Víctimas olvidadas a su suerte
jueves, 9 de septiembre de 2010
Farasch López Reyloz / Primera Hora
La noticia de que, gracias al sistema Codis, el Instituto de Ciencias Forenses (ICF) ha podido identificar al menos siete muestras de material genético que involucran a un solo sujeto con esa misma cantidad de escenas criminales no tomó por sorpresa a las víctimas del llamado trío de violadores que perpetraba sus ataques en complejos de vivienda tipo walk-up.
“No me sorprende que hayan coincidido genéticamente las muestras. Creo que todas estábamos claras con que los agresores eran los mismos, lo que me sorprende es que hayan hecho algo con los rape kits”, dijo una de las mujeres que fue agredida a principios de 2009.
Lo cierto es que las similitudes en el modus operandi eran notables, pero aun así la Policía nunca quiso hablar de la posibilidad de que estos casos apuntaran a un violador serial. De hecho, en repetidas ocasiones negaron a Primera Hora que eso pudiera ser así.
Algunas víctimas confiesan incluso haber recibido presión para identificar como sus agresores a sujetos que no encajaban con la descripción que ellas recordaban.
“En una ocasión trataron de convencerme de que la persona que cometió los actos lascivos contra mí era una mujer y no un hombre joven”, denunció una de las víctimas, que no ha tenido más información sobre su caso desde que fue atrapado un menor como sospechoso de los ataques.
Después de negar insistentemente la posibilidad de que su agresor fuera una fémina, la mujer no supo más del caso hasta que atraparon al joven sospechoso, que concordaba con las características que las víctimas habían señalado.
Los objetos que se le ocuparon al menor coincidían con las otras escenas y entre ellos se encontraban cinta adhesiva, linterna y pasamontañas. En ese momento, algunas mujeres fueron contactadas para supuestamente identificarlo, pero nunca se le sometió a un line up de voz como varias de ellas pidieron que se hiciera.
Desde entonces, la mayoría de las mujeres agredidas no han vuelto a ser contactadas, lo que las ha llevado a concluir que en aquel momento “había un interés de la Policía por acabar con los titulares que fueron portada” por varios meses, pero con el tiempo “fueron perdiendo interés”.
A las víctimas les parece que más de dos años es mucho tiempo para que el único avance sea que hay un sujeto común en las distintas escenas. “Casi todas coincidíamos en el olor particular que tenía uno de ellos. A todas nos despertaron enfocándonos con una linterna en medio de la madrugada. Creo que todas hablamos de al menos dos individuos y los objetos que se robaban eran los mismos”, dijo una de ellas enumerando las coincidencias evidentes entre las distintas escenas.
Por otra parte, otra de las afectadas confirmó no haber sido contactada por los agentes del caso desde el mes de diciembre del 2009, cuando por última vez lo único que le dijeron fue que no se desanimara.
Se sienten olvidadas
Las mujeres atacadas aseguran que siguen “desamparadas”. Una de ellas no ha recibido llamada de los agentes a cargo de su caso en más de un año. Al menos tres de ellas, con las cuales Primera Hora pudo hablar, coinciden en que la respuesta que reciben cuando llaman para darles seguimiento a sus casos es siempre la misma: “estamos trabajando con eso”, pero “nunca pasa nada”.
Algunas han claudicado en sus intentos por saber el estatus de las investigaciones porque sienten que se enfrentan a una nueva humillación.
“No voy a llamar a ningún agente, porque es humillarme más”, dijo una de las agredidas en la zona de Carolina.
Otra de las víctimas del área de San Juan admite que desea que los casos se esclarezcan, pero advirtió con resignación que “a juzgar por el trato que me han dado y la incomunicación, es posible que se quede en nada”.
Quieren pasar la página
A la frustración que siente porque sus querellas han quedado en el olvido, se suma la urgencia de pasar la página. Aunque desean que se encuentren y enjuicien a los agresores, tienen muy pocas esperanzas de que sea así.
Algunos de los casos en espera de ser resueltos datan del 2008, y aunque las víctimas han tratado de “superar esto”, no han podido lograr un cierre emocional que les permita reponerse verdaderamente.
Más de una de ellas asegura que ese momento no llegará hasta que haya alguien acusado y procesado.
“Cuando veo noticias sobre esto, mi sentimiento es confuso, siento que están cerca de atraparlos, pero también regreso a aquella noche y la escena se repite”, dijo una de las víctimas que para tratar de empezar un “capítulo nuevo” se mudó del complejo donde ocurrieron los hechos.
Una de las jóvenes madres que fue víctima de agresión sexual confesó que “ todavía me da ira cuando recuerdo el momento; esas personas tomaron mi vida por dos horas, pero no podía permitir que se quedaran con algo más que eso”.
Otras dicen tener que lidiar con sus recuerdos día a día.
Una de ellas asegura que ha logrado tener la fortaleza mental y emocional para evitar que la terrible experiencia afecte el resto de su vida. De hecho, le hizo saber al agente del caso que quería ayudar a otras víctimas de violación. Le dijeron que debía someterse a evaluación psicológica para saber si estaba apta para ello, “pero igual que todo, también quedó en nada”.
El Archivo Vertical Digital busca mantener un acervo de noticias en formato electrónico para el uso de los Estudiantes de la Universidad del Este Centro de Yauco y la comunidad general. Podrás encontrar las noticias por fecha o por los temas que le hemos asignado. Aún mantenemos el Archivo Impreso en la Biblioteca, pero no se duplican las noticias. Esperamos que puedas hacer buen uso de esta herramienta. En cada noticia se brinda el enlace a la página del periódico o fuente de la noticia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario