miércoles, 16 de septiembre de 2009

Libros en la hoguera de la intolerancia

miércoles, 16 de septiembre de 2009
Rosita Marrero
Primera Hora

Es una infamia.
Escritores censurados por el Departamento de Educación, como Edgardo Rodríguez Juliá y José Luis Vega, expresaron su indignación y preocupación ante la acción del Gobierno de excluir y proscribir a los autores puertorriqueños del currículo del sistema público de enseñanza, bajo el manto de una falsa moralidad.

El escritor Edgardo Rodríguez Juliá, autor de El entierro de Cortijo, catalogó la acción de “los burócratas” de Educación como una hipocresía.
Censuraron Mejor te lo cuento, de Juan Antonio Ramos, por sus pasajes en los que narra una actividad sexual.

Pero, por favor, eso es una hipocresía. Una sociedad que permite la violencia por televisión cruda y la sexualidad cruda, ¿de qué estamos hablando?. Estamos hablando de pura hipocresía. Es un libro que se ha usado en los grados superiores de este país para enseñar lenguas y problemas sociales.

“Lo mío es El entierro de Cortijo, ¿qué hay de esos valores? Ese lenguaje no se usa gratuitamente, se usa con un propósito estético, pero ese señor( el subsecretario de Asuntos Académicos, Juan Rodríguez) parece que es un burócrata de esos que no sabe nada. Y al secretario de Educación usted le pregunta y estoy seguro que no se ha leído ninguno de esos libros, ni el Gobernador tampoco. El secretario de Estado (Kenneth) McClintock tampoco. Esa gente está hablando sin conocimiento de causa. Es gente hablando sin conocimiento de causa, porque gente de segunda categoría estén encaprichados en prohibir esos libros”, afirmó.
Agregó que el impedir a los jóvenes la lectura de los autores puertorriqueños es alejarlos de nuestras señas de identidad.

“En El entierro de Cortijo se habla de la avenida Puerto Rico, de la avenida Providencia, del caserío Lloréns Torres. Se habla sobre la droga, sobre la locura en este país. No es porque yo me he empeñado en hablar de eso. No es nada que atente contra la pureza. No es nada que los estudiantes no sepan.”

Rodríguez Juliá sostiene que el propósito también es quitarles posibilidades a los maestros de enseñarles una obra literaria bien escrita.

“Lo que es una obra que sea veraz, que tenga la realidad nuestra, que no tenga la babosada esa de Pablo Coelho, que es lo que está en el currículo. Es una desgracia”, dramatizó.

Criticó además el que se saque un pasaje de una obra literaria de contexto, como han hecho con el libro de Juan Antonio Ramos.
“Todo lo que se saca fuera de contexto en un libro, puede sonar y podría sonar algo escandalizante y eso es todavía una mayor irresponsabilidad, sacar de contexto un pasaje. Eso es lo que hacen los censores”, dijo.

José Luis Vega, autor de la antología Reunión de espejos, que recopila cuentos de varios autores, entre los que figuran Luis Rafael Sánchez, Ana Lydia Vega, Mayra Montero y Magali García Ramis, expresó que si el DE va a ser coherente con la decisión de censurar estas obras y las razones son que contienen de lenguaje popular y referencias al cuerpo y al erotismo, tendría que, por las mismas razones censurar gran parte de lo mejor de la literatura universal, empezando por el Cantar de los cantares.

La decisión implica también, dijo, excluir del DE a una generación de escritores puertorriqueños.
“Creo que es una torpeza pedagógica que parte de que hay temas que no son aptos para el salón de clase. Es la mejor oportunidad para que los muchachos enfrenten realidades sociales y la vida humana desde la perspectiva del arte”, apuntó.

“Están confundiendo la literatura escrita con intención artística. Están sobreponiendo sobre el arte un criterio de moralidad muy alta, por así decir. Detrás de todo esto hay un temor a la realidad puertorriqueña viva”, acotó.
De acuerdo con el literato, es una manera de impedir que los ciudadanos piensen con profundidad sobre su entorno, para exponerlos solamente a literatura que puede parecerles a esos funcionarios literatura no ofensiva.

Mientras, un grupo de escritores rechazaron la política de censura del DE motivada “por un puritanismo trasnochado que demoniza las referencias sexuales y los vocablos del habla cotidiana usados con fines estrictamente literarios”.
En tanto, el secretario Carlos Chardón anunció que revaluarán las obras, lo que estará a cargo del ex director del ICP, Juan Ramón de la Torre.

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