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jueves, 18 de octubre de 2012

Descubren un nuevo exoplaneta

Por ALICIA RIVERA / EL PAÍS
MADRID - El trofeo más deseado de los astrónomos cazadores de planetas extrasolares es encontrar uno que sea como la Tierra, que esté en la llamada zona habitable (a una distancia de su estrella a la que puede haber agua líquida) y que el astro se parezca al Sol. Entre los más de 750 planetas extrasolares descubiertos hasta ahora (más 2,300 posibles y pendientes de confirmación), todavía no se ha encontrado el premio gordo. Pero un prestigioso equipo de la Universidad de Ginebra se está acercando mucho y su último triunfo es el planeta más ligero descubierto hasta ahora (con una masa similar al del nuestro) en órbita de una estrella de tipo solar. No está en zona habitable, pero tiene algo importante: está en órbita de Alpha Centaury B, una de las tres estrellas que forman el sistema estelar más próximo a la Tierra. Es, por tanto, el planeta extrasolar más cercano a nosotros descubierto hasta la fecha., a solo 4.3 años luz de distancia de nosotros. Alpha Centauri B es un poco más pequeña y un poco más fría que el Sol. El planeta que han encontrado dando vueltas a su alrededor Xavier Dumusque y sus colegas tarda 3.2 días en cumplir una órbita en torno a su astro (un año) y lo hace a una distancia muy inferior a la de la órbita terrestre; 0.04 UA (una UA, Unidad Astronómica, es la distancia media de la Tierra al Sol, es decir unos 150 millones de kilómetros). Demasiado caliente Es decir, ese planeta está mucho más cerca de Alpha Centaury B que Mercurio del Sol, demasiado caliente para ser habitable. La estrella forma parte de un sistema doble con Alpha Centauri A por lo que “será un objeto muy brillante en el cielo visto desde ese planeta”, señala el Observatorio Europeo Austral (ESO), en cuyo observatorio de La Silla (Chile) trabajan estos astrónomos. El descubrimiento se da a conocer en la revista Nature. El líder de la investigación es Dumusque (investigador de la Universidad de Ginebra y de la de Oporto, Portugal) y forman parte del mismo Michel Mayor y Didier Queloz, los descubridores del primer planeta extrasolar en torno a una estrella de tipo solar, en 1995. La cercanía de este mundo en órbita de una estrella tan cercana no es una cuestión de récord, por supuesto, sino de enorme interés científico ya que esa proximidad debería facilitar su estudio detallado. Se podría estudiar su atmósfera, si es que la tiene, e incluso tal vez la composición de su superficie, algo que se ha logrado ya pero solo con algunos planetas extrasolares mucho más grandes, recalca el especialista Artie P. Hatzes (observatorio del Estado de Thuringian, en Alemania), en su comentario del hallazgo publicado en la revista Nature. Pero además, Alpha Centauri B se convierte en objetivo prioritario de investigación porque, como recalcan los propios autores del hallazgo y Hatzes, muchos de los planetas descubiertos forman parte de sistemas múltiples, es decir, de un astro con varios cuerpos en órbita alrededor, como el Sistema Solar, por lo que puede que también en este caso haya varios planetas ahí, y quizá alguno en la zona habitable, a la distancia oportuna. Un logro importante “La detección de un planeta habitable de masa similar a la Tierra en órbita de una estrella similar a nuestro Sol es extremadamente difícil porque la señal [de su presencia] resulta superada por las perturbaciones estelares”, escriben Dumusque y sus colegas en su artículo.Hatzes recuerda que un hallazgo como este ha de ser confirmado antes de darlo por seguro. El planeta de Alpha Centaury A es 150 veces menor que 51 Pegasi b, el primer planeta extrasolar que descubrieron Mayor y Queloz, en 1995. Desde entonces van mejorando día a día las técnicas de observación y los científicos han ido encontrando cuerpos cada vez de menos masa en órbita de otros astros. La técnica que permitió a estos dos astrónomos aquel descubrimiento sensacional consiste en medir el mínimo bamboleo que sufre un astro debido al efecto gravitatorio que provoca la presencia de un cuerpo girando a su alrededor. Ese bamboleo, en el caso del nuevo planeta, el más cercano a la Tierra, es de medio metro por segundo, mientras que en el caso de 51 Pegasi b, era de 50 metros por segundo. Para sus observaciones el equipo de la Universidad de Ginebra utiliza un telescopio de espejo principal de 3.6 metros de diámetro con un detector óptimo para este tipo de trabajo denominado HARP. Otro método alternativo para buscar estos cuerpos es el denominado de tránsito, que consiste en medir la leve disminución del brillo de la estrella cuando un planeta se cruza por delante de ella en la línea de visión desde la Tierra. Es la especialidad del telescopio espacial Kepler.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Más apuestas por la vida

Por Jonathan Ball / BBC Ciencia Londres - Los científicos han desarrollado modelos para que les ayuden a identificar planetas en sistemas solares lejanos que sean capaces de albergar vida. Los cálculos sobre la cantidad de planetas habitables han estado basados en la probabilidad de que tengan agua en la superficie. Pero un nuevo modelo les permite a los investigadores identificar planetas con agua subterránea que permanece en estado líquido a raíz del calentamiento planetario. La investigación fue presentada en el Festival de Ciencia Británico, en la ciudad escocesa de Aberdeen. Agua superficial El agua es fundamental para la vida como la conocemos. Los planetas que están muy cerca de su sol pierden agua superficial por la evaporación. En los planetas más alejados del sol, el agua está congelada. El dogma era que para que pudiera existir el agua en forma líquida (es decir en la forma capaz de dar vida), un planeta debía estar a la distancia correcta de su sol. Es decir, en la zona habitable. Sean McMahon, estudiante de doctorado de la universidad de Aberdeen, que está llevando a cabo el proyecto, explicó que “se trata de un rango de distancias desde una estrella en la que la superficie de un planeta similar a la Tierra no es ni demasiado caliente ni demasiado frío para que el agua sea líquida”. “Así que, tradicionalmente, las personas han dicho que si un planeta está en esta zona ‘ideal’ entonces puede tener agua líquida en su superficie y ser un planeta habitable”. Pero los investigadores están empezando a pensar que la teoría ‘ideal’ es demasiado simple. Fuentes de calor Los planetas pueden recibir calor de dos formas: directamente de una estrella o desde el fondo del propio planeta. Mientras se desciende a través de la corteza de la Tierra, las temperaturas van aumentando. Incluso cuando la superficie está congelada, puede haber agua debajo del suelo. Inmensas cantidades de agua, de hecho, llenas de vida primitiva. Como dice el profesor John Parnell, de la Universidad de Aberdeen, quien lidera el estudio: “Existe un hábitat significativo de microorganismos debajo de la superficie de la Tierra, que se extiende por varios kilómetros”. “Y algunos creen que la mayor parte de la vida en la Tierra podría residir en esta biosfera profunda”. El equipo de Aberdeen está desarrollando modelos para predecir qué lejanos planetas podrían albergar depósitos subterráneos de agua líquida con la posibilidad de vida extraterrestre. Al explicar su argumento, McMahon dice: “Si se toma en cuenta la posibilidad de biosferas profundas, habrá problemas para conciliar esa información con la idea de una estrecha zona habitable definida solo por las condiciones en la superficie”. A medida que uno se aleja de la estrella, la cantidad de calor que un planeta recibe de una estrella disminuye y el agua de la superficie se congela. Sin embargo, el agua que queda atrapada en el interior permanecerá líquida si el calor interno es lo suficientemente alto. Esa agua podría sustentar la vida.

martes, 11 de septiembre de 2012

Música de la Tierra en el espacio interestelar

Por William Márquez / BBC Mundo
Washington - Hace 35 años, la Agencia Aeroespacial de Estados Unidos (NASA), lanzó las sondas Voyager (Viajero) 1 y 2 con la misión de explorar el Sistema Solar. Además de las cámaras y equipos de transmisión de señales que han estado revelando a los científicos los secretos de los planetas vecinos, a bordo de las sondas va una especie de cápsula de tiempo, un mensaje de la Tierra al más allá. Se trata de un disco fonográfico recubierto en oro que contiene grabaciones de música, sonidos, voces humanas e imágenes seleccionadas como un archivo de la diversidad de la vida y la cultura en la Tierra. Los Voyager ya atravesaron el Sistema solar, pero su tenue señal todavía sigue enviando información sobre el universo desconocido. Están a punto de penetrar el espacio profundo y no estarán cerca de otro sistema planetario hasta dentro de unos 40,000 años y, para entonces, su rastro se habrá perdido. Pero continuarán su eterno viaje con el disco dorado a bordo y la esperanza de que, tal vez dentro de millones de años, alguna inteligencia extraterrestre intercepte una de las naves y siga las instrucciones talladas en el propio disco para reproducir su contenido. Misión sin fin Las dos sondas espaciales Voyager fueron lanzadas en 1977. Curiosamente, Voyager 2 fue lanzada antes, el 20 de agosto, mientras que su hermana gemela despegó de Cabo Cañaveral, Florida, el 6 de septiembre. El propósito principal era la exploración de los planetas Júpiter y Saturno pero, después de enviar detalladas imágenes de las lunas del primero y los anillos del segundo, la NASA extendió la misión. Voyager 2 continuó hacia los gigantes gaseosos de Urano y Neptuno y, ahora, ambas sondas se encuentran en la región más apartada de lo que se conoce como la heliosfera, la frontera del territorio dominado por el Sol, a punto de entrar en el espacio interestelar. Con cada una de las naves viaja un disco dorado que contiene grabaciones análogas de música de diferentes épocas y culturas de la Tierra, voces humanas, sonidos de la naturaleza e imágenes con la intención de plasmar y comunicar un retrato general de la vida en nuestro planeta a quien se atraviese con el disco. Este proyecto, una especie de mensaje en una botella lanzada al océano estelar, estuvo dirigido por el conocido astrónomo estadounidense Carl Sagan -ya fallecido- que, con otro colega, su esposa, un artista y un periodista, se dieron a la tarea de seleccionar el material más representativo. Consultaron con varias fuentes y expertos e, inevitablemente, hubo discusiones y largos debates sobre qué incluir. “Lo más difícil fue qué dejar por fuera. Ese material es ilimitado”, dijo a BBC Mundo Bill Nye, director ejecutivo de la Sociedad Planetaria, la mayor organización no gubernamental de interés espacial, fundada por Carl Sagan. Clásico vs. Rock Aunque tenían una idea clara de qué querían incluir en el disco, el director de la Sociedad Planetaria comentó que había una corriente con la idea que solo se podría incluir música clásica. “Música que había comprobado su valor con el paso del tiempo, venerada por su complejidad, elegancia y belleza inherente”. Es así como el disco contiene piezas clásicas como un movimiento de uno de los Conciertos de Brandenburgo, de Bach; arias de La Flauta Mágica, de Mozart, la quinta sinfonía de Beethoven y el Rito de Primavera, de Stravinsky. No obstante, también se creía que había que reflejar la cultura popular que estaba de moda alrededor de la época cuando el Voyager se lanzó. “Por eso nos preguntó qué canción de Chuck Berry sería apropiada para incluir en el disco”, recordó Nye. “Nosotros dijimos ‘Johnny B. Goode’, que es la canción más emblemática del cantante”. También hay música popular y folclórica de diferentes países como una orquesta de gamelán de Java, gaitas de Azerbayán, un raga de India, percusión de Senegal y el canto de iniciación femenina de los pigmeos en los que es hoy la República Democrática del Congo. América Latina también está presente con “El Cascabel”, interpretado por Lorenzo Barcelata y el Mariachi de México, quenas y tambores de Perú recopiladas por la Casa de la Cultura, en Lima, y otro tema peruano, un canto matrimonial.

lunes, 14 de mayo de 2012

Duro trabajo antes de ir al espacio


lunes, 14 de mayo de 2012
Primera Hora
Un viaje espacial supone para los astronautas un arduo trabajo en acondicionamiento físico, así como horas y horas de estudio.


Los viajeros se preparan con entrenadores físicos especializados en cosmonautas para soportar los cambios ambientales, así como para manejar la indumentaria utilizada en las caminatas espaciales. La ropa pesa alrededor de 350 libras.

A pesar de que el peso del uniforme no supone un gran escollo en el espacio por la falta de gravedad, los astronautas los utilizan entre seis y ocho horas en su actividad extravehicular (EVA, por sus siglas en inglés).

Visita el especial de Acabá regresa al espacio.“Cuando te preparas para un viaje, alcanzas el mejor estado físico que vayas a tener en tu vida. Trabajamos con entrenadores especializados en astronautas para que podamos ir y ser muy productivos en el espacio”, relató en entrevista con la BBC la astronauta estadounidense Sunita Williams.

Williams tiene el récord de ser la mujer con más tiempo en el espacio con una misión de seis meses y medio.

De hecho, Williams es parte de la Misión 32, el equipo de trabajo que se unirá en la Estación Espacial Internacional (EEI) en junio al grupo del puertorriqueño Joseph Acabá y los rusos Gennady Padalka y Sergei Revin.

Entre los entrenamientos físicos se destaca la natación.

“Una forma de entrenarse es nadar, ya que flotar en el espacio es muy similar a flotar en el agua. Los astronautas practican los paseos espaciales bajo el agua, en una piscina grande, cerca del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, Texas”, explica la NASA en su página cibernética.

Primera Hora transmitirá esta noche, a las 11:00 p.m., el segundo viaje espacial de Joseph Acabá.
A estos propósitos, la NASA tiene el Laboratorio de Flotación Neutral (NBL, por sus siglas en inglés). Esta piscina contiene 6.2 millones de galones de agua.

Por cada hora de paseo espacial, los astronautas deben entrenar en el NBL alrededor de siete horas.

A parte de la preparación física, los astronautas reciben entrenamiento virtual de las tareas que deberán realizar durante su estadía en la EEI.

“Otra forma en la que entrenan es usando equipos de realidad virtual. Los astronautas usan un casco que contiene una pantalla de vídeo y guantes especiales. Dentro del casco se muestra un vídeo de la simulación. Los guantes especiales permiten que los movimientos de los astronautas se muestren en el vídeo. La simulación en realidad virtual parece y se siente como un paseo espacial”, explica la NASA.

No obstante, Williams destacó la preparación para ir al espacio es tan importante como la de regresar a la Tierra.

“El regreso es otra historia. Tienes que entender que cada momento que pasas en el espacio la densidad de tus huesos y la masa muscular se reduce porque no los necesitas, no te hacen falta en la cadera, en los pies o las piernas. Por eso cada día en el espacio tratas de volver a recuperar el estado en el que estabas antes”, dijo Williams a la cadena británica.

Los astronautas tienen una variedad de máquinas de ejercicios en la EEI.

También para el regreso, los cosmonautas, sobre todo aquellos que van por primera vez en una misión espacial, pasan tiempo en la máquina centrifugadora.

El aparato está diseñado para simular la fuerza gravitacional durante el despegue.

“Si estás volando por primera vez, antes de un lanzamiento, vas a la centrifugadora para que sepas cómo va a ser el perfil G al regreso”, dijo Williams.

“Yo no diría que es muy divertido. Te colocan una cámara encima para que puedas observar cómo te ves cuando estás soportando mucha gravedad… pero es buen entrenamiento”, agregó Williams a la BBC.

lunes, 30 de abril de 2012

Muestran pedazos de la Luna

Inter News Service San Juan - A partir de hoy, lunes, y hasta el viernes, 4 de mayo, el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) presentará una muestra de rocas propias de nuestra Luna, anunció la profesora Gladys N. Muñoz, representante afiliada para la NASA en Puerto Rico. La muestra de rocas lunares traídas a la Tierra durante las misiones Apolo, llegaron al país la pasada semana y solo estarán expuestas cinco días. La exhibición, abierta al público en general, se llevará a cabo en la Biblioteca de la Facultad de Ciencias Naturales del recinto riopedrense, de 7:00 de la mañana a 5:00 de la tarde. La exhibición titulada “De la Luna a Puerto Rico, de Puerto Rico al espacio”, es auspiciada por el Puerto Rico Space Grant Consortium, precisó Muñoz. Explicó que la muestra forma parte de actividades para celebrar una década de educación aeroespacial. “En los pasados 10 años hemos estado realizando actividades de educación aeroespacial con estudiantes puertorriqueños, abarcando todos los niveles, desde educación elemental hasta educación posgraduada universitaria, enviando experimentos al espacio y comunicándonos con la Estación Espacial Internacional en directo en tiempo real. Así que la particular muestra ‘De la Luna a Puerto Rico, de Puerto Rico al espacio’, es la primera para celebrar este logro”, sostuvo Muñoz.

jueves, 26 de abril de 2012

Hallazgo en Arecibo

Por ELNUEVO DIA Usando el radiotelescopio de Arecibo un grupo de astrónomos detectó señales de radio naturales emitidas por una estrella “fría”, informó la Sociedad de Astronomía del Caribe (SAC). Un equipo de astrónomos de la Universidad de Pennsylvania que ha estado utilizando el Observatorio de Arecibo para estudiar estrellas pequeñas conocidas como “enanas marrón” fue el que detectó las señales en una estrella no mucho más caliente que el planeta Júpiter. La estrella denominada J1047+21 es más pequeña y más “fría” (menos caliente) que la nuestra, el Sol y está ubicada a 33.6 años luz de distancia de nuestro planeta. La SAC explicó que un año luz equivale a 6 trillones de millas, por lo que dicha estrella queda a casi 202 trillones de millas de distancia de la Tierra. La “enana marrón”, cuyo tamaño es similar al del planeta Júpiter, pertenece a Leo, una constelación visible hacia el sur desde la Isla. Los astrónomos explicaron que las señales emitidas por la estrella aparentan ser causadas por intensos campos magnéticos en el interior de la misma. Mejores técnicas de estudio Matthew Route, quien publicó el descubrimiento, y el doctor Alex Wolszczan, líder del equipo, explicaron que la importancia de este descubrimiento es que se están mejorando las técnicas para el estudio de las enanas marrón, lo cual pudiera aumentar las probabilidades de descubrir vida en otras partes del Universo. “Si seguimos estudiando objetos cada vez más fríos, pudiéramos incluso detectar planetas alrededor de otras estrellas con esta técnica, lo cual pudiera contribuir en la búsqueda de vida en otros lugares”, indicaron los especialistas. La SAC destacó que precisamente desde el Observatorio de Arecibo, en el 1991, el doctor Wolszczan fue quien descubrió los primeros planetas fuera de nuestro sistema solar, los cuales orbitan un “pulsar” (un tipo de remanente de una estrella) en la constelación de Virgo. La entidad educativa añadió que usando otras técnicas, hasta el presente los astrónomos han detectado unos 763 planetas extrasolares. Algunos de estos planetas orbitan a su estrella a una distancia ideal para la existencia de agua líquida, dijeron los científicos. “De hecho, analizando el espectro de luz se ha logrado detectar la presencia de atmósfera en algunos planetas, y ya se sabe que algunos de estos tienen agua”, informó la SAC en un parte de prensa.