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viernes, 30 de marzo de 2012

La violencia en el noviazgo

viernes, 30 de marzo de 2012

Olga Román / Primera Hora

La violencia en el noviazgo es aquel patrón de comportamiento en el que se usa la violencia y el maltrato físico, emocional y/o sexual contra la pareja sentimental durante la etapa del noviazgo, según establece Angie González, psicóloga licenciada con especialidad en consejería.



La psicóloga indica que dicha violencia se tiende a manifestar con mayor frecuencia del varón hacia la mujer. Sin embargo, éstas también pueden ser maltratantes contra sus novios.

La violencia en el noviazgo se caracteriza por el uso de insultos, humillaciones, burlas, celos sin motivos, infidelidad, violencia física, amenazas e intimidación contra la persona a quien se maltrata.

NegaciónLa psicóloga sostiene que gran parte del problema de la violencia en el noviazgo es que las víctimas tienen mucha dificultad para identificar y aceptar la situación. “No sólo piensan que el maltratante va a cambiar, también piensan que ellas son las culpables del maltrato. No podemos olvidar que ellas están ligadas a su novio por un factor emocional afectivo, están enamoradas. La relación de noviazgo tiene un componente de ilusión y expectativa de un futuro positivo. Eso hace que ellas abriguen esperanzas de que las cosas van a cambiar”, advierte.

Aumento gradualGonzález establece que es muy raro que un incidente violento surja de la nada. “La realidad es que el agresor va cometiendo pequeños atropellos, faltas de respeto, acciones egoístas, imponiendo límites y dando órdenes a la pareja poco a poco”.

Esos comportamientos suelen ir acompañados de una imputación de culpa a la víctima como “es que tú me provocas”, “es que te lo buscas”, “si no haces eso, yo no me pongo violento” o “tú haces que yo me descontrole”, entre otras frases. “Así, la víctima se enfoca en sus propias conductas (las que supuestamente provocan o justifican la agresión) y no se fija en las conductas violentas de su pareja. Eventualmente, los incidentes se tornan más violentos y ya la víctima se ha acondicionado a soportarlos”, acota.

Busca ayuda Si una joven ha sido agredida física o verbalmente por su pareja, debe buscar ayuda profesional de inmediato y todos los apoyos que la ley le provee. “Hay variadas alternativas y recursos disponibles para ayudar a una persona a salir de un ciclo de violencia. Muchas personas piensan que la ley protege sólo a la víctima dentro del matrimonio o la convivencia pero no en el noviazgo y por eso no radican querellas o buscan ayuda”, asevera la psicóloga.

martes, 18 de agosto de 2009

"Speed dating"

martes, 18 de agosto de 2009
Rosa Escribano
Primera Hora

Hay quienes deciden tomar un papel más activo en la misión de encontrar a la pareja de sus sueños. Fuera de sentarse a esperar a que el destino obre para el cumplimiento de este anhelo, se las ingenian para salir y conocer posibles opciones.
Entre estas alternativas está el speed dating, también conocido como cita rápida o multicitas. Esta idea va de la mano de aquellos que piensan que la chispa del amor puede surgir en cualquier momento, incluso, en cuestión de minutos. Además, es una opción que puede sonar agradable para aquellos que detestan la idea de las citas a ciegas, o que no se sienten confiados de conocer a una persona a través de las alternativas que se ofrecen en páginas de Internet para encontrar pareja.

Precisamente, quienes deseen experimentar esta opción tendrán la oportunidad de hacerlo a través del evento Pareja ideal, que se llevará a cabo el próximo septiembre y que va dirigido a profesionales.

Muy común en Estados Unidos
Por lo general, el grupo debe contar con un número equitativo de hombres y de mujeres. A cada miembro se le asigna un papel con la lista de los nombres de los candidatos del sexo opuesto. Sólo cuentan con varios minutos para conversar, que, por lo general, oscilan entre cuatro y ocho, dependiendo de la especificación anunciada para el evento.

Una vez termina cada conteo, suena un timbre, o un coordinador indica que es momento para cambiar de persona. La mujer permanece sentada pero los varones se levantan, y cada uno se rueda hacia el asiento del lado derecho. En la hoja, el participante puede anotar comentarios sobre cada persona, y marcar una “X” si le resulta de interés. Si ambas partes la han marcado, se produce lo que se conoce como pareo. En este caso, esta información no la sabe el participante hasta días después, cuando se les notifica a ambas partes del interés de seguir conociéndose.
Dejándose llevar por la idea de que las primeras impresiones son generalmente permanentes, los que apoyan este método exponen que tiene la ventaja de ahorrar tiempo para saber si hay compatibilidad con el candidato o no.

A nivel local
Gwendolyn López Avilés se dio a la tarea de traer este concepto y presentarlo por primera vez en octubre de 2006. En su caso en particular, aclara que “el enfoque de esto es para solteros profesionales que por su ritmo de vida tan ajorado apenas tienen tiempo de salir a conocer pareja”.

López Avilés resalta que esta alternativa provee “un ambiente seguro para conocer otras personas”, contrario a lo que puede suceder en citas a ciegas o por Internet, “donde tú no tienes la seguridad de que la foto que ves corresponde a la persona que contactas”.

La productora especifica que “sólo aceptamos solteros, incluyendo a divorciados y viudos, pero no a los separados”. Y aunque no cuentan con los recursos para comprobar la veracidad de este estado civil, “los que se inscriben firman un contrato donde aseguran que lo que dicen es cierto”.
En sus actividades, por lo general, “los grupos se componen de un mínimo de 12 personas de cada sexo”. La actividad suele durar entre hora y media y dos, y aunque se les proveen unos minutos de receso para interactuar entre todos, “les pedimos que no se intercambien los números de teléfonos; que nos dejen encargarnos de ese proceso”.

¿Método conveniente?
Por su parte, el psicólogo Reinaldo Oquendo Vega menciona que “en terapia invito a las personas que desean tener una pareja y que no la han conseguido, a que sean ellos los que tomen las acciones en sus manos y que se den a la tarea de buscarla”.

El también terapeuta de familia y parejas analiza que “el sistema de speed dating es seguro en vista de que le proporciona a la persona la confianza”, sobre todo al ver que “el proceso no expone a la persona a ningún riesgo de seguridad tanto en el aspecto físico como en el emocional”.

Entre las fallas que el psicólogo analiza está que el tiempo para dialogar con los participantes “no es mucho para conocer a una persona con la cual se planifica tener una cita futura”. Además, este sistema “no tiene un proceso de precualificación de los participantes”. No obstante, “es un proceso totalmente voluntario y la persona tiene bajo su control quiénes son aquellos con los cuales ‘parea’.

Cuentan sus historias
Vanessa Pellot, 36 años
“Yo he participado dos veces. He intentado (encontrar pareja) a través de otros métodos, como por Internet y en actividades de solteros. Lo que me gusta de esta alternativa es que uno ve al caballero de frente, en persona. Parece poco tiempo, pero por lo menos uno puede conocer un poquito de esa persona. El sistema es divertido, ameno. Uno hace amistad con personas de ambos grupos porque hay recesos en los que se hacen dinámicas para compartir. A mí me ha gustado la experiencia. Lo único fue que la primera vez no llegaron muchos caballeros y habíamos más mujeres que hombres. Igual (en ambas actividades) no conocí a ninguno que me llamara la atención. Pero estaría dispuesta a intentarlo una vez más para darme una última oportunidad a través de este método”.

Efraín Ortiz, 56 años
“Para mí es preferible a un blind date. He participado en tres ocasiones. La primera fue en Estados Unidos y las otras dos fueron aquí (en Puerto Rico). En dos de las tres veces tuve éxito, ya que en una duramos dos años como pareja y en la otra uno. Y aunque no progresaron, comoquiera tuvimos la oportunidad de conocernos y compartir un tiempo. Aconsejo al que asista al speed dating que vaya con una actitud positiva y realista. Hay que atreverse a ser uno mismo, sin tratar de impresionar. Yo sé que cinco minutos no es suficiente. Pero igual uno nunca termina de conocer a una persona. Los cinco minutos son más bien para despertar el interés en la posible pareja, para conocer detalles. En mi caso, lo volvería a intentar porque soy de los que piensa que uno nunca debe dejar de intentar”.

Luis Llopiz, 50 años
“Yo fui en 2007 con dos amigas y fue para matar la curiosidad, para pasar por la experiencia, ya que lo había visto en películas. Fui para que no me contaran, pero no con el interés de tener pareja. Yo estaba más bien en lo de hacer amistades. Pero se me dio conocer a alguien. Pasamos un tiempo de salir y conocernos, y desde noviembre del año pasado somos pareja. De ella (Gloria Arroyo) me gustó mucho la conversación; me quedé con ganas de seguir hablándole. Y de su físico, me atrajeron sus ojos. En el caso de ella, me dice que lo que la hizo finalmente decidir fue ver cómo yo actuaba con las demás. Seis minutos me parece poco para enamorarse, pero sí para saber si te interesa conocer más de esa persona”.

Sobre el evento
El evento Pareja Ideal se llevará a cabo el próximo 13 de septiembre en el salón de actividades del Ponderosa del Consolidated Mall, en Caguas. La primera actividades va dirigida a personas de entre 40 y 60 años y será a las 11:00 a.m. La segunda actividad para participantes de entre 24 y 47 años e iniciará a la 1:30 p.m. Para participar, debes contar con por lo menos dos años de universidad o 60 créditos universitarios o un grado asociado.

Sácale partido El psicólogo Reinaldo Oquendo Vega menciona varios consejos para aprovechar al máximo de esta experiencia.
1 Debes sentirte cómodo con la técnica que promueve esta modalidad.
2 Evita tomar la decisión de participar basándote en presiones de otras personas. Asegúrate de que es una decisión propia.
3 Define cuáles son tus propios intereses. ¿Qué buscas en una pareja?
4 Recuerda la importancia de la primera impresión. Viste ropa adecuada.
5 Ensaya la lista de preguntas que interesas realizar a cada candidato.
6 No mientas. Está bien querer proyectar la mejor imagen de ti, pero procura basarla en información real.
7 Escucha con atención y respeta el punto de vista del otro. Esto te ayudará a no caer en la tendencia de juzgar a la otra persona sólo porque sus opiniones y preferencias son distintas a las tuyas.
8 Asegúrate de que emocional y psicológicamente cuentas con las fortalezas necesarias para conocer a otras personas.
9 No participes si recientemente has estado en relaciones de situaciones traumáticas, de abuso físico y/o psicológico, situaciones de codependencia y rupturas no resueltas.
10 Si dudas si estás o no preparado para conocer a otras personas, considera buscar ayuda profesional con el terapeuta de parejas, psicólogo o cualquier otro profesional de ayuda.

lunes, 9 de marzo de 2009

Ojo a las señales de la violencia en el noviazgo

Por Zenaida Ramos Ramos
El Vocero (ESCENARIO)
09 de marzo de 2009 04:00 am

Durante el noviazgo, la pareja comparte en diversas actividades y situaciones cotidianas, además de prepararse para el casamiento o la convivencia.

Pero la alegría de haber encontrado “la media naranja”, en algunos casos, se torna en tristeza cuando surge la violencia física, verbal o sexual que erosiona la confianza y el amor.Los delitos por actos lascivos o por violación oscilan entre 50 y 80 casos anuales en la Isla, es decir, un promedio de un caso cada cinco a siete días; y se calcula que el 30 por ciento está relacionado con menores de edad, reveló el sexólogo Juan C. Malavé durante el Vigésimoprimer Simposio Universitario sobre Educación Sexual que se efectuó la semana pasada en la Universidad de Puerto Rico, en Cayey.

“Somos una sociedad violenta y más en el área de la sexualidad. De esos 50 y 80 anuales, el 30 por ciento, de alguna forma, está relacionado con menores de 18 años”, indicó Malavé, presidente de la Asociación de Profesionales de Sexología, en su conferencia “Violencia sexual en el noviazgo y adolescencia”.La crianza, el comportamiento del hombre machista aceptado por la sociedad y hasta refranes o dichos populares pueden reforzar la violencia sexual en el noviazgo, según el conferenciante.

“Pequeños ejemplos generalizados pueden estar programados en nuestras adolescentes, como parte de lo aceptado socialmente en una relación de noviazgo. Los sucesos de violencia, un gran por ciento, se establecen en dos barreras comunicativas: el poder y el control”, explicó.Los refranes “el que bien te quiere te hará llorar”; “para amar hay que sufrir”; “es normal que el chico te pida una prueba de amor” y “las mujeres están más capacitadas para soportar el dolor” refuerzan continuamente la percepción errónea sobre el papel de la mujer en las relaciones amorosas y la condicionan a aceptar maltrato y violencia de parte de su novio.

“Definitivamente, estas programaciones mentales aprovechadas por los agresores en una relación de pareja desarrollan unas expectativas falsas de lo que se espera en el noviazgo. Desgraciadamente, estas modificaciones mentales son aprovechadas por los identificados como agresores”, afirmó Malavé, quien obtuvo un diploma en Sexología General de la Asociación de Sicología de Madrid, España.El agresor no se torna violento de la noche a la mañana, citó la hipótesis del profesor Ricardo Badillo.

“El proceso de la persona violenta, generalmente, se da en el desarrollo, en la socialización dentro de la adolescencia…”Creer que el amor todo lo tolera puede conllevar a aceptar actos violentos de parte del novio o de la novia. “En nombre del amor algunas mujeres jóvenes y adolescentes toleran muchos tipos de agresiones y aceptan comportamientos abusivos por parte de sus parejas. En el proceso del noviazgo pueden haber varias señales de violencia y agresión sexual que pueden ser confundidas como verdaderas expresiones de preocupación y cariño”, advirtió.

Para educar a las adolescentes y a los adolescentes sobre la sexualidad sana y evitar que sean parte de actos violentos en el noviazgo, Malavé recomendó que el Gobierno y la sociedad reconozcan los derechos de las jóvenes y los jóvenes, incluyendo sus derechos sexuales reproductivos y que se cumpla con la Ley 149 de 1999, del Departamento de Educación Pública en la que se establece en el Artículo 3.04 la enseñanza de la educación sexual:“Las escuelas, con el asesoramiento del Departamento, implantarán programas de educación sexual para sus estudiantes.

Estos harán énfasis en los aspectos fisiológicos y emocionales de la relación sexual, al igual que en las responsabilidades familiares adscritas a las mismas y en los riesgos que conlleva dicha relación”.También sugirió institucionalizar en las universidades cursos obligatorios de sexualidad y una Secretaría Auxiliar de Sexualidad Humana en el Departamento de Salud, revisar los currículos y “realizar estudios correlacionales que establezcan la relación de las variables de género sexual, autoestima, educación, nivel socioeconómico y la violencia sexual en la adolescencia”.

En Puerto Rico, hay 305,000 niños y adolescentes de 10 a 14 años; 184 mil de 15 a 17 años. “Es decir casi medio millón de jóvenes de 10 a 17 años, lo que representa el 13 por ciento de la población”, informó Malavé.Atención a los indicadoresLas adolescentes y la mujer en general deben estar pendientes a ciertas señales que indican un posible comportamiento violento de parte de su novio.

El sexólogo Malavé mencionó las siguientes:
1. Celos frecuentes y muchas veces sin bases sustanciales de tus amigas/os, compañeros/os de estudio o familiares.
2. Te ha besado y/o acariciado sin tu consentimiento.
3. Te ha investigado tus escritos, agenda, diario o correo electrónico para conocer información íntima.
4. Te han hecho sentir miedo sus reacciones en una discusión.
5. Te ha presionado para tener relaciones sexuales.
6. No te autoriza a salir con tus amigos/as, sino le pides permiso para hacerlo.
7. Te dice cómo vestir y te culpa de provocar a los demás y asegura que lo que te dice lo hace por tu protección.
8. Si tienen relaciones sexuales, él decide cuándo y cómo tenerlas.
9. No es responsable de los métodos de control de embarazos o para evitar las enfermedades de transmisión sexual.
10. Es receptivo a tener relaciones o juegos sexuales con otras mujeres, aun tú estando enterada.
11. Piensa que el hombre es de la calle y la mujer de su casa.
12. Cuando decides terminar o le dices que algo anda mal asume rápidamente que tienes otra persona y te hace sentir culpable de que las cosas estén así.
13. Te trata mal, te ofende o te humilla frente a tus amistades, sobre todo, refiriéndose a tu físico.
14. Tiene mal carácter la mayor parte del tiempo y te culpa a ti de ello.

El sexólogo Malavé indicó que si usted obtiene tres indicaciones, refleja una posible situación de violencia sexual en el noviazgo. Obtener de cuatro a siete indicaciones refleja una situación muy preocupante y más de siete indica que podría estar padeciendo de un trauma o problema sicológico.