lunes, 1 de junio de 2009

Resurge el sapo concho

Por Maricelis Rivera Santos
EL VOCERO 01 de junio de 2009 04:00 am


ARECIBO- El sapo concho volvió a cantar en la región norte de Puerto Rico, luego de múltiples esfuerzos, tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos, por evitar la extinción de esa especie nativa.El presidente de la organización Ciudadanos del Karso, Abel Vale, informó que tras las intensas lluvias que experimentó el País el pasado 4 de mayo, un total de 18 individuos bajaron del bosque en la finca El Tallonal, para emitir su particular canto, anuncio de que están listos para el proceso de reproducción.El hallazgo es significativo porque se creía que sólo habían seis machos y dos hembras de sapo concho en la vida silvestre.


“La cantidad de sonidos del bosque de las distintas especies de coquíes, insectos y pájaros creaba un coro fascinante y la ‘danza’ en el aire de cientos de cucubanos creaba una atmósfera mágica. De momento, comienzo a escuchar un sonido distinto, particular. Era el canto de un sapo concho del norte y luego de otro y otro, de muchos, los cuales se unían al coro mágico. Ese canto nos decía que este anfibio ausente de nuestra tierra en el karso del norte decía presente y se unía al coro mágico de la naturaleza”, relató Vale.El ambientalista explicó que todo emocionado, conteniendo el llanto, logró llamar a su esposa para agradecerle por los momentos de ausencia por causa del trabajo con esa especie.


Llamó también a los biólogos Alberto Puente, del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Luis Jorge Rivera Herrera y a la bióloga Sandra Vega, de la Sociedad Herpetológica de Puerto Rico, para iniciar las tareas de esa noche.La larga jornada requirió contarlos, medirlos, pesarlos, fotografiarlos y esperar a ver si las hembras acudían también a las charcas para iniciar la reproducción. “Resultó ser una fiesta de solteros, ya que no acudió ninguna hembra”, detalló Vale.Explicó que a ellas les toma más tiempo madurar sexualmente, pero que ahora se sabe que están presentes y que la reproducción pueden iniciar en cualquier momento.


“Lo más importante para mí de esa noche es que su canto es como un grito en el cual nos dice que es parte de la vida y tiene tanto derecho como nosotros a vivir y que no podemos continuar destruyendo el karso y la naturaleza tal como lo hemos hecho hasta el momento”, declaró Vale.El sapo concho, cuyo nombre científico es el ‘Peltophryne bufo lemur’, es el único endémico, aunque suele confundirse mucho con el sapo común ‘bufo marinus’.La especie fue reportada por última vez en las cercanías de Isabela en 1966 e ingresó en la lista de especies amenazadas en 1987. No obstante, desde 1981 se comenzaron esfuerzos por su reproducción en cautiverio en lo que hoy se conoce como el Zoológico Juan A. Rivero, en Mayagüez.


De ahí fueron enviados a diversos zoológicos en Estados Unidos donde se reproducen para su reintroducción en Puerto Rico.En la finca El Tallonal, de unas 400 cuerdas y que es propiedad de Ciudadanos del Karso, se inició el programa de reintroducción del sapo concho en el año 2006. Desde entonces se han liberado en unas charcas construidas a esos propósitos 8,200 renacuajos.Vale explicó que en las charcas se desarrollan y cuando están listos se van a terrenos más altos en el bosque donde hay menos depredadores. Luego, como el pasado 4 de mayo, bajan cuando están listos a reproducirse en la misma charca de donde salieron.

No hay comentarios:

Publicar un comentario