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viernes, 14 de septiembre de 2012
Modelo a imitar Carlos Correa
Por Antolín Maldonado Ríos / arios@elnuevodia.com
Santa Isabel – La fama y la fortuna que de repente han impactado su vida surgen del béisbol, pero ayer no acudió a la Escuela Superior Elvira Colón a hablar de la pelota, sino de eso que lo ha llevado a conquistar un temprano éxito sin haber alcanzado aún la mayoría de edad.
“La juventud no está perdida, eso es para que usted vea, aquí está Carlos Correa...”, rezaba el estribillo del tema grabado por el reguetoreno santaisabelino Harold ‘El Guerrero’ Bones, utilizado ayer para presentar al pelotero de la organización de los Astros de Houston.
Invitado por la Confra, asociación cristiana no denominacional compuesta por estudiantes del mismo plantel, el prospecto que cumplirá sus 18 años el sábado 22 de septiembre contestó preguntas de sus pares, de quienes capturó la atención desde que llegó al patio interior.
Arremolinados frente a la pequeña tarima colocada en el patio, y otros desde el segundo nivel del edificio, no quitaron su mirada ni su atención mientras Correa se dirigió a los presentes contestando cada una de las preguntas que los estudiantes habían escrito de antemano.
La actividad comenzó con un breve programa que incluyó una presentación artística a cargo de la danzora Xiomary Rodríguez y del estudiante Ángel Miranda, quien interpretó una pieza del cantautor cristiano Jesús Adrián Romero.
Acto seguido Javierlis Cartagena, ‘master trainer’ del proyecto Tus Valores Cuentan del Departamento de Educación, destacó la presencia del prospecto pelotero escogido en el primer turno del sorteo de novatos de las Grandes Ligas el 4 de junio, convirtiéndose en el primer puertorriqueño que se va en el turno inicial del draft.
“Tomen a Carlos como un ejemplo de lo que es carácter, una persona que a base de disciplina miren donde está ahora”, indicó la coach.
“Hay cosas que vienen después. Siempre he tenido a Dios por encima del béisbol, porque es más importante que el béisbol”, dijo por su parte Correa cuando una de las estudiantes le preguntó en qué orden colocaba las siguientes prioridades: el béisbol, la educación, Dios y la familia.
“El béisbol es algo bien importante para mí, pero la realidad es que siempre Dios estará primero. Yo siempre estuve enfocado en estar en comunicación con Dios, tener buena educación y buenos estudios y luego venía el béisbol”.
Incluso Correa recordó que si no hubiera logrado aún su sueño de firmar como profesional, se hubiera inclinado por los estudios en contabilidad, aprovechando el acuerdo de intención que firmó con la Universidad de Miami antes del draft.
Habló también acerca de sus primeras experiencias como profesional este verano, dentro y fuera del terreno. Al parecer a algunos compañeros les sorprendió que el primer pick de los Astros de Houston asistiera a la iglesia en su tiempo libre en la Rookie League.
“Pude hablar con ellos y han ido entendiendo que la vida es un balance. Que si tienes a Dios como tu prioridad, las cosas te van a salir mucho mejor. Pude impactar a algunos jóvenes durante mi primer año como profesional y espero seguir haciéndolo durante toda mi carrera”.
La bibliotecaria Eda Moreno, quien gestó la visita de Correa con la ayuda de la Confra, vio la experiencia como “un respiro”.
“Se nos están abriendo puertas. En esta escuela no era fácil traer este tipo de ejemplo pero, en Santa Isabel, Dios nos ha dado un respiro con la presencia y la oportunidad que nos da Carlos Correa, de ver que los sueños se pueden lograr”, dijo Moreno. “Son cosas que nuestros jóvenes carecen ellas... de ver que otros jóvenes de abajo (sin recursos económicos) pueden llegar. Vivimos en un tiempo en que si no eres tío de o no tienes el padrino tal... Carlos sin nada de eso, lo logró”.
Miguel Naveiro, estudiante del plantel, dijo que quedó impactado por las palabras de Correa al hablar de cuáles fueron sus prioridades para alcanzar su sueño, mientras que a Leila Santiago le agradó el mensaje de motivación del pelotero, quien habló de perseguir los sueños, no solo en el deporte, sino en la música o las artes.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Piculín falla otra vez

Por Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO
Una prueba de dopaje realizada de forma sorpresa a José ‘Piculín’ Ortiz, ex jugador de los Cangrejeros de Santurce, dio positivo a sustancias controladas, lo que pondría en riesgo la libertad del ex atleta.
A cuatro días de haberse declarado culpable de cargos de sustancias controladas, Ortiz tendrá que regresar a las 9:00 am de hoy al Tribunal federal para comparecer a una vista ante la magistrada federal Camille Vélez Rivé, para mostrar causa por la cual no se le debe revocar sus condiciones de libertad bajo fianza.
Ello, luego de que el fiscal del caso, José Capó radicó una moción sellada en la que solicitó a la jueza Carmen Vargas de Cerezo que emitiera una orden de arresto contra Ortiz, debido a que el oficial de probatoria, Jeffrey Semidey, le informó sobre violaciones a su libertad bajo fianza.
En su orden, Vélez Rivé advierte que si Ortiz no comparece, emitiría de forma inmediata una orden de arresto.
EL VOCERO supo que el convicto acudió a una cita con su Oficial de Probatoria y que durante la misma, tuvo que someterse a una prueba de dopaje, que supuestamente dio positivo.
Personal del Tribunal federal explicó que las pruebas de dopaje se pueden hacer de forma programada o sorpresivamente durante las entrevistas con los oficiales de probatoria. La Oficina de Probatoria cuenta con personal adiestrado y las facilidades para la realización de estas pruebas.
El pasado viernes, Ortiz hizo alegación de culpabilidad de poseer 218 plantas de marihuana en su residencia, ubicada en Cayey.
Ortiz permanece en libertad bajo fianza. Todo acusado o convicto le está prohibido hacer uso de sustancias controladas mientras permanezca en libertad bajo fianza. El convicto se expone a una sentencia de entre cinco a 40 años de cárcel.
El ex atleta llegó a un acuerdo con la Fiscalía federal para que el gobierno recomendara una sentencia de entre 18 a 24 meses de prisión y cumplir 600 horas de servicio comunitario.
El 30 de junio del año en curso, Ortiz fue arrestado en su residencia en Cayey. Este admitió a los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), que era el dueño de las 218 plantas de marihuana, valoradas en $150 mil. De igual forma, reconoció que eran suyas las municiones de un rifle AR-15 que le fue ocupado.
El ex atleta fue acusado por un Gran Jurado de cargos de posesión con intención de distribuir marihuana y de mantener y rentar una residencia con el propósito de manufacturar sustancias controladas. La residencia está ubicada en el camino Las Parras, en Cayey.
Durante el allanamiento, los agentes le incautaron 40 balas para un arma calibre 5.56, compatible para un rifle AR-15. A su vez, se le ocupó un documento en el que se daban instrucciones detalladas sobre el cultivo de marihuana.
Ortiz estuvo recluido durante varias semanas en el Hogar Santísima Trinidad en donde recibió un tratamiento antidrogas.
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lunes, 31 de octubre de 2011
Flor Meléndez: “Somos soldados de nuestro país”

por Hiram Alberto Torraca / Enviado especial
Guadalajara, México. Tan pronto Flor Meléndez se supo ganador de la medalla de oro en los Juegos Panamericanos, dejó salir todas sus emociones en lágrimas.
El veterano técnico por fin logró su anhelado sueño de colgarse una medalla de oro en su cuello.
“Estoy muy feliz porque, aunque soy un técnico viejo como dice todo el mundo, me la tengo que gozar. Es la primera medalla de oro que gano en unos Panamericanos. Había tenido dos oportunidades y me había quedado con la plata. ¡Por fin ganamos la medalla de oro!”, manifestó un emocionado Meléndez.
“Siempre una victoria es grande para el país. Yo digo que nosotros somos soldados de nuestro país, pero nuestra forma de representar a Puerto Rico es con una bola. Tenemos que estar felices con eso, y más con este equipo, que cuando salió de Puerto Rico nadie nos acompañaba, y se fueron creciendo durante la competencia”, agregó el veterano técnico, quien ganó su primera medalla panamericana en San Juan 1979.
Visita el especial de los Juegos Panamericanos Meléndez con la asistencia de Carlos Morales, Leonel Arill y Carlos Calcaño, confrontó muchos inconvenientes para confeccionar el equipo debido a compromisos de varios jugadores estelares en ligas profesionales. Además, poco antes de llegar a esta ciudad, Carlos Arroyo se lastimó y no pudo ver acción en el torneo. Mientras en el último juego de la primera ronda, el otro armador del equipo, Filiberto Rivera, sufrió una fractura en la nariz y tuvo que ser operado el sábado, por lo que no jugó ni en la semifinal ni en la final.
“Se me hizo mucho más difícil. Si él (Carlos Arroyo) hubiera estado, se me hubiera hecho un poco más fácil. Y Filiberto también se nos lastimó. Así que hubo más carga, pero nos unimos más. Todo el mundo hizo su trabajo”, reflexionó Meléndez.
Llega a casa la medallista de oro Kiria Tapia

por José Ayala Gordián / Primera Hora
Kiria Tapia ha experimentado todo tipo de sensaciones en las pasadas 48 horas.
El pasado sábado no solo hizo historia al convertirse en la primera mujer puertorriqueña en ganar una medalla en el boxeo femenino, disciplina debutante en los Juegos Panamericanos, sino que le dio a la Isla su quinta presea de oro de la justa.
Hoy, a su llegada al aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, su gente del residencial Monte Hatillo se desbordó en celebración, estribillos y calor humano para recibir a su nueva reina.
Visita el especial de los Juegos Panamericanos Lo primero que dijo la boxeadora de 21 años al ver a su hija, Angelianys Cruz Tapia, fue “¡Qué mucho te extrañé, mi amor!”, sin poder contener sus lágrimas. Luego la abrazó su madre, Xiomara, y la cara de sorpresa que demostró al ver a los medios de comunicación valió un millón. Su rostro mostró una sonrisa de esquina a esquina al ver a sus familiares, amigos y vecinos del residencial en las puertas de la salida de la terminal, ¡y entonces estalló la fiesta!
“La realidad es que me siento como si fuera (el ex triple campeón Félix) “Tito” Trinidad. Esto ha sido una experiencia inolvidable y algo muy bonito. Me siento superorgullosa de toda mi gente, que me han demostrado que me quieren”, resaltó una eufórica Tapia.
Su llegada para el recibimiento de heroína en el centro comunal del residencial Monte Hatillo, sin embargo, se retrasó por casi una hora, pues tal y como hacía el pueblo boricua cada vez que Trinidad llegaba de una victoria, Tapia fue llevada en caravana por el residencial Luis Llorens Torres, partes de Santurce, y por la avenida Barbosa.
En fin, el recibimiento fue parapelos, en especial para la nueva campeona panamericana de los 60 kilogramos.
Su grito de “¡Monte Hatillo!” levantó a los cientos que se dieron cita para recibirla en la cancha de baloncesto.
“Esto es un logro bien grande para mí y le agradezco a todos ustedes por estar aquí conmigo. Gracias por su apoyo, por sus oraciones, por estar conmigo en estos momentos...”, resaltó Tapia al dirigirse al público presente.
De inmediato, la púgil fue interrumpida por un corillo de fanáticos que corearon “¡Cuatro años más, cuatro años más!”, lo que sacó una carcajada de la medallista de oro.
¡Y claro está, Tapia tuvo que bailar La Pelúa con su entrenador, Orlando “Canito” Marrero!
“Fueron cuatro combates intensos y fuertes, pero gracias a Dios pude salir victoriosa. Fui a México a dar lo mejor de mí y salí con esta medalla de oro para todos ustedes. ¡Me siento orgullosa de ser de Monte Hatilo!”, puntualizó Tapia.
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Pese a no haber comido nada desde que se bajó del avión, Tapia firmó autógrafos y se tomó fotos con todos los fanáticos que se lo pidieron.
La celebración en Monte Hatillo fue enorme, y tal fue el regocijo que, al menos por un día, se detuvo la guerra entre bandos de Monte Hatillo, Berwin y Monte Park.
A la actividad, inclusive, fueron personas de Berwin y Monte Park, algo que llenó de alegría a Tapia.
“Es un orgullo y me causa mucha emoción el que todos los residenciales se unan y que demostremos el apoyo que hay para el deporte”, sentenció Tapia, quien ahora se preparará para el Campeonato Mundial que subirá a escena en mayo próximo en China.
viernes, 1 de julio de 2011
En “shock” los cayeyanos por arresto de José “Piculín” Ortiz
por Leysa Caro González
Consternación, asombro, incredulidad y hasta lágrimas fueron algunos de los sentimientos que invadieron ayer a los vecinos de Cayey ante el arresto de uno de sus hijos por las autoridades federales.
Algunos se enteraron de la noticia a través de los medios de comunicación y no lo creyeron. Otros lo supieron por vecinos y también se resistieron a aceptar lo que a todas luces ya era un hecho: el ex miembro de la Selección Nacional, José “Piculín” Ortiz había sido arrestado por un sembradío de marihuana en su hogar.
Y, ¿cómo pensar que algo así era posible? Si era un buen vecino, cooperador, humilde, buen hijo, y en sus años como baloncelista le dio gloria a Puerto Rico. Nunca dio señas de actos sospechosos ni de actividades irregulares que pudieran suponer acciones ilegales de su parte, según sus compueblanos y vecinos de Cayey.
Lee la acusación Fotos del ex balonceslista Piculín Ortiz Otros atletas con problemas con las drogas Arrestan a José 'Piculín' Ortiz por drogas Evidencia ocupada en la residencia de "Piculín" Ortiz Ni los vecinos del sector Las Parras, donde vivía hace casi dos años en una residencia alquilada, ni los que lo vieron crecer en la urbanización San Martín, también en Cayey, tuvieron algo malo que decir de Piculín. Al contrario, se desbordaron en elogios sobre él.
En la residencia de su madre, Elba Rijos, todo era hermetismo ayer. La mujer no quiso hablar de lo ocurrido con su vástago por recomendaciones de los abogados del deportista y de sus familiares. En otro momento, dijo, quizás se siente a hablar.
“Sólo con Dios, mi familia y los que nos han dado apoyo”, indicó la mujer desde el balcón de su hogar a preguntas de si deseaba hacer alguna expresión. “Quizás en otro momento los recibo y me siento a hablar con ustedes”, agregó en compañía de su hija, su yerno y otros familiares.
Sin embargo, vecinos de Rijos se desbordaron en elogios para su hijo, que actualmente ofrecía clínicas deportivas a los niños de Cayey. “Yo estaba en una cita médica y me quedé en shock. Su mamá debe estar destrozada. Él es un ser bien especial, bien apegado con su mamá. Siempre, siempre, siempre venía y saludaba. El ‘Picu’ no le negaba un saludo a nadie”, recordó Providencia Gutiérrez, vecina de Rijos de toda la vida.
Describió al ex candidato a la Legislatura por el Partido Popular Democrático (PPD) como “un buen muchacho, demasiado humilde, cariñoso, amigable con los vecinos, sociable”.
María Rivera tampoco tuvo nada malo que decir. Contó cómo cada vez que su nieto la iba a visitar y veía a Piculín, corría a saludarlo. “Nos sorprendió muchísimo, porque son una buena familia. Ahora mismo yo estaba lavando ese screen y digo: ‘Mira qué cosa, una gloria, una estrella de Puerto Rico, y pasarle una cosa así’”, detalló la señora.
Dijo que se enteró de la noticia a través de su esposo. “Yo ni la televisión había prendido y, cuando mi esposo llegó, me dijo: ‘Mira, prendiste la televisión, pasó esto y esto con Piculín’ , y yo dije: ‘ay, Dios mío, no me digas eso’”, expresó.
En el sector Las Parras, donde Piculín vivía hace unos dos años, los vecinos tampoco salían de su asombro.
intenso operativo
La vecina de la casa que queda justo al frente de la del ex baloncelista relató que fue poco después de las 5:00 de la tarde del miércoles que las autoridades federales llegaron a la residencia alquilada.
Llegaron 11 vehículos. “De la manera que vinieron, yo me asusté. Ellos tocaron a la puerta, le gritaron: ‘Es la Policía, orden de cateo’ y él abrió la puerta, salió, y rápido le dijeron: ‘Sube las manos’, y no lo vimos más”, relató la mujer, que prefirió mantenerse en el anonimato sobre el momento en que las autoridades incursionaron en el hogar.
Sobre el material que se ocupó en la residencia, comentó que no vieron cuando éste fue retirado, si es que así ocurrió. Tampoco vieron cuando sacaron a Piculín.
Ayer, la residencia permanecía clausurada y sólo se escuchaba ladrar al perro del baloncelista, que permanecía encerrado en el interior. Su auto, color negro modelo Lexus, permanecía estacionado en la parte lateral, justo al frente de la puerta que daba acceso al supuesto laboratorio que mantenía en la parte inferior de la casa.
También eran visibles los tiestos plásticos negros donde, aparentemente, estaban sembradas las matas de marihuana, y tierra. Las ventanas y la puerta estaban cubiertas con papel marrón o cartón, según se pudo divisar.
En la entrada había unos guantes azules que vecinos dijeron que fueron utilizados por los agentes que participaron en el operativo.
También se pudo observar que la residencia tenía vigilancia electrónica.
Nada sospechoso
A Josefina Malavé, la noticia, casi 24 horas después, la tenía consternada. Dijo que nunca vio nada que presagiara que algo estaba sucediendo en el interior de la residencia.
“Él era un buen vecino y siempre me preguntaba si estaba bien. Nunca yo vi nada sospechoso. Tenía sus amigos como cualquier otro, que venían de visita. Para mí, era el vecino perfecto”, expresó.
Dijo que, usualmente, Piculín acostumbraba a pasear a su perro varias veces al día y siempre le preguntaba cómo estaba. “Quejas de él, no tenemos ninguna. Lo que me da es una pena bien grande. Cuando la hija mía lo supo, lo que hizo fue echarse a llorar, porque para nosotros él era un hombre humilde, accesible”, sostuvo.
En un cafetín, justo a la entrada al sector, también se comentaba el lamentable suceso. “Me sorprendió la noticia y estamos bien dolidos. Son sentimientos encontrados porque lo queremos mucho, por el atleta que fue, y aparte de que es de nuestro pueblo y nos duele”, expresó Carmen Vázquez.
“Él compartía con nosotros aquí, un ser humano espectacular. Jamás pensé que pasara esto porque él era un ídolo para los nenes. Ahora, ¿cómo yo le voy a explicar a mi nieto, que él le había prometido una foto, lo ocurrido cuando vea las noticias?”, se preguntaba Vázquez.
En el lugar se rumoraba que Piculín habría caído en una depresión por no prosperar en sus aspiraciones a un escaño legislativo por la Pava. Aparentemente, éste reconoció que había sido un error, pues esto le había cerrado las puertas a oportunidades de trabajo.
Su pasión, se decía, era trabajar con los niños, lo que se le había dado hace un tiempo, a través de la administración popular del alcalde de Cayey, Rolando Ortiz.
Primera Hora intentó obtener una reacción del Ejecutivo Municipal, pero éste no respondió ninguna de nuestras peticiones.
Consternación, asombro, incredulidad y hasta lágrimas fueron algunos de los sentimientos que invadieron ayer a los vecinos de Cayey ante el arresto de uno de sus hijos por las autoridades federales.
Algunos se enteraron de la noticia a través de los medios de comunicación y no lo creyeron. Otros lo supieron por vecinos y también se resistieron a aceptar lo que a todas luces ya era un hecho: el ex miembro de la Selección Nacional, José “Piculín” Ortiz había sido arrestado por un sembradío de marihuana en su hogar.
Y, ¿cómo pensar que algo así era posible? Si era un buen vecino, cooperador, humilde, buen hijo, y en sus años como baloncelista le dio gloria a Puerto Rico. Nunca dio señas de actos sospechosos ni de actividades irregulares que pudieran suponer acciones ilegales de su parte, según sus compueblanos y vecinos de Cayey.
Lee la acusación Fotos del ex balonceslista Piculín Ortiz Otros atletas con problemas con las drogas Arrestan a José 'Piculín' Ortiz por drogas Evidencia ocupada en la residencia de "Piculín" Ortiz Ni los vecinos del sector Las Parras, donde vivía hace casi dos años en una residencia alquilada, ni los que lo vieron crecer en la urbanización San Martín, también en Cayey, tuvieron algo malo que decir de Piculín. Al contrario, se desbordaron en elogios sobre él.
En la residencia de su madre, Elba Rijos, todo era hermetismo ayer. La mujer no quiso hablar de lo ocurrido con su vástago por recomendaciones de los abogados del deportista y de sus familiares. En otro momento, dijo, quizás se siente a hablar.
“Sólo con Dios, mi familia y los que nos han dado apoyo”, indicó la mujer desde el balcón de su hogar a preguntas de si deseaba hacer alguna expresión. “Quizás en otro momento los recibo y me siento a hablar con ustedes”, agregó en compañía de su hija, su yerno y otros familiares.
Sin embargo, vecinos de Rijos se desbordaron en elogios para su hijo, que actualmente ofrecía clínicas deportivas a los niños de Cayey. “Yo estaba en una cita médica y me quedé en shock. Su mamá debe estar destrozada. Él es un ser bien especial, bien apegado con su mamá. Siempre, siempre, siempre venía y saludaba. El ‘Picu’ no le negaba un saludo a nadie”, recordó Providencia Gutiérrez, vecina de Rijos de toda la vida.
Describió al ex candidato a la Legislatura por el Partido Popular Democrático (PPD) como “un buen muchacho, demasiado humilde, cariñoso, amigable con los vecinos, sociable”.
María Rivera tampoco tuvo nada malo que decir. Contó cómo cada vez que su nieto la iba a visitar y veía a Piculín, corría a saludarlo. “Nos sorprendió muchísimo, porque son una buena familia. Ahora mismo yo estaba lavando ese screen y digo: ‘Mira qué cosa, una gloria, una estrella de Puerto Rico, y pasarle una cosa así’”, detalló la señora.
Dijo que se enteró de la noticia a través de su esposo. “Yo ni la televisión había prendido y, cuando mi esposo llegó, me dijo: ‘Mira, prendiste la televisión, pasó esto y esto con Piculín’ , y yo dije: ‘ay, Dios mío, no me digas eso’”, expresó.
En el sector Las Parras, donde Piculín vivía hace unos dos años, los vecinos tampoco salían de su asombro.
intenso operativo
La vecina de la casa que queda justo al frente de la del ex baloncelista relató que fue poco después de las 5:00 de la tarde del miércoles que las autoridades federales llegaron a la residencia alquilada.
Llegaron 11 vehículos. “De la manera que vinieron, yo me asusté. Ellos tocaron a la puerta, le gritaron: ‘Es la Policía, orden de cateo’ y él abrió la puerta, salió, y rápido le dijeron: ‘Sube las manos’, y no lo vimos más”, relató la mujer, que prefirió mantenerse en el anonimato sobre el momento en que las autoridades incursionaron en el hogar.
Sobre el material que se ocupó en la residencia, comentó que no vieron cuando éste fue retirado, si es que así ocurrió. Tampoco vieron cuando sacaron a Piculín.
Ayer, la residencia permanecía clausurada y sólo se escuchaba ladrar al perro del baloncelista, que permanecía encerrado en el interior. Su auto, color negro modelo Lexus, permanecía estacionado en la parte lateral, justo al frente de la puerta que daba acceso al supuesto laboratorio que mantenía en la parte inferior de la casa.
También eran visibles los tiestos plásticos negros donde, aparentemente, estaban sembradas las matas de marihuana, y tierra. Las ventanas y la puerta estaban cubiertas con papel marrón o cartón, según se pudo divisar.
En la entrada había unos guantes azules que vecinos dijeron que fueron utilizados por los agentes que participaron en el operativo.
También se pudo observar que la residencia tenía vigilancia electrónica.
Nada sospechoso
A Josefina Malavé, la noticia, casi 24 horas después, la tenía consternada. Dijo que nunca vio nada que presagiara que algo estaba sucediendo en el interior de la residencia.
“Él era un buen vecino y siempre me preguntaba si estaba bien. Nunca yo vi nada sospechoso. Tenía sus amigos como cualquier otro, que venían de visita. Para mí, era el vecino perfecto”, expresó.
Dijo que, usualmente, Piculín acostumbraba a pasear a su perro varias veces al día y siempre le preguntaba cómo estaba. “Quejas de él, no tenemos ninguna. Lo que me da es una pena bien grande. Cuando la hija mía lo supo, lo que hizo fue echarse a llorar, porque para nosotros él era un hombre humilde, accesible”, sostuvo.
En un cafetín, justo a la entrada al sector, también se comentaba el lamentable suceso. “Me sorprendió la noticia y estamos bien dolidos. Son sentimientos encontrados porque lo queremos mucho, por el atleta que fue, y aparte de que es de nuestro pueblo y nos duele”, expresó Carmen Vázquez.
“Él compartía con nosotros aquí, un ser humano espectacular. Jamás pensé que pasara esto porque él era un ídolo para los nenes. Ahora, ¿cómo yo le voy a explicar a mi nieto, que él le había prometido una foto, lo ocurrido cuando vea las noticias?”, se preguntaba Vázquez.
En el lugar se rumoraba que Piculín habría caído en una depresión por no prosperar en sus aspiraciones a un escaño legislativo por la Pava. Aparentemente, éste reconoció que había sido un error, pues esto le había cerrado las puertas a oportunidades de trabajo.
Su pasión, se decía, era trabajar con los niños, lo que se le había dado hace un tiempo, a través de la administración popular del alcalde de Cayey, Rolando Ortiz.
Primera Hora intentó obtener una reacción del Ejecutivo Municipal, pero éste no respondió ninguna de nuestras peticiones.
jueves, 23 de junio de 2011
Festejo de pueblo para Barea
Por Yomaris Rodríguez,
¿Qué si el pueblo quiere al baloncelista puertorriqueño José Juan Barea? Para confirmarlo, solo había que escuchar a la masa gritando “¡Barea, Barea, Barea!” a las afueras de la Casa Olímpica de San Juan, donde se reunió para disfrutar de la fiesta de recibimiento y celebración por ganar el campeonato de la NBA con los Mavericks de Dallas.
El Grupo Nota interpretó “La Borinqueña” acompañado por el cuatrista Quique Domenech.
El armador boricua arribó a la mencionada sede a las 4:40 de la tarde acompañado por sus padres, en la caravana que comenzó a su llegada al Aeropuerto Luis Muñoz Marín, donde lo recibieron decenas de personas.
Mientras hacía su recorrido, la música comenzó a las 2:30 de la tarde a las afueras de la Casa Olímpica con NG2, siguió con grupo Foglia y Limi-T21.
“Hay que celebrar con Barea, que es de Puerto Rico, vi todos los juegos porque tengo jóvenes en casa”, indicó Nora Martínez, de Río Grande, quien llegó con tres nietos y se uniformaron con camisetas de Barea que compraron en el festejo de pueblo, donde no faltaron los bacalaítos y la piraguas.
Al concluir la conferencia de prensa, donde destacó que le diría a sus compañeros del equipo de Dallas “aquí sabemos hacer caravanas de verdad”, el más esperado apareció a las 6:00 p.m. desde un balcón en las alturas con su característica sonrisa ondeando la bandera puertorriqueña. Entre tanto, el público gritaba su nombre y “Yo soy boricua pa’ que tu lo sepas”, lo cual él también coreó.
No faltaron las manifestaciones de pueblo expresando su orgullo por el triunfo del estelar canastero. EL VOCERO / Ángel L. Vázquez
Luego hizo su entrada a la tarima arropado con la monoestrellada para emocionar más a la masa, que también ondeaba banderas pequeñas mientras enardecidamente le gritaba a su nuevo ídolo. Entonces, el Grupo Nota, también orgullo boricua tras ganar la competencia “Sing Off”, de NBC, cantó el himno (La borinqueña), acompañado por el cuatrista Quique Domenech.
“Llevo esperando este momento hace 11 días desde que somos campeones. Gracias a todos los fanáticos de Puerto Rico, que no saben la importancia que tienen en mi vida y la energía que me llegaba de ustedes a Estados Unidos. Sigan disfrutando y gracias por acompañarme a mi y a mi familia”, manifestó el baloncelista.
A preguntas del comediante Raymond Arrieta, sobre si prefería que se le llamara JJ como en Estados Unidos o por su apellido, él dijo “aquí nos quedamos con Barea”.
Acto seguido, Nota interpretó “Mi gente” y luego Barea se despidió por un rato para refrescarse y posteriormente regresar a tarima junto a Vico C, quien cerraría la fiesta.
El estelar canastero estuvo acompañado por su familia, pero no así por su novia Zuleyka Rivera, Miss Universo 2006, quien sí participó junto a él en la caravana de Dallas y llegó también a suelo boricua ayer, pero antes que él.
“Es la muchacha más linda del mundo, tengo la suerte de tener una novia como ella. Empezamos al principio de la temporada y hemos tenido un año espectacular. Ella no está aquí con nosotros, quiso estar tranquila en su casa disfrutándolo porque este era mi momento y quería que yo me lo disfrutara”, aseguró en la conferencia de prensa.
Sin embargo, luego se vio en la Casa Olímpica a Zuleyka con gafas oscuras para pasar desapercibida entre la concurrencia. De hecho, hay quienes la han criticado por estar con él en las celebraciones alegando que ella quiere sacar partido.
“Vine por compromisos profesionales y si tengo la oportunidad definitivamente voy a estar compartiendo con él, soy su novia y creo tengo el derecho de estar compartiendo con él y su familia, que tantos nos queremos y respetamos”, dijo Zuleyka en el aeropuerto al programa “Dando Candela”.
En cuanto a los comentarios de que ella “está como el arroz blanco”, se defendió diciendo “a palabras necias oídos sordos, he luchado por lo que tengo, no le debo nada a nadie. Antes de conocerlo yo era una persona, no le tengo que sacar publicidad a esto porque no la necesito ni quiero. (El comentario) afecta porque me da pena que algunas personas tengan tan corta memoria de que en 2006 esta mujer también trajo alegría a Puerto Rico”, puntualizó en relación a su corona de Miss Universo y por la cual igualmente fue recibida con una caravana masiva.
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¿Qué si el pueblo quiere al baloncelista puertorriqueño José Juan Barea? Para confirmarlo, solo había que escuchar a la masa gritando “¡Barea, Barea, Barea!” a las afueras de la Casa Olímpica de San Juan, donde se reunió para disfrutar de la fiesta de recibimiento y celebración por ganar el campeonato de la NBA con los Mavericks de Dallas.
El Grupo Nota interpretó “La Borinqueña” acompañado por el cuatrista Quique Domenech.
El armador boricua arribó a la mencionada sede a las 4:40 de la tarde acompañado por sus padres, en la caravana que comenzó a su llegada al Aeropuerto Luis Muñoz Marín, donde lo recibieron decenas de personas.
Mientras hacía su recorrido, la música comenzó a las 2:30 de la tarde a las afueras de la Casa Olímpica con NG2, siguió con grupo Foglia y Limi-T21.
“Hay que celebrar con Barea, que es de Puerto Rico, vi todos los juegos porque tengo jóvenes en casa”, indicó Nora Martínez, de Río Grande, quien llegó con tres nietos y se uniformaron con camisetas de Barea que compraron en el festejo de pueblo, donde no faltaron los bacalaítos y la piraguas.
Al concluir la conferencia de prensa, donde destacó que le diría a sus compañeros del equipo de Dallas “aquí sabemos hacer caravanas de verdad”, el más esperado apareció a las 6:00 p.m. desde un balcón en las alturas con su característica sonrisa ondeando la bandera puertorriqueña. Entre tanto, el público gritaba su nombre y “Yo soy boricua pa’ que tu lo sepas”, lo cual él también coreó.
No faltaron las manifestaciones de pueblo expresando su orgullo por el triunfo del estelar canastero. EL VOCERO / Ángel L. Vázquez
Luego hizo su entrada a la tarima arropado con la monoestrellada para emocionar más a la masa, que también ondeaba banderas pequeñas mientras enardecidamente le gritaba a su nuevo ídolo. Entonces, el Grupo Nota, también orgullo boricua tras ganar la competencia “Sing Off”, de NBC, cantó el himno (La borinqueña), acompañado por el cuatrista Quique Domenech.
“Llevo esperando este momento hace 11 días desde que somos campeones. Gracias a todos los fanáticos de Puerto Rico, que no saben la importancia que tienen en mi vida y la energía que me llegaba de ustedes a Estados Unidos. Sigan disfrutando y gracias por acompañarme a mi y a mi familia”, manifestó el baloncelista.
A preguntas del comediante Raymond Arrieta, sobre si prefería que se le llamara JJ como en Estados Unidos o por su apellido, él dijo “aquí nos quedamos con Barea”.
Acto seguido, Nota interpretó “Mi gente” y luego Barea se despidió por un rato para refrescarse y posteriormente regresar a tarima junto a Vico C, quien cerraría la fiesta.
El estelar canastero estuvo acompañado por su familia, pero no así por su novia Zuleyka Rivera, Miss Universo 2006, quien sí participó junto a él en la caravana de Dallas y llegó también a suelo boricua ayer, pero antes que él.
“Es la muchacha más linda del mundo, tengo la suerte de tener una novia como ella. Empezamos al principio de la temporada y hemos tenido un año espectacular. Ella no está aquí con nosotros, quiso estar tranquila en su casa disfrutándolo porque este era mi momento y quería que yo me lo disfrutara”, aseguró en la conferencia de prensa.
Sin embargo, luego se vio en la Casa Olímpica a Zuleyka con gafas oscuras para pasar desapercibida entre la concurrencia. De hecho, hay quienes la han criticado por estar con él en las celebraciones alegando que ella quiere sacar partido.
“Vine por compromisos profesionales y si tengo la oportunidad definitivamente voy a estar compartiendo con él, soy su novia y creo tengo el derecho de estar compartiendo con él y su familia, que tantos nos queremos y respetamos”, dijo Zuleyka en el aeropuerto al programa “Dando Candela”.
En cuanto a los comentarios de que ella “está como el arroz blanco”, se defendió diciendo “a palabras necias oídos sordos, he luchado por lo que tengo, no le debo nada a nadie. Antes de conocerlo yo era una persona, no le tengo que sacar publicidad a esto porque no la necesito ni quiero. (El comentario) afecta porque me da pena que algunas personas tengan tan corta memoria de que en 2006 esta mujer también trajo alegría a Puerto Rico”, puntualizó en relación a su corona de Miss Universo y por la cual igualmente fue recibida con una caravana masiva.
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“El día más especial de mi vida”
Mejor consejo no le pudo dar el ex triple campeón Félix “Tito” Trinidad, el rey de las caravanas, al armador José Juan Barea para enfrentar su recibimiento en Puerto Rico.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
No hay descanso, ya que esta tarda la celebración continúa en el pueblo que lo vio crecer.
Mejor consejo no le pudo dar el ex triple campeón Félix “Tito” Trinidad, el rey de las caravanas, al armador José Juan Barea para enfrentar su recibimiento en Puerto Rico.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
No hay descanso, ya que esta tarda la celebración continúa en el pueblo que lo vio crecer.
Mejor consejo no le pudo dar el ex triple campeón Félix “Tito” Trinidad, el rey de las caravanas, al armador José Juan Barea para enfrentar su recibimiento en Puerto Rico.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
No hay descanso, ya que esta tarda la celebración continúa en el pueblo que lo vio crecer.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
No hay descanso, ya que esta tarda la celebración continúa en el pueblo que lo vio crecer.
Mejor consejo no le pudo dar el ex triple campeón Félix “Tito” Trinidad, el rey de las caravanas, al armador José Juan Barea para enfrentar su recibimiento en Puerto Rico.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
No hay descanso, ya que esta tarda la celebración continúa en el pueblo que lo vio crecer.
Mejor consejo no le pudo dar el ex triple campeón Félix “Tito” Trinidad, el rey de las caravanas, al armador José Juan Barea para enfrentar su recibimiento en Puerto Rico.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
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