martes, 14 de septiembre de 2010

Ofensiva antidrogas

14 Septiembre 2010

Ofensiva antidrogas
El Gobierno hará uso de la buprenorfina para tratar a los adictos a opiáceos


Por Marga Parés Arroyo / mpares@elnuevodia.com

Si bien en la calle le llaman “la milagrosa”, así de portentoso aparenta ser el proyecto que persigue el gobierno para instalar un modelo de tratamiento para la adicción a opiáceos a través de una pastilla llamada buprenorfina. Esto a través de Mi Salud.

El plan que por primera vez presenta el gobierno para tratar este tipo de adicción aún está en esqueleto. Y, aunque la meta es que este fármaco controlado se pueda dispensar en toda la Isla, la realidad es que, cuando arranque Mi Salud el próximo 1 de octubre, el estreno de este modelo de tratamiento será algo limitado.

González aclaró que durante los primeros tres meses de la implementación de este modelo podrían experimentarse problemas, los que se irían corrigiendo poco a poco.

Se estima que unas 50,000 a 70,000 personas en la Isla son adictas a opiáceos y que unas 59,000 podrían beneficiarse del tratamiento a base de buprenorfina.

Ayer en conferencia de prensa, como parte del Mes de la Recuperación de las Drogas y Alcohol, el gobernador Luis Fortuño -junto al secretario de Salud, Lorenzo González; el director de la Administración de Seguros de Salud (ASES), Domingo Nevárez y la administradora de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca), Carmen Román- anunció el uso de buprenorfina dentro de un plan holístico y biosicosocial.

La meta es que este fármaco, aprobado en el 2002 por la Administración federal de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), se despache en los 78 municipios dentro de la cubierta del Plan de Salud del Gobierno (PSG), ahora conocida como Mi Salud.

Además, se intenta ampliar las opciones de tratamiento más allá de los seis centros de metadona que ya APS tiene ubicados en Bayamón, Caguas, Cayey, San Juan, Ponce y Aguadilla. Y que en los próximos tres años unas 15,000 personas estén adscritas a este modelo.

Sin embargo, en entrevista telefónica con El Nuevo Día, Alex Cardona, presidente de APS, aseguradora contratada por ASES para administrar la cubierta de salud mental, recalcó que hasta la fecha poco más de 24 médicos han sido certificados o están en vías de hacerlo para poder dispensar la buprenorfina.

“Cuando comience Mi Salud lo que vamos a estar listos es para dar este servicio en todas las regiones”, dijo Cardona, quien indicó que aunque ciertamente al 1 de octubre no habrá disponibilidad de buprenorfina en los 78 municipios, sí habrá personal debidamente certificado para dispensarlo en las ocho regiones en que se divide la Isla en términos de los contratos otorgados bajo la ASES para correr Mi Salud.

Cada médico tendrá un límite para atender a unos 150 pacientes semanalmente y darles seguimiento.

Altamente controlado

Tratándose de un medicamento altamente controlado, los médicos tienen que ser certificados por la Administración federal Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) para poder recetarlo o dispensarlo en sus oficinas.

Yesenia Mojica, coordinadora de los Servicios a Personas Sin Hogar, a nivel Isla, informó que se estima que unos 200 médicos en el País están certificados por la DEA para recetar este medicamento que, según esta agencia federal, tiene una potencia de 30 a 50 veces mayor que el efecto analgésico de la morfina.

Según Mojica, se estima que actualmente unos 40 a 44 médicos pueden dispensar este medicamento en la Isla. A su vez, el municipio de Bayamón y la región de Ponce, de la Assmca, se ha implantado como proyecto piloto con aparente éxito.

“En algunos pueblos va a haber más de un médico (certificado para recetarlo) pero en otros donde no hay siquiatras, como Vieques y Culebra, va a ser más difícil”, dijo Cardona.

Reconoció que los médicos certificados no necesariamente tienen que ser siquiatras, sino que podrían ser médicos primarios, y ratificó que inicialmente la buprenorfina estará disponible en las clínicas de salud mental que ya corre APS y, posteriormente, en grupos de médicos primarios donde hayan galenos debidamente certificados.

Cardona anticipó que próximamente podría haber un taller para médicos interesados en recetar buprenorfina, aunque indicó que aún no tiene detalles. Se informó que el taller, que consta de unas 18 horas de créditos de Educación Médica Continua, estaría disponible de forma gratuita, costeado por la APS, para los médicos contratados por ellos.

Baja el precio de la dosis

Aunque en el pasado iniciativas similares han sido frustradas por el alto precio de la buprenorfina -se ha estimado hasta en unos $6.50 a $7.50 la dosis- ayer el titular de Salud comentó que los precios han bajado considerablemente y continuarán así a medida que esté disponible próximamente en su modalidad genérica.

Según González, al comprarse en grandes cantidades el precio por pastilla podría ser tan bajo como de unos “cinco a diez centavos” y que, a nivel genérico, prácticamente “hasta en un centavo”.

Cardona, por su parte, comentó que el costo de éste, como de otros medicamentos, es negociado directamente entre el Gobierno (ASES) y los administradores de los beneficios de farmacia, que hasta el mes de marzo son operados por MC-21 y Caremark CVS.

Por su parte, el presidente de APS señaló que ya la buprenorfina está disponible en su modalidad genérica, y negó que el precio sea tan bajo como de un centavo, aunque no pudo especificar cuál sería su costo final pues, APS no se involucra en este tipo de negociación.

Tras bastidores

Mientras el gobierno anunciaba ayer que el doctor José Vargas Vidot, de Iniciativa Comunitaria, era uno de los arquitectos del plan que introduce la buprenorfina para tratar adictos a opiáceos, éste indicó que su participación se limitó a entregar un documento -hace un año- al secretario de Salud, Lorenzo González, que detallaba cómo se debía establecer un modelo como éste.


Según explicó, debería incluir una unidad central de admisiones en cada región de la Isla. En estos lugares se podrían estabilizar a pacientes en crisis en cualquier momento del día. También servirían a los que, ya finalizado el tratamiento, se preparen para su inserción a la sociedad.


Por otra parte, Vargas Vidot propone que los centros de metadona se conviertan en centros multidisciplinarios donde se impartan diversas modalidades de tratamiento bajo un modelo biosicosocial y holístico.


El galeno recalcó, además, que es vital que los médicos certificados para recetar la buprenorfina y que participen de este modelo que seguirá Mi Salud continúen adiestrándose continuamente en ideas que fomenten la funcionalidad de éste y otros modelos de tratamiento.


“Es importante que organizaciones no gubernamentales sean parte de la red de servicio”, puntualizó Vargas Vidot.

Qué son los opiáceos


Son una serie de sustancias derivadas de la planta del opio (Papaver Somniferum), más conocida como adormidera.


La morfina, heroína, hidromofona, xicodone, meteridine y la codeína son opioides que también tienen un uso médico legítimo para aliviar el dolor.


La heroína, que es ilegal en Puerto Rico y en Estados Unidos, es uno de los narcóticos más fuertes.

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