El terreno ya estaba saturado por las constantes lluvias de los pasados meses, y el paso de la tormenta tropical Emily por la Isla fue detonante para deteriorar unas 1,200 cuerdas de siembra de plátanos en Yabucoa.
Ése fue el informe preliminar que le ofreció a Primera Hora el director de la región de Caguas del Departamento de Agricultura, Francisco Carrión, quien indicó que los daños pudieran agravarse con el empozamiento de agua en las plantaciones.
“Sabemos que la cantidad de lluvia fue alta; fueron muchas pulgadas y las plantaciones sufren unas al momento y otras a largo plazo, porque el agua se queda estancada y la raíz se queda sin oxígeno. Si esa agua no se saca a tiempo, o si continúa lloviendo, habrá consecuencias en la producción y en la calidad de la fruta”, explicó Carrión, quien estaría dispuesto a conseguir la maquinaria necesaria para limpiar las zonas. De hecho, el supervisor aseguró que, durante el pasado año, se realizaron trabajos de limpieza de ríos y canales en ese municipio.
Sin embargo, los agricultores del área están resentidos porque esas labores de drenaje deben ser constantes, en particular a partir del comienzo de la temporada de lluvias en Puerto Rico.
Así lo dijo a este diario el presidente de la Asociación de Agricultores del Este, Javier Colón, quien aseguró que lleva “meses” tratando de gestionar con Agricultura y la Autoridad de Tierras que se limpie y se tumben unos mogotes de tierra que ocasionan que el río Guayanés se salga de su cauce e inunde más de 400 cuerdas de terreno, que el miércoles, con el paso de Emily, quedaron bajo el agua. Ayer, Colón llevó a Primera Hora a realizar un recorrido por el área y las consecuencias nefastas de las lluvias eran evidentes.
“Mira lo que ha ocasionado ese barrote de tierra. Si nos hubieran hecho caso, esto a lo mejor no hubiera ocurrido. Llevamos meses recibiendo lluvia casi todos los días. Emily lo que nos dio fue un aviso de lo que puede pasar en los platanales si continúan las lluvias y no hacen nada”, dijo Colón.
Aunque aún es muy temprano para cuantificar las pérdidas, Colón dijo que se trata de mucho dinero y esfuerzo laboral. También exhortó al secretario de Agricultura, Javier Rivera Aquino, a “ponerse las botas y venir a nuestros terrenos, para que vea el daño”.
Por el momento, el Departamento de Agricultura se comprometió a ofrecerles a los agricultores unos incentivos.
“Podríamos ofrecerles unos incentivos para que compren semillas de mejor calidad”, dijo Carrión.
Sin embargo, este tipo de compensación, según los agricultores, no valdrá la pena si se obvia trabajar con el problema de drenaje en las zonas susceptibles a inundaciones.
“Quisiéramos que el Secretario venga a reunirse con nosotros, que nos escuche a todos”, dijo por su parte, Ángel Colón.
Aún hay refugiados
De otra parte, hasta ayer en la mañana, cuatro personas permanecían refugiadas en Yauco a causa de la tormenta.
Entre éstas estaba Mayra Pacheco, vecina del sector Las Astillas, quien tuvo que salir de su hogar debido a los desprendimientos de terreno que obstaculizaron el acceso a su residencia.
“Ahora estoy más tranquila porque nos van a mudar a La Trocha, a un apartamento. Ahora cuando llueva, no tendré temor”, dijo la mujer que sería reubicada en un lugar más seguro junto con los otros damnificados.
Otro de los perjudicados, Luis Ruiz, dijo que el problema con las lluvias era constante y el temor a que ocurran deslizamientos los agobia. “Nos salimos por miedo y por precaución”, dijo.
En vilo en San Lorenzo
Otros que viven atemorizados por las consecuencias de Emily son los residentes de la urbanización Hacienda del Parque, en San Lorenzo, quienes se mantienen en vilo por la grave condición en que se encuentra un puente en dicha comunidad y que podría colapsar en cualquier momento.
“Estamos sumamente preocupados porque el puente está cediendo... está siendo socavado por las aguas”, dijo Efraín Rodríguez, vecino del lugar, en el que también se ven afectadas otras 25 familias que transitan por el puente para llegar a sus hogares.
Ante la queja de los residentes, el Gobierno Municipal se ha comprometido a construir un puente, pero alega que los $65 mil que le aprobó FEMA no son suficientes.
“Sabemos que hay un proyecto, pero nos preocupa porque es a largo plazo... podría ocurrir (antes) una tragedia”, agregó Rodríguez al urgir que se tomen medidas preventivas.
Arreglos en el oeste
Mientras, en la región oeste, agencias estatales y municipales trataban de llevar a su estado normal una serie de carreteras que quedaron incomunicadas.
Las vías en arreglo son las PR-103 de Cabo Rojo, la PR-114 de Hormigueros a San Germán, y la PR-319 de Hormigueros, entre otras.
El terreno ya estaba saturado por las constantes lluvias de los pasados meses, y el paso de la tormenta tropical Emily por la Isla fue detonante para deteriorar unas 1,200 cuerdas de siembra de plátanos en Yabucoa.
Ése fue el informe preliminar que le ofreció a Primera Hora el director de la región de Caguas del Departamento de Agricultura, Francisco Carrión, quien indicó que los daños pudieran agravarse con el empozamiento de agua en las plantaciones.
“Sabemos que la cantidad de lluvia fue alta; fueron muchas pulgadas y las plantaciones sufren unas al momento y otras a largo plazo, porque el agua se queda estancada y la raíz se queda sin oxígeno. Si esa agua no se saca a tiempo, o si continúa lloviendo, habrá consecuencias en la producción y en la calidad de la fruta”, explicó Carrión, quien estaría dispuesto a conseguir la maquinaria necesaria para limpiar las zonas. De hecho, el supervisor aseguró que, durante el pasado año, se realizaron trabajos de limpieza de ríos y canales en ese municipio.
Sin embargo, los agricultores del área están resentidos porque esas labores de drenaje deben ser constantes, en particular a partir del comienzo de la temporada de lluvias en Puerto Rico.
Así lo dijo a este diario el presidente de la Asociación de Agricultores del Este, Javier Colón, quien aseguró que lleva “meses” tratando de gestionar con Agricultura y la Autoridad de Tierras que se limpie y se tumben unos mogotes de tierra que ocasionan que el río Guayanés se salga de su cauce e inunde más de 400 cuerdas de terreno, que el miércoles, con el paso de Emily, quedaron bajo el agua. Ayer, Colón llevó a Primera Hora a realizar un recorrido por el área y las consecuencias nefastas de las lluvias eran evidentes.
“Mira lo que ha ocasionado ese barrote de tierra. Si nos hubieran hecho caso, esto a lo mejor no hubiera ocurrido. Llevamos meses recibiendo lluvia casi todos los días. Emily lo que nos dio fue un aviso de lo que puede pasar en los platanales si continúan las lluvias y no hacen nada”, dijo Colón.
Aunque aún es muy temprano para cuantificar las pérdidas, Colón dijo que se trata de mucho dinero y esfuerzo laboral. También exhortó al secretario de Agricultura, Javier Rivera Aquino, a “ponerse las botas y venir a nuestros terrenos, para que vea el daño”.
Por el momento, el Departamento de Agricultura se comprometió a ofrecerles a los agricultores unos incentivos.
“Podríamos ofrecerles unos incentivos para que compren semillas de mejor calidad”, dijo Carrión.
Sin embargo, este tipo de compensación, según los agricultores, no valdrá la pena si se obvia trabajar con el problema de drenaje en las zonas susceptibles a inundaciones.
“Quisiéramos que el Secretario venga a reunirse con nosotros, que nos escuche a todos”, dijo por su parte, Ángel Colón.
Aún hay refugiados
De otra parte, hasta ayer en la mañana, cuatro personas permanecían refugiadas en Yauco a causa de la tormenta.
Entre éstas estaba Mayra Pacheco, vecina del sector Las Astillas, quien tuvo que salir de su hogar debido a los desprendimientos de terreno que obstaculizaron el acceso a su residencia.
“Ahora estoy más tranquila porque nos van a mudar a La Trocha, a un apartamento. Ahora cuando llueva, no tendré temor”, dijo la mujer que sería reubicada en un lugar más seguro junto con los otros damnificados.
Otro de los perjudicados, Luis Ruiz, dijo que el problema con las lluvias era constante y el temor a que ocurran deslizamientos los agobia. “Nos salimos por miedo y por precaución”, dijo.
En vilo en San Lorenzo
Otros que viven atemorizados por las consecuencias de Emily son los residentes de la urbanización Hacienda del Parque, en San Lorenzo, quienes se mantienen en vilo por la grave condición en que se encuentra un puente en dicha comunidad y que podría colapsar en cualquier momento.
“Estamos sumamente preocupados porque el puente está cediendo... está siendo socavado por las aguas”, dijo Efraín Rodríguez, vecino del lugar, en el que también se ven afectadas otras 25 familias que transitan por el puente para llegar a sus hogares.
Ante la queja de los residentes, el Gobierno Municipal se ha comprometido a construir un puente, pero alega que los $65 mil que le aprobó FEMA no son suficientes.
“Sabemos que hay un proyecto, pero nos preocupa porque es a largo plazo... podría ocurrir (antes) una tragedia”, agregó Rodríguez al urgir que se tomen medidas preventivas.
Arreglos en el oeste
Mientras, en la región oeste, agencias estatales y municipales trataban de llevar a su estado normal una serie de carreteras que quedaron incomunicadas.
Las vías en arreglo son las PR-103 de Cabo Rojo, la PR-114 de Hormigueros a San Germán, y la PR-319 de Hormigueros, entre otras.
jueves, 4 de agosto de 2011
Zona este la más afectada por Emily
por Maritza Díaz Alcaide
Después de mucha espera sin que “nada” pasara, finalmente el paso de la tormenta Emily por la zona del Caribe nos dejó inundaciones urbanas, derrumbes, carreteras cerradas al tránsito, el derrame de un químico tóxico en una fábrica de pinturas que se teme contamine cuerpos de agua y, como viene sucediendo aun con fenómenos que no tocan tierra, miles de familias sin los servicios de luz y agua.
Emily, agraciadamente, no le causó mayores daños a la infraestructura ni provocó el desalojo de hogares.
Ayer se desconocía si sería necesario solicitarle al Gobierno federal que declare zona de desastre algunas de las zonas afectadas.
Hoy, los alcaldes de los pueblos más perjudicados tienen que presentarle al Gobierno su estimado de daños.
Aunque se había anticipado que las lluvias afectarían sobre todo al suroeste del país, fue el este el que salió peor.
Más fotos del paso de la tormenta Emily Imágenes de Emily en Fajardo El oeste, finalmente, se libró de los pronósticos que siempre les fueron negativos.
Emily, una tormenta de paso errático, dejó a Humacao con diez pulgadas de lluvia.
Humacao, Fajardo, Naguabo y Ceiba fueron los pueblos más afectados, confirmó el director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, Heriberto Saurí, quien aseguró que las precauciones tomadas por los puertorriqueños evitaron desgracias personales.
Sólo 24 personas acudieron a los refugios, pero todos de manera preventiva.
Sólo en Naguabo hubo cuatro hogares inundados, según Saurí, debido a que subió el nivel del mar.
Emily dejó, y en abundancia, carreteras obstruidas, árboles caídos, deslizamientos y caída de tendido eléctrico.
Las bandas de lluvia comenzaron a azotar con fuerza en el este en horas de la noche del martes en pueblos como Naguabo, Humacao, Maunabo, Juncos, Ceiba, Fajardo, Las Piedras y San Lorenzo, donde se registraron tanto derrumbes como vías de rodaje inundadas.
Patillas y Guayama también sufrieron a causa de las lluvias.
En el municipio de Las Piedras se registró un derrumbe, en la carretera 917, que incluso detuvo la caravana que acompañaba al Gobernador en una visita de reconocimiento por el área.
En Canóvanas, mientras tanto, 15 familias del sector Toma de Agua, del barrio Campo Rico, quedaron incomunicadas debido al colapso del puente sobre la carretera 185.
Otra zona afectada fue Caguas, donde se informó de derrumbes, árboles caídos y carreteras obstruidas en varios sectores.
En el norte, las lluvias asociadas a Emily afectaron la carretera número 2, en Toa Baja, a causa del desbordamiento del río La Plata.
Tanto en esta zona como en los sectores aledaños a la represa Carraízo se anticipó un desalojo de miles de personas si se abría una quinta compuerta de los embalses, pero no fue necesario.
En el sur, donde se esperaba que continuara lloviendo anoche, se informaba de escombros en puentes y árboles caídos.
Los ríos que en algún momento se salieron de su cauce fueron el río Blanco, de Naguabo; el Marín, de Patillas; el Guayanés, de Yabucoa; el Fajardo de ese mismo municipio.
También se desbordó el río Macaná, de Guayanilla; el río Cibuco, en Vega Baja; el río Grande de Loíza y La Plata.
En cuanto a los servicios de agua y energía eléctrica, se supo que en el peor momento fueron 19 mil usuarios los que se quedaron sin luz.
De ésos, anoche quedaban 9,628 y se esperaba que el servicio se les hubiese restablecido anoche o temprano esta mañana.
Las municipios con problemas eran Caguas, Aguas Buenas, San Lorenzo, Juncos, Patillas y Guayama, dijo el director ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, Miguel Cordero.
El director ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, José Ortiz, dijo que también “en el peor momento” se quedaron sin agua 9,500 clientes, 4,400 por tomas tapadas, averías que debían quedar reparadas anoche.
El resto de los usuarios perdió el servicio por falta de energía eléctrica y ese problema, o se solucionaba anoche, u hoy temprano en la mañana.
Los pueblos más afectados eran Caguas, San Lorenzo, Las Piedras y Yabucoa.
Después de mucha espera sin que “nada” pasara, finalmente el paso de la tormenta Emily por la zona del Caribe nos dejó inundaciones urbanas, derrumbes, carreteras cerradas al tránsito, el derrame de un químico tóxico en una fábrica de pinturas que se teme contamine cuerpos de agua y, como viene sucediendo aun con fenómenos que no tocan tierra, miles de familias sin los servicios de luz y agua.
Emily, agraciadamente, no le causó mayores daños a la infraestructura ni provocó el desalojo de hogares.
Ayer se desconocía si sería necesario solicitarle al Gobierno federal que declare zona de desastre algunas de las zonas afectadas.
Hoy, los alcaldes de los pueblos más perjudicados tienen que presentarle al Gobierno su estimado de daños.
Aunque se había anticipado que las lluvias afectarían sobre todo al suroeste del país, fue el este el que salió peor.
Más fotos del paso de la tormenta Emily Imágenes de Emily en Fajardo El oeste, finalmente, se libró de los pronósticos que siempre les fueron negativos.
Emily, una tormenta de paso errático, dejó a Humacao con diez pulgadas de lluvia.
Humacao, Fajardo, Naguabo y Ceiba fueron los pueblos más afectados, confirmó el director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, Heriberto Saurí, quien aseguró que las precauciones tomadas por los puertorriqueños evitaron desgracias personales.
Sólo 24 personas acudieron a los refugios, pero todos de manera preventiva.
Sólo en Naguabo hubo cuatro hogares inundados, según Saurí, debido a que subió el nivel del mar.
Emily dejó, y en abundancia, carreteras obstruidas, árboles caídos, deslizamientos y caída de tendido eléctrico.
Las bandas de lluvia comenzaron a azotar con fuerza en el este en horas de la noche del martes en pueblos como Naguabo, Humacao, Maunabo, Juncos, Ceiba, Fajardo, Las Piedras y San Lorenzo, donde se registraron tanto derrumbes como vías de rodaje inundadas.
Patillas y Guayama también sufrieron a causa de las lluvias.
En el municipio de Las Piedras se registró un derrumbe, en la carretera 917, que incluso detuvo la caravana que acompañaba al Gobernador en una visita de reconocimiento por el área.
En Canóvanas, mientras tanto, 15 familias del sector Toma de Agua, del barrio Campo Rico, quedaron incomunicadas debido al colapso del puente sobre la carretera 185.
Otra zona afectada fue Caguas, donde se informó de derrumbes, árboles caídos y carreteras obstruidas en varios sectores.
En el norte, las lluvias asociadas a Emily afectaron la carretera número 2, en Toa Baja, a causa del desbordamiento del río La Plata.
Tanto en esta zona como en los sectores aledaños a la represa Carraízo se anticipó un desalojo de miles de personas si se abría una quinta compuerta de los embalses, pero no fue necesario.
En el sur, donde se esperaba que continuara lloviendo anoche, se informaba de escombros en puentes y árboles caídos.
Los ríos que en algún momento se salieron de su cauce fueron el río Blanco, de Naguabo; el Marín, de Patillas; el Guayanés, de Yabucoa; el Fajardo de ese mismo municipio.
También se desbordó el río Macaná, de Guayanilla; el río Cibuco, en Vega Baja; el río Grande de Loíza y La Plata.
En cuanto a los servicios de agua y energía eléctrica, se supo que en el peor momento fueron 19 mil usuarios los que se quedaron sin luz.
De ésos, anoche quedaban 9,628 y se esperaba que el servicio se les hubiese restablecido anoche o temprano esta mañana.
Las municipios con problemas eran Caguas, Aguas Buenas, San Lorenzo, Juncos, Patillas y Guayama, dijo el director ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, Miguel Cordero.
El director ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, José Ortiz, dijo que también “en el peor momento” se quedaron sin agua 9,500 clientes, 4,400 por tomas tapadas, averías que debían quedar reparadas anoche.
El resto de los usuarios perdió el servicio por falta de energía eléctrica y ese problema, o se solucionaba anoche, u hoy temprano en la mañana.
Los pueblos más afectados eran Caguas, San Lorenzo, Las Piedras y Yabucoa.
sábado, 6 de noviembre de 2010
Sin tregua el infierno para los haitianos
06 Noviembre 2010
Por Gotson Pierre / Agencia EFE
Puerto Príncipe - Cinco personas murieron, dos desaparecieron y seis resultaron heridas en Haití a causa del huracán Tomás, que avanza hacia Bahamas tras arrojar torrenciales aguaceros en el territorio haitiano y la República Dominicana, informaron anoche las autoridades de Protección Civil local.
La directora de la Protección Civil de Haití, Alta Jean Baptiste, dijo en una rueda de prensa que una persona murió en el sureste, dos en el sur e igual cantidad en el suroeste.
Por su lado, el presidente del país, René Préval, anunció que hoy se trasladará a la región sur, en especial a su principal ciudad, Cayes, para supervisar las operaciones de asistencia.
El huracán Tomás inundó ayer numerosas localidades del sur de Haití, donde se desataron escenas de pánico por la subida del mar y la crecida de ríos.
Préval, llamó a la población a extremar las precauciones, en especial a los pobladores del norte del país, para evitar mayores daños, al tiempo que se mostró satisfecho del balance registrado hasta ahora.
“Desplácense, por favor. Vayan a los albergues, tal como hicieron los habitantes del sur”, dijo temprano el mandatario dirigiéndose en particular a los habitantes de barrios costeros.
Préval vinculó el paso del huracán con la epidemia de cólera que vive el país, que ha causado ya 442 muertos, y pidió a los haitianos que extremen las medidas de higiene para evitar una mayor propagación de la enfermedad.
“Si no estamos atentos, la epidemia puede extenderse a causa de las inundaciones”, aseveró.
Los principales problemas derivados del paso de Tomás se produjeron en Grand Anse y en Nippes, dos departamentos situados en el extremo suroeste del país, donde existen dificultades para circular debido al desbordamiento de ríos.
En Grand Anse, los equipos de Protección Civil no pueden desplazarse para cuantificar los daños, explicó en conferencia de prensa la responsable de este organismo, Yolene Surena.
En la islas Cayemites, pertenecientes a este departamento y situadas frente a sus costas, se produjeron escenas de pánico entre sus habitantes ante el aumento del nivel del mar, agregó.
Mientras, en Jeremie, la capital del departamento, el mar se adentró en algunos barrios e inundó carreteras agrícolas, algo parecido a lo ocurrido en Anse Hainault, cuyo alcalde, Georges Simon, alertó del peligro que corren sus cerca de 20,000 habitantes.
Testimonios recabados en Baradres (Nippes) dieron cuenta del paso de animales arrastrados por la crecida de ríos, mientras que en Tiburón y en Camp Perrin las carreteras quedaron cortadas y era imposible enviar equipos de trabajo.
La zona del sureste, algo más alejada del ojo del huracán, quedó bajo control, según Surena, aunque la capital, Jacmel, también resultó inundada, al igual que otras localidades, y fue necesario llevar a cabo evacuaciones preventivas.
Otra de las zonas más afectadas por las lluvias fue el departamento Oeste, donde se evacuó a gran parte de la población de Leogane.
Las autoridades mostraron también inquietud por la población de Fond de Verettes (al este de Puerto Príncipe), localidad que quedó casi destruida por completo en anteriores inundaciones, por lo que gran parte de sus habitantes fueron también evacuados.
En una conferencia de prensa sin preguntas, Surena reveló que 250 personas fueron desalojadas en medio del nerviosismo en la localidad de Sainte Suzanne, en el norte del país, donde comenzaron a registrarse “lluvias significativas”. Surena no informó sobre la situación de los desplazados a causa del terremoto de enero, miles de ellos evacuados en las últimas horas de los campamentos donde viven.
Por Gotson Pierre / Agencia EFE
Puerto Príncipe - Cinco personas murieron, dos desaparecieron y seis resultaron heridas en Haití a causa del huracán Tomás, que avanza hacia Bahamas tras arrojar torrenciales aguaceros en el territorio haitiano y la República Dominicana, informaron anoche las autoridades de Protección Civil local.
La directora de la Protección Civil de Haití, Alta Jean Baptiste, dijo en una rueda de prensa que una persona murió en el sureste, dos en el sur e igual cantidad en el suroeste.
Por su lado, el presidente del país, René Préval, anunció que hoy se trasladará a la región sur, en especial a su principal ciudad, Cayes, para supervisar las operaciones de asistencia.
El huracán Tomás inundó ayer numerosas localidades del sur de Haití, donde se desataron escenas de pánico por la subida del mar y la crecida de ríos.
Préval, llamó a la población a extremar las precauciones, en especial a los pobladores del norte del país, para evitar mayores daños, al tiempo que se mostró satisfecho del balance registrado hasta ahora.
“Desplácense, por favor. Vayan a los albergues, tal como hicieron los habitantes del sur”, dijo temprano el mandatario dirigiéndose en particular a los habitantes de barrios costeros.
Préval vinculó el paso del huracán con la epidemia de cólera que vive el país, que ha causado ya 442 muertos, y pidió a los haitianos que extremen las medidas de higiene para evitar una mayor propagación de la enfermedad.
“Si no estamos atentos, la epidemia puede extenderse a causa de las inundaciones”, aseveró.
Los principales problemas derivados del paso de Tomás se produjeron en Grand Anse y en Nippes, dos departamentos situados en el extremo suroeste del país, donde existen dificultades para circular debido al desbordamiento de ríos.
En Grand Anse, los equipos de Protección Civil no pueden desplazarse para cuantificar los daños, explicó en conferencia de prensa la responsable de este organismo, Yolene Surena.
En la islas Cayemites, pertenecientes a este departamento y situadas frente a sus costas, se produjeron escenas de pánico entre sus habitantes ante el aumento del nivel del mar, agregó.
Mientras, en Jeremie, la capital del departamento, el mar se adentró en algunos barrios e inundó carreteras agrícolas, algo parecido a lo ocurrido en Anse Hainault, cuyo alcalde, Georges Simon, alertó del peligro que corren sus cerca de 20,000 habitantes.
Testimonios recabados en Baradres (Nippes) dieron cuenta del paso de animales arrastrados por la crecida de ríos, mientras que en Tiburón y en Camp Perrin las carreteras quedaron cortadas y era imposible enviar equipos de trabajo.
La zona del sureste, algo más alejada del ojo del huracán, quedó bajo control, según Surena, aunque la capital, Jacmel, también resultó inundada, al igual que otras localidades, y fue necesario llevar a cabo evacuaciones preventivas.
Otra de las zonas más afectadas por las lluvias fue el departamento Oeste, donde se evacuó a gran parte de la población de Leogane.
Las autoridades mostraron también inquietud por la población de Fond de Verettes (al este de Puerto Príncipe), localidad que quedó casi destruida por completo en anteriores inundaciones, por lo que gran parte de sus habitantes fueron también evacuados.
En una conferencia de prensa sin preguntas, Surena reveló que 250 personas fueron desalojadas en medio del nerviosismo en la localidad de Sainte Suzanne, en el norte del país, donde comenzaron a registrarse “lluvias significativas”. Surena no informó sobre la situación de los desplazados a causa del terremoto de enero, miles de ellos evacuados en las últimas horas de los campamentos donde viven.
domingo, 30 de mayo de 2010
Toman acción antes de un huracán
Puerto Rico HoyNext Next 0
30 Mayo 2010
Toman acción antes de un huracán
Municipios limpian cuerpos de agua y alcantarillas para evitar inundaciones
Los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) es que podrían llegar a la región siete potentes huracanes.Por Yaritza Santiago Caraballo / end.ysantiago1@elnuevodia.com
En preparación para la activa temporada de huracanes que se avecina, varias agencias de gobiernos y municipios trabajan arduamente para prevenir inundaciones y derrumbes con la limpieza de alcantarillas y cuerpos de agua.
Con maquinaria y en coordinación con el Departamento de Recursos Naturales, municipios como Barranquitas, Orocovis, Guaynabo, San Juan, Carolina y Bayamón son algunos de los que están trabajando actividades de mitigación -algunos lo hacen todo el año- de ríos, caños y quebradas, según Heriberto Saurí, director ejecutivo de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres.
Muchos de estos cuerpos de agua tienen que desyerbarse y limpiarse de escombros, que son una de las causas de inundaciones en períodos fuertes de lluvia, como el que se vive estos días, impactando sectores en Arecibo, Manatí, Utuado y Florida, por mencionar algunos. En Arecibo, por ejemplo, según personal de las oficinas regionales de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias, los Barrios Tanamá y Las Mercedes son propensos a inundaciones por su cercanía al río que baja del Lago Dos Bocas, y sectores de Vega Baja y Vega Alta han sido afectados por la crecida del Río Cibuco, que ayer, por ejemplo, se salió de su cauce.
Este panorama de inundaciones podría complicarse en esta temporada de huracanes, que inicia este martes 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre, pues los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) es que podrían llegar a la región siete potentes huracanes.
Carlos Rodríguez, coordinador interagencial de manejo de emergencia del Departamento de Recursos Naturales (DRNA), anticipó que actualmente se han limpiado 245 cuerpos de agua, incluyendo Vieques y Culebra.
“Estamos limpiando esas cuencas desde el año pasado. Es un proceso continuo y se trata de los principales cuerpos de agua que cruzan cerca de comunidades o zonas”, dijo. Adicional a ello, la agencia ha otorgado entre 70 y 80 permisos a municipios para dichas limpiezas.
Las alcantarillas también son otro dolor de cabeza que están atendiendo los municipios y el Departamento de Transportación y Obras Públicas, ante la alta acumulación de basura, que provoca inundaciones urbanas. “Mucha gente no ayuda porque tiran todo tipo de basura en las calles y paran en las alcantarillas”, dijo Noel Colón, empleado de la Oficina de Manejo de Emergencia en Arecibo. Para el alcalde de Orocovis, Jesús Colón, ésa es una de las prioridades actualmente. Según Juan Avilés, director ejecutivo de la directoría de Obras Públicas, la construcción de estructuras sobre los desagües también provoca inundaciones. “Hemos encontrado personas que han puesto verjas, obstruyendo el flujo”, dijo. El plan de prevención en esta temporada incluye además el funcionamiento 100% de las bombas de agua del DRNA. Asimismo, Obras Públicas ha colocado rótulos de alerta en zonas de derrumbes, e instalado mallas protectoras en varias montañas, como en la Carretera PR-2 que va de Añasco a Rincón.
30 Mayo 2010
Toman acción antes de un huracán
Municipios limpian cuerpos de agua y alcantarillas para evitar inundaciones
Los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) es que podrían llegar a la región siete potentes huracanes.Por Yaritza Santiago Caraballo / end.ysantiago1@elnuevodia.com
En preparación para la activa temporada de huracanes que se avecina, varias agencias de gobiernos y municipios trabajan arduamente para prevenir inundaciones y derrumbes con la limpieza de alcantarillas y cuerpos de agua.
Con maquinaria y en coordinación con el Departamento de Recursos Naturales, municipios como Barranquitas, Orocovis, Guaynabo, San Juan, Carolina y Bayamón son algunos de los que están trabajando actividades de mitigación -algunos lo hacen todo el año- de ríos, caños y quebradas, según Heriberto Saurí, director ejecutivo de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres.
Muchos de estos cuerpos de agua tienen que desyerbarse y limpiarse de escombros, que son una de las causas de inundaciones en períodos fuertes de lluvia, como el que se vive estos días, impactando sectores en Arecibo, Manatí, Utuado y Florida, por mencionar algunos. En Arecibo, por ejemplo, según personal de las oficinas regionales de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias, los Barrios Tanamá y Las Mercedes son propensos a inundaciones por su cercanía al río que baja del Lago Dos Bocas, y sectores de Vega Baja y Vega Alta han sido afectados por la crecida del Río Cibuco, que ayer, por ejemplo, se salió de su cauce.
Este panorama de inundaciones podría complicarse en esta temporada de huracanes, que inicia este martes 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre, pues los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) es que podrían llegar a la región siete potentes huracanes.
Carlos Rodríguez, coordinador interagencial de manejo de emergencia del Departamento de Recursos Naturales (DRNA), anticipó que actualmente se han limpiado 245 cuerpos de agua, incluyendo Vieques y Culebra.
“Estamos limpiando esas cuencas desde el año pasado. Es un proceso continuo y se trata de los principales cuerpos de agua que cruzan cerca de comunidades o zonas”, dijo. Adicional a ello, la agencia ha otorgado entre 70 y 80 permisos a municipios para dichas limpiezas.
Las alcantarillas también son otro dolor de cabeza que están atendiendo los municipios y el Departamento de Transportación y Obras Públicas, ante la alta acumulación de basura, que provoca inundaciones urbanas. “Mucha gente no ayuda porque tiran todo tipo de basura en las calles y paran en las alcantarillas”, dijo Noel Colón, empleado de la Oficina de Manejo de Emergencia en Arecibo. Para el alcalde de Orocovis, Jesús Colón, ésa es una de las prioridades actualmente. Según Juan Avilés, director ejecutivo de la directoría de Obras Públicas, la construcción de estructuras sobre los desagües también provoca inundaciones. “Hemos encontrado personas que han puesto verjas, obstruyendo el flujo”, dijo. El plan de prevención en esta temporada incluye además el funcionamiento 100% de las bombas de agua del DRNA. Asimismo, Obras Públicas ha colocado rótulos de alerta en zonas de derrumbes, e instalado mallas protectoras en varias montañas, como en la Carretera PR-2 que va de Añasco a Rincón.
jueves, 11 de junio de 2009
Listos AAA para temporada de huracanes
Por Jorge Luis Burgos
EL VOCERO
11 de junio de 2009 04:00 am
Tras lograr la instalación de 1,013 generadores de electricidad, acondicionar las represas y firmar un acuerdo interagencial con la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD) para la producción y embotellamiento de 4,000 botellas de agua para emergencias, José Ortiz Vázquez, presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), anunció ayer, que su agencia está preparada para la temporada de huracanes que comenzó el pasado 1 de junio.
En conferencia de prensa realizada ayer, en el recién construido Centro de Generadores de la represa Carraízo, en Trujillo Alto, Ortiz Vázquez explicó que “tenemos que sentirnos contentos porque por primera ocasión, la AAA cuenta con el respaldo energético de todos estos generadores que asegurarán el funcionamiento de las plantas de agua potable a toda la Isla.
Como ejemplo, Ortiz presentó el nuevo centro de mando de la represa Carraízo, construido a un costo de $7 millones, $5 de ellos provenientes de fondos de FEMA, está ubicado el cuarto de máquinas desde donde se energizan las maquinarias de las ocho compuertas. “Esta instalación que se construyó en las afueras de la represa en previsión de que en caso de una inundación no se vea afectado el sistema, sirve a 174,072 abonados de los municipios de San Juan, Canóvanas, Carolina, Loíza y Trujillo Alto, que son los de mayor suministro de agua en Puerto Rico”, dijo.
El sistema de la AAA cuenta con generadores de energía propia, más dos fuentes independientes de energía provenientes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). Y un centro de llamadas 24 horas, así como varios planes de acción coordinados con la Defensa Civil tanto de Toa Baja como Loíza que son los pueblos más afectados en caso de haber inundaciones.Ortiz detalló que el Plan de Emergencia contiene un repaso de los Planes Operaciones de Emergencia de todas las instalaciones que incluye orientación a los empleados sobre su ejecución de respuesta ante una emergencia, así como la re inspección y mantenimiento de los equipos y el establecimiento de niveles de seguridad para los embalses.El Presidente ejecutivo indicó que desde abril la Unidad de Presas y Embalses de la AEE inspeccionaron todas las represas de la AAA.
Dijo que la inspección constó de una evaluación estructural, ejercitar las compuertas, operación de los generadores, evaluación de sirenas y los componentes mecánicos.Ortiz destacó que en las experiencias de huracanes pasados, FEMA fue la agencia que suplió agua a la Isla, sin embargo, tras la inversión que se realizó, también con la ayuda de ellos, hoy Puerto Rico pudo suplir agua a la República Dominicana.
También se explicó que desde el 1 de junio se inició la fase de Procedimientos Operacionales de Emergencia para la temporada de huracanes, el que combina el acuerdo interagencial donde la AAA y la AEMEAD producirán cuatro mil botellas de agua de 16.9 onzas que servirán de respuesta en situaciones de emergencias mayores.Favorece proyecto de tarifa especial a residenciales públicos.De otro lado, Ortiz dijo favorecer el Proyecto 894 del senador Roberto Arango que propone crear la Ley Especial de Justicia Tarifaria de Utilidades para Residenciales Públicos que busca establecer una tarifa fija de $19.71 a los clientes de los residenciales públicos por el consumo del agua.
“La realidad es que mucha gente de los residenciales públicos no estaba cumpliendo con los pagos de energía eléctrica ni acueductos. Tampoco cumplían con el contrato de Vivienda. Estamos hablando de más de 280 mil personas. Lo que se hizo fue llegar a un consenso, y ante la realidad de que no tienen dinero para pagar esas deudas, se decidió establecer un plan de pago dentro del mínimo del básico combinado con $10 que serán para pagar la deuda. Y con este acuerdo, la gente del residencial se podrá beneficiar de una tarifa económica, a la vez, que podrán ponerse al día sus cuentas, y podrán cumplir con los requerimientos de su contrato de vivienda federal”, explicó.
Con relación al resto de los clientes que tienen los mismos problemas y que no cualifican por no vivir en dichos complejos públicos, Ortiz indicó que “a ellos se les hará un plan de pagos para sus deudas dentro de la tarifa que pagamos todos”. El funcionario dijo que con este proyecto la AAA espera allegar ingresos de $12 millones, en una facturación a los residenciales a razón de un millón mensual.
EL VOCERO
11 de junio de 2009 04:00 am
Tras lograr la instalación de 1,013 generadores de electricidad, acondicionar las represas y firmar un acuerdo interagencial con la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD) para la producción y embotellamiento de 4,000 botellas de agua para emergencias, José Ortiz Vázquez, presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), anunció ayer, que su agencia está preparada para la temporada de huracanes que comenzó el pasado 1 de junio.
En conferencia de prensa realizada ayer, en el recién construido Centro de Generadores de la represa Carraízo, en Trujillo Alto, Ortiz Vázquez explicó que “tenemos que sentirnos contentos porque por primera ocasión, la AAA cuenta con el respaldo energético de todos estos generadores que asegurarán el funcionamiento de las plantas de agua potable a toda la Isla.
Como ejemplo, Ortiz presentó el nuevo centro de mando de la represa Carraízo, construido a un costo de $7 millones, $5 de ellos provenientes de fondos de FEMA, está ubicado el cuarto de máquinas desde donde se energizan las maquinarias de las ocho compuertas. “Esta instalación que se construyó en las afueras de la represa en previsión de que en caso de una inundación no se vea afectado el sistema, sirve a 174,072 abonados de los municipios de San Juan, Canóvanas, Carolina, Loíza y Trujillo Alto, que son los de mayor suministro de agua en Puerto Rico”, dijo.
El sistema de la AAA cuenta con generadores de energía propia, más dos fuentes independientes de energía provenientes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). Y un centro de llamadas 24 horas, así como varios planes de acción coordinados con la Defensa Civil tanto de Toa Baja como Loíza que son los pueblos más afectados en caso de haber inundaciones.Ortiz detalló que el Plan de Emergencia contiene un repaso de los Planes Operaciones de Emergencia de todas las instalaciones que incluye orientación a los empleados sobre su ejecución de respuesta ante una emergencia, así como la re inspección y mantenimiento de los equipos y el establecimiento de niveles de seguridad para los embalses.El Presidente ejecutivo indicó que desde abril la Unidad de Presas y Embalses de la AEE inspeccionaron todas las represas de la AAA.
Dijo que la inspección constó de una evaluación estructural, ejercitar las compuertas, operación de los generadores, evaluación de sirenas y los componentes mecánicos.Ortiz destacó que en las experiencias de huracanes pasados, FEMA fue la agencia que suplió agua a la Isla, sin embargo, tras la inversión que se realizó, también con la ayuda de ellos, hoy Puerto Rico pudo suplir agua a la República Dominicana.
También se explicó que desde el 1 de junio se inició la fase de Procedimientos Operacionales de Emergencia para la temporada de huracanes, el que combina el acuerdo interagencial donde la AAA y la AEMEAD producirán cuatro mil botellas de agua de 16.9 onzas que servirán de respuesta en situaciones de emergencias mayores.Favorece proyecto de tarifa especial a residenciales públicos.De otro lado, Ortiz dijo favorecer el Proyecto 894 del senador Roberto Arango que propone crear la Ley Especial de Justicia Tarifaria de Utilidades para Residenciales Públicos que busca establecer una tarifa fija de $19.71 a los clientes de los residenciales públicos por el consumo del agua.
“La realidad es que mucha gente de los residenciales públicos no estaba cumpliendo con los pagos de energía eléctrica ni acueductos. Tampoco cumplían con el contrato de Vivienda. Estamos hablando de más de 280 mil personas. Lo que se hizo fue llegar a un consenso, y ante la realidad de que no tienen dinero para pagar esas deudas, se decidió establecer un plan de pago dentro del mínimo del básico combinado con $10 que serán para pagar la deuda. Y con este acuerdo, la gente del residencial se podrá beneficiar de una tarifa económica, a la vez, que podrán ponerse al día sus cuentas, y podrán cumplir con los requerimientos de su contrato de vivienda federal”, explicó.
Con relación al resto de los clientes que tienen los mismos problemas y que no cualifican por no vivir en dichos complejos públicos, Ortiz indicó que “a ellos se les hará un plan de pagos para sus deudas dentro de la tarifa que pagamos todos”. El funcionario dijo que con este proyecto la AAA espera allegar ingresos de $12 millones, en una facturación a los residenciales a razón de un millón mensual.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Historia huracanada de Puerto Rico
miércoles, 1 de octubre de 2008
Jesús Omar Rivera
Primera Hora
Estamos en plena época de huracanes. Por razones obvias, desde los taínos hasta nuestros días, la gente relaciona los huracanes con algo negativo y hasta cosa del diablo. Sin embargo, los huracanes son tan creación de Dios como todo lo que existe en el Universo, y tienen un propósito claro en la naturaleza. Son algo que conocemos bien. Todos tenemos como individuos anécdotas e historias sobre algún huracán, pero como grupo, como nación, también tenemos interesantes anécdotas e historias.
La presencia de los huracanes se registró temprano en los diarios de los primeros conquistadores españoles en República Dominicana y Puerto Rico. Los españoles escribieron que los habitantes indígenas de nuestras islas le llamaban “Juracán”, en honor a una diosa (no dios) que así mostraba su furia con ayuda de dos asistentes masculinos. El cronista español Pedro Tomás de Córdova escribió impresionado sobre la habilidad que tenían los taínos de “predecir” los huracanes días antes de que azotaran la región.
Los indios les explicaban que observaban cambios significativos en la naturaleza, que muy bien ellos conocían. El aire se observa turbado; el Sol se enrojece; se oye un ruido sordo subterráneo; el círculo de las estrellas se obscurece con un vapor que las hace aparentar más grandes; los horizontes noroestes se cierran; exhala del mar un fuerte olor; se levantan olas en el medio de la calma y se dan cambios del viento repentinamente de Este a Oeste.
1508: A los cuatro días de pisar suelo borincano, Juan Ponce de León y sus hombres experimentaron el primer huracán registrado en nuestra historia, San Roque.
1530: En un mes pasaron por la Isla tres huracanes, Santa Ana, San Hipólito y San Ramón. Hay historiadores que entienden que pudieron haber sido cinco.
1568: Con San Bartolomé comenzó la tradición de bautizar los huracanes utilizando los nombres del santoral católico. Los anteriores se bautizaron en forma retroactiva.
1870: El Departamento de Obras Públicas comenzó oficialmente registros metereológicos.
1899: Con el paso del terrible San Ciriaco se utilizó por primera vez en nuestra historia un mapa de lluvia sobre la Isla.
1928: Durante San Felipe se utilizó el nuevo invento de la radio para dar avisos.
1943: Durante el huracán San Calixto se utilizaron aviones de reconocimiento por primera vez, partiendo desde Puerto Rico.
En la década de los 50, se comenzó a bautizar estos ciclones utilizando una lista de nombres en orden alfabético.
Durante ese periodo de transición hubo varios con dos nombres simultáneos, como al huracán Betsy, que afectó la Isla en 1956 y que todo Puerto Rico conoció después como Santa Clara.
RÉCORDS HURACANADOS
El mes más huracanado es septiembre y el día con más huracanes registrados es el 21 de ese mismo mes.
Por otro lado, San Antonio azotó el país el 13 de junio de 1780, convirtiéndose en el huracán “más temprano del año” en nuestra historia.
Sin embargo, San Erasmo azotó la Isla el 25 de noviembre de 1878, convirtiéndose en el “más tarde del año”.
El huracán San Felipe, con vientos entre 160 a 200 mph, se convirtió en el más poderoso de la historia al destrozar la Isla el 13 de septiembre de 1928.
Sin lugar a dudas, el título más triste lo tiene San Ciriaco por ser el huracán que más muertes causó: 3,369. Un verdadero duelo nacional.
Los puertorriqueños hemos aprendido a vivir con los huracanes y, querramos o no, ellos también son parte de nuestra historia.
Jesús Omar Rivera
Primera Hora
Estamos en plena época de huracanes. Por razones obvias, desde los taínos hasta nuestros días, la gente relaciona los huracanes con algo negativo y hasta cosa del diablo. Sin embargo, los huracanes son tan creación de Dios como todo lo que existe en el Universo, y tienen un propósito claro en la naturaleza. Son algo que conocemos bien. Todos tenemos como individuos anécdotas e historias sobre algún huracán, pero como grupo, como nación, también tenemos interesantes anécdotas e historias.
La presencia de los huracanes se registró temprano en los diarios de los primeros conquistadores españoles en República Dominicana y Puerto Rico. Los españoles escribieron que los habitantes indígenas de nuestras islas le llamaban “Juracán”, en honor a una diosa (no dios) que así mostraba su furia con ayuda de dos asistentes masculinos. El cronista español Pedro Tomás de Córdova escribió impresionado sobre la habilidad que tenían los taínos de “predecir” los huracanes días antes de que azotaran la región.
Los indios les explicaban que observaban cambios significativos en la naturaleza, que muy bien ellos conocían. El aire se observa turbado; el Sol se enrojece; se oye un ruido sordo subterráneo; el círculo de las estrellas se obscurece con un vapor que las hace aparentar más grandes; los horizontes noroestes se cierran; exhala del mar un fuerte olor; se levantan olas en el medio de la calma y se dan cambios del viento repentinamente de Este a Oeste.
1508: A los cuatro días de pisar suelo borincano, Juan Ponce de León y sus hombres experimentaron el primer huracán registrado en nuestra historia, San Roque.
1530: En un mes pasaron por la Isla tres huracanes, Santa Ana, San Hipólito y San Ramón. Hay historiadores que entienden que pudieron haber sido cinco.
1568: Con San Bartolomé comenzó la tradición de bautizar los huracanes utilizando los nombres del santoral católico. Los anteriores se bautizaron en forma retroactiva.
1870: El Departamento de Obras Públicas comenzó oficialmente registros metereológicos.
1899: Con el paso del terrible San Ciriaco se utilizó por primera vez en nuestra historia un mapa de lluvia sobre la Isla.
1928: Durante San Felipe se utilizó el nuevo invento de la radio para dar avisos.
1943: Durante el huracán San Calixto se utilizaron aviones de reconocimiento por primera vez, partiendo desde Puerto Rico.
En la década de los 50, se comenzó a bautizar estos ciclones utilizando una lista de nombres en orden alfabético.
Durante ese periodo de transición hubo varios con dos nombres simultáneos, como al huracán Betsy, que afectó la Isla en 1956 y que todo Puerto Rico conoció después como Santa Clara.
RÉCORDS HURACANADOS
El mes más huracanado es septiembre y el día con más huracanes registrados es el 21 de ese mismo mes.
Por otro lado, San Antonio azotó el país el 13 de junio de 1780, convirtiéndose en el huracán “más temprano del año” en nuestra historia.
Sin embargo, San Erasmo azotó la Isla el 25 de noviembre de 1878, convirtiéndose en el “más tarde del año”.
El huracán San Felipe, con vientos entre 160 a 200 mph, se convirtió en el más poderoso de la historia al destrozar la Isla el 13 de septiembre de 1928.
Sin lugar a dudas, el título más triste lo tiene San Ciriaco por ser el huracán que más muertes causó: 3,369. Un verdadero duelo nacional.
Los puertorriqueños hemos aprendido a vivir con los huracanes y, querramos o no, ellos también son parte de nuestra historia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
