miércoles, 31 de octubre de 2012

El secuestro, un rompecabezas

Por Marga Parés y Ricardo Cortés / puertoricohoy@elnuevodia.com Un trabajador social forense estuvo hasta tarde, en la noche de ayer, entrevistando al niño de 6 años Alfrey Infante Pérez en las oficinas del Negociado de Investigaciones Federales (FBI), en un intento por armar el rompecabezas de su secuestro, que mantuvo en jaque por más de diez horas a las autoridades locales y estadounidenses.
El niño fue encontrado confundido, con hambre y buscando a su padre, a eso de las 4:40 de ayer, en la intersección entre la calle Segarra y la avenida Ponce de León, frente al edificio Mercantil Plaza, en Santurce. El mismo menor se acercó corriendo a una mujer que cruzaba la avenida, identificada como Nélida Muñoz, de 67 años. “Estoy perdido. Estoy buscando a mi papá”, le dijo el pequeño a Muñoz, según dijo la hija de esta, Margarita Frontera. Muñoz llevó al menor hasta uno de los guardias de seguridad del Mercantil Plaza quien -por el uniforme del niño- lo identificó como el secuestrado en la mañana de ayer en Barrio Obrero. El coronel Reynaldo Bermúdez, director de la Región Norte de la Policía, señaló que los agentes del cuartel de Hato Rey Este, que llegaron al lugar, encontraron al niño en buen estado de salud. “Solo dijo que tenía hambre”, dijo Bermúdez. Según Frontera, el menor le indicó a Muñoz que los secuestradores supuestamente le dieron donas y que, al dejarlo en libertad en los predios del edificio, le dijeron que su papá lo recogería allí. “El nene estaba como perdido porque no veía a su papá”, dijo Frontera. El niño fue llevado primero al cuartel de Hato Rey Este y luego, hasta las oficinas del FBI en la calle Chardón. En el edificio federal, el menor sería examinado por médicos, como usualmente se hace en estos casos. “Él estaba bien tranquilo, aunque no había comido nada desde por la mañana”, dijo el sargento Tomás González, del cuartel de la Policía de Hato Rey Este. Según dijo, el menor estaba preocupado porque los secuestradores le habían llevado su bulto escolar. “Le mandamos a buscar comida porque tenía mucha hambre”, dijo. Enmascarados El secuestro acaparó la atención pública poco después de las 6:15 de la mañana. Justo frente a la casa de la víctima en la avenida Borinquen, en Barrio Obrero, el padre del menor, José Alberto Infante Tronilo, montaba al chico y a su hermanito, de 4 años, en un vehículo para llevarlos a la escuela, cuando fue interceptado por los secuestradores. Eran cuatro; estaban enmascarados y llevaban guantes puestos. Se desconocía si los individuos estaban armados. Los sujetos golpearon al hombre en la cabeza y se llevaron a su hijo mayor a bordo de una guagua Jeep, Cherokee, de color oscuro. La madre de los menores, identificada como Frinett Pérez Vargas, de 33 años, se encontraba en la residencia al momento del secuestro. Un familiar del menor recibió una llamada una hora después del secuestro, presuntamente de los secuestradores, pero no le solicitaron dinero. Ayer, gran parte de los trabajos de recuperación de evidencia se concentraron en el negocio El Canasto del Caribe, propiedad del padre del menor. Esta familia reside en los altos del local. Abbas Khorsandi, socio iraní de Infante Tronilo, recordó que este había sido secuestrado en el 2004, pero que logró escapar de sus raptores. Ayer, en una entrevista inicial, el padre del niño reveló dicho rapto. En esa ocasión los delincuentes lo llevaron hasta un cajero automático para que retirara dinero. Sin embargo, hasta ayer no había reportado el incidente a las autoridades. Empleados del colegio Cupeyville School, donde el niño secuestrado cursa el primer grado, coincidieron ayer en que tanto el niño como su familia son buenas personas. “Son gente bien trabajadora”, dijo Raquel Luciano, empleada de la cafetería La Nueva Ingrid. De manera similar se expresaron los vecinos de la familia. Según Jordan Sebastián, Infante Pérez y su hermano son unos niños “muy estudiosos”. Tras el hallazgo del menor, las autoridades se concentraron en la captura de los cuatro secuestradores. El móvil del rapto no estaba claro ayer, según precisó Bermúdez. El FBI dirige la pesquisa. Diana Rosa, portavoz alterna del FBI, señaló que todavía es muy pronto para informar cómo procederán en la investigación del secuestro. “Hasta el momento, estamos recuperando información y trabajando con confidencias. Las llamadas (confidencias) son muy importantes”, dijo Rosa. Los reporteros Álex Figueroa Cancel, Lymaris Suárez, Frances Rosario, Alba Muñiz García, Rebecca Banuchi y Maribel Hernández colaboraron en esta historia.

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