Por Yomaris Rodríguez,
¿Qué si el pueblo quiere al baloncelista puertorriqueño José Juan Barea? Para confirmarlo, solo había que escuchar a la masa gritando “¡Barea, Barea, Barea!” a las afueras de la Casa Olímpica de San Juan, donde se reunió para disfrutar de la fiesta de recibimiento y celebración por ganar el campeonato de la NBA con los Mavericks de Dallas.
El Grupo Nota interpretó “La Borinqueña” acompañado por el cuatrista Quique Domenech.
El armador boricua arribó a la mencionada sede a las 4:40 de la tarde acompañado por sus padres, en la caravana que comenzó a su llegada al Aeropuerto Luis Muñoz Marín, donde lo recibieron decenas de personas.
Mientras hacía su recorrido, la música comenzó a las 2:30 de la tarde a las afueras de la Casa Olímpica con NG2, siguió con grupo Foglia y Limi-T21.
“Hay que celebrar con Barea, que es de Puerto Rico, vi todos los juegos porque tengo jóvenes en casa”, indicó Nora Martínez, de Río Grande, quien llegó con tres nietos y se uniformaron con camisetas de Barea que compraron en el festejo de pueblo, donde no faltaron los bacalaítos y la piraguas.
Al concluir la conferencia de prensa, donde destacó que le diría a sus compañeros del equipo de Dallas “aquí sabemos hacer caravanas de verdad”, el más esperado apareció a las 6:00 p.m. desde un balcón en las alturas con su característica sonrisa ondeando la bandera puertorriqueña. Entre tanto, el público gritaba su nombre y “Yo soy boricua pa’ que tu lo sepas”, lo cual él también coreó.
No faltaron las manifestaciones de pueblo expresando su orgullo por el triunfo del estelar canastero. EL VOCERO / Ángel L. Vázquez
Luego hizo su entrada a la tarima arropado con la monoestrellada para emocionar más a la masa, que también ondeaba banderas pequeñas mientras enardecidamente le gritaba a su nuevo ídolo. Entonces, el Grupo Nota, también orgullo boricua tras ganar la competencia “Sing Off”, de NBC, cantó el himno (La borinqueña), acompañado por el cuatrista Quique Domenech.
“Llevo esperando este momento hace 11 días desde que somos campeones. Gracias a todos los fanáticos de Puerto Rico, que no saben la importancia que tienen en mi vida y la energía que me llegaba de ustedes a Estados Unidos. Sigan disfrutando y gracias por acompañarme a mi y a mi familia”, manifestó el baloncelista.
A preguntas del comediante Raymond Arrieta, sobre si prefería que se le llamara JJ como en Estados Unidos o por su apellido, él dijo “aquí nos quedamos con Barea”.
Acto seguido, Nota interpretó “Mi gente” y luego Barea se despidió por un rato para refrescarse y posteriormente regresar a tarima junto a Vico C, quien cerraría la fiesta.
El estelar canastero estuvo acompañado por su familia, pero no así por su novia Zuleyka Rivera, Miss Universo 2006, quien sí participó junto a él en la caravana de Dallas y llegó también a suelo boricua ayer, pero antes que él.
“Es la muchacha más linda del mundo, tengo la suerte de tener una novia como ella. Empezamos al principio de la temporada y hemos tenido un año espectacular. Ella no está aquí con nosotros, quiso estar tranquila en su casa disfrutándolo porque este era mi momento y quería que yo me lo disfrutara”, aseguró en la conferencia de prensa.
Sin embargo, luego se vio en la Casa Olímpica a Zuleyka con gafas oscuras para pasar desapercibida entre la concurrencia. De hecho, hay quienes la han criticado por estar con él en las celebraciones alegando que ella quiere sacar partido.
“Vine por compromisos profesionales y si tengo la oportunidad definitivamente voy a estar compartiendo con él, soy su novia y creo tengo el derecho de estar compartiendo con él y su familia, que tantos nos queremos y respetamos”, dijo Zuleyka en el aeropuerto al programa “Dando Candela”.
En cuanto a los comentarios de que ella “está como el arroz blanco”, se defendió diciendo “a palabras necias oídos sordos, he luchado por lo que tengo, no le debo nada a nadie. Antes de conocerlo yo era una persona, no le tengo que sacar publicidad a esto porque no la necesito ni quiero. (El comentario) afecta porque me da pena que algunas personas tengan tan corta memoria de que en 2006 esta mujer también trajo alegría a Puerto Rico”, puntualizó en relación a su corona de Miss Universo y por la cual igualmente fue recibida con una caravana masiva.
.
El Archivo Vertical Digital busca mantener un acervo de noticias en formato electrónico para el uso de los Estudiantes de la Universidad del Este Centro de Yauco y la comunidad general. Podrás encontrar las noticias por fecha o por los temas que le hemos asignado. Aún mantenemos el Archivo Impreso en la Biblioteca, pero no se duplican las noticias. Esperamos que puedas hacer buen uso de esta herramienta. En cada noticia se brinda el enlace a la página del periódico o fuente de la noticia.
Mostrando entradas con la etiqueta NBA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NBA. Mostrar todas las entradas
jueves, 23 de junio de 2011
“El día más especial de mi vida”
Mejor consejo no le pudo dar el ex triple campeón Félix “Tito” Trinidad, el rey de las caravanas, al armador José Juan Barea para enfrentar su recibimiento en Puerto Rico.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
No hay descanso, ya que esta tarda la celebración continúa en el pueblo que lo vio crecer.
Mejor consejo no le pudo dar el ex triple campeón Félix “Tito” Trinidad, el rey de las caravanas, al armador José Juan Barea para enfrentar su recibimiento en Puerto Rico.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
No hay descanso, ya que esta tarda la celebración continúa en el pueblo que lo vio crecer.
Mejor consejo no le pudo dar el ex triple campeón Félix “Tito” Trinidad, el rey de las caravanas, al armador José Juan Barea para enfrentar su recibimiento en Puerto Rico.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
No hay descanso, ya que esta tarda la celebración continúa en el pueblo que lo vio crecer.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
No hay descanso, ya que esta tarda la celebración continúa en el pueblo que lo vio crecer.
Mejor consejo no le pudo dar el ex triple campeón Félix “Tito” Trinidad, el rey de las caravanas, al armador José Juan Barea para enfrentar su recibimiento en Puerto Rico.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
No hay descanso, ya que esta tarda la celebración continúa en el pueblo que lo vio crecer.
Mejor consejo no le pudo dar el ex triple campeón Félix “Tito” Trinidad, el rey de las caravanas, al armador José Juan Barea para enfrentar su recibimiento en Puerto Rico.
“Que se lo disfrute, que siga hacia adelante y que Dios lo bendiga”, dijo el ex boxeador, quien llegó hasta el aeropuerto Luis Muñoz Marín para felicitarlo personalmente, raro no verlo como protagonista de un desfile, conquistador de masas en su época de gloria. Esta vez le pasó la batuta al orgullo de la Sultana del Oeste.
Barea siguió la recomendación de Trinidad, y se la gozó más que en Dallas.
“Cuando yo les cuente en Dallas, que les dije que vinieran, lo que pasó aquí no ven van a creer. Esto es mucho mejor. Aquí saben hacer caravanas de verdad”, expresó el mayaguezano.
Se hizo un miércoles, mitad de semana, día de trabajo, a 10 días de Barea ser factor en el primer campeonato de los Mavericks en la historia de la franquicia. Pero parecía que el triunfo había sido ayer.
Miles de puertorriqueños se desbordaron en las calles de la ciudad metropolitana para recibir un saludo, un adiós, del joven de 26 años que mantuvo a la Isla atenta durante la final de la NBA.
“Increíble, no tengo palabras para expresar cómo me siento. Creo que cuando me vaya a Mayagüez, en mi casa tranquilo, me ponga a pensar de lo que paso hoy (ayer)… es más de lo que yo esperaba”, manifestó Barea luego de presenciar todos los saludos que grabó en su memoria.
Barea llegó a las 1:15 p.m. a Puerto Rico, y se presentó ante la prensa 45 minutos después para el saludo protocolar con el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño (quien le entregó una bandera sellada de la monoestrella y la de Estados Unidos); el alcalde de Mayagüez, José Guillermo Rodríguez; el secretario del DRD Henry Neumann; el presidente del Comité Olímpico David Bernier; y el presidente de la Federación de Baloncesto, Carlos Beltrán.
Vestido como camiseta azul con la imagen de un anillo y las palabras ‘World Champs’ , pantalones cortos y tenis, Barea aguantó sus palabras ante la insistencia de la prensa, mientras cientos de fanáticos esperaban a las afueras del Salón del Gobernador.
Allí estaba Rey Marte, maestro de Yabucoa, junto a su hijo en espera de poder captar la salida de Barea.
“Acuérdate del esfuerzo que realizó ese individuo, con 5′ 11”de estatura se metió entre todos los grandes. Los mató. Barea marea como dicen por ahí”, expresó.
Cerca de las 2:30 p.m. Barea se montó en la caravana y comenzó a repartir sonrisas, palmadas de corazón, cientos de ‘gracias’, y un no sin ganas a varias personas que intentaban conseguir un autógrafo ante el candente sol que sobrepasaba los 95 grados Fahrenheit.
No faltó su acompañate en sus mejores momentos: una gigante bandera de Puerto Rico.
Estuvo solo sin su novia, la ex Miss Universo Zuleyka Rivera, quien acompañó a Barea en sus celebraciones previas, ni con políticos. Sólo había espacio para sus padres, Jaime Barea y Marta Mora, y la familia.
Desde la salida del aeropuerto ya estaban los vehículos estacionados, los celulares,cámaras, y gritos encima de Barea. Hasta los policías, bomberos, camioneros, y obreros no pudieron resistir en captar el momento histórico.
Sonrisas que creaba Barea en los niños eran inolvidables.
Las motoras y bicicletas no pudieron faltar, las cuales se unieron al desfile desde la avenida Baldorioty de Castro. El tapón se veía en la carretera en dirección contraria, y los conductores no tuvieron otra opción de estacionarse para disfrutarse el triunfo de Barea.
Barea hizo una parada frente al residencial Luis Llorens Torres, donde firmó autógrafos y tomó a un pequeño en sus brazos.
El base, que será agente libre el 30 de junio, siguió con su repartición de alegrías por la avenida de Diego, y Ponce de León hasta llegar al Comité Olímpico (COPUR). En ningún momento hubo una laguna de fanáticos en su recorrido.
“La gente se ha portado…. la cara de la gente una cosa increíble. Eso lo que me da motivación de hacer las cosas que yo hago. Veo a los nenes gritando, a la familias celebrando comino. Es algo muy especial”, contó Barea en conferencia de prensa, quien comparó el momento cuando desfiló como abanderado de la Selección en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez el verano pasado.
La fiesta siguió en tarima frente a COPUR con artistas del patio como NG2, Nota, Límite 21, Vico C, entre otros.
“Gracias a todos por compartir el día más especial de mi vida. Los espero mañana en Mayagüez”, dijo Barea al abandonar la tarima.
No hay descanso, ya que esta tarda la celebración continúa en el pueblo que lo vio crecer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)