viernes, 4 de septiembre de 2009

Polémica por neuve molinos

viernes, 4 de septiembre de 2009
Sara M. Justicia Doll
Primera Hora

Nueve de los 25 molinos propuestos para establecerse en el barrio Boca de Guayanilla, ubican en un área protegida por la Ley 292 de 1999, la Ley para la Conservación de la Fisiografía Kársica de Puerto Rico. Aún así y con varias mociones de reconsideración en su contra, la Junta de Planificación(JP) aprobó la consulta de ubicación del mismo, en julio de 2009.

La consulta de ubicación aprobada además va en contra de lo estipulado en una determinación del Tribunal Apelativo que bajó la semana pasada, en la que se establece que la JP y la Administración de Reglamentos y Permisos(ARPE) no pueden tomar determinaciones sobre la zona kársica de Puerto Rico sin consultar al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y que se tome en consideración el estudio de las áreas compulsorias de conservación, explicó ayer el presidente de la organización Ciudadanos del Karso, Abel Vale.

Dicho estudio fue finalizado por el DRNA en noviembre de 2008 y fue declarado final y firme por el Tribunal de Primera Instancia de San Juan, en enero de 2009.
Como consecuencia, nueve del total de molinos propuestos por Windmar ubican en el área sensitiva con prioridad de conservación.

“Estamos hablando además de que esos molinos están propuestos para un área donde se ha encontrado el sapo concho del sur y eso ha sido reconocido por el DRNA y el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre”, dijo Vale.

Cabe señalar que, en el informe de la Oficial Examinadora Vanesa García Quiñones, de la propia JP, con fecha del 29 de diciembre de 2008, en su página 75 se establece que: “A los fines de estar en una recomendación informada, esta oficial examinadora concluye que se deberá referir el presente caso al Subprograma de Planes de Usos de Terrenos y al área de sistema de información geográfica para determinar si los aerogeneradores propuestos como parte del parque eólico han de ubicar en el área del karso con prioridad de conservación a la luz del estudio del Karso preparado por el DRNA en septiembre de 2008”, lee el documento.

“Evidentemente, para aprobar la consulta de ubicación, la JP no hizo caso a lo que sugirió su propia oficial examinadora”, dijo enfáticamente el científico ambiental Luis Jorge Rivera Herrera. El científico advirtió que la propia JP, en sus archivos de estudios cuenta con documentos de la década de los setenta en los que se establece la prioridad de conservación del área propuesta para los molinos.

Oposición científica al establecimiento de los molinos
Científicos de alto renombre como el director del Instituto de Dasonomía Tropical, el dasónomo Ariel Lugo, y el herpetólogo, experto en anfibios, Rafael Joglar, han hecho llegar su sentir a la JP, oponiéndose al establecimiento de los molinos por razones relacionadas al alto valor ecológico de la zona.

Lugo a la JP, éste establece la importancia del área colindante al Bosque Seco de Guánica para motivos de investigación sobre la enorme cantidad de aves migratorias que llegan a Puerto Rico. El Instituto de Dasonomía Tropical ha trabajado con aves migratorias por espacio de 36 años en el Bosque Seco de Guánica. Allí, ciertos estudios han demostrado que grupos de aves viajan a las alturas propuestas para los molinos, lo que puede representa un factor que puede provocar alta mortalidad de dichas especies, particularmente de las migratorias de Norteamérica.

De su parte, el herpetólogo Joglar destacó en una carta a la JP que, “de permitirse la construcción de los molinos en el área propuesta, resultará en impactos significativos a la recién descubierta población del sapo concho en el monte de Punta Ventanas, colindante al Bosque Seco de Guánica”. El herpetólogo destaca que el sapo concho es una especie endémica de la Isla y se encuentra en mayor peligro de extinción.

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