07 Septiembre 2010
Separadas las siamesas
Es la primera vez que se realiza esta cirugía en la Isla. Fotos y vídeo
Mira la fotogalería Mira el vídeo Por Marga Parés Arroyo / Mpares@elnuevodia.com
Casi un mes después de haber nacido, las siamesas Lianys Marie y Nailyn Ivette Alemán Cruz serán dadas de alta hoy martes del hospital donde nacieron unidas y donde, hace poco más de dos semanas, fueron separadas.
A escasas horas de que finalmente puedan regresar a su hogar en el barrio Sabana Hoyo de Arecibo, los padres de las bebecitas ofrecerán detalles de la operación en compañía de los médicos que encabezaron el proceso hace dos viernes.
Las niñas nacieron el pasado 14 de agosto e hicieron noticia pues al nacer compartían el cordón umbilical y el hígado.
En entrevista exclusiva con El Nuevo Dia, los progenitores de estas criaturas contaron que las niñitas se recuperan con tal rapidez que desde la semana pasada los médicos les permiten cargarlas en brazos.
Su joven madre, Ivette Marie Cruz Molina, de 22 años de edad, también comenzó a lactarlas la semana pasada, tarea que era imposible cuando estaban unidas. “Cuando las cargué por primera vez lloré de emoción porque ya están bien, porque ya tienen buena salud. Fue un momento bien especial porque ya puedo sostenerlas, abrazarlas, besarlas”, dijo Ivette Marie hace unos días en entrevista exclusiva con este diario.
Según relató, para poder mantener un vínculo especial con sus primogénitas, se le ha permitido pernoctar en la clínica donde nacieron y donde, hasta hoy, permanecían recluidas en la Unidad Neonatal de Cuidado Intensivo (NICU, por sus siglas en inglés). Sólo Ivette Marie y su esposo, Lemuel Alemán Candelaria, de 20 años, además de sus respectivos padres han logrado ver a las niñas ya que, para proteger la salud de las pequeñas, se había prohibido la visita a otros familiares y allegados.
“Son bien despiertas. Te buscan con los ojitos. Las enfermeras le dicen a una 'risitas' de tanto que se ríe”, dijo la joven madre, estudiante de música popular, mientras mostraba algunas fotos de las niñas tomadas desde su celular, las cuales muestran a las pequeñas ataviadas con un lazo blanco en sus peludas cabezas. Las niñas se recuperan de forma satisfactoria, según le han informado los médicos a los padres. A una de las pequeñas se le administró antibióticos ya que padeció de una infección respiratoria que adquirió durante el embarazo, indicó la madre.
Fe que mueve montañas
Fue a los tres meses de embarazo cuando Ivette Marie se enteró de que cargaba gemelos en su vientre.
El balde de agua fría, sin embargo, vino a los pocos días, cuando los médicos le revelaron que el sonograma denotaba que las criaturas venían unidas.
“Estaba asustada por que no sabía cómo iban a salir. Se veían unidas desde el pecho hasta abajo y pensé que quizás una o ninguna sobreviviría”, dijo la joven madre, que tiene dos hermanos.
Los médicos le dieron la opción a la pareja de abortar el embarazo ya que el período de gestación podía poner en riesgo la salud de la madre.
“Eso nunca fue una opción. Nuestras convicciones (religiosas) son bien fuertes y no creemos en el aborto. Es un hijo de Dios que íbamos a querer como viniera”, recordó la madre, cuyos padres son pastores en la Iglesia Mission Board del Barrio Sabana Hoyos, Sector Carolina, en Arecibo.
Sin contratiempos
El período de gestación transcurrió sin mayores contratiempos, aunque con la emoción y la preocupación de la joven madre a flor de piel.
Las frecuentes visitas al ginecólogo y al perinatólogo le aseguraron a la pareja que la prognosis era positiva para las niñas, particularmente, cuando alcanzaron los seis meses de gestación.
A las 30 semanas de embarazo, Ivette Marie rompió fuente y fue recluida en el hospital. Finalmente, a las 33 semanas, le hicieron una cesárea. “Me tuvieron que sedar porque estaba bien nerviosa, llorando, pero fue algo rápido, más sencillo de lo que esperaba”, narró sobre el especial momento del alumbramiento.
Sus preocupaciones y dudas sobre la salud de sus criaturas, sin embargo, se difundieron tan pronto la pareja escuchó el llanto de las criaturas al nacer.
“Fue una espera muy larga, pero al ver que tenían todas sus manitas y deditos y que estaban activas, supe que estaban bien”, dijo.
Al compartir sólo el hígado, el pronóstico de las menores fue alentador ya que, al ser separadas, este es un órgano que se regenera sólo.
Sus convicciones religiosas, con la ayuda de círculos de oración que se extendieron, inclusive, hasta América del Sur, mantuvieron siempre la esperanza en la pareja de que sus niñas, las primeras siamesas en ser operadas en Puerto Rico, se recuperarían de la condición con la que nacieron.
“Nos preocupamos, pero esperábamos que todo iba a salir bien, aunque sabíamos que la situación era delicada. Siempre tuve fe y si me preocupaba, rezaba y no le daba casco a ese pensamiento. Nunca pensamos en terminar el embarazo, nunca dudamos”, dijo el padre de las criaturas.
La joven pareja, que se casó a principios de este año, espera completar su felicidad con el nacimiento de otro hijo dentro de varios años. Ambos están conscientes, sin embargo, que podría tratarse de otros gemelos.
El Archivo Vertical Digital busca mantener un acervo de noticias en formato electrónico para el uso de los Estudiantes de la Universidad del Este Centro de Yauco y la comunidad general. Podrás encontrar las noticias por fecha o por los temas que le hemos asignado. Aún mantenemos el Archivo Impreso en la Biblioteca, pero no se duplican las noticias. Esperamos que puedas hacer buen uso de esta herramienta. En cada noticia se brinda el enlace a la página del periódico o fuente de la noticia.
Mostrando entradas con la etiqueta Cirugías. Mostrar todas las entradas
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martes, 7 de septiembre de 2010
lunes, 30 de noviembre de 2009
Cada día más seguras
lunes, 30 de noviembre de 2009
Arys L. Rodríguez Andino
Primera Hora
Reducir el estómago hasta el tamaño de una bola de golf puede ser la única manera que tenga un paciente de obesidad mórbida de salvar su vida asediada por enfermedades relacionadas con el exceso de masa corporal.
Aunque eran peligrosas hace 20 años, las cirugías bariátricas han reducido su mortalidad hasta llegar apenas a un .5 por ciento, que es prácticamente el riesgo de cualquier intervención quirúrgica.
Considerada una epidemia en el país, la obesidad convierte a un gran porciento de la población en candidato a una operación bariátrica. No obstante, y según el cirujano laparoscópico y bariátrico Rafael Iglesias, de 100 pacientes apenas se operan dos.
“Hace falta más educación, más cirujanos y el asunto económico”, detalló el catedrático del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, uno de tres cirujanos que realizan esta intervención en el país. “Si tú vas a Plaza Las Américas, ves que siete de cada 10 están en sobre peso o más, y de esas siete la mitad es obesa y uno es mórbido”, analizó.
Para que una persona sea candidata a una intervención bariátrica, debe tener un índice de masa corporal de más de un 40 por ciento o 35 si padece de alguna condición médica asociada con la obesidad. “Los que tengan 100 libras o más (en exceso) son mórbidos por definición. Cien libras de sobrepeso es para bariátrica”, expuso.
También se toma en consideración que el paciente haya tratado, sin éxito, diferentes maneras de bajar de peso. “Eso quiere decir que la persona está motivada”, afirmó Iglesias.
El experto en bariátricas con banda gástrica, una de las tres cirugías aprobadas para la reducción del peso mórbido, expresó que el propósito de la operación es obligar a que el paciente pueda llevar una dieta de 1,200 calorías diarias.
“Tiene que llevar dieta por siempre y ejercicio porque, si no, la pérdida no es la esperada. Es como único funciona la cirugía. Si no, va a engordar”, señaló.
Una ventaja de la banda gástrica (un anillo que reduce el tamaño del estómago) es que el paciente tiende a perder el apetito. “El estómago usualmente es del tamaño de una bola de fútbol americano y lo reducimos a una bola de golf. Se tiene que dejar en 30 mililitros porque, si se hace más grande, se estira y aunque no vuelve a ser como antes, el paciente aumenta”, observó el cirujano.
La reducción del peligro en las bariátricas, Iglesias la atribuye a que se ha aprendido a disminuir el impacto cardiaco y el riesgo pulmonar, además de que hay más conciencia de la necesidad de vitaminas y minerales para mantener al paciente en salud. La educación antes, durante y después de la operación es esencial.
“Hay que enseñarles nuevos hábitos alimenticios entrenando cuerpo y mente para después de la cirugía. En el pasado, en un paciente que moría, en la autopsia se encontraba que tenía arroz en el estómago”, mencionó.
Por lo general, un paciente de bariátrica está 4 semanas sin ingerir sólidos, un mes con puré y después ya puede empezar la comida regular, pero en cantidades pequeñas. No debe mezclar sólido con líquido.
Arys L. Rodríguez Andino
Primera Hora
Reducir el estómago hasta el tamaño de una bola de golf puede ser la única manera que tenga un paciente de obesidad mórbida de salvar su vida asediada por enfermedades relacionadas con el exceso de masa corporal.
Aunque eran peligrosas hace 20 años, las cirugías bariátricas han reducido su mortalidad hasta llegar apenas a un .5 por ciento, que es prácticamente el riesgo de cualquier intervención quirúrgica.
Considerada una epidemia en el país, la obesidad convierte a un gran porciento de la población en candidato a una operación bariátrica. No obstante, y según el cirujano laparoscópico y bariátrico Rafael Iglesias, de 100 pacientes apenas se operan dos.
“Hace falta más educación, más cirujanos y el asunto económico”, detalló el catedrático del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, uno de tres cirujanos que realizan esta intervención en el país. “Si tú vas a Plaza Las Américas, ves que siete de cada 10 están en sobre peso o más, y de esas siete la mitad es obesa y uno es mórbido”, analizó.
Para que una persona sea candidata a una intervención bariátrica, debe tener un índice de masa corporal de más de un 40 por ciento o 35 si padece de alguna condición médica asociada con la obesidad. “Los que tengan 100 libras o más (en exceso) son mórbidos por definición. Cien libras de sobrepeso es para bariátrica”, expuso.
También se toma en consideración que el paciente haya tratado, sin éxito, diferentes maneras de bajar de peso. “Eso quiere decir que la persona está motivada”, afirmó Iglesias.
El experto en bariátricas con banda gástrica, una de las tres cirugías aprobadas para la reducción del peso mórbido, expresó que el propósito de la operación es obligar a que el paciente pueda llevar una dieta de 1,200 calorías diarias.
“Tiene que llevar dieta por siempre y ejercicio porque, si no, la pérdida no es la esperada. Es como único funciona la cirugía. Si no, va a engordar”, señaló.
Una ventaja de la banda gástrica (un anillo que reduce el tamaño del estómago) es que el paciente tiende a perder el apetito. “El estómago usualmente es del tamaño de una bola de fútbol americano y lo reducimos a una bola de golf. Se tiene que dejar en 30 mililitros porque, si se hace más grande, se estira y aunque no vuelve a ser como antes, el paciente aumenta”, observó el cirujano.
La reducción del peligro en las bariátricas, Iglesias la atribuye a que se ha aprendido a disminuir el impacto cardiaco y el riesgo pulmonar, además de que hay más conciencia de la necesidad de vitaminas y minerales para mantener al paciente en salud. La educación antes, durante y después de la operación es esencial.
“Hay que enseñarles nuevos hábitos alimenticios entrenando cuerpo y mente para después de la cirugía. En el pasado, en un paciente que moría, en la autopsia se encontraba que tenía arroz en el estómago”, mencionó.
Por lo general, un paciente de bariátrica está 4 semanas sin ingerir sólidos, un mes con puré y después ya puede empezar la comida regular, pero en cantidades pequeñas. No debe mezclar sólido con líquido.
viernes, 17 de octubre de 2008
Un anillo para rebajar
viernes, 17 de octubre de 2008
Rosa Escribano
Primera Hora
Bajar de peso es una de las metas más compartidas por miles de personas en el mundo. Por eso, no sorprende el continuo interés que generan las diversas opciones existentes para rebajar. Entre tales alternativas figura la banda gástrica ajustable, un tipo de cirugía bariátrica, disponible en Puerto Rico desde hace dos años.
Amarre para limitar
Según explica el cirujano bariátrico y laparoscópico Rafael A. Iglesias, la función de la banda de silicón es, literalmente, “amarrar el estómago”. Ésta se coloca “en el área proximal o superior” de este órgano para causar una zona de alta presión que controla el apetito y crea la sensación de saciedad.
Durante el procedimiento, el cirujano hace un par de incisiones pequeñas en la pared abdominal insertando sondas angostas y huecas. A través de ellas, introduce instrumentos quirúrgicos y una cámara que le sirve de guia durante la inserción de la banda. Al colocarla, procede a estirarla alrededor del estómago para formar un anillo.
Según Iglesias, este método permite que la ingesta de alimentos diaria no exceda de 1 a 2 onzas por comida durante seis veces al día. Esto equivale, aproximadamente, a ¼ de porción por plato de lo que se consume generalmente, lo que contribuye a la meta de perder de una a dos libras por semana. Cabe aclarar que esta técnica promueve “crear conciencia de una dieta saludable”, menciona el doctor. Como parte de los consejos nutricionales, se recomienda disminuir las grasas y azúcares y “aumentar la cantidad de gramos de proteínas para obtener una dieta balanceada a pesar de que las calorías van a ser limitadas entre 1,000 y 1,200 por día”, detalla.
El cirujano explica que, aunque ha sido aprobada desde junio de 2001 por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), la banda ya se había utilizado con anterioridad en otras partes del mundo (Australia y Europa). En Puerto Rico apenas se comienza a practicar este procedimiento desde finales de 2006.
Por su parte, el Dr. Scott A. Lynch, director del Centro Bariátrico de la Clínica Mayo (Florida), destaca que se trata de un procedimiento quirúrgico mínimo-invasivo, sencillo, ya que se realiza a través de laparoscopia. Toma alrededor de 45 minutos y sólo requiere de una estadía de una noche en el hospital. Puesto que la banda es inflable, permite varios ajustes meses después de la operación. Éstos dependerán de “factores como la pérdida de peso, la cantidad de comida que pueda consumir la persona y el apetito que experimente”, especifica Lynch.
Más de un ajuste
Por otro lado, Iglesias aclara que este tratamiento conlleva visitas de seguimiento y, si es necesario, crear un ajuste a la banda. La manera de hacerlo consiste en inyectar (a través de la piel) el dispositivo que conecta a la misma, ya sea para añadir agua salina (para apretar) o vaciar un poco de ésta (para soltar).
Con esta alternativa se espera perder un promedio de 35 por ciento del exceso de peso entre los primeros 12 a 18 meses (aproximadamente) y entre un 55 a 60 por ciento en un lapso de 3 a 4 años. Una vez la persona llega a su peso ideal, “la banda no se remueve a menos que surja algún efecto que lo amerite”, aclara el cirujano bariátrico. En esta caso, se visitará anualmente al doctor como parte del seguimiento del tratamiento. Hay que tener en cuenta que si se remueve la banda, “el paciente volverá a aumentar de peso”.
Cabe aclarar que esta alternativa se recomienda a personas con un índice de masa corporal de 40 o más o con índice de masa corporal de 35 pero con condiciones médicas asociadas a la obesidad (diabetes, colesterol elevado, apnea del sueño, etc.). Puesto que el uso de la banda no está relacionado con el tipo de comida que se ingiere, no se recomienda en pacientes adictos a los dulces (sweet eaters) porque estos alimentos tienen un contenido calórico alto. Este tipo de ingesta afectaría negativamente la cantidad de peso a perder.
Para concluir, ambos médicos enfatizan la importancia de seguir las recomendaciones establecidas. Esto puede implicar evaluaciones de un equipo multidisciplinario que incluya dietista, psiquiatra, internista, cirujano y fisiatra.
Complacida con la opción
Hace cinco meses que María Lozada decidió someterse a esta alternativa bariátrica en vista de que, a sus 38 años, padecía de problemas de circulación. Con 5 pies y 6 pulgadas de estatura, pesaba 242 libras, lo que representaba más de 70 libras de sobrepeso. Lozada, quien es paciente de la cirujana bariátrica Ana Teresa Santos Quiñones, conoció del proceso a través de una amiga en Estados Unidos que ha perdido 90 libras desde que se sometió al procedimiento hace tres años “y no las ha vuelto a recuperar”. En su caso particular, ha logrado rebajar 33 libras. Según narra, una de sus principales inquietudes tenía que ver con la cantidad tan mínima de alimentos a consumir diariamente con este procedimiento. Sin embargo, asegura que “para nada me quedo con hambre”. Afirma sentirse muy complacida y, como resultado de la reducción de peso, pudo someterse a una flebectomía para corregir su problema de circulación.
El Dr. Rafael A. Iglesias es catedrático auxiliar del Departamento de Cirugía de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.Para más información, llama al 787-763-2440.
La cirujana bariátrica Ana Teresa Santos Quiñones ejerce práctica privada en Cayey. Para citas, llama al 787-738-8084, o acceda al web site http://www.cirugiabariatricapr.com/.
Para más detalles sobre el Centro Bariátrico de la Clínica Mayo, puedes acceder a la página http://www.mayoclinic.org/
Rosa Escribano
Primera Hora
Bajar de peso es una de las metas más compartidas por miles de personas en el mundo. Por eso, no sorprende el continuo interés que generan las diversas opciones existentes para rebajar. Entre tales alternativas figura la banda gástrica ajustable, un tipo de cirugía bariátrica, disponible en Puerto Rico desde hace dos años.
Amarre para limitar
Según explica el cirujano bariátrico y laparoscópico Rafael A. Iglesias, la función de la banda de silicón es, literalmente, “amarrar el estómago”. Ésta se coloca “en el área proximal o superior” de este órgano para causar una zona de alta presión que controla el apetito y crea la sensación de saciedad.
Durante el procedimiento, el cirujano hace un par de incisiones pequeñas en la pared abdominal insertando sondas angostas y huecas. A través de ellas, introduce instrumentos quirúrgicos y una cámara que le sirve de guia durante la inserción de la banda. Al colocarla, procede a estirarla alrededor del estómago para formar un anillo.
Según Iglesias, este método permite que la ingesta de alimentos diaria no exceda de 1 a 2 onzas por comida durante seis veces al día. Esto equivale, aproximadamente, a ¼ de porción por plato de lo que se consume generalmente, lo que contribuye a la meta de perder de una a dos libras por semana. Cabe aclarar que esta técnica promueve “crear conciencia de una dieta saludable”, menciona el doctor. Como parte de los consejos nutricionales, se recomienda disminuir las grasas y azúcares y “aumentar la cantidad de gramos de proteínas para obtener una dieta balanceada a pesar de que las calorías van a ser limitadas entre 1,000 y 1,200 por día”, detalla.
El cirujano explica que, aunque ha sido aprobada desde junio de 2001 por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), la banda ya se había utilizado con anterioridad en otras partes del mundo (Australia y Europa). En Puerto Rico apenas se comienza a practicar este procedimiento desde finales de 2006.
Por su parte, el Dr. Scott A. Lynch, director del Centro Bariátrico de la Clínica Mayo (Florida), destaca que se trata de un procedimiento quirúrgico mínimo-invasivo, sencillo, ya que se realiza a través de laparoscopia. Toma alrededor de 45 minutos y sólo requiere de una estadía de una noche en el hospital. Puesto que la banda es inflable, permite varios ajustes meses después de la operación. Éstos dependerán de “factores como la pérdida de peso, la cantidad de comida que pueda consumir la persona y el apetito que experimente”, especifica Lynch.
Más de un ajuste
Por otro lado, Iglesias aclara que este tratamiento conlleva visitas de seguimiento y, si es necesario, crear un ajuste a la banda. La manera de hacerlo consiste en inyectar (a través de la piel) el dispositivo que conecta a la misma, ya sea para añadir agua salina (para apretar) o vaciar un poco de ésta (para soltar).
Con esta alternativa se espera perder un promedio de 35 por ciento del exceso de peso entre los primeros 12 a 18 meses (aproximadamente) y entre un 55 a 60 por ciento en un lapso de 3 a 4 años. Una vez la persona llega a su peso ideal, “la banda no se remueve a menos que surja algún efecto que lo amerite”, aclara el cirujano bariátrico. En esta caso, se visitará anualmente al doctor como parte del seguimiento del tratamiento. Hay que tener en cuenta que si se remueve la banda, “el paciente volverá a aumentar de peso”.
Cabe aclarar que esta alternativa se recomienda a personas con un índice de masa corporal de 40 o más o con índice de masa corporal de 35 pero con condiciones médicas asociadas a la obesidad (diabetes, colesterol elevado, apnea del sueño, etc.). Puesto que el uso de la banda no está relacionado con el tipo de comida que se ingiere, no se recomienda en pacientes adictos a los dulces (sweet eaters) porque estos alimentos tienen un contenido calórico alto. Este tipo de ingesta afectaría negativamente la cantidad de peso a perder.
Para concluir, ambos médicos enfatizan la importancia de seguir las recomendaciones establecidas. Esto puede implicar evaluaciones de un equipo multidisciplinario que incluya dietista, psiquiatra, internista, cirujano y fisiatra.
Complacida con la opción
Hace cinco meses que María Lozada decidió someterse a esta alternativa bariátrica en vista de que, a sus 38 años, padecía de problemas de circulación. Con 5 pies y 6 pulgadas de estatura, pesaba 242 libras, lo que representaba más de 70 libras de sobrepeso. Lozada, quien es paciente de la cirujana bariátrica Ana Teresa Santos Quiñones, conoció del proceso a través de una amiga en Estados Unidos que ha perdido 90 libras desde que se sometió al procedimiento hace tres años “y no las ha vuelto a recuperar”. En su caso particular, ha logrado rebajar 33 libras. Según narra, una de sus principales inquietudes tenía que ver con la cantidad tan mínima de alimentos a consumir diariamente con este procedimiento. Sin embargo, asegura que “para nada me quedo con hambre”. Afirma sentirse muy complacida y, como resultado de la reducción de peso, pudo someterse a una flebectomía para corregir su problema de circulación.
El Dr. Rafael A. Iglesias es catedrático auxiliar del Departamento de Cirugía de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.Para más información, llama al 787-763-2440.
La cirujana bariátrica Ana Teresa Santos Quiñones ejerce práctica privada en Cayey. Para citas, llama al 787-738-8084, o acceda al web site http://www.cirugiabariatricapr.com/.
Para más detalles sobre el Centro Bariátrico de la Clínica Mayo, puedes acceder a la página http://www.mayoclinic.org/
sábado, 7 de junio de 2008
Cirugía de cambio de sexo será gratis
sábado, 7 de junio de 2008
Brasilia (EFE) El ministro brasileño de Salud, José Gomes Temporao, anunció que en los próximos días firmará un decreto por el que el Gobierno determina que los hospitales públicos deberán ofrecer gratuitamente la cirugía de cambio de sexo.
El anuncio fue hecho durante el acto de apertura de la I Conferencia Nacional sobre Homosexuales, Lesbianas, Bisexuales, Travestidos y Transexuales, en la que también participó el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, informó ayer el Ministerio de Salud en su página en Internet.
"Se trata de una medida pionera y el Sistema Único de Salud (que gerencia los hospitales públicos) va a ofrecer esa posibilidad", afirmó Temporao citado en la nota del Ministerio.
El Ministro explicó que la cirugía es realizada actualmente en condiciones especiales, financiada por los interesados y en situaciones de riesgo, ya que no prevé los criterios necesarios para la protección del paciente.
Un tribunal ya había determinado el año pasado que los hospitales públicos ofreciesen gratuitamente la cirugía de cambio de sexo, pero la medida fue suspendida en diciembre por el Supremo Tribunal Federal, máxima corte del país, por petición del propio Gobierno.
La revocada decisión judicial establecía que la cirugía tendría que ser ofrecida sin costo alguno a mayores de 21 años que se sometiesen al respectivo tratamiento psicológico previo.
En la época el Ministerio de Salud alegó que la decisión judicial suponía una intervención de la Justicia en la definición de políticas de salud pública y en el uso de recursos no previstos en el presupuesto.
En su sentencia, el Supremo Tribunal Federal reconoció el sufrimiento de los transexuales que necesitan someterse a la cirugía, pero admitió que la medida judicial usurpó decisiones que corresponden al Ejecutivo.
Sin embargo, los participantes en la XIII Conferencia Nacional de Salud, convocada por el Gobierno a finales del año pasado, instaron al Ministerio de Salud a definir una política especial de atención a los homosexuales que incluyese la oferta de la cirugía.
Brasilia (EFE) El ministro brasileño de Salud, José Gomes Temporao, anunció que en los próximos días firmará un decreto por el que el Gobierno determina que los hospitales públicos deberán ofrecer gratuitamente la cirugía de cambio de sexo.
El anuncio fue hecho durante el acto de apertura de la I Conferencia Nacional sobre Homosexuales, Lesbianas, Bisexuales, Travestidos y Transexuales, en la que también participó el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, informó ayer el Ministerio de Salud en su página en Internet.
"Se trata de una medida pionera y el Sistema Único de Salud (que gerencia los hospitales públicos) va a ofrecer esa posibilidad", afirmó Temporao citado en la nota del Ministerio.
El Ministro explicó que la cirugía es realizada actualmente en condiciones especiales, financiada por los interesados y en situaciones de riesgo, ya que no prevé los criterios necesarios para la protección del paciente.
Un tribunal ya había determinado el año pasado que los hospitales públicos ofreciesen gratuitamente la cirugía de cambio de sexo, pero la medida fue suspendida en diciembre por el Supremo Tribunal Federal, máxima corte del país, por petición del propio Gobierno.
La revocada decisión judicial establecía que la cirugía tendría que ser ofrecida sin costo alguno a mayores de 21 años que se sometiesen al respectivo tratamiento psicológico previo.
En la época el Ministerio de Salud alegó que la decisión judicial suponía una intervención de la Justicia en la definición de políticas de salud pública y en el uso de recursos no previstos en el presupuesto.
En su sentencia, el Supremo Tribunal Federal reconoció el sufrimiento de los transexuales que necesitan someterse a la cirugía, pero admitió que la medida judicial usurpó decisiones que corresponden al Ejecutivo.
Sin embargo, los participantes en la XIII Conferencia Nacional de Salud, convocada por el Gobierno a finales del año pasado, instaron al Ministerio de Salud a definir una política especial de atención a los homosexuales que incluyese la oferta de la cirugía.
lunes, 12 de mayo de 2008
Éxito en cirugías coronarias
lunes, 12 de mayo de 2008
Maelo Vargas Saavedra
Primera Hora
Mayagüez.- Sobre 1,200 cirugías coronarias sin parar el corazón.
"En esos pacientes que están muy enfermos la hacemos (la operación) con el corazón latiendo, pero con el sostén de la bomba cardiopulmonar”
Raúl García RinaldiCirujano cardiovascular
Desde principios de 2003 al presente, el grupo de médicos bajo la tutela del cirujano cardiovascular Raúl García Rinaldi ha realizado sobre 1,200 cirugías sin parar el corazón y, en ocasiones, sin conectarlo a la bomba cardiovascular.
El exitoso procedimiento se practica en las instalaciones del Advance Cardiology Center en el centro médico Ramón Emeterio Betances de Mayagüez, que desde sus inicios -en el 2001- ha trabajado en alrededor de 5,000 operaciones y más o menos la misma cantidad de cateterismos cardiacos.
García Rinaldi dijo a PRIMERA HORA que como atienden a pacientes con situaciones delicadas, hay muchas cirugías que se tienen que hacer sin paralizar el corazón, sosteniéndose con la bomba cardiopulmonar.
“En esos pacientes que están muy enfermos la hacemos (la operación) con el corazón latiendo, pero con el sostén de la bomba cardiopulmonar”, expresó el médico, al aclarar que lo que es importante no es tanto el uso de la bomba, sino que no se interrumpa la circulación del corazón.
Indicó que ha sido un gran logro poder trabajar con pacientes de alto riesgo con arterias obstruidas, duras y calcificadas, para que luego continúen una vida feliz, rindiendo una buena labor para Puerto Rico y sobre todo muy agradecidos por el éxito de la intervención.
Sostuvo que semanalmente se están interviniendo de tres a cuatro pacientes, mayores de 80 años, esto ante la realidad de que la gente está viviendo muchos más y acuden a procedimientos quirúrgicos para mejorar su calidad de vida.
“Son pacientes muy delicados y hay que asegurarse de que no tengan ninguna complicación, porque ellos sí toleran la operación, pero no alguna complicación:, sostuvo.
En cuanto a las amputaciones de piernas, el cirujano cardiovascular exhortó a los pacientes a que no se dejen amputar sus extremidades hasta que se les practique un estudio de cómo están sus arterias.
“Si las arterias del pie están tapadas y no se puede hacer nada, no hay más nada que se pueda ofrecer, pero nosotros encontramos que el 90 por ciento de las personas que presentan gangrena, tienen arterias en los pies a los cuales se les puede hacer los puentes o by pass”, dijo.
Gala dedicada a Johnny Rullán
La Fundación García Rinaldi llevará a cabo el viernes 16 de mayo, la décima gala de recaudación de fondos denominada “VIP, Vinos, Imágenes y Paladar”, que será dedicada al ex secretario de Salud, Johnny Rullán.
La actividad se celebrará en el hotel Ritz Carlton, en Isla Verde, “para la cual se han reservado unos vinos y exquisitos platos para el disfrute de los asistentes”, informó el médico, quien sostuvo que los fondos recaudados en la gala se utilizarán para mantener los diversos programas de la Fundación, incluyendo algunos que benefician a los pacientes indigentes.
En cuanto al homenajeado, García Rinaldi dijo que “el doctor Rullán hizo mucho por Puerto Rico, mucho por los pacientes indigentes, y nos apoyó en la gestión que lleva a cabo la Fundación y creemos que es súper merecedor que le dediquemos esa gala”, en la que anticipan recaudar alrededor de $100,000.
“El evento servirá como tertulia para amigos que en ocasiones han estado mucho tiempo sin verse, además de compartir con el doctor Rullán, escuchar alguna música y hasta dar una bailadita para liberar tensiones, tomar vinos y disfrutar de los platos que se sirvan”, acotó García Rinaldi.
Los interesados en asistir a la actividad deben comunicarse a la Fundación García Rinaldi al 787-725-4065
Maelo Vargas Saavedra
Primera Hora
Mayagüez.- Sobre 1,200 cirugías coronarias sin parar el corazón.
"En esos pacientes que están muy enfermos la hacemos (la operación) con el corazón latiendo, pero con el sostén de la bomba cardiopulmonar”
Raúl García RinaldiCirujano cardiovascular
Desde principios de 2003 al presente, el grupo de médicos bajo la tutela del cirujano cardiovascular Raúl García Rinaldi ha realizado sobre 1,200 cirugías sin parar el corazón y, en ocasiones, sin conectarlo a la bomba cardiovascular.
El exitoso procedimiento se practica en las instalaciones del Advance Cardiology Center en el centro médico Ramón Emeterio Betances de Mayagüez, que desde sus inicios -en el 2001- ha trabajado en alrededor de 5,000 operaciones y más o menos la misma cantidad de cateterismos cardiacos.
García Rinaldi dijo a PRIMERA HORA que como atienden a pacientes con situaciones delicadas, hay muchas cirugías que se tienen que hacer sin paralizar el corazón, sosteniéndose con la bomba cardiopulmonar.
“En esos pacientes que están muy enfermos la hacemos (la operación) con el corazón latiendo, pero con el sostén de la bomba cardiopulmonar”, expresó el médico, al aclarar que lo que es importante no es tanto el uso de la bomba, sino que no se interrumpa la circulación del corazón.
Indicó que ha sido un gran logro poder trabajar con pacientes de alto riesgo con arterias obstruidas, duras y calcificadas, para que luego continúen una vida feliz, rindiendo una buena labor para Puerto Rico y sobre todo muy agradecidos por el éxito de la intervención.
Sostuvo que semanalmente se están interviniendo de tres a cuatro pacientes, mayores de 80 años, esto ante la realidad de que la gente está viviendo muchos más y acuden a procedimientos quirúrgicos para mejorar su calidad de vida.
“Son pacientes muy delicados y hay que asegurarse de que no tengan ninguna complicación, porque ellos sí toleran la operación, pero no alguna complicación:, sostuvo.
En cuanto a las amputaciones de piernas, el cirujano cardiovascular exhortó a los pacientes a que no se dejen amputar sus extremidades hasta que se les practique un estudio de cómo están sus arterias.
“Si las arterias del pie están tapadas y no se puede hacer nada, no hay más nada que se pueda ofrecer, pero nosotros encontramos que el 90 por ciento de las personas que presentan gangrena, tienen arterias en los pies a los cuales se les puede hacer los puentes o by pass”, dijo.
Gala dedicada a Johnny Rullán
La Fundación García Rinaldi llevará a cabo el viernes 16 de mayo, la décima gala de recaudación de fondos denominada “VIP, Vinos, Imágenes y Paladar”, que será dedicada al ex secretario de Salud, Johnny Rullán.
La actividad se celebrará en el hotel Ritz Carlton, en Isla Verde, “para la cual se han reservado unos vinos y exquisitos platos para el disfrute de los asistentes”, informó el médico, quien sostuvo que los fondos recaudados en la gala se utilizarán para mantener los diversos programas de la Fundación, incluyendo algunos que benefician a los pacientes indigentes.
En cuanto al homenajeado, García Rinaldi dijo que “el doctor Rullán hizo mucho por Puerto Rico, mucho por los pacientes indigentes, y nos apoyó en la gestión que lleva a cabo la Fundación y creemos que es súper merecedor que le dediquemos esa gala”, en la que anticipan recaudar alrededor de $100,000.
“El evento servirá como tertulia para amigos que en ocasiones han estado mucho tiempo sin verse, además de compartir con el doctor Rullán, escuchar alguna música y hasta dar una bailadita para liberar tensiones, tomar vinos y disfrutar de los platos que se sirvan”, acotó García Rinaldi.
Los interesados en asistir a la actividad deben comunicarse a la Fundación García Rinaldi al 787-725-4065
Éxito en cirugías coronarias
lunes, 12 de mayo de 2008
Maelo Vargas Saavedra
Primera Hora
Mayagüez.- Sobre 1,200 cirugías coronarias sin parar el corazón.
"En esos pacientes que están muy enfermos la hacemos (la operación) con el corazón latiendo, pero con el sostén de la bomba cardiopulmonar”
Raúl García RinaldiCirujano cardiovascular
Desde principios de 2003 al presente, el grupo de médicos bajo la tutela del cirujano cardiovascular Raúl García Rinaldi ha realizado sobre 1,200 cirugías sin parar el corazón y, en ocasiones, sin conectarlo a la bomba cardiovascular.
El exitoso procedimiento se practica en las instalaciones del Advance Cardiology Center en el centro médico Ramón Emeterio Betances de Mayagüez, que desde sus inicios -en el 2001- ha trabajado en alrededor de 5,000 operaciones y más o menos la misma cantidad de cateterismos cardiacos.
García Rinaldi dijo a PRIMERA HORA que como atienden a pacientes con situaciones delicadas, hay muchas cirugías que se tienen que hacer sin paralizar el corazón, sosteniéndose con la bomba cardiopulmonar.
“En esos pacientes que están muy enfermos la hacemos (la operación) con el corazón latiendo, pero con el sostén de la bomba cardiopulmonar”, expresó el médico, al aclarar que lo que es importante no es tanto el uso de la bomba, sino que no se interrumpa la circulación del corazón.
Indicó que ha sido un gran logro poder trabajar con pacientes de alto riesgo con arterias obstruidas, duras y calcificadas, para que luego continúen una vida feliz, rindiendo una buena labor para Puerto Rico y sobre todo muy agradecidos por el éxito de la intervención.
Sostuvo que semanalmente se están interviniendo de tres a cuatro pacientes, mayores de 80 años, esto ante la realidad de que la gente está viviendo muchos más y acuden a procedimientos quirúrgicos para mejorar su calidad de vida.
“Son pacientes muy delicados y hay que asegurarse de que no tengan ninguna complicación, porque ellos sí toleran la operación, pero no alguna complicación:, sostuvo.
En cuanto a las amputaciones de piernas, el cirujano cardiovascular exhortó a los pacientes a que no se dejen amputar sus extremidades hasta que se les practique un estudio de cómo están sus arterias.
“Si las arterias del pie están tapadas y no se puede hacer nada, no hay más nada que se pueda ofrecer, pero nosotros encontramos que el 90 por ciento de las personas que presentan gangrena, tienen arterias en los pies a los cuales se les puede hacer los puentes o by pass”, dijo.
Gala dedicada a Johnny Rullán
La Fundación García Rinaldi llevará a cabo el viernes 16 de mayo, la décima gala de recaudación de fondos denominada “VIP, Vinos, Imágenes y Paladar”, que será dedicada al ex secretario de Salud, Johnny Rullán.
La actividad se celebrará en el hotel Ritz Carlton, en Isla Verde, “para la cual se han reservado unos vinos y exquisitos platos para el disfrute de los asistentes”, informó el médico, quien sostuvo que los fondos recaudados en la gala se utilizarán para mantener los diversos programas de la Fundación, incluyendo algunos que benefician a los pacientes indigentes.
En cuanto al homenajeado, García Rinaldi dijo que “el doctor Rullán hizo mucho por Puerto Rico, mucho por los pacientes indigentes, y nos apoyó en la gestión que lleva a cabo la Fundación y creemos que es súper merecedor que le dediquemos esa gala”, en la que anticipan recaudar alrededor de $100,000.
“El evento servirá como tertulia para amigos que en ocasiones han estado mucho tiempo sin verse, además de compartir con el doctor Rullán, escuchar alguna música y hasta dar una bailadita para liberar tensiones, tomar vinos y disfrutar de los platos que se sirvan”, acotó García Rinaldi.
Los interesados en asistir a la actividad deben comunicarse a la Fundación García Rinaldi al 787-725-4065
Maelo Vargas Saavedra
Primera Hora
Mayagüez.- Sobre 1,200 cirugías coronarias sin parar el corazón.
"En esos pacientes que están muy enfermos la hacemos (la operación) con el corazón latiendo, pero con el sostén de la bomba cardiopulmonar”
Raúl García RinaldiCirujano cardiovascular
Desde principios de 2003 al presente, el grupo de médicos bajo la tutela del cirujano cardiovascular Raúl García Rinaldi ha realizado sobre 1,200 cirugías sin parar el corazón y, en ocasiones, sin conectarlo a la bomba cardiovascular.
El exitoso procedimiento se practica en las instalaciones del Advance Cardiology Center en el centro médico Ramón Emeterio Betances de Mayagüez, que desde sus inicios -en el 2001- ha trabajado en alrededor de 5,000 operaciones y más o menos la misma cantidad de cateterismos cardiacos.
García Rinaldi dijo a PRIMERA HORA que como atienden a pacientes con situaciones delicadas, hay muchas cirugías que se tienen que hacer sin paralizar el corazón, sosteniéndose con la bomba cardiopulmonar.
“En esos pacientes que están muy enfermos la hacemos (la operación) con el corazón latiendo, pero con el sostén de la bomba cardiopulmonar”, expresó el médico, al aclarar que lo que es importante no es tanto el uso de la bomba, sino que no se interrumpa la circulación del corazón.
Indicó que ha sido un gran logro poder trabajar con pacientes de alto riesgo con arterias obstruidas, duras y calcificadas, para que luego continúen una vida feliz, rindiendo una buena labor para Puerto Rico y sobre todo muy agradecidos por el éxito de la intervención.
Sostuvo que semanalmente se están interviniendo de tres a cuatro pacientes, mayores de 80 años, esto ante la realidad de que la gente está viviendo muchos más y acuden a procedimientos quirúrgicos para mejorar su calidad de vida.
“Son pacientes muy delicados y hay que asegurarse de que no tengan ninguna complicación, porque ellos sí toleran la operación, pero no alguna complicación:, sostuvo.
En cuanto a las amputaciones de piernas, el cirujano cardiovascular exhortó a los pacientes a que no se dejen amputar sus extremidades hasta que se les practique un estudio de cómo están sus arterias.
“Si las arterias del pie están tapadas y no se puede hacer nada, no hay más nada que se pueda ofrecer, pero nosotros encontramos que el 90 por ciento de las personas que presentan gangrena, tienen arterias en los pies a los cuales se les puede hacer los puentes o by pass”, dijo.
Gala dedicada a Johnny Rullán
La Fundación García Rinaldi llevará a cabo el viernes 16 de mayo, la décima gala de recaudación de fondos denominada “VIP, Vinos, Imágenes y Paladar”, que será dedicada al ex secretario de Salud, Johnny Rullán.
La actividad se celebrará en el hotel Ritz Carlton, en Isla Verde, “para la cual se han reservado unos vinos y exquisitos platos para el disfrute de los asistentes”, informó el médico, quien sostuvo que los fondos recaudados en la gala se utilizarán para mantener los diversos programas de la Fundación, incluyendo algunos que benefician a los pacientes indigentes.
En cuanto al homenajeado, García Rinaldi dijo que “el doctor Rullán hizo mucho por Puerto Rico, mucho por los pacientes indigentes, y nos apoyó en la gestión que lleva a cabo la Fundación y creemos que es súper merecedor que le dediquemos esa gala”, en la que anticipan recaudar alrededor de $100,000.
“El evento servirá como tertulia para amigos que en ocasiones han estado mucho tiempo sin verse, además de compartir con el doctor Rullán, escuchar alguna música y hasta dar una bailadita para liberar tensiones, tomar vinos y disfrutar de los platos que se sirvan”, acotó García Rinaldi.
Los interesados en asistir a la actividad deben comunicarse a la Fundación García Rinaldi al 787-725-4065
viernes, 18 de abril de 2008
Crece el interés por la cirugía bariátrica
viernes, 18 de abril de 2008
Leysa Caro González
Primera Hora
Anualmente, cerca de 300 puertorriqueños cifran sus esperanzas de una mejor calidad de vida en la cirugía bariátrica. Sólo tres cirujanos la practican en dos hospitales de Puerto Rico.
Al parecer, atrás han quedado los temores de muerte y de serias complicaciones provocados por el fallecimiento de Sonia Ivette Rodríguez Flores, la mujer policía que murió en el 2004 tras someterse a una intervención en el programa de bariatría del Hospital Municipal de San Juan.
Hoy, el panorama es distinto.
Tres años después las técnicas han avanzado. Han surgido nuevas cirugías para combatir la obesidad y ya no se requiere, necesariamente, de una incisión abierta para poder controlar un problema que está afectando a gran parte de la población.
“En Puerto Rico se empezó a realizar la cirugía bariátrica alrededor del 2000 y en ocho años ha crecido en términos de lo que se le ofrece al paciente”, explicó a PRIMERA HORA la cirujana bariátrica Ana Teresa Santos Quiñones.
“Las técnicas quirúrgicas han ido evolucionando y perfeccionándose, y la mayoría de los cambios han sido en cuanto a la invasión del procedimiento”, señaló, por su parte, el médico bariatra José Aurelio Dávila.
Ahora los procedimientos no requieren necesariamento de una incisión en el abdomen.
Estos avances los complementa el ofrecimiento de un plan de servicios multidisciplinarios previo a la intervención que incluye evaluaciones por neumólogos, nutricionistas, internistas, psiquiatras y grupos de apoyo, lo que ayuda también a disminuir el riesgo.
Leysa Caro González
Primera Hora
Anualmente, cerca de 300 puertorriqueños cifran sus esperanzas de una mejor calidad de vida en la cirugía bariátrica. Sólo tres cirujanos la practican en dos hospitales de Puerto Rico.
Al parecer, atrás han quedado los temores de muerte y de serias complicaciones provocados por el fallecimiento de Sonia Ivette Rodríguez Flores, la mujer policía que murió en el 2004 tras someterse a una intervención en el programa de bariatría del Hospital Municipal de San Juan.
Hoy, el panorama es distinto.
Tres años después las técnicas han avanzado. Han surgido nuevas cirugías para combatir la obesidad y ya no se requiere, necesariamente, de una incisión abierta para poder controlar un problema que está afectando a gran parte de la población.
“En Puerto Rico se empezó a realizar la cirugía bariátrica alrededor del 2000 y en ocho años ha crecido en términos de lo que se le ofrece al paciente”, explicó a PRIMERA HORA la cirujana bariátrica Ana Teresa Santos Quiñones.
“Las técnicas quirúrgicas han ido evolucionando y perfeccionándose, y la mayoría de los cambios han sido en cuanto a la invasión del procedimiento”, señaló, por su parte, el médico bariatra José Aurelio Dávila.
Ahora los procedimientos no requieren necesariamento de una incisión en el abdomen.
Estos avances los complementa el ofrecimiento de un plan de servicios multidisciplinarios previo a la intervención que incluye evaluaciones por neumólogos, nutricionistas, internistas, psiquiatras y grupos de apoyo, lo que ayuda también a disminuir el riesgo.
lunes, 14 de abril de 2008
Práctica desde tiempos antiguos
lunes, 14 de abril de 2008
Francisco Rodríguez-Burns / Primera Hora
Mediante instrumentos rudimentarios y técnicas ancestrales, antiguas civilizaciones practicaban procedimientos reconstructivos con algún éxito para restablecer el funcionamiento de varias partes del cuerpo. Hoy día la cirugía plástica, que se utiliza tanto para procedimientos estéticos como funcionales, es una de las prácticas más especializadas del campo de la medicina.
Tal y como se refleja en algunos jeroglíficos egipcios, prácticas para moldear y acomodar la nariz por una fractura datan desde 3,000 a 4,000 años antes del nacimiento de Cristo (AC).
La sociedad que construyó las pirámides también desarrolló diferentes técnicas para tratar úlceras y tumores que eliminaban o reducían cualquier protuberancia en la piel. Por su lado, el antiguo pueblo indio aprendió 500 años AC a utilizar colgajo frontal para reparar la nariz, técnica que se emplea hoy día y que consiste en expandir una porción de piel sana para cubrir heridas. Para la misma época los chinos reparaban labios fisurados con agujas e hilo de caballo.
Las diferentes técnicas sirvieron de base para confeccionar una gama de procedimientos que se refinaron con diferentes avances médicos.
Por ejemplo, durante la Primera Guerra Mundial se emplearon nuevos procedimientos para la reconstrucción facial en soldados destacados en trincheras que habían sufrido devastadoras heridas por metralla o punzadas de bayoneta.
Pero no fue hasta las décadas de los 70 y 80 que se reconoció el ángulo mercadeable de las operaciones. El agrandamiento de busto, por ejemplo, entró en boga por el creciente interés de las mujeres por obtener la inalcanzable meta de lograr el cuerpo perfecto.
Pero, aún hoy día, gran parte de los cirujanos plásticos realizan operaciones reconstructivas en víctimas de accidentes o en personas que padecen de alguna deformidad. Existen cubiertas médicas para costear las operaciones, pero las grandes ganancias estriban en los procedimientos estéticos que cada vez se practican más a hombres.
Las operaciones estéticas han reportado un aumento considerable durante los pasados años debido, principalmente, a numerosos programas televisivos sobre el tema.
Según reflejan estadísticas de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, en Estados Unidos se registraron cerca de 12 millones de operaciones en el 2007, lo que representa un aumento de siete por ciento en comparación con el 2006 y un alza de 59 por ciento desde el 2000. Además, según se desprende de los reportes de la entidad, se llevaron a cabo cerca de 5.1 millones de procedimientos reconstructivos.
“Estas estadísticas sostienen que los americanos están comprometidos con verse y sentirse bien”, indicó el presidente de la organización, Richard A. D'Amico.
En busca de un sueño
Tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos los cirujanos plásticos pueden tener hasta 15 años de estudio. Pero, aunque la profesión es sumamente regulada, cada operación conlleva su riesgo.
Ante los altos precios, no son pocos los puertorriqueños que se someten a operaciones en la República Dominicana, así como en países latinoamericanos, pero la atención mediática de operaciones fracasadas ha servido como un disuasivo de operarse en un país extranjero.
Entre los casos más sonados figura el de la puertorriqueña Dhelmaliz Ríos Rivera, quien murió por una cirugía practicada por el doctor Edgar Contreras. A éste también se le culpa por la muerte de otras pacientes, entre ellas la periodista dominicana Isabel Vargas, quien residió en Puerto Rico por 20 años.
Los médicos puertorriqueños desalientan esa práctica por el seguimiento que requiere cualquier paciente que se somete a una operación estética.
Francisco Rodríguez-Burns / Primera Hora
Mediante instrumentos rudimentarios y técnicas ancestrales, antiguas civilizaciones practicaban procedimientos reconstructivos con algún éxito para restablecer el funcionamiento de varias partes del cuerpo. Hoy día la cirugía plástica, que se utiliza tanto para procedimientos estéticos como funcionales, es una de las prácticas más especializadas del campo de la medicina.
Tal y como se refleja en algunos jeroglíficos egipcios, prácticas para moldear y acomodar la nariz por una fractura datan desde 3,000 a 4,000 años antes del nacimiento de Cristo (AC).
La sociedad que construyó las pirámides también desarrolló diferentes técnicas para tratar úlceras y tumores que eliminaban o reducían cualquier protuberancia en la piel. Por su lado, el antiguo pueblo indio aprendió 500 años AC a utilizar colgajo frontal para reparar la nariz, técnica que se emplea hoy día y que consiste en expandir una porción de piel sana para cubrir heridas. Para la misma época los chinos reparaban labios fisurados con agujas e hilo de caballo.
Las diferentes técnicas sirvieron de base para confeccionar una gama de procedimientos que se refinaron con diferentes avances médicos.
Por ejemplo, durante la Primera Guerra Mundial se emplearon nuevos procedimientos para la reconstrucción facial en soldados destacados en trincheras que habían sufrido devastadoras heridas por metralla o punzadas de bayoneta.
Pero no fue hasta las décadas de los 70 y 80 que se reconoció el ángulo mercadeable de las operaciones. El agrandamiento de busto, por ejemplo, entró en boga por el creciente interés de las mujeres por obtener la inalcanzable meta de lograr el cuerpo perfecto.
Pero, aún hoy día, gran parte de los cirujanos plásticos realizan operaciones reconstructivas en víctimas de accidentes o en personas que padecen de alguna deformidad. Existen cubiertas médicas para costear las operaciones, pero las grandes ganancias estriban en los procedimientos estéticos que cada vez se practican más a hombres.
Las operaciones estéticas han reportado un aumento considerable durante los pasados años debido, principalmente, a numerosos programas televisivos sobre el tema.
Según reflejan estadísticas de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, en Estados Unidos se registraron cerca de 12 millones de operaciones en el 2007, lo que representa un aumento de siete por ciento en comparación con el 2006 y un alza de 59 por ciento desde el 2000. Además, según se desprende de los reportes de la entidad, se llevaron a cabo cerca de 5.1 millones de procedimientos reconstructivos.
“Estas estadísticas sostienen que los americanos están comprometidos con verse y sentirse bien”, indicó el presidente de la organización, Richard A. D'Amico.
En busca de un sueño
Tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos los cirujanos plásticos pueden tener hasta 15 años de estudio. Pero, aunque la profesión es sumamente regulada, cada operación conlleva su riesgo.
Ante los altos precios, no son pocos los puertorriqueños que se someten a operaciones en la República Dominicana, así como en países latinoamericanos, pero la atención mediática de operaciones fracasadas ha servido como un disuasivo de operarse en un país extranjero.
Entre los casos más sonados figura el de la puertorriqueña Dhelmaliz Ríos Rivera, quien murió por una cirugía practicada por el doctor Edgar Contreras. A éste también se le culpa por la muerte de otras pacientes, entre ellas la periodista dominicana Isabel Vargas, quien residió en Puerto Rico por 20 años.
Los médicos puertorriqueños desalientan esa práctica por el seguimiento que requiere cualquier paciente que se somete a una operación estética.
martes, 16 de octubre de 2007
Un robot en la sala de operaciones
martes, 16 de octubre de 2007
Sara M. Justicia Doll
Primera Hora
Sus brazos mecánicos son largos, precisos y certeros. El robot Da Vinci llegó a Puerto Rico y coloca a la Isla en un lugar de avanzada en el campo de la tecnología robótica quirúrgica.
Da Vinci hizo su primera aparición pública ayer en una sala de operaciones improvisada en el centro comercial Plaza Las Américas.
El enorme robot de múltiples brazos mecánicos estaba acompañado de un equipo médico del Grupo HIMA San Pablo, compuesto de médicos de diversas especialidades, que lo han convertido en su mejor aliado dentro del quirófano.
Para el urólogo pediátrico Marcos Pérez Brayfield, una de las grandes ventajas de tener a Da Vinci en el quirófano es que el robot provee al cirujano una excelente magnificación de lo que se está operando, lo que permite una mayor precisión.
“Ahora, las heridas que antes eran bien grandes pueden tener algunos centímetros”, comentó Pérez Brayfield, quien indica que el robot es útil para cirugías rutinarias de su concentración médica, como la reconstrucción de riñones, uréteres y vejigas.
Da Vinci parece funcionar solo, pero es un cirujano quien desde una consola colocada dentro de la propia sala de operaciones dirige cada uno de los movimientos de sus brazos mecánicos. Cercanos a la mesa donde yace el paciente, un trío de técnicos se asegura de que la operación del robot sea óptima.
El ginecólogo Miguel Velázquez fue el primero que utilizó el robot en Puerto Rico. Este galeno ha realizado la mayoría de las operaciones hechas en la Isla con Da Vinci. “El robot es ideal para cirugías de remoción de útero, reconstrucción de trompas de Falopio, ovarios, remoción de fibromas y endometriosis”, aseguró a PRIMERA HORA.
Son muchas las ventajas que representa para el paciente y para el galeno la presencia de Da Vinci en el proceso quirúrgico.
Como mencionó Velázquez, antes la recuperación de una operación de cáncer uterino se podía extender por ocho semanas. Ahora, después de dos semanas la paciente puede estar recuperada.
En ese mismo caso, la estadía en el hospital podía ser de cuatro días, ahora no más de 36 horas. El sangrado durante la operación es de 50 cc, mientras que antes el paciente podía perder 700 cc de sangre. Las heridas de la cirugía pueden ser de apenas milímetros.
Los médicos que pueden utilizar el robot Da Vinci en Puerto Rico ya han pasado unos exámenes prácticos sobre su operación.
Para el médico también representa unas ventajas en cuanto al esfuerzo físico.
Hay partes del cuerpo humano, como por ejemplo las trompas de Falopio en las mujeres, que apenas miden milímetros. Estas estructuras, al igual que arterias y venas, pueden ser manejadas con más facilidad gracias a Da Vinci.
En Puerto Rico hay tres robots Da Vinci en el sistema HIMA.
Sara M. Justicia Doll
Primera Hora
Sus brazos mecánicos son largos, precisos y certeros. El robot Da Vinci llegó a Puerto Rico y coloca a la Isla en un lugar de avanzada en el campo de la tecnología robótica quirúrgica.
Da Vinci hizo su primera aparición pública ayer en una sala de operaciones improvisada en el centro comercial Plaza Las Américas.
El enorme robot de múltiples brazos mecánicos estaba acompañado de un equipo médico del Grupo HIMA San Pablo, compuesto de médicos de diversas especialidades, que lo han convertido en su mejor aliado dentro del quirófano.
Para el urólogo pediátrico Marcos Pérez Brayfield, una de las grandes ventajas de tener a Da Vinci en el quirófano es que el robot provee al cirujano una excelente magnificación de lo que se está operando, lo que permite una mayor precisión.
“Ahora, las heridas que antes eran bien grandes pueden tener algunos centímetros”, comentó Pérez Brayfield, quien indica que el robot es útil para cirugías rutinarias de su concentración médica, como la reconstrucción de riñones, uréteres y vejigas.
Da Vinci parece funcionar solo, pero es un cirujano quien desde una consola colocada dentro de la propia sala de operaciones dirige cada uno de los movimientos de sus brazos mecánicos. Cercanos a la mesa donde yace el paciente, un trío de técnicos se asegura de que la operación del robot sea óptima.
El ginecólogo Miguel Velázquez fue el primero que utilizó el robot en Puerto Rico. Este galeno ha realizado la mayoría de las operaciones hechas en la Isla con Da Vinci. “El robot es ideal para cirugías de remoción de útero, reconstrucción de trompas de Falopio, ovarios, remoción de fibromas y endometriosis”, aseguró a PRIMERA HORA.
Son muchas las ventajas que representa para el paciente y para el galeno la presencia de Da Vinci en el proceso quirúrgico.
Como mencionó Velázquez, antes la recuperación de una operación de cáncer uterino se podía extender por ocho semanas. Ahora, después de dos semanas la paciente puede estar recuperada.
En ese mismo caso, la estadía en el hospital podía ser de cuatro días, ahora no más de 36 horas. El sangrado durante la operación es de 50 cc, mientras que antes el paciente podía perder 700 cc de sangre. Las heridas de la cirugía pueden ser de apenas milímetros.
Los médicos que pueden utilizar el robot Da Vinci en Puerto Rico ya han pasado unos exámenes prácticos sobre su operación.
Para el médico también representa unas ventajas en cuanto al esfuerzo físico.
Hay partes del cuerpo humano, como por ejemplo las trompas de Falopio en las mujeres, que apenas miden milímetros. Estas estructuras, al igual que arterias y venas, pueden ser manejadas con más facilidad gracias a Da Vinci.
En Puerto Rico hay tres robots Da Vinci en el sistema HIMA.
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