jueves, 23 de enero de 2014

Directo a la cárcel tras el veredicto

Pablo Casellas fue esposado y encarcelado anoche mismo. Esposado y sin detenerse a mirar atrás, así abandonó anoche la sala 706 del Tribunal de Bayamón el excorredor de seguros Pablo Casellas Toro luego que un jurado lo encontrara culpable por el asesinato de su esposa Carmen Paredes. En las afueras del Tribunal un grupo de ciudadanos celebraba el veredicto al grito de que “se hizo justicia”. Pero para llegar a ese momento transcurrieron poco más diez horas de deliberación que mantuvieron al país en vilo a la espera del resultado de uno de los juicios más seguidos en la historia de Puerto Rico. El reloj marcaba las 9:40 p.m. cuando el jurado se hizo presente en la sala y la presidenta del jurado le indicó al juez José Ramírez Lluch que tenían un veredicto por mayoría. En una decisión de 11-1, el panel de ciudadanos compuesto por seis hombres y seis mujeres encontró a Casellas Toro culpable por los cargos de asesinato en primer grado, violación a la Ley de Armas y destrucción de evidencia. El juez Ramírez Lluch lo encontró también culpable de un cargo menos grave por ofrecer una declaración falsa de un delito y denegó la petición de absolución perentoria solicitada previamente por la defensa de Casellas Toro. “Siendo delitos graves… este tribunal ordena el ingreso a prisión de Pablo José Casellas Toro hasta el acto de dictar sentencia, el jueves, 6 de febrero”, dijo el magistrado. Juez ordena ingreso de inmediato de Pablo Casellas a la cárcel El corredor de seguros fue hallado culpable por el asesinato de su esposa Carmen Paredes Cintrón “Alguaciles, dispongan del señor convicto”, añadió Ramírez Lluch, mientras Casellas Toro era esposado y sacado de sala. En ese momento en la sala se escuchaban sollozos. La hija menor de Casellas Toro y de Paredes Cintrón no pudo aguantar el llanto al escuchar el veredicto y de inmediato puso ambas manos sobre su rostro mientras sollozaba. Su hija mayor se mantenía seria, con ojos secos mientras acercaba su cuerpo al de su abuelo, el juez federal Salvador Casellas. Aracelis Cintrón, madre de la víctima, parecía en estado catatónico mientras Joseph Paredes y su esposa Leira se mantenían agarrados de manos luego de escuchar el veredicto alcanzado después de 17 días de juicio en su fondo, 31 testigos de cargo y un testigo de defensa. La familia de Paredes Cintrón se abrazó a los fiscales, y los fiscales se abrazaron entre sí mientras lloraban. Habrá apelación El licenciado Harry Padilla Martínez anticipó que apelará la decisión en contra de su cliente. “En mi opinión, ese veredicto es contrario a derecho. Este es un proceso largo, continuamos la batalla. Seguimos el proceso apelativo correspondiente”, apuntó el letrado, quien encabezó el equipo de la defensa compuesto también por Juan Ramón Acevedo Cruz, Arturo Negrón García y Francisco Rebollo Casalduc, a la salida del salón de sesiones. "No se puede apelar hasta que no se dicte sentencia" Harry Padilla explica que continuarán la batalla con el proceso apelativo correspondiente La fiscal Janet Parra, mientras, se pronunció conforme con la determinación del jurado y destacó que el Ministerio Público, así como la Policía, realizaron un arduo trabajo. También dijo desconocer por qué la defensa alegó que el veredicto es contrario a derecho, pero reconoció que tienen derecho a apelar. “Esperamos que el resultado de este caso le devuelva la fe a un sector de la población que sabemos que había perdido la fe en el sistema de justicia en términos de que si un acusado tenía los recursos para abogados, peritos, etcétera, siempre salía bien. Ya ven que no es así, nuestro sistema de justicia funciona”, apuntó Rubio Paredes. “De la misma manera que estuvimos preparados para ver este caso, una vez llegue la apelación la vamos a enfrentar”, agregó la fiscal. Los familiares de Pablo Casellas Toro abandonaron a toda prisa la sala 706 y entraron al elevador sin emitir declaraciones a la prensa en ese momento. Lo mismo ocurrió con los familiares de Carmen Paredes. Casellas Toro se expone ahora a una condena de hasta 118 años de reclusión. Duerme en prisión Casellas Toro ingresó anoche poco después de las 10:45 p.m. en la Institución 705 del Complejo Correccional de Bayamón, escoltado por alguaciles del Centro Judicial de Bayamón. El convicto debe completar el trámite de ingreso dispuesto para todo sentenciado en una prisión estatal, explicó el portavoz del Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR), César Fiallo. “Seguirá el proceso que se hace con toda persona que ingresa al sistema. No hay ningún tipo de privilegio con él”, sostuvo Fiallo. A preguntas de este medio, agregó que no tenían solicitud especial de sus abogados para ubicarlo en segregación. Sin embargo, destacó que, como a todo ingresado, procuran brindarle las máximas garantías de seguridad. La Institución 705 es el centro de ingreso estatal metropolitano donde, siguiendo el protocolo de rigor, en los primeros minutos Casellas Toro respondería a una “entrevista inicial”, donde técnicos del sistema penal registrarían datos personales, así como fotografías, precisó Fiallo. Hoy Casellas Toro sería sometido en prisión a una evaluación médica, como también dispone el protocolo de ingreso al sistema penal, dijo Fiallo. También se le asignaría un técnico sociopenal. Una evaluación sicológica figura entre otras medidas dispuestas en el ingreso del convicto. Una lista con los nombres de las personas a las que el sentenciado autoriza visitas y otros detalles se completarían en las primeras horas de hoy cuando se determinaría a qué Centro del Complejo Correccional es asignado una vez completado los trámites en la 705.

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