viernes, 21 de septiembre de 2012

Repudiado por sus estudiantes

Por Daniel Rivera Vargas / end.drivera2@elnuevodia.com Pasquines en las paredes, comentarios en los pasillos, iniciativas formales del liderato estudiantil. En medio de este ambiente de repudio de los estudiantes, el profesor Iván Ríos Hernández -imputado de plagio en al menos dos ocasiones- continúa dando clases en el recinto de Carolina de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Algunos estudiantes del profesor hablaron con El Nuevo Día ayer, justo antes de entrar a tomar una clase con el también oficial de relaciones públicas de la rectora de la UPR en Carolina, Trinidad Fernández. “Es una vergüenza para nosotros, que pase esto en la UPR que se distingue por su profesionalismo y por sus profesores y estudiantes responsables. Esto es un incidente muy penoso”, dijo Wilfredo Colón, de 19 años. Juan Rivera, de 18 años, lamentó que el profesor condene el plagio y a la vez parezca que no practica lo que enseña. “Se está contradiciendo en cuánto a eso”, dijo Rivera. El joven agregó que Ríos Hernández está ignorando el tema en el salón. “Uno espera que él nos dé explicaciones, pero eso no ha ocurrido”, afirmó. “Le afecta en su reputación, en todo. Todo el mundo ya lo sabe”, indicó Fabiola Torres. “Es un poquito tenso, todo el mundo sabe lo que pasa”, añadió Kaely Cordero. Este diario recorrió ayer parte del recinto donde enseña Ríos Hernández y el ambiente no era halagador para el profesor, hasta el extremo que ningún entrevistado defendió al catedrático. “Vendes tu ética, vendes tu persona y te robas las ideas de otros. La comunidad universitaria no te quiere aquí”, reza un pasquín en un pasillo del campus, que supuestamente amaneció el miércoles forrado con textos similares. Sin querer identificarse, un universitario se acercó a los periodistas y dijo que algunos estudiantes incluso se cuestionan por qué a ellos no se les permite copiar trabajos de otros y a Ríos Hernández, sí. Otros, ya más en mofa, advertían que Ríos Hernández les había orientado a principios del semestre sobre lo mismo que ahora se le imputa. “Él entregó un papel que decía que el plagio es malo, que no se debía hacer”, dijo riendo una estudiante. El prontuario de Ríos Hernandez para el curso “Introducción a la comunicación” expresa en sus páginas 7 y 13 la postura oficial del profesor sobre el plagio: “Todo trabajo monográfico debe velar por reconocer y citar adecuadamente a los autores utilizados”. Además, en una “nota importante” del prontuario, advierte que una infracción a esta norma “se penalizará”. La publicista Janet Marilyn Hernández, de Venezuela, y el psiquiatra Sergio A. Pérez Barreto, de Cuba, denunciaron que Ríos Hernández plagió artículos académicos de su autoría en sendas columnas publicadas por un diario de circulación general. En un comunicado de prensa reciente, Ríos Hernández aceptó que utilizó material de la publicista venezolana sin autorización y pidió excusas si “en mi afán de promover estas ideas e información se omitió la atribución de propiedad intelectual de otras personas”. Ayer, a su llegada al salón B404 para una clase, Ríos Hernández declinó ayer hacer nuevas declaraciones. “Yo no puedo hacer declaraciones. Hay un proceso que ya está abierto en este momento y tengo que respetar el mismo”, dijo el catedrático con amabilidad y de forma repetida. El “proceso” es una investigación administrativa ordenada por el presidente de la UPR, Miguel Muñoz. “¿Cuenta Ríos con la solidaridad del claustro?”, se le preguntó a Orlando Torres, director del programa de Diseño Gráfico donde labora Ríos. “Ahora mismo estamos a la espera de la investigación que va a hacer un investigador”, fue la repuesta del director del programa. “Ojalá se haga rápido. Es una situación incómoda tanto para el profesor como para sus compañeros”. El vicepresidente del Consejo de Estudiantes de Carolina, Daniel Matos, dijo que solicitaron a la rectora Fernández detalles del proceso administrativo porque ellos están opuestos a la permanencia de Ríos tanto por la controversia del plagio como por su rol en el reciente conflicto huelgario, cuando Ríos fue portavoz de la administración universitaria. Matos contó que el proceso debe darle garantías a la comunidad universitaria porque ya se están dando casos de estudiantes que le pide al profesor en pleno pasillo que renuncie. “No queremos que se sienta mal”, dijo Matos. “De parte del Consejo de Estudiantes, si el estudiantado dice que el profesor no debe estar en la institución, nosotros adoptamos lo que dice el estudiantado: no lo queremos”, dijo Matos.

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