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miércoles, 14 de septiembre de 2011

Emulan la entrega al prójimo de Sor Isolina


Nydia Bauzá / Primera Hora


Una joven reparte bolsitas de comida a deambulantes y una madre hace lo indecible por prevenir accidentes de conductores ebrios en las carreteras. Un fotoperiodista crea un taller educativo para niños de áreas marginadas y un naranjiteño ayuda a reconstruir orfanatos en África. Un paciente de epilepsia lidia contra las dolencias del mal y una mujer lucha para erradicar la violencia doméstica.

Ésta es la hoja de servicio de los seis puertorriqueños que recibirán el lunes próximo en una sesión especial en la Cámara de Representantes la medalla de la excelencia al prójimo Sor Isolina Ferré.

“Nuestra sociedad está cargada de noticias negativas. Sin embargo, a diario salen a la calle hombres y mujeres con un gran compromiso social que no se quedan cruzados de brazos a esperar que otros resuelvan los problemas, sino que son ellos quienes se disponen a hacer la diferencia”, dijo la presidenta de la Cámara, Jenniffer González, al anunciar los seis galardonados en una conferencia de prensa en el Capitolio, acompañada por el director ejecutivo de los Centros Sor Isolina, José Luis Díaz, y la historiadora de la institución, sister Rosita Bauzá.

En la categoría de desarrollo comunitario, recibirá la medalla, la joven Analís Barreto de la Torre, quien tiene una fundación llamada Bolsitas de Amor, quien ha repartido más de 4 mil bolsas de comida a deambulantes y adictos. No tiene una ruta fija; ha recorrido todo Puerto Rico. “Desde pequeña pude ver tanta necesidad y sentí la obligación de ayudar”, dijo Barreto, quien recientemente cumplió 17 años.

Elizabeth Rosado de Guidini, fundadora del centro de consejería a víctimas de violencia doméstica, niños maltratados y víctimas del crimen, Sendero, Inc., también recibirá la medalla Sor Isolina, por su servicio comunitario. “No basta con mirar de lejos, hay que ser parte de la solución”, sostuvo Rosado, cuyo centro ha atendido a más de 26 mil personas en los últimos 10 años.

En la categoría de prevención, los premiados son: Francisco Cabrera Mercado y Sonia Cruz de Señeriz. “Hace 26 años mi hijo Luis, con un futuro bien prometedor, perdió su vida por un conductor borracho… Mi corazón tiene siete espacios de todos mis hijos y el de Luis lo he dedicado al resto de la humanidad”, sostuvo Cruz de Señeriz.

“Para mí, es un honor trascender las fronteras de donde se libra la guerra que nadie ha podido ganar: el sida”, dijo, por su parte, Cabrera Mercado, quien ha dedicado gran parte de su juventud ha trabajar con los niños que deja huérfanos el virus mortal.

En la categoría de salud, recibirá medalla Radamés Garay Rodríguez, coordinador de servicios voluntarios de la Sociedad Puertorriqueña de Epilepsia, y en el área de educación, la distinción la recibe el veterano fotoperiodista de El Nuevo Día José Ismael Fernández Reyes, fundador del Taller de Fotoperiodismo, que ha beneficiado a unos 25 mil niños y jóvenes de los 78 municipios del país.

miércoles, 13 de julio de 2011

Unión comunitaria en apoyo a La Perla

por Bárbara J. Figueroa Rosa


“La Perla no está sola” en su lucha contra el Gobierno estatal y Federal, administraciones a las que portavoces de la Coalición Cero Desalojos, capítulo de Puerto Rico, acusan de estar tejiendo estrategias cuyo fin principal es “criminalizar a la comunidad y su liderato para apoderarse de ella, tal como han hecho durante los últimos años”.

Así lo expresó en una conferencia de prensa un puñado de líderes comunitarios que pertenecen a la Coalición, que está compuesta por 41 barrios y la cual fue fundada en agosto de 2009 por el incremento de las expropiaciones forzosas, tanto del Gobierno Municipal como del estatal.

“Nuestra misión es proveerle apoyo, solidaridad y recursos, en la medida que nuestras limitaciones nos permiten, a las comunidades que estén o vayan a estar en un futuro en peligro de desalojo; además, ofrecerles las herramientas necesarias para protegerse y combatir el desalojo forzoso”, explicó Mirta Colón Pellecier, portavoz de la Coalición.

Y es que, según el grupo, el operativo efectuado recientemente por las autoridades federales como estatales es “el inicio de un plan para sacar poco a poco a los residentes”.


“En el operativo de la Policía se confiscaron 56 casas... luego les cortaron el agua y la luz alegando que no se hacían los pagos. A esto se suma que ya el Municipio identificó otras 50 propiedades como estorbos públicos”, dijo Colón Pellecier.

“Todo es una estrategia para que la gente se sienta obligada a abandonar sus casas, porque, ¿quién quiere vivir así? Sabemos que a veces hasta abandonan allí a deambulantes. Convierten el lugar en uno inhabitable y lo que hacen es arrabalizar las comunidades”, expresó, por su parte, José Rodríguez, portavoz del Comité Dominicano de Derechos Humanos y de la Asociación de vecinos del residencial Torres de Sabana, en Carolina.

“Todo lo que han dicho de La Perla es mentira y lo vamos a demostrar... todo es un claro intento por parte del Estado para apoderarse de nuestra comunidad”, señaló Yashira Gómez, hija del líder comunitario de La Perla, Jorge Gómez, quien fue apresado hace unas semanas por presuntamente formar parte de un clan de narcotraficantes que opera en la barriada.

Finalmente, se notificó que se están haciendo gestiones para que la Alianza Internacional de Habitantes, entidad adscrita a las Naciones Unidas, visite la Isla para documentar lo que sucede, tal como lo hicieron hace dos años con la comunidad Villas del Sol, en Toa Baja.

jueves, 21 de octubre de 2010

Arquitectos proponen pacto social para servir a las comunidades

21 Octubre 2010

Arquitectos proponen pacto social para servir a las comunidades
Arquitectos hacen hincapié en integrar a la gente en la transformación



Los arquitectos Ilia Sánchez y Manuel Bermúdez reflexionaron sobre la rehabilitación comunitaria como medio para erradicar la pobreza. (El Nuevo Día / José Rodríguez )Por Andrea Martínez / amartinez@elnuevodia.com

La formulación de un pacto social entre los sectores políticos del País es vital para lograr que vean la luz proyectos que se planifican para las comunidades sumidas en la pobreza pero que se quedan en el tintero.

El arquitecto Manuel Bermúdez, profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico y miembro del Consejo Asesor de Revitalización Urbana, así lo planteó ayer durante la conferencia “La construcción de la ciudad: estrategia para erradicar la pobreza”, que forma parte del ciclo de actividades que comprenden los actos inaugurales del Centro para Puerto Rico, de la Fundación Sila M. Calderón.

El arquitecto mencionó que un sinnúmero de planificaciones diseñadas para diferentes comunidades nunca fueron concretadas. Explicó que ello obedece a enfoques “ideológicos”: los republicanos rechazan la vivienda pública mientras que los demócratas la defienden. Por tanto, concluyó que se “debe llegar a un pacto en los gobiernos para que se implanten los proyectos”. Recordó, como ejemplo, que en Chile, durante el mandato de la presidenta Michelle Bachelet, se logró un pacto social, con diferentes componentes políticos para que lo relacionado a la educación trascendiera a las transiciones gubernamentales.

Por su parte, la arquitecta Ilia Sánchez, moderadora de la actividad, subrayó que se deben crear grupos de presión de los gremios para conseguir cambios que redunden en acción. “Se gasta mucho dinero en planes y proyectos que no se concluyen, por eso hay que ejercer presión con los sectores políticos”, dijo.

Luis Calderón, residente de la Comunidad de Cantera, un ejemplo ofrecido ayer de un caso exitoso de rehabilitación de una comunidad en sitio, agregó que ese proceso debe integrar la participación de las comunidades. “Es importante incluir las organizaciones ciudadanas y apoderar a la comunidad. El sueño del desarrollo comunitario es que la gente se integre”, dijo Calderón. Recordó que en Cantera el plan original no fue aprobado por la comunidad, pero luego de incorporar a los residentes “se adaptó el plan y lo defendimos hasta el final”.

Calderón también mencionó el ejemplo de la comunidad El Peligro, en Lares, que sería relocalizada a un lugar cercano a la misma pero objetaba el concepto de vivienda tipo “walk-up”. Luego, al entender las limitaciones del terreno dispuesto para la reubicación, lo aceptaron. Precisamente, Bermúdez dijo que una experiencia similar se vivió en la comunidad El Vigía, de Arecibo, donde originalmente los residentes objetaban el tipo de vivienda pero al adelantarse el proyecto, estaban ansiosos porque se eliminaran las casas viejas.

Sánchez sostuvo que es importante que cuando se hace una acercamiento persuasivo a una comunidad, se trabaje con el “manejo del deseo”. Sostuvo que la gente puede expresar unos deseos que son “fabricados por el bombardeo de lo que es lo ideal” y que se explota en las imágenes que se promueven en los medios publicitarios.

De la misma forma, Calderón sostuvo que no se pueden dar planificaciones sólo en papel, sino que además de incorporar las comunidades se debe lograr el favor de los que toman decisiones en última instancia. Indicó que en Cantera, cuyo proyecto de rehabilitación fue originado por Sila Calderón, era despreciado por el ex gobernador Pedro Rosselló, pero la comunidad ejerció sus buenos oficios logrando que el Primer Ejecutivo cambiara su parecer hacia la obra. A su planteamiento, el decano de la Escuela de Arquitectura, Francisco Javier Rodríguez, sostuvo que en la labor de convencimiento, hay que llegar a los legisladores y alcaldes para que sean defensores de esos trabajos.

Bermúdez, ex presidente del Colegio de Arquitectos, informó que históricamente los esfuerzos para revitalizar comunidades deprimidas se han atacado mediante dos estrategias: la tábula rasa y la rehabilitación en sitio. Pero aclaró que a pesar de que pudiera involucrar más complicaciones, el sistema de rehabilitación en sitio ha reflejado ser efectiva en “crear ciudad”.

Según el arquitecto Bermúdez, algunos proyectos que han promovido la estrategia de tábula rasa han sido efectivos. Entre éstos mencionó el Falansterio, establecido en 1937 en Puerta de Tierra, para cuyo éxito incidieron factores como la relocalización cerca de la comunidad original, la integración a sus alrededores y la creación de espacios comunitarios.

martes, 5 de octubre de 2010

Boricuas inician construcción de escuela en Haití

04 Octubre 2010

Boricuas inician construcción de escuela en Haití
Se buscan manos solidarias para ayudar en la edificación de una escuela elemental en el pueblo de Leogane


Por Cynthia López Cabán End.cynthia.lopez@elnuevodia.com

El Comité de Solidaridad con el pueblo de Haití inicia esta semana la construcción de una escuela en el pueblo de Leogane localizado a 14 kilómetros de la capital de Puerto Príncipe y epicentro del terremoto que devastó al hermano país.

La nueva escuela, que servirá centro de estudios a unos 300 estudiantes, se construirá a un costo de $200,000, informó hoy Magali Millán Ferrer, portavoz del grupo.

Esta construcción busca devolverle a los niños y niñas de Leogane “un ambiente propicio para el aprendizaje y la sana conviviencia”, afirmó Millán en rueda de prensa.

Como parte de la iniciativa, el Comité busca amigos y amigas solidarias que conozcan sobre construcción para que puedan ayudar en la edificación del nuevo plantel escolar.

“Hacemos un llamado para que se pongan en contacto con el Comité, se unan a una brigada y nos ayuden a entregarle a las niñas y niños haitianos un espacio de aprendizaje digno”, indicó Millán.

Las personas interesadas en realizar donativos para este proyecto u ofrecerse para formar parte de las brigadas de construcción pueden llamar al teléfono (787)374-8348 o escribir al correo electrónico haitipuertorico@gmail.com.

martes, 13 de julio de 2010

Sonrisas que rompen con el aislamiento

12 Julio 2010

Aibonito - Lejos del casco urbano, entre curvas y cuestas, la vieja escuela que sirve de local al Sub Centro Esperanza para la Vejez del barrio La Plata se convierte durante la semana en un taller de manualidades, juegos y risas. Néstor Rolón y Elena Morales son los encargados de ocupar cada día las siete horas que pasan con quienes consideran su familia.

Allí no hay lugar para el aburrimiento. Afuera se escucha a Rolón cantar el bingo: “El medio paquete, G50; la mala suerte B13”. Las risas de quienes bromean mientras buscan el número en el cartón no se hacen esperar.

Desde la puerta se observa el salón lleno de adornos en forma de faros, botes y peces.

Espirales de colores caen del techo y en los centros de las mesas hay palmas hechas de papel construcción. “Con cualquier material que encuentre nos ponemos a decorar o enseño a hacer cualquier adorno”, aseguró Morales quien también entrega almuerzos a quienes reciben el servicio en el hogar.

En cuestión de minutos, sacan los papeles de colores, pega y tijeras. El salón que tiene dos filas de tres mesas se divide y algunas de las mujeres se encargan junto a Morales de hacer postales en forma de camisas. Al otro lado, Rolón anima el juego de dominó.

Para ambos, el voluntariado es su diario vivir. Desde hace poco más de un año dedican todas las mañanas a llenar de detalles la vida de los participantes del centro. En el caso de Morales, su esposo - que trabaja como chofer en el lugar - la animó a colaborar allí, luego que dejó de trabajar por motivos de salud. Rolón, por su parte, decidió acompañar a su esposa, que ya es participante. “Me dicen que me falta un año para entrar”, bromea.

Con 59 años de edad, él siente además una responsabilidad con las personas que lo vieron crecer en el barrio La Plata. “Ellos son los que me hacen sentir importante. Yo que me pasaba en la finca, ahora bajo todos los días por estar con estas personas que son mi familia, que me recuerdan a mi papá, a mi mamá”, expresó.

Una de esas personas es Julio Rodríguez, conocido como Don Pepe, quien trabajó por muchos años junto al papá de Rolón como chofer de guaguas públicas. Rodríguez contó que fue el mismo Rolón el que le habló del centro. “Mi casa está al lado de la finca donde él tenía animales y un día me dijo que llegara hasta aquí. Le tengo que agradecer muchísimo porque me pasaba encerrado en mi casa y aquí disfruto”, indicó.

Para los 36 participantes, llegar al Centro para la Vejez que ubica en el pueblo le tomaría más de media hora. Ésa, es una de las razones que los lleva a asistir a La Plata para compartir, recibir servicios de nutrición y salud y compartir su tiempo con otros.

Sin embargo, como su matrícula no llega a 50, son limitados los fondos y personal que reciben de la institución sin fines de lucro que ayuda a personas mayores de 60 años. De ahí que el valor de la labor que realizan estos voluntarios trasciende la compañía. Con cada actividad que organizan atraen y motivan a más a llegar al centro el próximo día.

sábado, 6 de febrero de 2010

La satisfacción de ayudar a los demás

Por Zenaida Ramos Ramos
EL VOCERO
06 de febrero de 2010 04:00 am

Los 19 años de Génesis Alvarez Rosario han girado, principalmente, en hacer el bien sin mirar a quién, en buscar el bienestar para los niños y niñas maltratados, en querer llevar alegría a otros y en impulsar el trabajo voluntario de decenas de jóvenes que quieren forjar un Puerto Rico más sensible y estable.
Su sencillez, sonrisa y sinceridad logran empatía hasta con los que rehúyen expresar sus sentimientos. Se ha codeado con personas que viven en la calle, con mujeres alcohólicas o adictas a drogas, con ancianos que pasan sus días en asilos y con menores de edad maltratados por sus familiares.

Desde octubre del año pasado es la presidenta de la directiva estatal del Club Me Importas Tú, fundado en 1997 por Fondos Unidos de Puerto Rico, donde alrededor de 500 jóvenes de 16 capítulos de distintos pueblos de la Isla hacen trabajo voluntario en organizaciones sin fines de lucro y en la comunidad.
La satisfacción de ayudar a los demás de manera desinteresada y de ser líder del Club Me Importas Tú es invaluable para Alvarez Rosario. "Sé que estoy contribuyendo en aspectos de valores que los jóvenes hoy necesitan. En un país donde se están viviendo tantas vicisitudes se necesita un aliento de esperanza y de una forma u otra como líder fomento eso, para que siga en cadena y que no solamente ellos se llenen, sino también transmitan el mensaje a sus amigos que son jóvenes también", dijo la estudiante de Ciencias Sociales en la Universidad de Puerto Rico en Bayamón.

Cuando en el 2004 estuadiaba Religión en el Colegio María Auxiliadora en Carolina, se encaminó hacia la Fondita de Jesús en Santurce para completar un trabajo comunitario con los ciudadanos que no tienen hogar y reciben servicios de nutrición. Conversando con unos participantes, la joven llegó a conocer que algunos fueron profesionales y tuvieron buenos empleos.
"Desde ese día me maravillé con ellos y me motivé a seguir yendo a la Fondita de Jesús, a pesar de que no era un trabajo comunitario que uno se siente obligado. Así fue que fui cultivando lo que es el voluntariado", recordó la líder.

En el 2005, cuando cursaba el décimo grado en el Colegio María Auxiliadora, ingresó al Club Me Importas Tú al conocerlo mediante la Sociedad Nacional de Honor. Cuatro años después formaba parte de la directiva estatal como secretaria y en octubre pasado se convirtió en la presidenta.
Su interés primordial es atender a los niños y niñas maltratados porque le entristece conocer que en vez de cariño han recibido desprecio de sus familiares, a diferencia de ella, que recibió amor y atenciones de su mamá Irma Rosario Clemente, de su papá Pablo Alvarez León y de su abuela Gloria E. Clemente, quien en vida fue su gran apoyo.

"Hay niños que lamentablemente están en hogares porque fueron abandonados o maltratados. No entiendo la actitud de los padres hacia los niños, aunque por lo que estoy estudiando puedo comprender varias actitudes. No es justo para los niños ser víctima de maltrato", manifestó.
Para atender a los menores de edad, se propone finalizar su bachillerato en trabajo social en la UPR en Río Piedras y luego, estudiar sicología clínica en el área infantil.
"Lo que más me mueve son los niños. Me encanta trabajar con los niños maltratados. Siempre he tenido esa conexión con los niños porque desde la educación temprana es lo que uno forja en la adultez y de una forma u otra cuando uno es sicólogo, uno sirve para orientar y ayudar a la persona. Como sicóloga podría ayudar a la familia en la formación del niño y al niño directamente. Por eso es mi interés", expresó la hermana de Elimar y Pablo Alvarez Rosario.

Su hermano paterno de 9 años de edad, quien padece de autismo, ha sido también su motivación para ser sicóloga clínica. "Mi hermano necesita mucho de guía en su vida. Hay que ir poco a poco con él. De alguna forma u otra, ése es mi enlace para ayudar a sus padres", expuso.
Su labor voluntaria se ha manifesado en la Sociedad de Educación y Rehabilitación de Puerto Rico y hasta le organizó una actividad para recaudar fondos en el campus de la UPR en Bayamón. El año pasado ingresó al grupo de Prevención de Violencia contra las Mujeres mediante el cual colabora en la educación de los universitarios sobre la agresión sexual.

En el Club Me Importas Tú, compuesto por jóvenes entre 13 y 21 años de edad de diferentes escuelas de la Isla, los miembros, al igual que Alvarez Rosario, regalan su tiempo y talento para servir a quienes necesitan atenciones y servicios básicos para continuar viviendo. Con la colaboración de entidades privadas y la asesoría de Virgilio Cordero, llevan a cabo actividades por toda la Isla, tales como Dando Gracias Unidos, Natividad Infantil, Héroes Juveniles por una Causa y Compartiendo Sonrisas entre Amigos.

"Dicen que la juventud está perdida. Eso es un mito. Ellos para mí han sido como el vivo ejemplo de lo que los jóvenes son capaces de hacer y de cómo el trabajo en equipo si se hace bien, si es para lograr un fin, es posible. Hay jóvenes de todas las edades, de todas las estratas sociales, de todo tipo. No hay ese tipo de recelo. Es un trabajo en equipo. La finalidad es ayudar a la comunidad", confirmó Karina Jové, coordinadora de Comunicaciones y Mercadeo de Fondos Unidos.
Pero los obstáculos no faltan en cualquier momento de la vida, ya sea joven o vieja, y Alvarez Rosario los encuentra todos los días, pero lo importante de éstos es que la ayudan a crecer porque no se da por vencida.

"Si me diera por vencida, no estaría donde estoy ahora mismo. Los obstáculos me han ayudado a llegar donde estoy tanto aquí como en mi vida personal. Dios siempre está con nosotros", afirmó la chica dinámica y de buen corazón.

martes, 29 de diciembre de 2009

"Jangueo" de ternura

martes, 29 de diciembre de 2009
Arys L. Rodríguez Andino
Primera Hora

De noche, cuando gran parte del país descansa, un grupo de voluntarios le hacen frente a gente que la mayoría rechaza. Cada viernes, mientras la luz del día se pierde, se preparan para hacer curaciones, intercambiar jeringuillas y brindar artículos de esos que llaman de primera necesidad pero que ellos saben no sustituyen a la sonrisa ni a la palmadita en el hombro.
Jangueo de amor les llama el doctor José Vargas Vidot, director de Iniciativa Comunitaria, a los recorridos nocturnos de la brigada.

El 25 de diciembre, como ha sido cada viernes de este año, los voluntarios están listos para salir. Es Navidad, pero no cancelaron. Antes de partir, Vargas Vidot repasa las medidas de seguridad, la manera en que se tienen que dividir para aprovechar el tiempo y el inventario médico.

Primera Parada
Una gasolinera en la 65 de Infantería es la primera parada.
Un joven, con paso ligero, se acerca a uno de los vehículos de IC. Del baúl, los voluntarios sacan un hot dog y se lo entregan. También una camiseta.
Rápidamente se aleja, merienda en mano, hacia un lugar que sólo él conoce.

Segunda Parada
También en la 65 de Infantería, el grupo de voluntarios llega hasta un pequeño centro comercial donde reposa Ángela, una mujer que probablemente pasa de los 60 años y que tiene por habitación una sábana curtida y una sombrilla negra. Se le ve tranquila mientras come, a pesar de un sonido estridente que se escucha en el lugar.
“Es para evitar que los deambulantes se queden aquí”, explica Vargas Vidot. “En San José hay otro lugar donde hay como unas duchas y sale agua”.
Pero a Ángela no le importa. Ya está acostumbrada, dice, y el ruido no le impide dormir en el lugar junto a otros que, como ella, no tienen techo.
Cuando le entregaron la frisa que una desconocida adquirió para ella, se abrazó a la tela. Una de las voluntarias le leyó la tarjeta cuyo mensaje expresaba el deseo de que Jesús siempre estuviera con ella.
Al lugar se acerca otro joven. A algunos de los voluntarios los saluda como si los conociera. Es que, en realidad, los conoce.
“Esta camiseta es de los cielos”, dice. Le ofrecen condones y los acepta porque “uno nunca sabe”. “Lo mejor de este grupo es la sonrisa”, afirma casi el mismo tiempo que llega otro deambulante, un veterano al que llama Jerry Rivera.
El grupo de voluntarios se despide y se dirige hacia una estructura abandonada. Vargas Vidot se baja antes que ninguno, linterna en mano. No encuentra a nadie.
Los deambulantes son, por naturaleza, errantes. A veces se van porque los sacan.

Tercera Parada
De Río Piedras se trasladan a Carolina. En una gasolinera abandonada los esperan varios individuos y cuatro gatos. Los felinos tienen muy buen aspecto.
“Es que ellos comparten la comida”, explica el doctor sobre lo bondadosas que pueden ser las personas de la calle.
Un hombre, cuya casa es la escalera de una iglesia, toma un poco del coquito que le llevaron los jóvenes voluntarios. Tiene 43 años, pero se ve más joven. “Si no estuviera en la calle, me vería mejor”, comenta.
Después de atender a siete, la brigada se va hacia otro lugar en Carolina. Ya son las 12:30 de la mañana.

Cuarta parada
La siguiente parada es en el estacionamiento de un restaurante de comida rápida. Rápidamente se acerca un grupo que, hasta ese momento, estaba sentado en la acera.
Mitchell, uno de los voluntarios que tiene la tarea de velar por el grupo, avisa que deben irse. El lugar ya no es seguro.

Quinta Parada
Los vehículos de IC continúan su marcha y se estacionan frente al esqueleto de un edificio. Las paredes que le quedan son usadas para propaganda de espectáculos, pero su interior les sirve de hogar a dos hombres y una mujer. Ella tiene 27 años y desde los 18 está en la calle.
No tiene casa, pero tiene a Puti, una gatita que rescató y a la que tuvo que esconder para que no la bajaran de la AMA.
La felina, al igual que ella, comió pernil y arroz con gandules en Nochebuena.
Mientras a su compañero de techo le hacen curaciones en las úlceras, ella limpia algunas de sus cosas con el agua que guarda en galones.
Los estudiantes de medicina que forman parte del grupo de voluntarios desinfectan la piel abierta. Debe doler, pero el joven no se queja. Con cuidado le estregan las úlceras antes de volverlas a cubrir con gasa.
El semáforo de la esquina se pone rojo y la puerta de un vehículo se abre. Una parranda ameniza, por un momento, la labor de los voluntarios.
Al joven de las curaciones le entregan una bolsita con multivitaminas. “Es una diaria, ¿te las tomas?”, le pregunta la joven que lo atiende.

Sexta Parada
La noche avanza y aún faltan deambulantes por atender, así que el grupo se mueve, otra vez, hasta la 65 de Infantería. Esta vez en un centro comercial semiabandonado.
Apenas se asoman las guaguas, empiezan a salir, como de la nada, varias personas. Una mujer delgada, cuidadosamente maquillada, se acerca cojeando.
Le revisan la pierna y no parece ser muscular. Le duele mucho. Le indican que debe ponerse hielo, pero ella no tiene casa, así que le sugieren que lo pida en un fast food cercano. Quizás se lo den.
Un joven se acerca sigiloso y da las buenas noches. “¿Están intercambiando jeringuillas?”, pregunta. Entrega dos y le entregan dos.
Otra de las que duermen ahí tiene problemas para respirar. Es asmática. Mientras le revisan los pulmones con un estetoscopio, a su esposo le examinan un ojo. Al parecer, ya sanó del golpe que se dio en una caída.
Todavía faltan horas para que amanezca y múltiples espacios por recorrer. El grupo de voluntarios continúa su marcha sin asomo de cansancio. Saben que el próximo viernes será otra noche de jangueo amoroso que sólo puede ser posible en una brigada humanista.

viernes, 7 de agosto de 2009

Esfuerzos a favor de los deambulantes

viernes, 7 de agosto de 2009
Darisabel Texidor Guadalupe
Primera Hora

Ponce. Algunos los marginan, insultan y desprecian sin imaginar que tal vez un día el destino les depare una vida similar. En la Ciudad Señorial, unas 400 personas viven en las calles, duermen debajo de los puentes y los cartones son sus camas.

Por tal razón y en un esfuerzo de aportar a estas personas, el Municipio de Ponce se unió a la Coalición Pro Personas Sin Hogar del Sur (Codesur), para ofrecerles ayudas, evitar que continúen en la calle y lograr que dejen las drogas.

La actividad Reencuentro con la vida, que se realizó en la cancha de la comunidad Betances, contó con la participación entidades que brindaron servicios de salud, orientación y consejería, entrega de artículos personales y referidos para tratamiento de metadona en la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca).

“Tenemos un compromiso genuino en ofrecer una mejor calidad de vida a estos ciudadanos desamparados”, expresó la alcaldesa ponceña María “Mayita” Meléndez.
Asimismo, destacó que los Códigos de Orden Público requieren que se enmiende la penalidad de pedir dinero, para que no se castigue al que pide para comer. “No podemos concebir que nuestros hermanos vivan en esas condiciones”, sostuvo Meléndez.

Por otro lado, Juan Panelli, representante de Codesur, mencionó que una de las necesidades principales de los deambulantes es tener una vivienda segura o un hogar de rehabilitación donde puedan ser tratados humanamente.
“Tenemos la esperanza de que cada vez que nos acerquemos a estos lugares, sean más y más los deambulantes y adictos que acudan a solicitar ayuda”, señaló el dentista.

Explicó que esta población necesita que se realicen actividades con más frecuencia, pues muchos mueren esperando que la ayuda llegue, ya que todos los días son de emergencia para ellos porque viven cerca de zonas altamente peligrosas.
“Mientras ellos duermen sobre un cartón en la tierra, nosotros dormimos cobijados con aire acondicionado”, destacó.

Héctor Santiago Castellano, quien ha pasado 36 de sus 51 años en las drogas, le reclamó ayuda a la Alcaldesa diciéndole que luchó para tener una vivienda y al lograrlo se le hace difícil pagar los servicios básicos porque no puede conseguir un empleo.

“Yo no quiero estar por ahí robando, sólo pido un trabajito, aunque sea despegando chicle en el piso de la plaza”, dijo el hombre que se fue a vivir debajo del puente por no poder pagar la factura de $200. Además, dijo que pide ayuda para dejar “la porquería” que son las drogas.

martes, 26 de mayo de 2009

Curadora de llagas

martes, 26 de mayo de 2009
Libni Sanjurjo Meléndez
Primera Hora

Él sólo pasó por allí para saludar a la doctora Arcadys Rodas González.
Ese día no quería limpiarse la úlcera. Ella, sin embargo, lo convenció con palabras fuertes de que traspasara el umbral que lleva a su consultorio y le dejara examinarlo.
“¿Hace cuánto no te limpias la úlcera?”, le preguntó luego de llamarlo con autoridad por su nombre y apellido.
“Cinco días”, le contestó.
Lo invitó a sentarse, le levantó la pierna derecha y la colocó sobre una banqueta, le retiró suavemente el mahón.
Una gran úlcera había conquistado su extremidad: desde la parte baja de su rodilla hasta arriba del pie.
La escena era desgarradora.
Se colocó los guantes y comenzó a quitarle los viejos vendajes. Se quedaron solos. Ése es el momento que tienen, dice la especialista, para “encontrarnos”.

Sus “pacientes” le hablan de problemas, de sus vidas y frustraciones y, algunos, de sus deseos de rehabilitarse.
La limpieza de la úlcera tiene que ser diaria para curar, al menos esas llagas, las que son visibles al ojo humano.
En una semana, sin embargo, puede que sólo se limpien dos veces.
Las úlceras crónicas podrían tenerlas durante meses. Si no están infectadas no les dolerán.

“Es un mundo difícil... Recibes gente con úlceras que no curan... Cuando indagas, descubres que se están inyectando en la misma úlcera porque ése es el único sitio que les queda”, manifestó Rodas González.
El proceso de limpieza es sencillo. Se lava el área con agua y jabón, se seca, y se cubre con triple antibiótico. Se coloca una gasa y se venda para evitar que moscas depositen huevos que se tornan en gusanos.
Para los afectados el proceso es cuesta arriba. No tienen dinero ni vivienda. Se vendan con lo que encuentran, un trapo.

Eso era lo que tenía el hombre que la llevó a curar de forma voluntaria las llagas de los participantes de la organización sin fines de lucro Las Duchas del Padre Venard, en La Perla del Viejo San Juan. El pedazo de tela que tenía aquel individuo cubría una úlcera que exponía huesos y tendones.
“Esa escena me pareció tan indigna para el ser humano”, recordó la doctora sobre el día que se acercó a Las Duchas a llevar comida. Ya lleva tres años y medio.
Al llegar es difícil identificarla, porque no lleva bata blanca de médico, título que ostenta hace 23 años. “Soy una voluntaria más”, advierte.

Los primeros meses, los deambulantes no querían ser atendidos por la mujer de acento venezolano. Pero, se decía a sí misma: ‘cuando tú tienes voluntad, te quedas’.
La doctora ya ha visto a algunos rehabilitados que ha tardado en reconocer porque la mayoría de los que vienen “están tan desgastados, han perdido tanto peso y el mundo de la adicción te va acabando... después al verlos, están distintos”.

Para ella, el camino de la rehabilitación es difícil, pero no imposible.
Al verlos en mal estado, asegura, no los juzga, porque eso “no me corresponde. Por alguna circunstancia cayeron en el mundo de la adicción y les toca deambular”.
Para ella, la deambulación es un problema complejo que requiere el trabajo orquestado de las agencias pertinentes.

Cuenta que algunos de los participantes son atendidos en otros sitios, como el dispensario Hoare en Santurce, donde reciben antibióticos, sin embargo, llegan a La Perla a curarse.
Esa limpieza debe significar mucho para los deambulantes. Arcadys, sin embargo, siente que “hago muy poco”.
¿Por qué? Porque cada vez son más.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Labor social no cesa por crisis

miércoles, 4 de marzo de 2009
Arys L. Rodríguez Andino
Primera Hora

La crisis que vive el país y el panorama poco alentador que se proyecta para los próximos años no desanimaron a los miembros de la Junta de Directores de Iniciativa Comunitaria (IC), quienes afirmaron ayer su compromiso con la organización.

“Crisis hay hace tiempo, sólo que ahora es noticia”, dijo el doctor José A. Vargas Vidot, director ejecutivo y fundador de IC.

La asamblea celebrada por la organización en una de las salas de cine de Fine Arts, en Hato Rey, fue la excusa para revisar los logros y reconocer a las personas que los hacen posibles.

Vargas Vidot destacó el compromiso de los voluntarios “en un país donde nos hemos sentado a esperar a alguien que haga algo por nosotros” y aclaró que los reconocimientos no son para adular ni para que se sientan bien. “No es el premio por una donación”, recalcó.

“Nuestra sociedad ha insistido en el individualismo, en la cultura del silencio”, mencionó el médico, quien ofreció como ejemplo a los que creen que un sitio bueno para vivir es aquel en el que no se escuche ni al vecino.

Aunque reconoció que la crisis económica afecta la disponibilidad de servicios, Vargas Vidot mencionó que es peor que la gente no se sienta parte de la solución de los problemas.

“Si vinieran a buscar actores secundarios no encontrarían a nadie porque todo el mundo quiere ser protagonista”, expuso el salubrista.

Aunque la cantidad de personas que atiende la organización ha aumentado en los últimos meses, Vargas Vidot no duda en continuar con el trabajo en la calle.

“Desde mediados del año pasado lo hemos venido denunciando. Estamos en la calle todo el tiempo, nosotros sabemos dónde duermen, dónde janguean y cuáles son los apodos (de los deambulantes)”, explicó el médico para validar su observación.

El Gobierno, según el médico, conoce del aumento en el número de deambulantes, “pero ha sido muy sutil en mantener un clima de enajenación”.

Para contrarrestar el incremento, IC desarrolló un grupo de consejería para trabajar con “los rescatables”, personas que apenas llevan unas semanas en la calle.

“La mayor parte de la gente que vemos, además de haber perdido un trabajo, tienen un derrumbe en sus emociones, empiezan a usar drogas y se les dificulta el regreso”, explicó el fundador de IC.

viernes, 27 de febrero de 2009

Caldero de atención en Cucharillas

viernes, 27 de febrero de 2009
Arys L. Rodríguez Andino
Primera Hora

A las siete de la mañana prenden las hornillas y a las diez ya está lista la comida. Poco tiempo, si se toma en cuenta que cocinan para más de 100 personas. Mucho mérito, si se considera que los alimentos son para una población indigente.

Más de 80 personas de edad avanzada reciben en su casa de la comunidad Cucharillas, en Cataño, la comida confeccionada por Ana María Coriano, Natividad Rivera y Geovany Soriano.
De la cocina del Centro Mamá Margarita sale, no solamente el plato balanceado que cumple con todos los requisitos de nutrición, sino el afecto y el compromiso que convirtieron ayer el lugar en recipiente del Premio de Excelencia otorgado por la procuradora de las Personas de Edad Avanzada, Rossana López León.

Ayer en el centro todo era alegría, pero como las tareas de cocina no se detienen de lunes a viernes, la celebración del galardón incluyó un menú especial que consistió en jamón con piña, ensalada de pasta, lechuga y mandarinas para el postre.

Mientras disfrutaban del jolgorio, los voluntarios se encargaron de repartir el almuerzo que llegó puntual, como siempre, a los hogares de personas necesitadas del barrio.

Patria Ocasio fue una de ellas.
En su silla de ruedas, Patria, quien cumple 94 años el domingo, recibió el envase con la comida que le ayuda a ingerir Aida Rivera, otra residente del barrio que de manera voluntaria asiste a la mujer.

Tan acostumbrada está Patria a la sazón de Mamá Margarita, que adivina el contenido del envase y hasta quién lo cocinó.

“Yo siempre me como todo, pero cuando estoy abastecida, paro”, contó Patria, a quien le gusta cuando “huele a yuca”.

Nunca ha salido del barrio, pero no le ha hecho falta. Entre la gente que la quiere ella siente que lo tiene todo.

“He salido de por la mañana a la tarde”, describió la nonagenaria de sus salidas “de a rato”.
Según su cuidadora, aun con la mano derecha paralizada, Patria desgrana los gandules del patio.
“Ha sido una campeona; ella hacía pasteles y hasta las colchas las pasaba por una máquina de rolo con una sola mano”, comentó Aida en la sala de la casa donde vive Patria desde que la expropiaron de la finca donde nació para construir un residencial público.

La directora del centro, Gloria Maldonado, confesó que cuando se siente decaída se pone a repartir almuerzos.

lunes, 16 de febrero de 2009

Nace plan comunitario justiciero

Por Jorge Luis Burgos
EL VOCERO
16 de febrero de 2009 04:00 am

ISABEL II, Vieques– Tras 18 meses de trabajo en búsqueda de hacer realidad la entrega al pueblo de las tierras devueltas por la Marina de los Estados Unidos al gobierno viequense, la líder comunitaria Alba Encarnación plantó la bandera de la paz en la cima de una de las lomas del terreno que comenzó a repartirse en solares de 900 metros cuadrados a los ciudadanos bonafides de este municipio que no posean un hogar propio, que desde ahora se conocerá como La Comunidad Verde Vieques.

Los terrenos que fueron rescatados tras la lucha civil en contra de los bombardeos provocados por las prácticas bélicas de la Marina de los Estados Unidos que causó, entre otros incidentes, la muerte de David Sanes, y provocó la contaminación ambiental y química del territorio ocupado por 60 años.Las tierras comenzaron a ser devueltas al pueblo como parte del primer desarrollo de esa línea que lidera la líder comunitaria viequense, Alba Encarnación.

Los terrenos que están ubicados en el área noroeste de Vieques, con vista a Ceiba, el punto más visible con la Isla Grande (Puerto Rico), se desarrollan por la Corporación Comunidad Verde Vieques Incorporado, forman parte de una transferencia de 320 cuerdas que legalmente hizo el Municipio de Vieques a la corporación, tras la transferencia que recibió de la Marina de los Estados Unidos.Por su parte, Alba Encarnación, recorrió junto a este diario los terrenos que serán bautizados con nombres indígenas y que ya se encuentran en proceso de entrega a los viequenses quienes preocupados por el desempleo, y la especulación de precios provocada por la salida de la Marina, reclamaron mediante protesta e invasión, y hoy cedidos legalmente.

Encarnación explicó que “este desarrollo lo lidera la Corporación Comunidad Verde Vieques Incorporado que está inscrita en el Departamento de Estado de Puerto Rico desde el 27 de noviembre de 2007. Este trabajo nace en una noche en que un grupo numeroso de familias preocupadas por el disparo de precios en los terrenos de nuestro pueblo decidió reclamar lo que se les prometió cuando comenzó la gesta en defensa del pueblo viequense que fue la devolución de las tierras a su pueblo.¿Cómo crees que después que se luchó tanto tiempo, y se sacó la Marina para qué, entregárselas a otro?. No. Y así fue que en agosto de 2007, planificamos y se invadieron los terrenos. Cuando el alcalde Damaso Serrano se enteró nos mandó a buscar, le presentamos la preocupación de vivienda, y aunque hubo oposición terminó por ceder estas 320 cuerdas para lo que ahora es Comunidad Verde”.

La líder indicó que el traspaso de las tierras se hizo legalmente, por la que ya poseen una escritura inscrita en el Registro de la Propiedad de Puerto Rico, y en la que se establece que, entre otras cosas, toda persona que solicite su terreno tiene que ser residente de Vieques, y no puede poseer ninguna propiedad, además, que sólo tendrá una finca de 900 metros cuadrados. Tampoco podrán ceder ni vender su solar, y en caso de no poder habitarlo, devolverlo a la Corporación.“Nadie piense que aquí llegará con un rollo de alambre y reclamará el terreno que quiera. Aquí hay un orden establecido en ley.

Creo que esto ha sido un proceso enriquecedor, en el sentido, que aquí se desarrolla lo que verdaderamente es un proyecto comunitario que estará a fin con el concepto de amigos del ambiente”, explicó.Encarnación relató que para lograr sufragar el costo de mensura inicial de los terrenos ascendentes a $35 mil la Corporación integrada por ciudadanos viequenses tuvo que desarrollar venta de comidas y actividades dentro de las comunidades.“Creo que para 18 meses de desarrollo, hemos adelantado muchísimo. Ya los terrenos comenzaron a asignarse a las familias, vamos por unas 300, y se espera que alcancen para unas 600. Aquí se les asigna el terreno que no podrá ser vendido ni transferido por su ocupante. Además, que cada cual levantará su casa con sus recursos.

Muchos, ya están en vía de montar casas pre fabricadas, y otros lo harán como se hacía antes, con maderas y zinc. Poco a poco como lo hicieron nuestros padres y abuelos, hasta que lograron levantar sus comunidades”, recalcó.La líder comunitaria explicó que los solicitantes que llamó “pobladores” se someten a un escrutinio rígido de documentación que la Junta de Directores de la Corporación Comunidad Verde Inc. evalúa, verifica y constata la residencia y necesidad que deberán ser certificados mediante declaración jurada. Las aspiraciones de la comunidad son brindar a todas las familias y/o personas solteras residentes de Vieques, la oportunidad de poseer un hogar propio, desarrollar una comunidad basada en la participación ciudadana cuya piedra angular será la solidaridad, el pensamiento cooperativista, la consciencia ambiental y la defensa ecológica, recalcó.

Como ayudantes solidarios de la Comunidad Verde, está el arqueólogo Daniel Silva Pagán que donó su conocimiento en demarcación de tierras y división de los solares. Así mismo, cuenta con la colaboración de ciudadanos como Irma Laboy, Alejandro Díaz y Miguel Díaz, quienes a pico y machete, trabajan en su tiempo libre en el desarrollo del proyecto.“Este proyecto se llama Comunidad Verde Vieques porque tenemos un compromiso con la ecología y el ambiente. Esto es un proyecto organizado que aunque comenzó con una invasión que más bien fue un acto de protesta, y que concluyó con la entrega de los terrenos a los nativos de esta Isla a los que llamamos pobladores”, indicó.La realidad es que estos terrenos son un área vírgen que por 60 años estuvieron restringidos por la Marina de los Estados Unidos, y no fueron parte de las práticas bélicas que provocaron la contaminación química de sus suelos.

Encarnación sostuvo que en estos momentos sus mayores opositores son los integrantes de la industria de bienes raíces que proliferan cada vez más, en la Isla Nena.“Aquí combatimos la especulación de terrenos. Por ello, son los que se oponen a desarrollos comunitarios como este. Y son personas ajenas a las grandes luchas ciudadanas que ha dado Vieques por largos años, como por ejemplo, la de las lanchas, Monte Carmelo y la Marina.Sólo se oponen porque tienen una visión vacía en torno a lo que es una sociedad donde todo gira en torno a lo económico. Lo de nosotros gira a las necesidades. Además, que este proyecto es un acto de justicia social que garantiza la permanencia de los viequenses en su Isla ”, ripostó. Al momento, el proyecto se encuentra en su segunda fase que comenzó con la adquisición y entrega de los terrenos, que será seguido por el desarrollo de la insfraestructura, la construcción de residencias y atraer a fundaciones o auspiciadores que fomenten el concepto de la comunidad.

Finalmente, Encarnación indicó que “conste que no tengo un solar asignado aquí. Tal vez me una.Este es un proyecto que se asigna en prioridades de necesidades, sobrevivientes de enfermedades catastróficas, residentes sin hogar, padres y madres solteras con hijos y estudiantes que puedan brindar su talento a favor de la comunidad. Quiero cumplir con la promesa que se le hizo a los viequenses cuando se instó a luchar por la salida de la Marina, que fue devolver al pueblo sus tierras”.

miércoles, 28 de enero de 2009

Ciudadanos dan un paso al frente

miércoles, 28 de enero de 2009
Leysa Caro González
Primera Hora

Dejando claro que están interesadas en aportar al país, organizaciones comunitarias ofrecieron al Consejo Asesor de Reconstrucción Económica y Fiscal (Caref) diez ideas cuyo fin es generar más ingresos y recortar gastos gubernamentales para paliar la crisis económica que se vive.

1Fomentar el modelo de democracia participativa, a través del cual las personas tengan injerencia en la toma de decisiones sobre los asuntos que les afectan y asuman responsabilidad de las acciones. Es indispensable que se utilice el modelo de gobierno de apoderamiento y autogestión.

2Enmendar la Ley de Incentivos Industriales para ofrecerles a las organizaciones sin fines de lucro incentivos atractivos que les permitan continuar ofreciendo sus servicios y mantener sus empleos. Enmendar la Ley de Incentivos Salariales para el desarrollo de programas de empleos para este sector.

3Establecer un motorpool para uso de todos los empleados de la Legislatura y así eliminar la asignación de auto a cada legislador. Esto permite una reducción en los gastos en compra de vehículos, así como en el gasto de gasolina y mantenimiento. El ahorro debe ser asignado para la creación de empleos en horarios extendidos en el área de educación.

4Crear centros de reciclaje en las comunidades, con fondos de la Autoridad de Desperdicios Sólidos, para crear empleos directos. Los fondos inicialmente deben estar dirigidos a los municipios que no son exitosos en el recogido de desperdicios. Además, se debe hacer obligatorio el reciclaje.

5Organizar las agencias gubernamentales bajo el concepto de regionalización a base de los ocho distritos senatoriales. La medida busca que las agencias puedan coordinar eficientemente su trabajo para allegar de forma más eficiente los servicios a la comunidad.

6Someter legislación para la creación de una ley de reinversión comunitaria criolla que acoja a las farmacéuticas y las aseguradoras. La misma les asignaría responsabilidad a estas empresas de dirigir esfuerzos de responsabilidad social para aumentar la calidad de vida de las comunidades que le rodean. Éstas deben tener como responsabilidad asignar de sus ganancias para mantener la perpetuidad del Fideicomiso de Comunidades Especiales.

7Capturar el 10 por ciento del total de patentes pagado por los centros comerciales y con ello establecer empleos de servicios directos (mantenimiento de áreas verdes y recreativas, servicios de amas de llave y servicio de tutorías).

8Establecer como criterio para ofrecer créditos contributivos a las farmacéuticas que la reserva de inventario de medicamentos para la demanda del consumo en Puerto Rico se empaque localmente, generando empleos directos de nuestras propias comunidades especiales. Esta medida aseguraría también una reducción en el costo de los medicamentos en más de 80%.

9Establecer como moratoria la construcción de viviendas de alto costo en las inmediaciones de las comunidades cercanas a las costas y fomentar las hospederías y hostales comunitarios con el uso de las propias viviendas de los residentes de las comunidades. Permitiría disminuir el desplazamiento de comunidades donde el propio Gobierno tiene que asumir el costo de suplir viviendas de interés social.

10Detener en su totalidad los gastos de publicidad de las ramas gubernamentales para obtener ahorros que puedan ser traducidos en servicios directos. En estos tiempos se puede utilizar el medio de la Internet para anunciar los servicios. Esta medida crea empleos y distribuye más equitativamente los recursos económicos del país.

Comunidades con ideas ante la crisis

miércoles, 28 de enero de 2009
Leysa Caro González
Primera Hora

Líderes comunitarios le presentaron ayer al Consejo Asesor de Reconstrucción Económica y Fiscal (Caref) lo que a su entender son propuestas determinantes para levantar el país.
Con estas alternativas demuestran además su interés de borrar la imagen de que sólo les interesa “lo que el Gobierno les pueda dar”, coincidieron los líderes al salir de la reunión.

Carmen Villanueva, miembro de la Coalición de Líderes Comunitarios, se mostró sumamente complacida con las medidas propuestas por las comunidades, así como por el desarrollo del cónclave, el cual aseguró que se desarrolló en un ambiente cordial.

“La realidad es que las expectativas de muchos de nosotros fueron cubiertas. Fue un diálogo muy cordial y con la esperanza que todos debiéramos tener”, indicó Villanueva.
La líder comunitaria de Hill Brothers, en Río Piedras, sostuvo que las medidas presentadas son fáciles de trabajar y redundarían en una mejor calidad de vida para el país.
Las mismas, dijo, están dirigidas a trabajar la crisis económica y son el resultado de meses de arduo trabajo. Líderes comunitarios de toda la Isla aportaron sus ideas; algunas fueron adoptadas y otras están en hold.

Villanueva destacó que, aunque la prioridad del país en estos momentos es la situación económica, “no podemos olvidar la crisis de violencia, de desempleo y deserción escolar”. “Ésas no pueden ir en un segundo plano”. sostuvo.

José Figueroa, residente de Toro Negro de Ciales, se mostró igual de positivo tras la salida de la reunión. “Fue un diálogo bien sincero, bien fluido. Pudimos plantear nuestras propuestas fundamentales, pero lo más importante es que le expresamos que las comunidades organizadas en Puerto Rico no están esperando a ver lo que el Gobierno le va a dar sino que están dispuestas a aportar”, señaló Figueroa, miembro de la Alianza de Líderes Comunitarios que agrupa más de 60 comunidades especiales.

Mientras, Richard Carrión, como presidente del grupo, se comprometió a analizar las propuestas y recomendarle las que entienda pertinentes al gobernador Luis Fortuño. Fue claro, sin embargo, en que la determinación de incluir alguna de éstas para atender la crisis fiscal del país será sólo del Primer Ejecutivo.

“El Gobernador puede implantar una, puede implantar ninguna o todas. Definitivamente, hay lugar para las recomendaciones de las comunidades”, expresó el reconocido banquero.
Las propuestas serán presentadas al Gobernador y su equipo de trabajo durante el mes de abril, fecha para la que está pautada la entrega de una segunda serie de recomendaciones, dijo Carrión.

jueves, 10 de julio de 2008

Abren una puerta para los de la calle

jueves, 10 de julio de 2008
Arys L. Rodríguez Andino
Primera Hora

El Estigma que enfrentan los deambulantes y adictos, y la falta de movibilidad, los arrincona cada vez más en un espacio a donde no llegan los servicios.

Por eso, y con la asistencia de varias organizaciones comunitarias y religiosas, ayer el Programa de Alcance Comunitario de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca) inauguró una unidad móvil en el residencial José Celso Barbosa, en Bayamón.
Ahí, decenas de personas fueron a ver -muchos sólo por curiosidad- qué tenía que ofrecerles el proyecto “De vuelta a la vida: Sanación y Hogar”, responsable de coordinar la actividad.

“El servicio es único. Hay un médico especialista en adicción, una enfermera y servicios psicológicos. La idea es atenderlos y darle seguimiento al manejo de casos”, explicó Yesenia Mojica, coordinadora de Alcance Comunitario.

Deambulantes y adictos tuvieron la oportunidad de realizarse exámenes físicos, curaciones y pruebas de VIH, además de almorzar arroz con salchichas, habichuelas, ensalada y hasta pegao confeccionado por las Hermanas de Jesús Mediador, quienes donaron la comida.
Aunque Mojica admitió que en la primera visita no consiguen “conquistar” a muchos participantes para que se integren a los diferentes programas, sí les abre la puerta en las siguientes visitas.

“Quizás no lo logramos a la primera, pero a la segunda o a la tercera, sí”, comentó la coordinadora.

La unidad móvil, con la que esperan visitar comunidades identificadas con un alto nivel de deambulantes, debe operar cuatro veces por semana. “Es para las personas sin hogar, para que tengan fácil acceso a servicios”, dijo Mojica, quien aclaró que no es exclusivamente para este sector de la población.

Limpio con metadona
Mientras Alexander Pagán decía que no se metía droga, y que estaba allí para “acompañar a un amigo”, Ramón Nieves Vázquez llenaba los formularios para hacerse la prueba de VIH, justo al lado de la mesa con ropa del Ejército de Salvación.

De 36 años, Nieves Vázquez exhibe en la piel los tatuajes que se hizo durante sus años de presidiario, dura jornada que empezó a los 12 cuando, según narró, acuchilló a un hombre que le dijo obscenidades a su mamá.

“Fue por un caripelao que mi mamá le llamó la atención porque se quería meter al patio, y le metí dos puñalás”, contó mientras esperaba su turno para la prueba.

En una institución juvenil en Ponce, donde también estaba un primo suyo, el ex adicto empezó a consumir drogas. “Vi a un primo mío usándola, me dio curiosidad y caí en la maldición. Tú sabes que en las instituciones hay más droga que en la misma calle”, aseguró el paciente de metadona.
Durante 13 o 15 años, Nieves Vázquez usó marihuana, cocaína y heroína. Ayer se realizaba, una vez más, la prueba de VIH.

“Vine a hacerme la prueba porque me gusta hacérmela, porque uno nunca sabe cuándo pueda explotar la enfermedad”, dijo mientras se comía una barra de chocolate y caramelo. Y es que, confesó él, “los presos se pinchan con lo mismo”.

Hace tres años Nieves Vázquez, quien logró graduarse de cuarto año tras las rejas, está en tratamiento con metadona y vive con su mamá. Desde entonces, afirmó, no consume drogas.
Para ganarse la vida trabaja en las picas de las fiestas patronales y en la funeraria que tiene uno de sus dos hermanos en Río Piedras donde, presuntamente, ayuda en tareas simples del embalsamamiento de cadáveres.

“Yo ayudo a limpiar el cuerpo cuando viene de Forenses y le pongo los algodones en la nariz y ayudo a coserlo”, detalló el residente de Toa Alta pero natural de Corozal.

Por lo pronto, está claro en que no quiere estar toda la vida con metadona y le va a pedir al médico que lo atiende que le baje la dosis. “A ver si termino de aquí a un año”, finalizó, mientras caminaba hasta la carpa donde servían el almuerzo las religiosas, quienes hablaban maravillas de la sazón de sus cocineras

jueves, 5 de julio de 2007

Álbum nacional

Gerald López-Cepero
jueves, 5 de julio de 2007

Adela Dávila Estelritz / Primera Hora




Dicen que cada retrato es un relato, un pedazo de nuestras vidas que queda plasmado para la posteridad. Porque todos nosotros, el que más o el que menos, atesoramos esas fotos que dan fe de nuestro tránsito sobre la tierra. Pueden ser momentos sencillos y mundanos o monumentales y dramáticos. Son el recuerdo de los primeros pasos y la primera comunión. O, tal vez, son el registro gráfico del último día de una guerra o el último adiós a un héroe caído en batalla. De lo que no cabe duda es que son instantes únicos e irrepetibles, que figuran como momentos claves en nuestra historia personal.

Más aún, estas fotos componen lo que podría calificarse como “álbum nacional”, porque, de un modo u otro, todos estamos conectados. Y de ser así, ¿cuánto dicen de nosotros? ¿Y de los que vinieron antes, mucho antes, que nosotros? ¿Y de aquellos cuyas imágenes se han conservado para que generaciones presentes y futuras conozcan la magia de la cotidianidad de tiempos pasados?

De acuerdo con Julio E. Quirós Alcalá, director del archivo de la Fundación Luis Muñoz Marín (FLMM), los esfuerzos de dicha entidad por identificar colecciones de fotos privadas, dentro y fuera de la Isla, buscan, precisamente, “llenar esas lagunas de información” que pueden ayudar a que sepamos más acerca de -y comprendamos mejor- nuestro pasado. En síntesis, en este archivo “se conserva la historia de más de medio siglo de vida de nuestro pueblo”. Historia que está a la entera disposición de todos los ciudadanos -desde estudiantes hasta historiadores y público general- que estén interesados en conocer cómo y por qué somos lo que somos. Cómo hicimos la transición de una sociedad rural agrícola a un pueblo urbano y cosmopolita.
Álbum nacional de la Fundación Luis Muñoz Marín
Orgullosos de nuestro pasado


Para recopilar suficientes imágenes que evidenciaran la magnitud de la crónica borincana hacen falta grandes dotes investigativas y recursos de pesquisa; hay que querer descubrir, analizar y catalogar todo lo que pueda arrojar luz sobre el último siglo en la vida de los puertorriqueños. Ah, y no podemos dejar de mencionar la imprescindible colaboración de un pueblo orgulloso de su pasado y que no quiera olvidar. Gente que quiera compartir con sus coetáneos los tesoros fotográficos que estén en su posesión y que sirvan para ilustrarnos sobre nuestro ayer.
Por fortuna, la FLMM se ha comprometido con este noble propósito porque alguien tenía que hacerlo. Porque, como afirmó Quirós Alcalá, “en Puerto Rico no existe un archivo fotográfico (nacional) que aglutine todo esto. Lamentablemente, tampoco he visto ningún (otro) proyecto de rescate de fotografías en la Isla”.

De manera que, armados con sus mejores herramientas de investigación, los archivistas de la FLMM se dieron a la tarea de identificar colecciones fotográficas que estuvieran en manos de entidades privadas o públicas y coleccionistas individuales. Todo ello con miras a enriquecer el acervo de imágenes de la institución para, a su vez, ponerlas a nuestra disposición.
Extraordinario donativo

Al conocer acerca de esta admirable empresa, José Orraca Pérez, reconocido coleccionista, fotógrafo y conservador puertorriqueño -radicado en Connecticut, Estados Unidos-, hizo el extraordinario donativo de una vasta antología de fotos a la organización sin fines de lucro. Todas son vistas originales del Puerto Rico de finales de siglo XIX y principios del siglo XX.
Orraca Pérez, a su vez, fue adquiriendo las mismas, a lo largo de su carrera, de manos de coleccionistas y por medio de subastas.

En la ocasión de nuestra visita, Quirós Alcalá y Benjamín Pagán, archivero a cargo de la colección fotográfica, compartieron con PRIMERA HORA estos tesoros.
La plétora de retratos que desfilaron ante nuestros ojos fue impresionante. Una tras otra, las imágenes nos conmovieron y asombraron, nos sorprendieron e ilustraron sobre tiempos que marcaron nuestra historia. El tono de la vida cotidiana de aquel entonces, en marcado contraste con el de hoy, nos invitó a recapacitar sobre los pros y los contras de la modernización.
También fueron notables los rostros de las personas “de antes”, que lucían tan diferentes; su manera de conducirse aparentaba ser, por lo general, más seria y circunspecta. No obstante, los sujetos de las imágenes presentaban al lente fotográfico su más espontánea presencia, incapaces de adivinar que un día, esas instantáneas -captadas por fotógrafos que, probablemente, ni conocían ni jamás volverían a ver- nos iluminarían tanto.
Queremos más


Quirós Alcalá habló, también, con gran entusiasmo de su interés porque más personas hagan donativos fotográficos como el de Orraca Pérez. “Tenemos y queremos de todo”, aseguró, “lugares, individuos, paisajes”. Para obtener más imágenes, la FLMM solicita nuestra cooperación. De hecho, a todas aquellas personas que, por motivos sentimentales, no se animen a desprenderse de sus preciados retratos históricos donando los mismos, Quirós Alcalá les ruega que, al menos, “nos permitan investigarlas. Podemos hacer fotos de fotos para incluirlas en el archivo”.
El objetivo final


La idea de este proyecto, según lo explicó el director del archivo de la FLMM, es “desarrollar la colección (de fotos) más allá de que sean piezas de museo. Las queremos para que trasciendan las paredes de la Fundación. Queremos ser un elemento de difusión importante para que Puerto Rico conozca bien su pasado”, acotó Quirós Alcalá.

Para finales de este año, la Fundación Luis Muñoz Marín planifica publicar un libro de fotografías donadas a la Fundación por las familias de los misioneros menonitas que se establecieron en la Isla entre 1940 y 1950.

Para más información sobre cómo hacer donativos de fotos para el archivo de la entidad, pueden llamar a la Fundación Luis Muñoz Marín al 787-755-7979, extensión 28. También pueden comunicarse por correo electrónico a jquiros@flmm.org.