miércoles, 23 de noviembre de 2011

Que jugar no sea peligroso para los niños

por Arys L. Rodríguez Andino / Primera Hora

Ningún niño o niña debe terminar en la sala de emergencias por el juguete que le dejaron bajo el árbol el Día de Navidad o el de Reyes. Para que eso no ocurra, el periodo de juego no solamente tiene que ser supervisado por un adulto, sino que el juguete debe ser apropiado para la edad y la capacidad de quien lo usa.

Profesionales de la salud del programa de Emergencias Médicas Pediátricas y del Instituto de Deficiencias en el Desarrollo, ambos del Recinto de Ciencias Médicas, alertaron a la comunidad sobre cómo prevenir accidentes con los juguetes en la época navideña que recién comienza.

“No queremos que nada que demos con amor a un niño termine en algo dañino”, indicó la directora de Emergencias Médicas Pediátricas, Milagros Martín.

Según reportes de la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los Estados Unidos (CSPC, por sus siglas en inglés), en el 2010 ocurrieron 17 muertes en menores de 15 años relacionadas con el uso de juguetes, muchas de éstas por atragantamientos con pelotas y globos.

“En los menores de cuatro años todo va a parar a la boca. Si la pieza tiene un diámetro que quepa dentro del cilindro del papel de inodoro, es un juguete peligroso”, señaló Martín al destacar que “para niño pequeño, juguete grande”.

Los juguetes pequeños y las piezas pequeñas de los juguetes se pueden quedar en la parte superior de la tráquea, lo que causa asfixia. Si el atragantamiento no se resuelve, es fatal.

La pediatra aclaró que, aunque a un menor de cuatro años no se le regalen juguetes peligrosos, puede tener acceso a ellos en su propia casa, sobre todo si tiene un hermano o hermana mayor.

“Lo que se sugiere es que no lo dejemos tirado, que hagamos consciente al hermanito, explicarle que esos juguetes le van a llamar la atención. Al de dos años no le podemos pedir nada”, añadió.

Los juguetes con ruedas, como las bicicletas, no necesariamente son más peligrosos que los de mesa, pero necesitan de un equipo extra para aumentar su seguridad.

“Todo el mundo debe tener esa destreza (correr bicicleta), al igual que todos los niños deben saber nadar, pero esa bicicleta debe ir acompañada de un casco protector y rodilleras”, expresó.

Por su parte, la pediatra Chiara Biaggi indicó que las lesiones producto de accidentes con las scooters son bastante comunes. “Recomendamos que ningún menor de ocho años debe estar montado en una scooter, y los mayores de esa edad deben hacerlo con el equipo protector”, observó.

Advirtió, además, que se deben correr en horas diurnas y en zonas pavimentadas que no sean transitadas por vehículos de motor. La ropa debe ser fluorescente y tener calcomanías o reflectores para aumentar la visibilidad. En el caso de las biciletas, deben ser del tamaño apropiado para la edad de quien la corra.

“A veces al de seis años le compran la del nene de 15 para que dure. Eso no está recomendado para nada. Debe ser la apropiada para su edad”, insistió Biaggi.

Martín destacó que en la Unidad de Intensivo del Hospital Pediátrico de Centro Médico constantemente se reciben pacientes con traumas severos y múltiples lesiones como consecuencia de la ausencia del equipo protector.

“Es sumamente importante tener en cuenta la seguridad de los niños al regalar para evitar las lesiones no intencionales y las fatalidades que ocurren por obsequiar juguetes inadecuados”, reiteró la catedrática de Ciencias Médicas.

De los juegos de vídeo, la doctora Joselle Otero, residente del Departamento de Pediatría de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas, dijo que es indispensable guiarse por las categorías que aparecen en las carátulas. “De eso depende la cantidad de violencia, el lenguaje y las imágenes sexuales”, señaló.

Otero manifestó que, de todas formas, no recomiendan los videojuegos porque fomentan el sedentarismo, íntimo amigo de la obesidad infantil. “Hay que promover que los niños se muevan, que se puedan ejercitar mientras juegan”, recalcó.

Los empaques de los regalos también pueden causar lesiones. Lo recomendado por Martín es que se recojan tan pronto se saque el juguete. Un plástico o un alambre pueden estropear una celebración.

Además de los juguetes, la pirotecnia tiene sus riesgos en las manos de un menor. Las estrellitas, inofensivas en apariencia, producen quemaduras.

“Los nenes la tienen en la mano y pa dónde es que voy, pa encima del otro. El ojo es el órgano en la cara que más llama la atención. Donde hay nenes debemos evitar todos estos tipos de artículos”, expresó.

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