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jueves, 19 de abril de 2012

Ya son más las mujeres que deciden parir en sus casas


jueves, 19 de abril de 2012
Soraida Asad-Sánchez / Primera Hora

Horrible.

Así es como una joven madre de cuatro hijos describe su experiencia de parir en un hospital.

“Tú sientes que te roban tu parto, que te quitan el poder de mujer, te amarran, te cohíben de beber agua, te cohíben tu movimiento, te dicen cuando pujar y cuando no”, detalla Carol Toledo, quien dio a luz a sus primeros dos hijos en una institución hospitalaria y los últimos dos en su casa con la ayuda de una partera.

Recomendaciones de la OMS sobre el nacimiento.Cuando Carol de enteró de su tercer embarazo le causó miedo y pánico pensar que tendría que regresar a un hospital. Por tal razón, decidió que iba a tener a su hija en la casa. “Me preparé para lo que era parir en la casa, realmente cuando tu confías en tu cuerpo, cuando tu confías en el proceso, en que es un proceso natural, en que todo va a estar bien y con la ayuda de papito Dios tu sabes que todo va estar bien y además que cuentas con unas parteras preparadas y certificadas”.

La realidad es que existen muchos miedos relacionados a los partos en el hogar y hasta cierto las mujeres que toman dicha decisión afirman que sus allegados le cuestionan las razones para tomar esa decisión. El miedo mayor son las complicaciones.

Rita Aparicio, partera con 30 años de experiencia, señala que sólo un dos por cientos de los partos en el hogar tienen complicaciones y que cuando una mujer es de alto riesgo no le hacen el parto en casa ya que “para eso están los hospitales y eso es lo que han entendido muchos países en que los hospitales colaboran con las parteras”.


Puerto Rico es uno de los países con los más altos índices de cesáreas, para el 2010 hubo un 46.3 por ciento, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que no hay razón para que un país tenga una tasa de cesáreas mayor a un 15% de sus partos. En el 1980 la Isla tenía un 18.2 por ciento.

La gran mayoría de las mujeres que han sido sometidas a una cesárea no tienen la oportunidad de tener un parto vaginal, por lo que muchas deciden contratar a una partera, para poder vivir la experiencia de parir a sus hijos. De hecho, Aparicio señala que la OMS sugiere que más mujeres tengan partos vaginales luego de una cesárea. “En Puerto Rico estamos atrasados en eso, en Estados Unidos hay estadísticas de partos vaginales después de cesáreas, en Puerto Rico no existen. Ni el Centro de Control de Enfermedades (CDC), ni el mismo Censo de Puerto Rico, ni el mismo Departamento de Salud tienen estadísticas de cuántos partos vaginales hay después de una cesárea, y eso es una desgracia para el país”.

El movimiento que está surgiendo en PR es una réplica lo que está sucediendo en muchos países donde las mujeres han decidido apoderarse de su proceso de alumbramiento.

“Hay que hacer un renacimiento en la forma de nacer, eso nos toca a todas las mujeres, a las consumidoras, no es asunto de parteras, no es asunto de enfermeras, no es asunto de médicos, es un asunto de salud pública, es un asunto de consumo, de que las mujeres reclamen sus derechos como hacen cuando compran un artículo y no están contentas”, puntualizó la partera durante el Primer Congreso Internacional "Integrando la ciencia y el arte del nacimiento" que se lleva a cabo en el Centro para Puerto Rico de la Fundación Sila M. Calderón, en Río Piedras.

Carol se convirtió en doula luego del nacimiento de su tercer hijo, y describe la experiencia de parir en la casa como “la gloria”, sin embargo, aclara que “es una decisión personal que tiene que salir de la mamá y que viene acompañada de una buena educación”.

miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Placer al hacer ejercicios?


miércoles, 21 de marzo de 2012
Leysa Caro González / Primera Hora


Experimentar un orgasmo, igual o hasta más placentero que el que logras en una relación sexual, en medio de tu rutina de spinning o de yoga es completamente normal. Te puede pasar a ti, a mí o a tu compañera de clases.

Así que, si en medio de tu rutina de ejercicios sientes un cosquilleo y una serie de sensaciones placenteras que parecen casi irrefrenables y que te llevan a un punto de explosión, no te preocupes, no es nada malo, estás experimentando un placentero orgasmo.

Un nuevo estudio, realizado por la Universidad de Indiana, reveló que hay mujeres que experimentan orgasmos y placeres sexuales inducidos por el ejercicio, sin necesidad de un hombre, un vibrador u otro tipo de estimulación sexual.

Según los expertos, no se trata de un fenómeno nuevo, pero el estudio sí reveló que son más las mujeres que han vivido la experiencia desde la década de los cincuenta cuando se descubrió el fenómeno que, desde entonces, se ha conocido como “abdorgasmos” por estar asociados con los ejercicios que se enfocan con los músculos abdominales.

Éste, sin embargo, no se le ha dado mucha atención, quizás por la poca información científica que existe.

“La sensación puede ser hasta más placentera y profunda, porque no se estimula sólo tu área genital, sino hasta el área del útero debido al ritmo del ejercicio que es mucho más rápido y demanda más energía”, advirtió la sexóloga Wanda Smith.

De acuerdo con la investigadora Debby Herbenick, codirectora del Centro para Promoción de la Salud Sexual de la mencionada universidad, el 19% de las 370 mujeres abordadas dijo haber estado montada en la bicicleta estática o haciendo spinning cuando éxperimentó el placer sexual. Mientras, 9.3% estuvo trepando postes o sogas.

Un 7% lo disfrutó durante el levantamiento de pesas y otro 7% en momentos que corría, así como con otras rutinas de ejercicios como yoga, máquinas elípticas y aeróbicos.

Pero ¿qué es lo que lo provoca? La la doctora Smith, explicó que ésto ocurre debido al estímulo directo al componente genital a través del ejercicio. La serie de contracciones en los músculos cerca del clítoris y de la parte externa del canal vaginal provocan, en síntesis, la respuesta orgásmica, detalló.

Durante el ejercicio, específicamente en el spinning, que demanda mucho más energía, se estimulan los mismos músculos y fibras nerviosas que se activan durante el acto sexual.

La probabilidad de que la experiencia sea más agradable a la vivida durante una relación sexual existe en aquellas personas para las cuales el componente emocional no es esencial. “Lo que pasa es que cuando las personas aprenden el truquito, les encanta salir a correr”, dijo en tono jocoso.

a cualquiera le pasaPara el terapista y educador sexual José Pando son varios los factores que pueden provocar la experiencia, como lo es el ciclo hormonal que mensualmente viven las mujeres.

Durante éstos días, el cuerpo de la mujer está mucho más sensitivo y receptivo a las sensaciones, lo que las hace hiper sensibles, dijo. “Lo pueden experimentar esta semana y después no vivirlo más”, expresó.

El sexo femenino tiene tantos caminos para experimentar la sexualidad, planteó, que puede lograr una respuesta orgásmica dormida, mientras “fantasea”, por sensaciones autoinducidas, a través de algún tipo de objeto en el clítoris o por penetración.

El hombre, sin embargo, no tiene esta facilidad por ser más pene oriented, mencionó. “Alcanzar un orgasmo en muchas mujeres resulta fácil y durante las rutinas de ejercicios, dependiendo de la sensación, la relajación y la forma en que se mueva, definitivamente puede alcanzar el orgasmo”, destacó Pando al advertir que “no ocurre en mucha gente”.

Factores determinantes adicionales pueden ser la ropa ajustada y la rutina realizada. “Hay ciertas rutinas de ejercicios en los que prácticamente tienen que abrir sus piernas, las hormonas se liberan y predisponen a la mujer para el orgasmo”, abundó Pando.

Para el terapeuta, sin embargo, lo esencial es que la mujer conozca sus cuerpos, sus puntos débiles, los movimientos y estímulos que la pueden hacer experimentar un orgasmo placentero sola o con su pareja.

La educadora sexual Luisa Marini Denton coincidió con el hecho de que cada mujer puede deleitarse de un orgasmo mientras se ejercita. Contrario a lo que pueden pensar algunos, especialmente aquellos con posiciones más conservadoras, la mujer no tiene que presentar una patología sexual para vivirlo.

Para Marini Denton, el sexo y los ejercicios son los dos mecanismos más efectivos para activar el placer y el gozo que provocan las dopaminas y endorfinas, así que es completamente natural sufrir un orgasmo en medio de una rutina de ejercicios.

“Claro que puedes tener un orgasmo. Todo lo que trabaja el abdomen, espalda baja, te activa sexualmente, porque trabajas todo el área de la genitalia... y cuando mezclas las endorfinas y dopaminas con un movimiento físico, obviamente lo puedes alcanzar”, expresó la doctora sobre esas drogas naturales que produce nuestra organismo.

“Te dan tanto gozo y placer que te hacen adicto a esa sensación”, sostuvo Marini Denton sobre lo que provocan las endorfinas y dopaminas.

martes, 24 de mayo de 2011

La crisis curativa y el cáncer de mama

24 Mayo 2011

La crisis curativa y el cáncer de mama
Preocupa a los oncólogos la sustitución total de la medicina tradicional por la alternativa en un paciente con potencial de curación
(El Nuevo Día / Archivo)Por Fernando Cabanillas / Especial para Por Dentro

Escuché, no hace mucho tiempo, a una paciente llamar a un programa de radio de un naturópata porque la terapia natural que recibía no estaba funcionando y su cáncer de mama había crecido, al punto que estaba supurando y sangrando. Ella había rehusado cirugía.

La contestación del naturópata fue para mí chocante. Él le indicó que no se preocupara porqué ella estaba sufriendo un proceso llamado la “crisis curativa”. Por medio de esa “supuración, el cuerpo estaba eliminando las toxinas que le había causado el cáncer”. Esto, agregó, eventualmente resultaría en su curación. Me dejó desconcertado, abrumado y por demás alarmado.

Siento que es mi responsabilidad como médico llamar la atención sobre un artículo publicado por la Dra. Esther Han de Portland, 'Oregon: Alternative Therapy Used as Primary Treatment for Breast Cancer Negatively Impacts Outcomes. Annals of Surgical Oncology: 18: 912, 2010'. En este estudio, ella evaluó el desenlace de 61 mujeres con cáncer de mama, que abandonaron el tratamiento tradicional por la medicina alternativa.

Han clasificó las pacientes en dos grupos principales: el que rehusó o atrasó la cirugía (grupo 1) y el grupo 2 que aceptó cirugía pero luego rechazó los tratamientos subsiguientes como radioterapia, quimioterapia u hormonoterapia.

Ambos grupos utilizaron la medicina alternativa ya sea con vitaminas, plantas, meditación, detoxificación o dietas estrictas. Los resultados fueron muy reveladores, además de altamente preocupantes. El grupo 1, que rehusó o atrasó la cirugía, consistió de 26 pacientes de los que todos, menos uno (96%), han recaído y su enfermedad ha evolucionado de una etapa temprana al momento del diagnóstico a una etapa IV, que es la más avanzada de todas.

Además, el 50% ha muerto en un promedio de 36 meses. De los 13 que todavía viven, en seis pacientes el cáncer está activo y por lo tanto también están destinadas a morir.

Algunas de estas 26 pacientes cambiaron de idea cuando su enfermedad empeoró y regresaron a su médico para recibir tratamiento tradicional. Esto probablemente explica por qué la mitad de esas pacientes todavía viven, pero lamentablemente su esperanza de curación se ha esfumado.

El grupo 2, que aceptó cirugía pero rechazó los tratamientos subsiguientes, también tuvo resultados subóptimos pero menos malos que el grupo 1. De 35 casos que componen este grupo, existen suficientes datos para analizar en 29 paciente -25 de ellas (86%) ya han recaído-, 14 están en remisión debido a que regresaron al tratamiento tradicional y 9 (26%) han muerto.

La medicina alternativa se ha utilizado de varias formas para manejar el cáncer. Hay quien la utiliza para sustituir totalmente la medicina tradicional mientras que otros la combinan.

Esta modalidad consiste de un abanico de tratamientos que incluye terapias de relajación, vitaminas, plantas medicinales y terapia de quelación.

La mayor preocupación que tenemos los oncólogos con la medicina alternativa es que existen pocos estudios que demuestren con certeza el papel de esta modalidad en el manejo del cáncer. Algunas publicaciones sugieren que puede servir de complemento a la medicina tradicional ayudando a reducir algunos de los efectos secundarios de la quimioterapia.

A pesar de que nos preocupa la posible interacción negativa de algunos de estos tratamientos con la quimioterapia, lo que en realidad nos inquieta más, es cuando se sustituye totalmente la tradicional por la alternativa en un paciente con potencial de curación. Evidentemente el daño es menor en aquellos destinados a morir debido a su naturaleza agresiva.

El estudio de Han comprueba, por primera vez, que los resultados de la medicina alternativa en pacientes con cáncer de mama sin duda son inferiores al de la tradicional. Estos resultados, debieran estimular a cualquier paciente que esté considerando la medicina alternativa como sustituto al tratamiento tradicional, a pensarlo dos veces antes de tomar esa decisión.

Es evidente que aquellos practicantes de medicina alternativa que inducen a los pacientes a abandonar o rehusar el tratamiento convencional, están causando un perjuicio muy serio y en muchos casos induciendo la muerte a las pacientes con cáncer de mama.

¿A qué se debe que estos pacientes no demandan por impericia a los naturópatas, cosa que es tan común en la medicina tradicional? Otra pregunta que se insinúa: ¿No es ilegal el inducirle la muerte a un paciente? Si la respuesta es sí, entonces ¿no son culpables de homicidio estos individuos? ¿No es hora ya de legislar a este respecto?


El autor es director médico del Centro de Cáncer Auxilio Mutuo, Profesor de Medicina en Escuela de Medicina UPR, MD Anderson Cancer Center, Houston Texas y Moffitt Cancer Center, Florida.

viernes, 25 de marzo de 2011

Los cuentos de camino sobre el embarazo

Los cuentos de camino sobre el embarazo
viernes, 25 de marzo de 2011
Olga Román / Primera Hora

Tal vez has escuchado la curiosa historia que te contó la amiga de la prima de tu vecina sobre una muchachita que quedó embarazada cuando su novio eyaculó en la piscina donde ambos se estaban besando y acariciando. No hubo penetración y la chica se embarazó. ¡Pobre muchacha… si hasta virgen era!



¿Será eso posible? Bueno… lo cierto es que existen muchos cuentos semejantes a éste, en los que, por “gracia divina” y de la forma más extraordinaria, una fémina queda embarazada. A continuación, el ginecólogo obstetra Rafael Berríos profundiza sobre algunos de los mitos relacionados con el embarazo.

Cuentos

¿Una mujer puede quedar embarazada con ropa puesta?

Después de una estruendosa carcajada, Rafael Berríos, ginecólogo obstetra, contesta un rotundo “no”. “Tiene que haber unión de óvulo y espermatozoide”, añade. Para que ocurra un embarazo, el pene tiene que estar dentro de la vagina. De esta forma, los espermatozoides se depositan en ella. Atención: aunque la mujer tenga ropa interior de tela muy fina, es improbable que que de embarazada.

¿Es posible que ocurra un embarazo si la mujer practica sexo sin protección durante su primer día de periodo?

“Es improbable, pero yo no descarto nada”, advierte Berríos. Una mujer que tenga un cliclo menstrual regular (cuyos días fértiles comprendan los tres o cuatro días antes o después de la ovulación), no debería quedar embarazada durante su primer día de regla, acota el galeno. En los períodos menstruales, que es cuando se está liberando el endometrio, es improbable que ella salga encinta”, comenta, a lo que añade que esto sólo puede ocurrir si la mujer tuvo una superovulación.

¿Si un hombre eyacula fuera de la vagina de la mujer después de haber tenido relaciones sexuales?

“Sí, definitivamente”, afirma. “El coito interruptus no es un buen método contraceptivo porque al momento del hombre tener la urgencia de la eyaculación, ya se han liberado las primeras gotas de semen ricas en espermatozoides”, informa el galeno. Estos espermatozoides pudieran haberse alojado en la vagina y embarazar a la mujer.

El contacto de la vagina con partículas de semen en la ropa (por ejemplo, una toalla) ¿pudiera provocar un embarazo?

"No, porque se queda mucha muestra (de los espermatozoides) en la misma toalla”, sostuvo Robles, a lo que añadió que es imposible que los espermatozoides se introduzcan a la vagina sin el semen, que es su vehículo líquido. Una mujer tampoco quedará embarazada si el hombre eyacula en una piscina. Una vez más, para que esto ocurra, el hombre tiene que penetrarla y depositar su semen en ella.

¿Puede una mujer quedar embarazada si toma la píldora anticonceptiva esporádicamente?

Sí. “La píldora tiene que tomarse todos los días. Si se olvida por un día, al otro, tienes que tomarte dos pastillas para continuar el ciclo”, acota el ginecólogo. “Las pastillas contraceptivas tienen una vida bien corta”, asegura Berríos, quien añade que si una mujer deja de tomarse la pastilla de dos a tres días, la efectividad de ésta disminuye dramáticamente y se puede escapar un folículo que madure y, a su vez, libere un óvulo. “He tenido pacientes que aún tomándose las pastillas como debe ser, quedan encintas. Casi siempre, la razón más común es un retraso entre un paquete y el otro. Se escapa un folículo y la efectividad se pierde”, advierte.

Si a una joven no le ha llegado la menstruación, ¿es posible que quede embarazada?

“Sí”, asegura Berríos. Una joven puede ovular aunque no haya tenido su primera regla, acota el doctor, quien añade que las ovulaciones pueden iniciar a temprana edad.

viernes, 22 de octubre de 2010

Anticoncepción a la carta

22 Octubre 2010
Anticoncepción a la carta
Aunque hay opciones, no todas protegen de enfermedades de transmisión sexual

Por Ileana Delgada Castro / idelgado@elnuevodia.com

Para muchas mujeres en edad reproductiva, utilizar un método anticonceptivo es la mejor forma de quitarse la preocupación de un embarazo no planificado. Hoy, de hecho, las opciones son muy variadas. Desde la píldora, que cumplió 50 años en el mercado en mayo de este año, el condón -tanto masculino como femenino-, el dispositivo intrauterino y el parche, hasta la inyección hormonal y, más recientemente, el anillo vaginal, entre otras alternativas.

Sin embargo, todavía hay mucha desinformación, temores, tabúes y mitos, según la experiencia de los profesionales de la salud consultados. Lo que puede resultar en conductas de riesgo en las que, tanto mujeres como hombres, se exponen a contagiarse con una enfermedad de transmisión sexual (ETS).

"En Puerto Rico hay muchos mitos y miedos con los dos temas (métodos anticonceptivos y enfermedades de transmisión sexual)", señala la coordinadora educativa en el área de salud de la Asociación Puertorriqueña Pro Bienestar de la Familia (PROFAMILIA), Marlene McCloskey, quien destaca que también hay mucho tabú en torno a hablar sobre la sexualidad y sobre cómo se transmiten las ETS.

La educadora menciona que muchas mujeres creen que si usan un método anticonceptivo se van a quedar estériles; que las hormonas van a provocar que les salgan pelos en la barbilla o que van a engordar mucho, entre muchos otros mitos.

"Cuando son más jóvenes, piensan que para conseguir un método anticonceptivo tienen que venir acompañadas de sus padres", agrega McCloskey, tras señalar que muchas de las adolescentes que llegan a PROFAMILIA sus padres no saben que están activas sexualmente. De hecho, la mayoría de las mujeres que buscan los servicios lo hacen por el miedo a quedar embarazadas "y las infecciones son secundarias", agrega.

"Nosotros enfatizamos mucho en la doble protección. Porque el único método que previene la infección de una ETS es el condón masculino y el condón femenino, y aún así no es 100%. Por eso siempre se recalca que, si quieres evitar el embarazo, también tienes que evitar las infecciones", recomienda McCloskey, quien dice que en ese sentido muchas mujeres lo que hacen es prevención secundaria.

"Muchas llegan embarazadas o con una ETS y entonces es que buscan información, cuando en realidad deberíamos preocuparnos por hacer prevención primaria", agrega.

De ahí la importancia, señalan los expertos, de que, no importa la edad, te eduques sobre los diferentes métodos anticonceptivos que hay en el mercado y tengas en cuenta que el que usas no necesariamente te protege de contraer una enfermedad de transmisión sexual.

De la misma forma, debes buscar orientación médica para que selecciones el método que más te conviene, según tus intereses y estado de salud.

Y aunque no hay un método anticonceptivo específico recomendado según la edad de la mujer, sí hay ciertas situaciones relacionadas con su salud que se deben tener en cuenta a la hora de escoger uno, señala la doctora Mercedes Carrión, ginecóloga del Programa de Planificación Familiar Título X, de la Escuela Graduada de Salud Pública, Recinto de Ciencias Médicas.

"Lo que pasa es que a medida que se envejece puede haber padecimientos médicos, como es la hipertensión, diabetes, colesterol, etc. Y ahí entra la recomendación médica sobre el método más adecuado según el estado de salud", explica Carrión.

"Siempre dejo que la paciente tome la decisión inicial. Pero si, por ejemplo, fuma, tiene diabetes incontrolada, embolia pulmonar o problemas de venas varicosas, ahí entra una decisión basada en la salud de la paciente. En ese caso vas a utilizar métodos que no tengan hormonas, como condones y el dispositivo intrauterino", recomienda la ginecóloga.

Muchas opciones

Aunque las alternativas a la hora de escoger un método anticonceptivo son muy variadas, en términos del patrón de utilización la pastilla anticonceptiva sigue siendo la más buscada, de acuerdo con la experiencia de Betzaida Díaz, educadora en salud del Programa de Planificación Familiar Título X, de la Escuela Graduada de Salud Pública, Recinto de Ciencias Médicas.

"Lo vemos mucho en la población joven, aunque aquella joven que los padres no saben que está utilizando algún método anticonceptivo puede optar por un método en el que no tenga que consumirlo diariamente", explica Díaz. Por ejemplo, la inyección hormonal.

"La inyección es una alternativa porque la duración es de tres meses", explica Díaz.

De hecho, la doctora Angélica Santiago, educadora en salud del mismo programa, indica que la inyección hormonal también es muy utilizada por mujeres que son atletas.

No obstante, hay otras alternativas nuevas que, según Díaz, se han ido integrando y que tienen mucha aceptación entre las mujeres jóvenes. Entre ellas, el anillo vaginal.

"La ventaja es que lo colocas y te cubre por todo el mes. Lo insertas en la vagina y lo usas por tres semanas consecutivas. En la cuarta semana tiene la menstruación. Es un método que tiene un porcentaje alto de efectividad (99%) y de igual forma es más privado", agrega.

Pero ninguna de estas opciones protege de las enfermedades de transmisión sexual, señala Santiago. De hecho, dice que la clamidia es la ETS más común en Puerto Rico, junto con la gonorrea.

"Son enfermedades causadas por bacterias que si se diagnostican a tiempo se curan. Pero uno de los problemas es que hay un porcentaje alto de mujeres (un 60% aproximadamente) que no presenta síntomas. Lo que puede causar otras complicaciones, como daño al sistema reproductivo e infertilidad", agrega Santiago.

Pros y contras

Si tienes de 14 a 16 años y estás activa sexualmente, la doctora Carrión dice que muchas veces las pastillas anticonceptivas no son la mejor elección.

"Además de que no quieren que los padres se enteren, las jovencitas también son más olvidadizas. Por eso el método ideal para ellas puede ser la inyección", recomienda la ginecóloga. Aunque destaca que la inyección no deja que el calcio se absorba adecuadamente y eso puede traer consecuencias en los huesos, como osteopenia, una disminución en la densidad mineral ósea que puede ser la precursora de osteoporosis.

"Por eso es que estamos recomendándola por dos años solamente y siempre se le va a hablar del suplemento de calcio", recomienda Carrión, a la vez que aconseja que si te tomas cuatro pastillas de Tums (el medicamento para la acidez), ya tienes 1200 mg de calcio al día. Además, indica que los cambios de osteopenia son reversibles al dejar la inyección.

Pero, por otro lado, la ginecóloga dice que es fiel creyente de las pastillas anticonceptivas.

"Pero no todo el mundo está dispuesto a tomar una pastilla diaria. Es el mejor método para que una muchacha comience porque toma una pastilla diaria y se puede ver cómo responde y, si es necesario, hacer cambios. Mientras que si le pones una inyección que dura tres meses y tiene algún problema, tienes que esperar ese tiempo para hacer cambios", explica Carrión.

En términos del uso del anillo vaginal, la ginecóloga afirma que sus pacientes están encantadas.

"Te lo pones por 21 días, lo remueves y espera la menstruación esa semana y el día 28 te pones otro", agrega.

Pero dice que el único problema es la idiosincrasia de la mujer latina, "que tenemos miedo a mirarnos y tocarnos la vagina". Aunque señala que, aún así, ha notado que ha habido aceptación. "Una de la ventajas es que nadie se da cuenta de que estás usando un método y tampoco se siente".

Mientras que el parcho, que se usa semanalmente, también tiene buenos resultados. "Tiene una concentración de estrógeno y progesterona un poco más alto que las pastillas y las pacientes a veces se quejan de que les duelen los senos o que suben de peso. Es una alternativa viable, pero la dejaría para una segunda o tercera alternativa", recomienda la ginecóloga.

Educación en edad madura

Debes tener en cuenta que ningún método anticonceptivo es completamente seguro. Sin embargo, se puede incrementar considerablemente la probabilidad de éxito si se usa siempre correctamente.

También debes saber que la mayoría de los anticonceptivos no te protegen contra el VIH o el sida, así como otras enfermedades de transmisión sexual (ETS) como la gonorrea, el herpes, el virus del papiloma humano (VPH) y la clamidia.

Así que, además de la abstinencia, la mejor protección contra las ETS, el VIH y VPH es el condón. Y aunque muchos creen que son los jóvenes los que menos se preocupan de protegerse, la realidad es que estudios recientes han demostrado que son las personas adultas -incluso los de mayor edad- las que menos se protegen. Más que nada porque no están acostumbrados a usar preservativos y con la llegada de medicamentos, como viagra, han logrado tener relaciones sexuales más a menudo y sin protección.

Las mujeres adultas no se quedan atrás. "La experiencia que tengo es que las mujeres piensan ‘ya me operé, ya puedo hacer fiesta’. Si tienes una pareja estable en la que confías, no hay problemas. Pero si eres una mujer que tuvo tres hijos, te operaste o cambias de pareja, ahí es que entra la educación. Estás operada y embarazada no vas a quedar. Pero tienes que pensar en el sida, clamidia, gonorrea, sifilis, herpes, virus del papiloma", señala la doctora Carrión.

"Por eso, a todas mis pacientes, no importa la edad o padecimiento, de lo primero que le hablo es del condón. Pero no a todo el mundo le gusta. Hay que poner mucho hincapié en estas pacientes operadas o las que están cerca de la menopausia, pero que están activas sexualmente y pueden tener parejas diferentes, para que se protejan y le exijan evidencia a su compañero de que se han hecho las pruebas necesarias de cernimiento", recomienda Carrión.

De hecho, es un problema común encontrarse con mujeres adultas que han estado protegidas por un tiempo porque tenían pareja estable y muchas veces ni siquiera conocen cómo se deben proteger, señala Marlene McCloskey, de PROFAMILIA. "Muchas no se dan cuenta de que todavía están vulnerables a contagiarse con una enfermedad e, inclusive, salir embarazada si todavía tienen la regla", agrega.

Aquí lo importante, subraya Betzaida Díaz, es que si estás activo sexualmente es importante que seas responsable y todos los años te hagas una evaluación médica y que, dentro de eso, se incluyan pruebas de cernimiento de enfermedad de trasmisión sexual.

"Muchos llevan un tiempo con una pareja y creen que por eso no tienen que hacerse la prueba y optan por protegerse unas veces sí y otras no. Pero basta un solo contacto sin protección con una persona para que te contagies", indica Díaz.

Más información

Asociación Puertorriqueña Pro Bienestar de la Familia (PROFAMILIA): organización privada sin fines de lucro, que ofrece servicios de salud sexual y reproductiva con énfasis en poblaciones en desventaja económica. Provee métodos anticonceptivos a bajo costo con receta médica. Además, tiene una línea de información confidencial, (787) 766-0000, con personal capacitado para orientar sobre temas relacionados a la salud sexual y reproductiva. También puedes llamar al (787) 765-7373 para más información.

Programa de Planificación Familiar Título X de la Escuela Graduada de Salud Pública, Recinto de Ciencias Médicas: ofrece servicios de salud sexual y reproductiva a la población en general para la prevención de embarazos no deseados y la prevención de las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Puedes llamar a la línea confidencial: 1-866-388-8765 (1-866-FUTURO-5) o para más información al (787) 758-2525 ext. 1432. También puedes visitar su página en internet: www.uprppftx.org

Algunas alternativas

• Condón (preservativo) masculino: bloquean o ponen una barrera, lo cual evita que el esperma llegue al óvulo. Se ha comprobado que sólo los condones de látex o poliuretano ayudan a proteger contra las ETS, incluyendo el VIH. El condón masculino tiene una eficacia del 86 al 98% en la prevención del embarazo.

• Condón femenino: Está hecho de poliuretano, viene lubricado y puede proteger contra las ETS, incluyendo el VIH. Puede insertarse hasta ocho horas antes del contacto sexual. Los condones femeninos tienen una eficacia del 79 al 95% en la prevención del embarazo.

• Anticonceptivos orales:también conocidos como la "píldora", contienen hormonas de estrógeno y progestina. Se toma una píldora diariamente para evitar que los ovarios liberen óvulos. No te protege contra las ETS o el VIH

• Inyección hormonal: protege del embarazo por tres meses. Evita que la mujer ovule y la protege contra embarazos. No te protege contra las ETS o el VIH.

• Anillo vaginal: es un anillo flexible de aplicación mensual que se coloca en la parte superior de la vagina. La colocación es similar a la de un tampón y es un método muy discreto. Libera estrógeno y progestina de manera continua para evitar el embarazo. No te protege contra las ETS o el VIH.

• Parche cutáneo: Es un método anticonceptivo hormonal de aplicación semanal. Se adquiere con receta médica y no requiere la asistencia médica para aplicarse o quitarse el parche. Puede usarse en las nalgas, el pecho (excepto los senos), la parte superior de la espalda, el brazo o el abdomen. No te protege contra las ETS o el VIH.

• Dispositivo intrauterino (DIU): Es un pequeño dispositivo plástico con un alambre de cobre alrededor. Se introduce en el útero por un médico y protege del embarazo a largo plazo. Pero puede aumentar los riesgos de enfermedades inflamatorias pélvicas y no ofrece protección contra las enfermedades de transmisión sexual. No es recomendable para mujeres que nunca han tenido hijos.

domingo, 17 de octubre de 2010

Me encanta estar preñá

17 Octubre 2010

Me encanta estar preñá
Una boricua narra cómo alquiló su vientre para tener los hijos de una pareja que conoció a través de una compañía



Lili Marie Sardiñas involucró a su familia cuando fue madre subrogada y asegura que fortaleció el vínculo con sus hijos. (EL NUEVO DíA / ÁNGEL LUIS GARCíA)Por Mildred Rivera Marrero / mrivera1@elnuevodia.com

A sus 31 años y luego de tener tres hijos propios, la sicóloga Lili Marie Sardiñas Burgos aceptó cargar en su vientre el hijo de una pareja europea que no podía concebir.

Aunque para realizar esa labor entró en contacto con una compañía californiana, firmó un contrato y recibió un pago de $23,000 por ello, lo cierto es que desde mucho antes había sentido el deseo de ayudar a otras mujeres que no podían tener hijos.

Para explicar la génesis de su interés, la sicóloga afirma, con emoción y una gran sonrisa, que siempre le ha gustado estar preñada y que Dios le dio el don de tener “un buen cuerpo para gestar”.

“Mis embarazos son superfáciles. Yo juego tenis, nado, hago y deshago. Yo me pongo mejor, más saludable. Para mí es una experiencia brutal. Y yo veía a todas estas mujeres que les daba tanto trabajo y yo decía: 'Dios mío, pero si a mí me encanta estar preñá”, destaca Sardiñas, quien recientemente hizo su tesis doctoral “Alquiler de vientres: un estudio en mujeres puertorriqueñas.

Esa comodidad que sentía de estar embarazada chocaba con la angustia de otras que no podían procrearse, particularmente la de una pareja de amigos suyos. Cuando descubrió la práctica de la subrogacía decidió ofrecerla a su pareja amiga. “Les dije: 'mira, vamos a hacer esto. Yo estoy dispuesta'”, recordó y afirmó que en ese momento lo ofreció sin esperar compensación económica, al igual que lo han hecho otras puertorriqueñas. Sin embargo, sus amigos no estaban listos para esa experiencia.

Posteriormente, su entonces esposo entró a la Marina de Estados Unidos, fueron a residir a California y decidió buscar un empleo que le permitiera recibir ingresos, pero que fuera lo suficientemente flexible como para poder cuidar a sus tres hijos.

Leyó el anuncio de una compañía que reclutaba futuras madres subrogadas y, al contestarlo se unió a las miles de esposas de militares que acuerdan ser madres subrogadas. Este grupo conforma cerca del 19% de las mujeres que alquilan sus vientres en Estados Unidos, según una encuesta informal de la página surromomsonline.com. Una de las razones por la cual se les ofrece la subrogacía con mayor frecuencia a estas mujeres es que el acuerdo puede ser más barato porque su seguro médico les cubre los gastos de maternidad. Otros seguros las excluyen tan pronto se enteran de que el bebé que cargan no es suyo.

Sardiñas estuvo casi un año entrevistándose con parejas hasta escoger una con la que se sintiera cómoda. En el proceso, tuvo que expresar si tenía preferencias por parejas homosexuales, de personas negras o personas mayores, entre otras variantes. Después de hablar con muchas, escogió la que nunca habría podido tener una sola oportunidad de procrear.

“Ella no tenía útero porque se lo sacaron a los 18 años por un tumor, y eso me tocó el corazón”, sostiene.

Ella, su entonces esposo y la pareja firmaron un tipo de contrato en el que se establece hasta el más mínimo detalle, incluyendo si los futuros padres tendrán contacto constante con la madre subrogada, si le pedirán que viva con ellos o si no la verán hasta el parto. En su caso, la pareja residía en Europa, así que se mantendrían comunicados por internet.

En el contrato se estableció el pago por el alquiler del vientre, además de otras partidas con las que se cubrían gastos de ropa, medicamentos, transportación y otros.

Sardiñas pasó por una batería de exámenes y el tratamiento hormonal para que su cuerpo “creyera” que había un embarazo antes de que le implantaran el óvulo fecundado, y ya convertido en cigoto, de la otra pareja para aumentar las posibilidades de que su cuerpo lo retuviera.

La primera vez, no se dio el embarazo. Pero un segundo intento fue exitoso y, para sorpresa de todos, los dos cigotos que le implantaron se desarrollaron y en el 2004 dio a luz a una niña y un niño. Los padres biológicos estuvieron en el parto, se quedaron en el hospital y, días más tarde, la visitaron para compartir en el cumpleaños de uno de sus hijos.

Desde entonces, Sardiñas mantiene correspondencia con la familia y, aunque la pareja quisiera decirles la verdad a los niños, no quieren arriesgarse porque la práctica está prohibida en su país. La sicóloga contó que, durante el proceso de gestación, la pareja tuvo que fingir que la mujer estaba embarazada, limitar al mínimo las salidas, hacer las llamadas a Estados Unidos desde teléfonos públicos, decir que tuvieron los hijos en un viaje de vacaciones y, al regresar, renunciar al trabajo y mudarse de pueblo.

“Eso es lo que me da pena, y me da miedo de lo que pueda pasar aquí (con la ley que pretende prohibir éste y otros métodos de reproducción asistida). Pasaría lo mismo que pasaron ellos. Yo vi lo que pasaron y no se lo deseo a nadie. Actuaban como criminales por el miedo”, manifiesta Sardiñas.

No lo deben prohibir

La profesional de la salud mental se opone al proyecto de ley 1568 del Senado, que prohibiría el uso de gametos de personas difuntas, el uso de gametos, cigotos, embriones o material genético de procedencia desconocida y el alquiler de vientres. Sardiñas dice que lo primero que hay que reconocer es que la infertilidad es una enfermedad y que, al igual que para otros trastornos, hay que ofrecer ayuda.

Dice que sí podrían establecer parámetros para asegurar que la práctica continúe haciéndose tan responsablemente como se hace ahora en la Isla.

“Creo que es importante regularlo, de cierto modo. Ahora, no se debe criminalizar. Al contrario, debe ser regulado para facilitarlo, para proveer, no para limitarlo”, manifiesta.

Sardiñas rebate algunos de los argumentos en contra del alquiler de vientres. “No es una explotación. Tú estás dando un servicio. No estás vendiendo el niño”, porque el bebé es hijo biológico de los padres que padecen la infertilidad y la madre subrogada sólo lo carga.

Aunque hay estudios que indican que el principal motivo de las madres subrogadas es el altruismo, Sardiñas afirma que el hecho de que medie dinero permite que la mujer esté bien consciente de que la criatura no es suya y no haya problemas futuros.

Cuando se le pregunta si lo volvería a hacer, Sardiñas dice que sólo lo pensaría si se lo pide la misma pareja europea.

viernes, 13 de agosto de 2010

Una molestia al sexo

Una molestia al sexo
viernes, 13 de agosto de 2010
Carmen Graciela Díaz / Para Primera Hora

Había una vez una pareja que se disponía a entregarse al sexo. Pero cierto dolor en la mujer, íntimo por demás, fue el encargado de estropear el acto y la ilusión de ambos.

“La vulvodinia es una molestia o dolor crónico en la vulva”, expone Juan Carlos Malavé Rexach, sexólogo del Instituto de Servicios Educativos y Psicológicos de Puerto Rico.

Esta incomodidad, explica Anamar Aponte, residente de Ginecología de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas, “puede manifestarse repetidamente y dura mucho”. Dicha afección se manifiesta de dos formas, según Aponte. De manera generalizada (dolor o malestar en el área completa de la vulva) o localizada (el dolor se siente sólo en la abertura hacia la vagina).

Confundida usualmente con el vaginismo -condición que se caracteriza por contracciones en los músculos pélvicos-, según Malavé, la vulvodinia se distingue por “irritación en el área, ardor, lesiones y puede haber picazón”.

El profesor Malavé, quien imparte clases en el Colegio Universitario de San Juan, ilustra que “la vulvodinia es una de las condiciones que no se sabe a ciencia cierta qué la causa. Lo que sí es que hay unas hipótesis (que apuntan a) infecciones, espasmos musculares y cuando hay historial de verrugas vaginales”.

Otros panoramas que pudieran tener como consecuencia el padecimiento de la vulvodinia, de acuerdo con Malavé, es la irritación que se origina por los químicos que se encuentran en los jabones y en productos como el body wash. Asimismo, el experto comenta que las duchas vaginales, ciertos antibióticos que la persona utilice y una agresión sexual también pueden ocasionar la aparición de esta condición.

El tratamiento se nutre de diversos acercamientos de acuerdo con las características de la vulvodinia. Aponte menciona que “la terapia física puede lidiar con los espasmos musculares y trabaja con ejercicios para fortalecer los músculos pélvicos”. Además, Malavé nombra a los antidepresivos y anestésicos para el dolor como otros remedios a considerar.

¿Y la vida sexual?

Una relación está compuesta por dos, por lo que es natural que una condición como ésta sea encarada por ambos. Por lo tanto, la comunicación es crucial para que la sexualidad no sufra un sinnúmero de consecuencias incómodas.

Una de las secuelas de la vulvodinia es una intimidad que equivale a molestias como el dolor físico y emocional o, incluso, pavor al sexo. Aponte dice que “algunas mujeres con dolor pélvico crónico pueden desarrollar temor a las relaciones sexuales”. Y es que la experta anticipa que, considerando que el dolor crónico puede dificultar el trabajo y otras actividades, “la vulvodinia puede trastornar la vida diaria de una mujer”, incluyendo su rutina sexual.

De igual forma, la ginecóloga subraya que el médico puede sugerirle a la mujer terapia o asesoramiento sexual como apoyo a la pareja. La terapia, según Aponte, puede ayudar a enfrentar la situación, reduciendo por ejemplo, el estrés.

Malavé indica que “en la relación de pareja, lo primero que ambos tienen que hacer es, luego de ir al médico, aceptar la condición y entenderla”. Es clave que este episodio no se enfrente a solas durante el tratamiento.

Sin embargo, menciona Malavé, “muchas mujeres ocultan la condición a la pareja y lo que hacen es complicar el proceso porque (la otra parte) puede pensar que no quiere tener relaciones sexuales”.

De cara a los efectos que tiene la vulvodinia, específicamente durante el coito, Malavé señala que la pareja “tiene que capacitarse en el área de los juegos sexuales para que no dejen de tener sexualidad”.

Identificar dónde están las zonas erógenas, la experimentación, utilizar juguetes o instrumentos sexuales, la masturbación conjunta y disfrutar de películas eróticas son algunas de las opciones que la pareja tiene a su disposición para que la intimidad no se lacere, precisa Malavé.

“Mientras esté en tratamiento, hasta que no mejore la condición, no se debe tener la penetración”, urge el educador, pues dicho acto puede traer complicaciones a la vulvodinia tales como el empeoramiento de la infección. Aponte concluye que el uso del condón dentro de este panorama es contraindicado “porque irrita más el área afectada”.

Para citas con el sexólogo Juan Carlos Malavé Rexach, llama al Instituto de Servicios Educativos y Psicológicos de Puerto Rico al 787-768-3320 o accede a http://www.sexologopr.com. Consigues a la ginecóloga Anamar Aponte llamando al 787-758-2525.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Ginecólogo enfrenta juicio

Ginecólogo enfrenta juicio
Fiscalía detalla las presuntas agresiones sexuales del galeno



EL doctor José A. Santiago Álvarez acudió ayer al tribunal.Por Ricardo Cortés Chico / rcortes@elnuevodia.com

Ponce – No fue que las tocara, sino la forma, el lugar exacto y los comentarios que presuntamente hizo el ginecólogo José A. Santiago Álvarez mientras atendía a dos de sus pacientes.

Ayer, durante el inicio del juicio contra Santiago Álvarez, la Fiscalía, mientras esbozaba su teoría sobre los hechos ante el jurado que evalúa la prueba, detalló los instantes en que el galeno presuntamente cometió, primero actos lascivos contra una de sus pacientes, y seis días después agresión sexual contra otra.

El primer incidente ocurrió el 12 de julio de 2007 en el consultorio de Santiago Álvarez en el barrio Coto Laurel en Ponce.

Según relató la fiscal Lisuannette González Ruiz, el galeno, en presencia de una enfermera de su oficina, frotó y presionó con su dedo pulgar el clítoris de la paciente que sufría de endometriosis, y que no será identificada para proteger su identidad.

Pocos momentos después, el galeno supuestamente aprovechó que la enfermera salió de cuarto de examinación para preguntarle a la mujer, de 33 años, si lograba obtener orgasmos, si sentía placer en los actos sexuales y si su esposo la satisfacía.

La fiscal señaló que, según la prueba que se proponen a desfilar en sala, la enfermera aparentemente no estaba atenta al procedimiento cuando el médico tocó a la mujer en el clítoris mientras la examinaba.

De hecho, señaló que esta empleada del galeno llamó a la paciente al menos en dos ocasiones para preguntarle si el médico “la tocó”. La llamada se produjo a raíz de las miradas aparentemente preocupantes que la paciente le hizo a la enfermera durante el examen.

El segundo caso, según la fiscal, ocurrió el 18 de julio de 2007. En esta ocasión, otra paciente, de 23 años, fue al consultorio para tratar su condición de endometriosis.

Según la teoría de la Fiscalía, después del examen médico practicado a la joven, la enfermera salió del cuarto de examen. Entonces el galeno preguntó a la mujer, que tampoco será identificada, si se masturbaba, alegando que este acto ayudaba a aliviar los dolores que causa la enfermedad.

Acto seguido, el médico le pide a la mujer que vuelva a quitarse la ropa. Entonces, Santiago Álvarez, supuestamente introdujo, sin guantes, uno de sus dedos por la vagina de la joven. Mientras, le tocaba los glúteos y los muslos.

Los trabajos en sala, después de la presentación de la Fiscalía se concentraron en el testimonio de William Rivera, coordinador del servicio de seguridad de la empresa Claro. Éste fue a la sala a autentificar un registro de llamadas. No obstante, en la sala testificó que él no fue quien elaboró el registro, lo que desató una serie de cuestionamientos por parte de la defensa.

Una orden de mordaza impuesta por el juez Reynaldo Santiago Concepción impidió que las partes abundaran sobre lo relatado al salir de sala.

En instancias anteriores en el proceso judicial, la defensa del ginecólogo, encabezada por la abogada Wanda Aponte, ha reiterado que su cliente es inocente de los cargos. Según Aponte, lo que realmente ocurrió esos días se ajusta a lo que sería un procedimiento ginecológico rutinario.

Otros casos anteriores

Esta no es la primera vez que este médico es demandando y acusado de actos similares. La abogada Aponte recalcó que en todas las instancias su cliente ha sido absuelto.

El caso más reciente data del 2003 en la región de Guayama. Fue presentado ante los tribunales el año siguiente y terminó con la absolución del galeno.

Otros dos casos aparecen registrados en el portal de la Administración de Tribunales contra el imputado.

El juicio continuará en la tarde de hoy en el Tribunal de Ponce.

jueves, 29 de julio de 2010

Mide tu reserva ovarica

29 Julio 2010

Mide tu reserva ovarica
Ellos producen espermatozoides constantemente pero las mujeres nacen con los óvulos que van a usar durante su vida


Por El Mercurio

El potencial fértil de la mujer puede ser medido para despejar dudas sobre la fertilidad futura y así resolver cuál es el mejor momento para tener hijos, si la opción del presente es postergar la maternidad.

En los tiempos que corren, donde las cifras indican que la maternidad es cada vez más tardía, las mujeres deben estar al tanto de los riesgos que corren al postergar la decisión de ser madre, porque a diferencia de los hombres –que producen espermatozoides constantemente- las mujeres nacen con un número determinado de óvulos que con los años se van desechando.

Según explica la gineco-obstetra, Eliana Ruiz, al momento de su primera menstruación las adolescentes poseen cerca de 400 mil óvulos, los que van eliminado mes a mes. Pero con los años, esta reserva va disminuyendo progresivamente, situación que se hace más evidente a partir de los 35 años y, particularmente, desde los 37 ó 38 en adelante.

La edad es el factor más importante para determinar la reserva ovárica, aunque también influyen otros factores, entre ellos, el antecedente de cirugías como una oforectomía (extirpación de uno o ambos ovarios) o una quistectomía ovárica.

La reserva ovárica puede disminuir igualmente como consecuencia de quimioterapias, radioterapias y algunas patologías relacionadas con una falla ovárica prematura.

Una de las grandes dudas de las mujeres de hoy es saber hasta cuándo serán fértiles.

La especialista explica que número de folículos (estructuras que dan origen en óvulo) con los que nace una mujer, y la edad a la que éstos se agotan, están determinados genéticamente. Sin embargo, también se debe tener en cuenta que, con los años, no disminuye el número de ovocitos, sino también su calidad y potencial reproductivo, y por eso aumenta el riesgo de abortos espontáneos y de alteraciones cromosómicas, relacionados precisamente con estos ovocitos envejecidos.

Hoy día, existen diversos métodos para determinar la reserva ovárica disponible de una mujer a determinada edad.

“Hay marcadores serológicos y ecográficos que intentan evaluar esta reserva, y que pueden clasificarse en hormonales y ecográficos”, indica la gineco-obstetra.

La medición de la reserva ovárica ha ido cobrando mayor importancia, dada la tendencia -en alza- de postergar la maternidad y también por la creciente demanda de técnicas de reproducción asistida.

En ese contexto, muchas mujeres que bordean los 35 ó 40 años desean saber qué probabilidades reales tienen de embarazarse y la medición de la reserva ovárica puede darles una visión bastante clara al respecto.