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miércoles, 31 de octubre de 2012
Efectos del cambio climático
Por Gerardo E. Alvarado León / galvarado@elnuevodia.com
El azote de la “supertormenta” Sandy a la costa este de Estados Unidos hace obligatorio el recuerdo de los daños que en el 2005 causó el huracán Katrina, hecho que llevó a los estados del sur a encarar una nueva realidad: el planeta está cambiando y los ciclones son cada vez más fuertes y frecuentes.
Ese, precisamente, es el reto que tienen ahora estados como Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts, Connecticut y Maryland -entre otros-, que deberán integrar en sus planes de mitigación políticas que atiendan el cambio climático y el calentamiento global.
“Para minimizar los daños que puedan ocurrir en el futuro con un evento similar, lo primero que hay que aceptar es que los cambios en el planeta están ocurriendo. Eventos que geográficamente antes no se veían, ahora son probables”, dijo ayer la oceanógrafa Maritza Barreto, al mencionar que el aumento en el nivel del mar -a causa del deshielo en los polos- es uno de esos cambios.
Aparte de la lluvia, nieve y vientos, la marejada ciclónica de Sandy fue devastadora.
En Nueva York, por ejemplo, hubo olas de más de 14 pies, lo que ocasionó graves daños a la infraestructura del metro, trenes de cercanía y autobuses. El agua entró a siete túneles del metro y a los que unen a Manhattan con Brooklyn y Queens. También inundó y dañó ductos del sistema eléctrico.
En Nueva Jersey, asimismo, unas mil personas de tres poblaciones quedaron atrapadas por las inundaciones provocadas por el desbordamiento de un dique. En Virginia Occidental hubo que cerrar 45 millas de autopista.
Se estima que más de seis millones de casas y negocios se quedaron sin servicio eléctrico, desde las Carolinas hasta Ohio. “Gran parte de la costa este de Estados Unidos está bajo el nivel del mar o en terrenos ganados al mar, lo que hace a la región más vulnerable a la marejada ciclónica”, comentó el planificador urbano Jardany Díaz Salgado.
En términos de mitigación, Díaz Salgado señaló que los estados tendrán que invertir en nueva infraestructura como, por ejemplo, estaciones de bombeo eficientes y diques más altos.
Un factor que agravó las inundaciones es la sobrepoblación en la región afectada, donde se estima que viven entre 50 millones y 60 millones de personas. En estas megaciudades hay muchas áreas impermeables a causa de tanta construcción. Dicho en otras palabras, tanto cemento evita que el agua percole en el terreno naturalmente.
Parte de la mitigación
“En estas ciudades ocurre que los sistemas de alcantarillado pluvial se llenan muy rápido, ya que no están diseñados para acarrear tantos volúmenes de agua. Eso es algo que debería atenderse en la mitigación”, dijo el ingeniero Nelson Mattei, presidente de la Comisión de Desastres Naturales del Colegio de Ingenieros y Agrimensores. También debe analizarse si los diques de inundación están ubicados adecuadamente, ya que durante el paso de Katrina se evidenció que muchos estaban bajo el nivel del mar.
En opinión del geomorfólogo José Molinelli Freytes, los estados afectados deben implementar o reforzar políticas que prohíban la construcción en áreas costeras. Una forma de desalentar esa práctica es advertirle a la gente que, si construye en la costa, no podrá comprar seguros por inundación ni recibirá ayudas federales en casos de emergencia.
“Otra medida de mitigación sería construir casas en postes sobre el nivel de marejada o reubicar las casas de madera. En Estados Unidos, las casas de madera pueden mudarse de un lugar a otro mucho más fácilmente que en Puerto Rico”, comentó el profesor.
Caos en el noreste
Por JOSÉ A. DELGADO / jdelgado@elnuevodia.com
Nueva York – Con muchas de sus localidades devastadas por el superciclón Sandy, los esfuerzos de rescate y recuperación de la normalidad en el este de Estados Unidos se centraban ayer en los estados de Nueva York y Nueva Jersey.
Algunas regiones en ambos estados parecían zonas de guerra, de acuerdo con observadores.
El presidente Barack Obama declaró ambos estados zonas de desastre, lo que facilitará el apoyo del Gobierno federal a las autoridades estatales y municipales.
Ha sido “un evento desgarrador para la nación”, declaró Obama.
La supertormenta dejó por lo menos 50 muertes, más de ocho millones de personas sin energía eléctrica, muchas comunidades inundadas e interrumpió las actividades en el 70% de las refinerías petroleras de la costa este. Los daños preliminares en el noreste, donde aún ayer había lluvias y vientos, se estiman en $20,000 millones, además de otros $10,000 a $30,000 millones en pérdidas, según la empresa IHS Global Insight.
Daño sin igual en Nueva Jersey
El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, afirmó ayer que los primeros informes sobre los daños causados por Sandy le advierten que la destrucción no tiene paralelos en la historia del estado.
“El nivel de devastación en la costa es impensable”, indicó el gobernador Christie, en una conferencia de prensa transmitida por las cadenas de televisión.
En la pequeña localidad de Moonachie, Nueva Jersey, cerca de la zona por donde entró el ciclón, las autoridades se esforzaban por rescatar a unas 800 personas.
“Vi árboles que fueron arrancados de raíz. Vi cuando un árbol aplastó la casa de alguien como si fuera una esponja mojada”, le dijo a The Associated Press Juan Allen, residente de un parque de remolques en Moonachie.
Unas 2.4 millones de viviendas y comercios están sin electricidad en Nueva Jersey, el doble de los abonados afectados hace un año por el huracán Irene.
Christie sostuvo que los daños a la infraestructura del estado son “extensos”, incluyendo las vías del sistema de trenes y viviendas, y resaltó el apoyo que le ha dado el gobierno del presidente Obama.
Por lo menos, tres de las víctimas fatales del superciclón ocurrieron en Nueva Jersey, donde residen más de 430,000 personas de origen puertorriqueño.
Devastación en Nueva York
En Nueva York, importantes áreas del Bajo Manhattan quedaron anegadas por el agua, cuya marejada aumentó 14 pies, con lo que estableció un récord histórico. Mientras, cerca de 100 viviendas fueron destruidas por el fuego en el barrio Breezy Point, en el condado de Queens, donde también se suscitaron graves inundaciones.
Se conocen por lo menos 18 muertes en Nueva York a causa del ciclón, entre ellos, dos personas que se ahogaron en una casa y una que murió en su cama cuando cayó un árbol sobre un apartamento, dijo el alcalde Michael Bloomberg. Una mujer de 23 años murió electrocutada al pisar un charco cerca de un cable eléctrico.
“Puede ser la peor tormenta que hemos experimentado. Los efectos se sentirán por buen tiempo. Ha sido una tormenta devastadora”, expresó Bloomberg, al indicar que los aeropuertos de Newark y La Guardia seguirán cerrados.
Sin embargo, existía la posibilidad de que hoy, miércoles, se reanudaran los vuelos en el aeropuerto John F. Kennedy, según la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey.
La supertormenta obligó a quedarse en tierra a más de 18,000 vuelos en todo el noreste del país. Según el servicio de rastreo de vuelos FlightAware, se cancelaron más de 7,000 vuelos tan solo en el día de ayer.
Se registraron demoras en todo Estados Unidos, afectando a viajeros en ciudades desde San Francisco a Atlanta. Algunos pasajeros que intentaban volar a Europa y Asia también quedaron varados.
Nueva York tiene el espacio aéreo más activo de la nación estadounidense, así que las cancelaciones ahí pueden afectar dramáticamente los viajes en otras ciudades.
Bloomberg agregó que hoy, miércoles, seguirán suspendidas las clases en la ciudad neoyorquina, donde viven cerca de 800,000 puertorriqueños.
Según el alcalde, las inundaciones impactaron principalmente la parte baja de Manhattan, el subway y las localidades más cercanas al río Hudson.
El subway –por el que transitan diariamente sobre ocho millones de personas– sufrió los peores daños en sus 108 años de historia, le dijo Joseph Lhota, presidente de la Autoridad Metropolitana del Transporte, a AP. Los daños podrían tomar varios días en ser reparados.
La bolsa de valores cerró por segundo día, a causa de la inundación de parte de sus instalaciones.
En todo el estado de Nueva York, cerca de dos millones de viviendas o comercios estaban sin energía eléctrica.
Fuerza de ciclón
En la zona de Washington D. C., cerca de 500,000 abonados estaban sin electricidad, según las autoridades municipales.
A la hora de tocar tierra, el ciclón entró con vientos de 80 millas por hora. Su fuerza dejó vientos de tormenta desde Virginia hasta Massachusetts, y se integró con tormentas de nieve, particularmente en West Virginia.
Este reportaje fue complementado con despachos de agencias noticiosas.
martes, 30 de octubre de 2012
“Lo peor está por venir”
por José A. Delgado / jdelgado@elnuevodia.com
WASHINGTON - Los tentáculos de la supertormenta Sandy causaban anoche destrozos y graves inundaciones en el este de Estados Unidos, una región que con incredulidad trataba de amortiguar la furia de un ciclón de unas proporciones que no se veía en muchas décadas.
En momentos en que el centro del fenómeno atmosférico tocaba tierra anoche, cerca de Cape May, en Nueva Jersey, también perdía su ojo y oficialmente su descripción como una tormenta tropical.
Casi tres millones de viviendas estaban ya anoche sin electricidad en unos 11 estados y Washington D. C., mientras el agua alcanzaba niveles históricos en la parte baja de Manhattan, en Nueva York, y zonas costeras de Nueva Jersey, lo que provocaba inundaciones súbitas y muy peligrosas.
En el condado de Queens, en Nueva York, una persona murió al caerle un árbol encima.
“Lo peor está por venir”, dijo el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, antes de que los vientos del huracán hicieran explosionar transformadores de energía eléctrica y derrumbaran árboles alrededor de toda la región.
Mientras más se acercó el gigantesco huracán -que había sido rebautizado como la tormenta de Frankenstein-, más fuerza cobró, soplando vientos de 90 millas por horas y ráfagas de 115 millas por hora. Cuando el ojo tocó tierra, sin embargo, su intensidad había descendido a 80 millas por horas, según el Centro Nacional de Huracanes.
Sandy, que fue un huracán categoría 1, no es el ciclón más poderoso que ha azotado a Estados Unidos, pero abarcaba tanto espacio y traía tanta lluvia que las autoridades le atribuyeron el potencial de ser uno de los más destructivos de las últimas décadas.
Los vientos de fuerza de huracán se extendían 175 millas más allá de su centro. Los de tormenta llegaban a una distancia de hasta 425 millas, por lo que representaría aún hoy una amenaza para cerca de 50 millones de personas.
Su presión, que alcanzaba los 940 milibares, la hizo, además, una de las más fuertes de la historia, provocando comparaciones con el huracán de 1938, que se denominó el Expreso de Long Island y provocó más de 680 muertes.
“Nunca había visto un huracán tan inmenso”, dijo Ian Sears, meteorólogo de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés), en declaraciones a CNN después de participar en un vuelo de reconocimiento dentro del ciclón.
Como ejemplo de la furia del huracán Sandy estaba el hecho de que a pesar de entrar por el sur de Nueva Jersey, generó ráfagas de tormenta desde Virginia hasta Massachusetts.
Las bajas temperaturas y la integración del ciclón con un frente frío provocaría intensas tormentas de nieve, sobre todo en West Virginia y algunas zonas de Virginia, indicó el Centro Nacional de Huracanes.
Por segundo día consecutivo, el presidente Barack Obama, quien suspendió su campaña por lo menos hasta mañana, le advirtió a los residentes del este de Estados Unidos que esta era una emergencia muy seria.
“Puede tener consecuencias fatales si no se actúa con rapidez”, afirmó Obama desde la Casa Blanca, al suplicarle a los estadounidenses que siguieran las directrices y recomendaciones de las autoridades locales, que manejaban la emergencia sobre el terreno.
Al caer la noche se habían reportado inundaciones en localidades de Nueva York, Nueva Jersey, Maryland, Delaware, Virginia, Connecticut y Pensilvania, entre otros estados que el presidente Obama declaró en situación de emergencia.
Prevén daños sin precedentes
“Los daños que deje la tormenta pueden no tener precedentes”, dijo, por su parte, el gobernador de Connecticut, Dannel Malloy.
Por segundo día consecutivo las grandes ciudades metropolitanas del este de Estados Unidos -como Nueva York, Washington D. C. y Filadelfia- estarán hoy virtualmente paralizadas, sin abrir las oficinas de gobierno, sin los servicios de transporte masivo, con las escuelas cerradas y con la amplia mayoría de los vuelos cancelados.
Los conocidos malecones de Atlantic City, Nueva Jersey, y Ocean City, Maryland, habrían sufrido daños, según las autoridades de esas localidades.
En la calle 57, en Manhattan, una grúa se tambaleaba desde el piso 80 de un lujoso edificio, después de haber colapsado la parte superior de la máquina.
En la calle 82 de la zona de Chelsea, según la oficina del alcalde Michael Bloomberg, mientras, se derrumbó la fachada de una estructura, sin que causara daños a ninguna persona.
Una persona desaparecida
En aguas de Carolina del Norte, la Guardia Costanera pudo rescatar ayer a 15 de los 16 tripulantes de una réplica del velero HMS Bounty, que se utilizó recientemente para filmar la película “Pirates of the Caribbean” y quedó a la deriva en medio de la tormenta.
El tripulante que no había sido encontrado tenía equipo para flotar en el mar, según uno de sus compañeros. La embarcación HMS Bounty suele atracar durante el invierno en el puerto de San Juan, donde ha sido una atracción turística.
Coordinación efectiva
“Los próximos días van a ser los más difíciles”, sostuvo, por su parte, el gobernador de Maryland, Martin O’Malley, en referencia a las inundaciones y el tiempo que puede tomar reparar los daños que sufra el sistema de electricidad.
Al caer la noche, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, advirtió que las personas que comenzaban a quedar aisladas a causa de las inundaciones en su estado, debían buscar refugio en las partes altas, pues no tendrían posibilidad de ir a rescatarlos probablemente hasta la mañana de hoy cuando disminuyan los vientos.
En la Casa Blanca, el presidente Obama confiaba en que los trabajos realizados por las autoridades federales y locales durante los días previos al azote del huracán hayan podido minimizar los daños y el riesgo para los ciudadanos.
“Ha habido una coordinación extraordinariamente estrecha entre el Gobierno federal y los gobiernos estatales y locales. Así es que tenemos la seguridad de que los recursos están colocados de antemano para lograr una respuesta efectiva a las secuelas de la tormenta”, subrayó Obama.
martes, 23 de agosto de 2011
Estragos a tutiplén por Irene
por Carmen Milagros Díaz, Yamilet Millán Rodríguez, Maricarmen Rivera Sánchez, Carmen Arroyo, Jackeline Del Toro Cordero, Carlos Narváez Rosario y Melissa Correa Velázquez
Brigadas estatales y municipales de la zona norte de Puerto Rico y el área metropolitana recogían desde tempranas horas de ayer los cientos de árboles y ramas, algunos letreros y otros objetos que obstaculizaban las vías de rodaje tras el paso de la tormenta Irene.
No se reportaron daños graves aunque sí muchas inundaciones debido a los ríos fuera de su cauce, como el río La Plata en Bayamón y el Río Grande de Loíza. Las alcantarillas tapadas con basura y las hojas que cayeron por los fuertes vientos entre los 60 y 65 millas también ocasionaron inundaciones sobre todo en las áreas urbanas de Vega Baja, Arecibo y Carolina.
En Carolina, un tramo del expreso Baldorioty de Castro tuvo que ser cerrado debido a los árboles en el pavimento. El Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín pudo operar con generadores de emergencia luego que quedara sin servicio de energía eléctrica. La aerolínea US Airways canceló todos sus vuelos hasta las 9:00 p.m. La avenida Roberto Clemente estaba inundada debido a alcantarillas tapadas.
En San Juan, una mujer que vive en una casa de madera y concreto en la calle Francia y la calle Nueva en la barriada Israel perdió parte de su techo de zinc. María Cubero Soto, de 66 años, recibió ayuda de los vigilantes de la Congregación Mita y el Municipio de San Juan luego que el agua entrara en dos cuartos, parte del comedor y el baño. En otro incidente, un árbol cayó dentro de una casa.
Sobre los afectados por la falta de servicio eléctrico, el alcalde Jorge Santini informó que se trata de un promedio de un 25 por ciento de los abonados.
El alcalde capitalino indicó que los trabajos regulares en el Municipio se reanudarán hoy, de continuar mejorando las condiciones del tiempo.
Brigadas del Municipio de San Juan trabajaron desde horas de la madrugada para sacar árboles y ramas que obstaculizaban el paso por las vías públicas tras los vientos que trajo la tormenta Irene, el domingo en la noche, lo que ayudó a que la recuperación fuera rápida, sostuvo el director de Manejo de Emergencias municipal, Carlos Acevedo.
Además, las personas refugiadas regresaron a sus hogares al mediodía, después del almuerzo, mientras que personal del Municipio visitaría a quienes reportaron necesidades. Se reportaron 85 refugiados distribuidos en cinco refugios de los 22 disponibles
.
Uno de los casos fue el de una señora de Río Piedras en cuya casa cayó un árbol dentro de la sala.
EL VOCERO habló con Aleida Castillo, quien estaba junto a sus seis hijas y su nietecita en el refugio de Borinquen, y sería llevada de regreso a su casa, la cual describió como frágil. Se trata de una casa alquilada. Entretanto, William Bones anunció que “mi casa está por colapsar”.
Mientras tanto, como es usual, los fanáticos de recorrer las olas sobre tablas aprovecharon la altura del oleaje que dejó el mal tiempo. Se observaron decenas en el área de El Escambrón, quienes no dudaron en alejarse varios metros de la orilla para hacer malabares sobre el agua.
Muchos árboles caídos en el norte
En Vega Baja, una gran cantidad de árboles caídos y varios postes del tendido eléctrico en el suelo fue el saldo dejado por el paso del fenómeno atmosférico. En ese municipio no se reportaron daños a viviendas, ni hubo refugiados.
En cambio, las copiosas lluvias que dejaron poco más de 10 pulgadas de agua en la zona, contribuyeron para que el Río Cibuco de este municipio alcanzara su nivel más alto.
Al cierre de esta edición, sus niveles eran monitoreados ante la posibilidad de que el río se saliera de su cauce alimentado por las lluvias en la región central.
En Manatí, la historia fue distinta. El Río Grande de Manatí se desbordó temprano en la mañana inundando la carretera #2 en dirección a los Prime Outlets de Barceloneta.
La vía fue cerrada de inmediato por la Defensa Civil quienes lanzaron advertencias ante un posible golpe de agua en la tarde.
En Barceloneta, Dorado, Vega Alta y Arecibo, las situaciones fueron muy similares a las registradas en Vega Baja y Manatí.
Uno de los árboles que Irene arrancó desde la raíz en Vega Baja fue precisamente uno que se ubicaba dentro de los predios de la Iglesia católica Nuestra Señora del Rosario, frente a la Plaza de Recreo vegabajeña, José Francisco Nater.
El árbol que durante la Guerra del Golfo fue bautizado como el ‘Arbol de la Esperanza’ colapsó llevándose consigo la verja de concreto de la iglesia.
Veinte refugiados en el sureste
Los municipios del sureste del país amanecieron con árboles obstruyendo las vías, sobre 17 sectores sin energía eléctrica e inundaciones en las carreteras.
El director regional de Humacao de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD), Orlando Díaz, informó que 20 personas acudieron a los refugios que se identificaron en la zona. A eso del mediodía estas personas regresaron a sus hogares.
“La mayoría lo hicieron para prevenir y otras porque entendían que sus casas no resistían los vientos”, expresó Díaz.
Mientras, Daniel Meléndez de AEMEAD región de Guayama informó que en Patillas brigadas trabajaban en la carretera PR-757 en el Barrio Los Pollos y la PR-758 en el Barrio Jacaboa porque árboles obstruyeron las vías.
En un recorrido que realizó este rotativo por la zona observó que en Yabucoa las fuertes lluvias afectaron las siembras de plátano.
En horas del mediodía las condiciones del mar continuaban peligrosas y los surfistas aprovecharon la ocasión. La playa del Barrio California de Maunabo recibió la visita de sobre 50 surfers que disfrutaban del mal tiempo.
Canóvanas y Fajardo bajo agua
El alcalde de Canóvanas, José ‘Chemo’ Soto, dio como caso perdido las constantes inundaciones en el sector Las Delicias de este municipio. El paso de Irene por la zona dejó, como en veces anteriores, toda esta comunidad bajo agua. En otros tiempos, Soto se lanzaba al agua en una balsa a sacar residentes.
“Esto no tiene arreglo. Es un área inundable porque es un llano y cuando el Río Grande de Loíza se desborda, esto se inunda”, dijo Soto contemplando la carretera bajo agua. A su lado, un grupo de niños miraban las casas sumergidas en parte.
En Canóvanas había 68 refugiados en horas de la mañana y al menos seis carreteras intransitables por causa de árboles que estaban siendo removidos.
A lo largo de toda la ruta este se observaban ayer los estragos de Irene. Árboles arrancados de raíz por el viento, tendido eléctrico en el suelo, semáforos apagados, valles enteros cubiertos de agua y carreteras cerradas.
Los kioscos de Luquillo permanecían cerrados mientras el estacionamiento estaba completamente bajo agua. En esa parte de la carretera, un gran charco provocaba que los conductores bajaran la velocidad.
En Fajardo, donde la tormenta se sintió con bastante intensidad, permanecía cerrada la PR-53 desde el puente a la entrada de Fajardo. Esta área suele inundarse, pero ayer era imposible transitarla. Por un lado, el Río Fajardo estaba completamente fuera de su cauce y por el otro, gran parte de la carretera todavía estaba cubierta por ramas.
Miriam Vélez, directora de la Oficina de Manejo de Emergencia de Fajardo dijo que cerraron la carretera a la 1:00 a.m. del lunes y que usarían la PR-976 como carretera alterna hasta que bajara la inundación.
Sufre más el área rural
La zona central de Puerto Rico amaneció con árboles y derrumbes que bloquearon carriles de varias vías, en particular la carretera PR-167 a la altura de Comerío y Naranjito. Pero, después del paso de la tormenta Irene los remanentes del sistema continuaron azotando con lluvia y ráfagas las montañas del País.
EL VOCERO visitó varios pueblos de la zona central y el panorama lluvioso, vías parcialmente tapadas por el desprendimiento de rocas y árboles y residentes sin luz era practicamente igual en cada uno de los pueblos. Por los altos niveles del río La Plata las autoridades bloquearon algunas carreteras en Toa Alta.
Al momento del recorrido, Comerío continuaba bajo lluvia y con viento. El río La Plata se encontraba con niveles altos y la represa en el sector El Salto mostraba una vista impresionante de la fuerza del agua turbia que bajaba a toda velocidad.
Personal del Servicio Geológico Federal midió la cantidad de agua que discurría por el mencionado río en Comerío. Al momento de la visita de este diario la agencia federal había medido que por el cuerpo de agua pasaban 14 mil pies cúbicos de agua por segundo.
El alcalde de Comerío, José A. Santiago, indicó que el cien por ciento de los residentes en ese pueblo están sin el servicio de energía eléctrica; 60 por ciento está sin agua.
En tanto, el alcalde de Naranjito, Orlando Ortiz, explicó a este diario que en su municipio hubo algunos caminos afectados por desprendimientos, árboles en el piso y una casa en la carretera PR-164 a la que el tendido eléctrico se le cayó.
En Aguas Buenas, el alcalde Luis Arroyo, informó que las carreteras PR-156 y PR-173 confrontaron problemas.
El sur ya está normal
Los pocos refugiados en la zona sur del país durante el paso del huracán Irene regresaron a sus hogares a media mañana de ayer.
Inicialmente, en el Municipio de Ponce se registraron unos 112 refugiados. Sin embargo, ese número se redujo considerablemente en horas de la tarde, a 17. Tres de los refugios que utilizaron, sólo permaneció abierto uno.
De igual forma, en Juana Díaz habían refugiadas 108 personas desde el domingo en la noche. A eso de las 10:00 a.m. la totalidad de refugiados habían regresado a sus residencias.
Al cierre de esta edición muy pocas personas de la zona sur carecían de agua potable y del servicio de energía eléctrica.
Brigadas estatales y municipales de la zona norte de Puerto Rico y el área metropolitana recogían desde tempranas horas de ayer los cientos de árboles y ramas, algunos letreros y otros objetos que obstaculizaban las vías de rodaje tras el paso de la tormenta Irene.
No se reportaron daños graves aunque sí muchas inundaciones debido a los ríos fuera de su cauce, como el río La Plata en Bayamón y el Río Grande de Loíza. Las alcantarillas tapadas con basura y las hojas que cayeron por los fuertes vientos entre los 60 y 65 millas también ocasionaron inundaciones sobre todo en las áreas urbanas de Vega Baja, Arecibo y Carolina.
En Carolina, un tramo del expreso Baldorioty de Castro tuvo que ser cerrado debido a los árboles en el pavimento. El Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín pudo operar con generadores de emergencia luego que quedara sin servicio de energía eléctrica. La aerolínea US Airways canceló todos sus vuelos hasta las 9:00 p.m. La avenida Roberto Clemente estaba inundada debido a alcantarillas tapadas.
En San Juan, una mujer que vive en una casa de madera y concreto en la calle Francia y la calle Nueva en la barriada Israel perdió parte de su techo de zinc. María Cubero Soto, de 66 años, recibió ayuda de los vigilantes de la Congregación Mita y el Municipio de San Juan luego que el agua entrara en dos cuartos, parte del comedor y el baño. En otro incidente, un árbol cayó dentro de una casa.
Sobre los afectados por la falta de servicio eléctrico, el alcalde Jorge Santini informó que se trata de un promedio de un 25 por ciento de los abonados.
El alcalde capitalino indicó que los trabajos regulares en el Municipio se reanudarán hoy, de continuar mejorando las condiciones del tiempo.
Brigadas del Municipio de San Juan trabajaron desde horas de la madrugada para sacar árboles y ramas que obstaculizaban el paso por las vías públicas tras los vientos que trajo la tormenta Irene, el domingo en la noche, lo que ayudó a que la recuperación fuera rápida, sostuvo el director de Manejo de Emergencias municipal, Carlos Acevedo.
Además, las personas refugiadas regresaron a sus hogares al mediodía, después del almuerzo, mientras que personal del Municipio visitaría a quienes reportaron necesidades. Se reportaron 85 refugiados distribuidos en cinco refugios de los 22 disponibles
.
Uno de los casos fue el de una señora de Río Piedras en cuya casa cayó un árbol dentro de la sala.
EL VOCERO habló con Aleida Castillo, quien estaba junto a sus seis hijas y su nietecita en el refugio de Borinquen, y sería llevada de regreso a su casa, la cual describió como frágil. Se trata de una casa alquilada. Entretanto, William Bones anunció que “mi casa está por colapsar”.
Mientras tanto, como es usual, los fanáticos de recorrer las olas sobre tablas aprovecharon la altura del oleaje que dejó el mal tiempo. Se observaron decenas en el área de El Escambrón, quienes no dudaron en alejarse varios metros de la orilla para hacer malabares sobre el agua.
Muchos árboles caídos en el norte
En Vega Baja, una gran cantidad de árboles caídos y varios postes del tendido eléctrico en el suelo fue el saldo dejado por el paso del fenómeno atmosférico. En ese municipio no se reportaron daños a viviendas, ni hubo refugiados.
En cambio, las copiosas lluvias que dejaron poco más de 10 pulgadas de agua en la zona, contribuyeron para que el Río Cibuco de este municipio alcanzara su nivel más alto.
Al cierre de esta edición, sus niveles eran monitoreados ante la posibilidad de que el río se saliera de su cauce alimentado por las lluvias en la región central.
En Manatí, la historia fue distinta. El Río Grande de Manatí se desbordó temprano en la mañana inundando la carretera #2 en dirección a los Prime Outlets de Barceloneta.
La vía fue cerrada de inmediato por la Defensa Civil quienes lanzaron advertencias ante un posible golpe de agua en la tarde.
En Barceloneta, Dorado, Vega Alta y Arecibo, las situaciones fueron muy similares a las registradas en Vega Baja y Manatí.
Uno de los árboles que Irene arrancó desde la raíz en Vega Baja fue precisamente uno que se ubicaba dentro de los predios de la Iglesia católica Nuestra Señora del Rosario, frente a la Plaza de Recreo vegabajeña, José Francisco Nater.
El árbol que durante la Guerra del Golfo fue bautizado como el ‘Arbol de la Esperanza’ colapsó llevándose consigo la verja de concreto de la iglesia.
Veinte refugiados en el sureste
Los municipios del sureste del país amanecieron con árboles obstruyendo las vías, sobre 17 sectores sin energía eléctrica e inundaciones en las carreteras.
El director regional de Humacao de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD), Orlando Díaz, informó que 20 personas acudieron a los refugios que se identificaron en la zona. A eso del mediodía estas personas regresaron a sus hogares.
“La mayoría lo hicieron para prevenir y otras porque entendían que sus casas no resistían los vientos”, expresó Díaz.
Mientras, Daniel Meléndez de AEMEAD región de Guayama informó que en Patillas brigadas trabajaban en la carretera PR-757 en el Barrio Los Pollos y la PR-758 en el Barrio Jacaboa porque árboles obstruyeron las vías.
En un recorrido que realizó este rotativo por la zona observó que en Yabucoa las fuertes lluvias afectaron las siembras de plátano.
En horas del mediodía las condiciones del mar continuaban peligrosas y los surfistas aprovecharon la ocasión. La playa del Barrio California de Maunabo recibió la visita de sobre 50 surfers que disfrutaban del mal tiempo.
Canóvanas y Fajardo bajo agua
El alcalde de Canóvanas, José ‘Chemo’ Soto, dio como caso perdido las constantes inundaciones en el sector Las Delicias de este municipio. El paso de Irene por la zona dejó, como en veces anteriores, toda esta comunidad bajo agua. En otros tiempos, Soto se lanzaba al agua en una balsa a sacar residentes.
“Esto no tiene arreglo. Es un área inundable porque es un llano y cuando el Río Grande de Loíza se desborda, esto se inunda”, dijo Soto contemplando la carretera bajo agua. A su lado, un grupo de niños miraban las casas sumergidas en parte.
En Canóvanas había 68 refugiados en horas de la mañana y al menos seis carreteras intransitables por causa de árboles que estaban siendo removidos.
A lo largo de toda la ruta este se observaban ayer los estragos de Irene. Árboles arrancados de raíz por el viento, tendido eléctrico en el suelo, semáforos apagados, valles enteros cubiertos de agua y carreteras cerradas.
Los kioscos de Luquillo permanecían cerrados mientras el estacionamiento estaba completamente bajo agua. En esa parte de la carretera, un gran charco provocaba que los conductores bajaran la velocidad.
En Fajardo, donde la tormenta se sintió con bastante intensidad, permanecía cerrada la PR-53 desde el puente a la entrada de Fajardo. Esta área suele inundarse, pero ayer era imposible transitarla. Por un lado, el Río Fajardo estaba completamente fuera de su cauce y por el otro, gran parte de la carretera todavía estaba cubierta por ramas.
Miriam Vélez, directora de la Oficina de Manejo de Emergencia de Fajardo dijo que cerraron la carretera a la 1:00 a.m. del lunes y que usarían la PR-976 como carretera alterna hasta que bajara la inundación.
Sufre más el área rural
La zona central de Puerto Rico amaneció con árboles y derrumbes que bloquearon carriles de varias vías, en particular la carretera PR-167 a la altura de Comerío y Naranjito. Pero, después del paso de la tormenta Irene los remanentes del sistema continuaron azotando con lluvia y ráfagas las montañas del País.
EL VOCERO visitó varios pueblos de la zona central y el panorama lluvioso, vías parcialmente tapadas por el desprendimiento de rocas y árboles y residentes sin luz era practicamente igual en cada uno de los pueblos. Por los altos niveles del río La Plata las autoridades bloquearon algunas carreteras en Toa Alta.
Al momento del recorrido, Comerío continuaba bajo lluvia y con viento. El río La Plata se encontraba con niveles altos y la represa en el sector El Salto mostraba una vista impresionante de la fuerza del agua turbia que bajaba a toda velocidad.
Personal del Servicio Geológico Federal midió la cantidad de agua que discurría por el mencionado río en Comerío. Al momento de la visita de este diario la agencia federal había medido que por el cuerpo de agua pasaban 14 mil pies cúbicos de agua por segundo.
El alcalde de Comerío, José A. Santiago, indicó que el cien por ciento de los residentes en ese pueblo están sin el servicio de energía eléctrica; 60 por ciento está sin agua.
En tanto, el alcalde de Naranjito, Orlando Ortiz, explicó a este diario que en su municipio hubo algunos caminos afectados por desprendimientos, árboles en el piso y una casa en la carretera PR-164 a la que el tendido eléctrico se le cayó.
En Aguas Buenas, el alcalde Luis Arroyo, informó que las carreteras PR-156 y PR-173 confrontaron problemas.
El sur ya está normal
Los pocos refugiados en la zona sur del país durante el paso del huracán Irene regresaron a sus hogares a media mañana de ayer.
Inicialmente, en el Municipio de Ponce se registraron unos 112 refugiados. Sin embargo, ese número se redujo considerablemente en horas de la tarde, a 17. Tres de los refugios que utilizaron, sólo permaneció abierto uno.
De igual forma, en Juana Díaz habían refugiadas 108 personas desde el domingo en la noche. A eso de las 10:00 a.m. la totalidad de refugiados habían regresado a sus residencias.
Al cierre de esta edición muy pocas personas de la zona sur carecían de agua potable y del servicio de energía eléctrica.
A oscuras y sin agua miles de boricuas
por Antonio R. Gómez
Más de medio millón de abonados de la Autoridad de Energía Eléctrica, y casi 90 mil clientes de la AAA, se encontraron sin los servicios, como parte de las secuelas que todavía padecían los boricuas ayer tras el paso del huracán Irene por Puerto Rico.
El país amaneció con muchas carreteras cerradas, obstaculizadas por las caídas de árboles o inundaciones. Pero a lo largo de la jornada, la normalidad fue llegando poco a poco y, de hecho, el gobernador Luis Fortuño reclamó un avance notorio en esa recuperación del país.
De hecho, Fortuño decidió que hoy sí hay que ir a trabajar.
Los estragos del huracán Irene en Fajardo Paso de huracán Irene por Trujillo Alto Irene azota a Vieques Los llamados a acudir a sus centros de trabajo son los empleados de Gobierno y las escuelas, pero las clases en el sistema público de educación se reanudarán mañana, miércoles, según anunció Fortuño.
El Gobernador explicó que el día libre adicional a los estudiantes obedece a que escuelas de 59 municipios fueron utilizadas como refugios y aún anoche podrían utilizarse otras si las condiciones del tiempo forzaban la evacuación de personas de áreas inundables. Indicó, además, que las restantes escuelas no han sido inspeccionadas tras el paso del huracán, por lo que esa labor se completará hoy.
Fortuño aseguró que el objetivo del Gobierno es devolver la normalidad al país lo más pronto posible.
Al momento de ofrecer su conferencia de prensa, cerca de las seis de la tarde de ayer, quedaban aún 580,000 clientes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) sin servicio y 89,700 no tenían agua potable.
Se expresó confiado en que antes de que concluyera la noche de ayer, ambos números iban a bajar sustancialmente. Aseguró que las agencias están activadas y el personal se encuentra laborando para restablecer los servicios básicos a los ciudadanos.
Avanzan labores de limpieza
Además de las labores de restaurar los servicios de electricidad y agua potable, el Gobernador reclamó avances en la limpieza y apertura de carreteras. Indicó que sólo quedaban ayer tres carreteras cerradas, aunque no descartó que las lluvias que se esperaban anoche pudieran afectar otras vías.
Las tres carreteras cerradas son un puente en la PR-3, jurisdicción de Naguabo; la PR-53, por el desbordamiento del río Fajardo, y la PR-605 en Utuado, donde hubo un derrumbe.
Ayer estaba parcialmente cerrado un pedazo de la PR-52 en la jurisdicción de Cayey, donde hubo otro deslizamiento de terreno. Dicha vía sería reabierta anoche mismo, se afirmó.
Medidas sin efecto
El Gobernador anunció, además, que a pesar de las lluvias y la amenaza de inundaciones, se dejó sin efecto la Ley Seca y también la Orden de Congelación de Margen y Fijación de Precios, que impuso el DACO.
También anunció la reanudación de clases hoy en varios de los recintos de la Universidad de Puerto Rico. Éstos son Mayagüez, Aguadilla, Ponce, Utuado, Humacao y Ciencias Médicas. Los demás comenzarán mañana, miércoles.
Los servicios médicos también deben recobrar su normalidad. Tanto el Centro Médico como el Cardiovascular, el Hospital Universitario, el Hospital Pediátrico y el Hospital Regional de Bayamón estarán operando sus clínicas y realizarán cirugías como de costumbre.
Ayuda de Obama
El presidente Barack Obama declaró estado de emergencia para Puerto Rico, tras el paso de Irene, y ordenó anoche el envío de ayuda federal para complementar los esfuerzos de recuperación locales y estatales.
Justo Hernández fue nombrado como Oficial Coordinador Federal para las operaciones de recuperación en las zonas perjudicadas.
La declaración firmada por Obama, que tiene vigor desde el 21 de agosto, autoriza al Departamento de Seguridad Interna y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) a coordinar todos los esfuerzos de recuperación encaminados a aliviar el sufrimiento y los daños causados a la población por la emergencia, así como a proveer la asistencia necesaria para tales medidas de emergencia, en aras de salvar vidas y propiedades.
Fortuño indicó que el estadounidense Departamento de la Defensa enviará a la Isla un equipo militar experto en generación e instalaciones eléctricas. El Regimiento 249 se gestionó a través de FEMA.
También viajará a la Isla un equipo del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU., quienes auxiliarán al Gobierno en las labores de recogido y disposición de escombros y en el área de construcción.
Más de medio millón de abonados de la Autoridad de Energía Eléctrica, y casi 90 mil clientes de la AAA, se encontraron sin los servicios, como parte de las secuelas que todavía padecían los boricuas ayer tras el paso del huracán Irene por Puerto Rico.
El país amaneció con muchas carreteras cerradas, obstaculizadas por las caídas de árboles o inundaciones. Pero a lo largo de la jornada, la normalidad fue llegando poco a poco y, de hecho, el gobernador Luis Fortuño reclamó un avance notorio en esa recuperación del país.
De hecho, Fortuño decidió que hoy sí hay que ir a trabajar.
Los estragos del huracán Irene en Fajardo Paso de huracán Irene por Trujillo Alto Irene azota a Vieques Los llamados a acudir a sus centros de trabajo son los empleados de Gobierno y las escuelas, pero las clases en el sistema público de educación se reanudarán mañana, miércoles, según anunció Fortuño.
El Gobernador explicó que el día libre adicional a los estudiantes obedece a que escuelas de 59 municipios fueron utilizadas como refugios y aún anoche podrían utilizarse otras si las condiciones del tiempo forzaban la evacuación de personas de áreas inundables. Indicó, además, que las restantes escuelas no han sido inspeccionadas tras el paso del huracán, por lo que esa labor se completará hoy.
Fortuño aseguró que el objetivo del Gobierno es devolver la normalidad al país lo más pronto posible.
Al momento de ofrecer su conferencia de prensa, cerca de las seis de la tarde de ayer, quedaban aún 580,000 clientes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) sin servicio y 89,700 no tenían agua potable.
Se expresó confiado en que antes de que concluyera la noche de ayer, ambos números iban a bajar sustancialmente. Aseguró que las agencias están activadas y el personal se encuentra laborando para restablecer los servicios básicos a los ciudadanos.
Avanzan labores de limpieza
Además de las labores de restaurar los servicios de electricidad y agua potable, el Gobernador reclamó avances en la limpieza y apertura de carreteras. Indicó que sólo quedaban ayer tres carreteras cerradas, aunque no descartó que las lluvias que se esperaban anoche pudieran afectar otras vías.
Las tres carreteras cerradas son un puente en la PR-3, jurisdicción de Naguabo; la PR-53, por el desbordamiento del río Fajardo, y la PR-605 en Utuado, donde hubo un derrumbe.
Ayer estaba parcialmente cerrado un pedazo de la PR-52 en la jurisdicción de Cayey, donde hubo otro deslizamiento de terreno. Dicha vía sería reabierta anoche mismo, se afirmó.
Medidas sin efecto
El Gobernador anunció, además, que a pesar de las lluvias y la amenaza de inundaciones, se dejó sin efecto la Ley Seca y también la Orden de Congelación de Margen y Fijación de Precios, que impuso el DACO.
También anunció la reanudación de clases hoy en varios de los recintos de la Universidad de Puerto Rico. Éstos son Mayagüez, Aguadilla, Ponce, Utuado, Humacao y Ciencias Médicas. Los demás comenzarán mañana, miércoles.
Los servicios médicos también deben recobrar su normalidad. Tanto el Centro Médico como el Cardiovascular, el Hospital Universitario, el Hospital Pediátrico y el Hospital Regional de Bayamón estarán operando sus clínicas y realizarán cirugías como de costumbre.
Ayuda de Obama
El presidente Barack Obama declaró estado de emergencia para Puerto Rico, tras el paso de Irene, y ordenó anoche el envío de ayuda federal para complementar los esfuerzos de recuperación locales y estatales.
Justo Hernández fue nombrado como Oficial Coordinador Federal para las operaciones de recuperación en las zonas perjudicadas.
La declaración firmada por Obama, que tiene vigor desde el 21 de agosto, autoriza al Departamento de Seguridad Interna y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) a coordinar todos los esfuerzos de recuperación encaminados a aliviar el sufrimiento y los daños causados a la población por la emergencia, así como a proveer la asistencia necesaria para tales medidas de emergencia, en aras de salvar vidas y propiedades.
Fortuño indicó que el estadounidense Departamento de la Defensa enviará a la Isla un equipo militar experto en generación e instalaciones eléctricas. El Regimiento 249 se gestionó a través de FEMA.
También viajará a la Isla un equipo del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU., quienes auxiliarán al Gobierno en las labores de recogido y disposición de escombros y en el área de construcción.
viernes, 5 de agosto de 2011
Evalúan las zonas afectadas por Emily
por Bárbara J. Figueroa Rosa, Alex Figueroa Cancel, Maelo Vargas Saavedra y Sara Justicia Doll,
El terreno ya estaba saturado por las constantes lluvias de los pasados meses, y el paso de la tormenta tropical Emily por la Isla fue detonante para deteriorar unas 1,200 cuerdas de siembra de plátanos en Yabucoa.
Ése fue el informe preliminar que le ofreció a Primera Hora el director de la región de Caguas del Departamento de Agricultura, Francisco Carrión, quien indicó que los daños pudieran agravarse con el empozamiento de agua en las plantaciones.
“Sabemos que la cantidad de lluvia fue alta; fueron muchas pulgadas y las plantaciones sufren unas al momento y otras a largo plazo, porque el agua se queda estancada y la raíz se queda sin oxígeno. Si esa agua no se saca a tiempo, o si continúa lloviendo, habrá consecuencias en la producción y en la calidad de la fruta”, explicó Carrión, quien estaría dispuesto a conseguir la maquinaria necesaria para limpiar las zonas. De hecho, el supervisor aseguró que, durante el pasado año, se realizaron trabajos de limpieza de ríos y canales en ese municipio.
Sin embargo, los agricultores del área están resentidos porque esas labores de drenaje deben ser constantes, en particular a partir del comienzo de la temporada de lluvias en Puerto Rico.
Así lo dijo a este diario el presidente de la Asociación de Agricultores del Este, Javier Colón, quien aseguró que lleva “meses” tratando de gestionar con Agricultura y la Autoridad de Tierras que se limpie y se tumben unos mogotes de tierra que ocasionan que el río Guayanés se salga de su cauce e inunde más de 400 cuerdas de terreno, que el miércoles, con el paso de Emily, quedaron bajo el agua. Ayer, Colón llevó a Primera Hora a realizar un recorrido por el área y las consecuencias nefastas de las lluvias eran evidentes.
“Mira lo que ha ocasionado ese barrote de tierra. Si nos hubieran hecho caso, esto a lo mejor no hubiera ocurrido. Llevamos meses recibiendo lluvia casi todos los días. Emily lo que nos dio fue un aviso de lo que puede pasar en los platanales si continúan las lluvias y no hacen nada”, dijo Colón.
Aunque aún es muy temprano para cuantificar las pérdidas, Colón dijo que se trata de mucho dinero y esfuerzo laboral. También exhortó al secretario de Agricultura, Javier Rivera Aquino, a “ponerse las botas y venir a nuestros terrenos, para que vea el daño”.
Por el momento, el Departamento de Agricultura se comprometió a ofrecerles a los agricultores unos incentivos.
“Podríamos ofrecerles unos incentivos para que compren semillas de mejor calidad”, dijo Carrión.
Sin embargo, este tipo de compensación, según los agricultores, no valdrá la pena si se obvia trabajar con el problema de drenaje en las zonas susceptibles a inundaciones.
“Quisiéramos que el Secretario venga a reunirse con nosotros, que nos escuche a todos”, dijo por su parte, Ángel Colón.
Aún hay refugiados
De otra parte, hasta ayer en la mañana, cuatro personas permanecían refugiadas en Yauco a causa de la tormenta.
Entre éstas estaba Mayra Pacheco, vecina del sector Las Astillas, quien tuvo que salir de su hogar debido a los desprendimientos de terreno que obstaculizaron el acceso a su residencia.
“Ahora estoy más tranquila porque nos van a mudar a La Trocha, a un apartamento. Ahora cuando llueva, no tendré temor”, dijo la mujer que sería reubicada en un lugar más seguro junto con los otros damnificados.
Otro de los perjudicados, Luis Ruiz, dijo que el problema con las lluvias era constante y el temor a que ocurran deslizamientos los agobia. “Nos salimos por miedo y por precaución”, dijo.
En vilo en San Lorenzo
Otros que viven atemorizados por las consecuencias de Emily son los residentes de la urbanización Hacienda del Parque, en San Lorenzo, quienes se mantienen en vilo por la grave condición en que se encuentra un puente en dicha comunidad y que podría colapsar en cualquier momento.
“Estamos sumamente preocupados porque el puente está cediendo... está siendo socavado por las aguas”, dijo Efraín Rodríguez, vecino del lugar, en el que también se ven afectadas otras 25 familias que transitan por el puente para llegar a sus hogares.
Ante la queja de los residentes, el Gobierno Municipal se ha comprometido a construir un puente, pero alega que los $65 mil que le aprobó FEMA no son suficientes.
“Sabemos que hay un proyecto, pero nos preocupa porque es a largo plazo... podría ocurrir (antes) una tragedia”, agregó Rodríguez al urgir que se tomen medidas preventivas.
Arreglos en el oeste
Mientras, en la región oeste, agencias estatales y municipales trataban de llevar a su estado normal una serie de carreteras que quedaron incomunicadas.
Las vías en arreglo son las PR-103 de Cabo Rojo, la PR-114 de Hormigueros a San Germán, y la PR-319 de Hormigueros, entre otras.
El terreno ya estaba saturado por las constantes lluvias de los pasados meses, y el paso de la tormenta tropical Emily por la Isla fue detonante para deteriorar unas 1,200 cuerdas de siembra de plátanos en Yabucoa.
Ése fue el informe preliminar que le ofreció a Primera Hora el director de la región de Caguas del Departamento de Agricultura, Francisco Carrión, quien indicó que los daños pudieran agravarse con el empozamiento de agua en las plantaciones.
“Sabemos que la cantidad de lluvia fue alta; fueron muchas pulgadas y las plantaciones sufren unas al momento y otras a largo plazo, porque el agua se queda estancada y la raíz se queda sin oxígeno. Si esa agua no se saca a tiempo, o si continúa lloviendo, habrá consecuencias en la producción y en la calidad de la fruta”, explicó Carrión, quien estaría dispuesto a conseguir la maquinaria necesaria para limpiar las zonas. De hecho, el supervisor aseguró que, durante el pasado año, se realizaron trabajos de limpieza de ríos y canales en ese municipio.
Sin embargo, los agricultores del área están resentidos porque esas labores de drenaje deben ser constantes, en particular a partir del comienzo de la temporada de lluvias en Puerto Rico.
Así lo dijo a este diario el presidente de la Asociación de Agricultores del Este, Javier Colón, quien aseguró que lleva “meses” tratando de gestionar con Agricultura y la Autoridad de Tierras que se limpie y se tumben unos mogotes de tierra que ocasionan que el río Guayanés se salga de su cauce e inunde más de 400 cuerdas de terreno, que el miércoles, con el paso de Emily, quedaron bajo el agua. Ayer, Colón llevó a Primera Hora a realizar un recorrido por el área y las consecuencias nefastas de las lluvias eran evidentes.
“Mira lo que ha ocasionado ese barrote de tierra. Si nos hubieran hecho caso, esto a lo mejor no hubiera ocurrido. Llevamos meses recibiendo lluvia casi todos los días. Emily lo que nos dio fue un aviso de lo que puede pasar en los platanales si continúan las lluvias y no hacen nada”, dijo Colón.
Aunque aún es muy temprano para cuantificar las pérdidas, Colón dijo que se trata de mucho dinero y esfuerzo laboral. También exhortó al secretario de Agricultura, Javier Rivera Aquino, a “ponerse las botas y venir a nuestros terrenos, para que vea el daño”.
Por el momento, el Departamento de Agricultura se comprometió a ofrecerles a los agricultores unos incentivos.
“Podríamos ofrecerles unos incentivos para que compren semillas de mejor calidad”, dijo Carrión.
Sin embargo, este tipo de compensación, según los agricultores, no valdrá la pena si se obvia trabajar con el problema de drenaje en las zonas susceptibles a inundaciones.
“Quisiéramos que el Secretario venga a reunirse con nosotros, que nos escuche a todos”, dijo por su parte, Ángel Colón.
Aún hay refugiados
De otra parte, hasta ayer en la mañana, cuatro personas permanecían refugiadas en Yauco a causa de la tormenta.
Entre éstas estaba Mayra Pacheco, vecina del sector Las Astillas, quien tuvo que salir de su hogar debido a los desprendimientos de terreno que obstaculizaron el acceso a su residencia.
“Ahora estoy más tranquila porque nos van a mudar a La Trocha, a un apartamento. Ahora cuando llueva, no tendré temor”, dijo la mujer que sería reubicada en un lugar más seguro junto con los otros damnificados.
Otro de los perjudicados, Luis Ruiz, dijo que el problema con las lluvias era constante y el temor a que ocurran deslizamientos los agobia. “Nos salimos por miedo y por precaución”, dijo.
En vilo en San Lorenzo
Otros que viven atemorizados por las consecuencias de Emily son los residentes de la urbanización Hacienda del Parque, en San Lorenzo, quienes se mantienen en vilo por la grave condición en que se encuentra un puente en dicha comunidad y que podría colapsar en cualquier momento.
“Estamos sumamente preocupados porque el puente está cediendo... está siendo socavado por las aguas”, dijo Efraín Rodríguez, vecino del lugar, en el que también se ven afectadas otras 25 familias que transitan por el puente para llegar a sus hogares.
Ante la queja de los residentes, el Gobierno Municipal se ha comprometido a construir un puente, pero alega que los $65 mil que le aprobó FEMA no son suficientes.
“Sabemos que hay un proyecto, pero nos preocupa porque es a largo plazo... podría ocurrir (antes) una tragedia”, agregó Rodríguez al urgir que se tomen medidas preventivas.
Arreglos en el oeste
Mientras, en la región oeste, agencias estatales y municipales trataban de llevar a su estado normal una serie de carreteras que quedaron incomunicadas.
Las vías en arreglo son las PR-103 de Cabo Rojo, la PR-114 de Hormigueros a San Germán, y la PR-319 de Hormigueros, entre otras.
jueves, 4 de agosto de 2011
Zona este la más afectada por Emily
por Maritza Díaz Alcaide
Después de mucha espera sin que “nada” pasara, finalmente el paso de la tormenta Emily por la zona del Caribe nos dejó inundaciones urbanas, derrumbes, carreteras cerradas al tránsito, el derrame de un químico tóxico en una fábrica de pinturas que se teme contamine cuerpos de agua y, como viene sucediendo aun con fenómenos que no tocan tierra, miles de familias sin los servicios de luz y agua.
Emily, agraciadamente, no le causó mayores daños a la infraestructura ni provocó el desalojo de hogares.
Ayer se desconocía si sería necesario solicitarle al Gobierno federal que declare zona de desastre algunas de las zonas afectadas.
Hoy, los alcaldes de los pueblos más perjudicados tienen que presentarle al Gobierno su estimado de daños.
Aunque se había anticipado que las lluvias afectarían sobre todo al suroeste del país, fue el este el que salió peor.
Más fotos del paso de la tormenta Emily Imágenes de Emily en Fajardo El oeste, finalmente, se libró de los pronósticos que siempre les fueron negativos.
Emily, una tormenta de paso errático, dejó a Humacao con diez pulgadas de lluvia.
Humacao, Fajardo, Naguabo y Ceiba fueron los pueblos más afectados, confirmó el director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, Heriberto Saurí, quien aseguró que las precauciones tomadas por los puertorriqueños evitaron desgracias personales.
Sólo 24 personas acudieron a los refugios, pero todos de manera preventiva.
Sólo en Naguabo hubo cuatro hogares inundados, según Saurí, debido a que subió el nivel del mar.
Emily dejó, y en abundancia, carreteras obstruidas, árboles caídos, deslizamientos y caída de tendido eléctrico.
Las bandas de lluvia comenzaron a azotar con fuerza en el este en horas de la noche del martes en pueblos como Naguabo, Humacao, Maunabo, Juncos, Ceiba, Fajardo, Las Piedras y San Lorenzo, donde se registraron tanto derrumbes como vías de rodaje inundadas.
Patillas y Guayama también sufrieron a causa de las lluvias.
En el municipio de Las Piedras se registró un derrumbe, en la carretera 917, que incluso detuvo la caravana que acompañaba al Gobernador en una visita de reconocimiento por el área.
En Canóvanas, mientras tanto, 15 familias del sector Toma de Agua, del barrio Campo Rico, quedaron incomunicadas debido al colapso del puente sobre la carretera 185.
Otra zona afectada fue Caguas, donde se informó de derrumbes, árboles caídos y carreteras obstruidas en varios sectores.
En el norte, las lluvias asociadas a Emily afectaron la carretera número 2, en Toa Baja, a causa del desbordamiento del río La Plata.
Tanto en esta zona como en los sectores aledaños a la represa Carraízo se anticipó un desalojo de miles de personas si se abría una quinta compuerta de los embalses, pero no fue necesario.
En el sur, donde se esperaba que continuara lloviendo anoche, se informaba de escombros en puentes y árboles caídos.
Los ríos que en algún momento se salieron de su cauce fueron el río Blanco, de Naguabo; el Marín, de Patillas; el Guayanés, de Yabucoa; el Fajardo de ese mismo municipio.
También se desbordó el río Macaná, de Guayanilla; el río Cibuco, en Vega Baja; el río Grande de Loíza y La Plata.
En cuanto a los servicios de agua y energía eléctrica, se supo que en el peor momento fueron 19 mil usuarios los que se quedaron sin luz.
De ésos, anoche quedaban 9,628 y se esperaba que el servicio se les hubiese restablecido anoche o temprano esta mañana.
Las municipios con problemas eran Caguas, Aguas Buenas, San Lorenzo, Juncos, Patillas y Guayama, dijo el director ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, Miguel Cordero.
El director ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, José Ortiz, dijo que también “en el peor momento” se quedaron sin agua 9,500 clientes, 4,400 por tomas tapadas, averías que debían quedar reparadas anoche.
El resto de los usuarios perdió el servicio por falta de energía eléctrica y ese problema, o se solucionaba anoche, u hoy temprano en la mañana.
Los pueblos más afectados eran Caguas, San Lorenzo, Las Piedras y Yabucoa.
Después de mucha espera sin que “nada” pasara, finalmente el paso de la tormenta Emily por la zona del Caribe nos dejó inundaciones urbanas, derrumbes, carreteras cerradas al tránsito, el derrame de un químico tóxico en una fábrica de pinturas que se teme contamine cuerpos de agua y, como viene sucediendo aun con fenómenos que no tocan tierra, miles de familias sin los servicios de luz y agua.
Emily, agraciadamente, no le causó mayores daños a la infraestructura ni provocó el desalojo de hogares.
Ayer se desconocía si sería necesario solicitarle al Gobierno federal que declare zona de desastre algunas de las zonas afectadas.
Hoy, los alcaldes de los pueblos más perjudicados tienen que presentarle al Gobierno su estimado de daños.
Aunque se había anticipado que las lluvias afectarían sobre todo al suroeste del país, fue el este el que salió peor.
Más fotos del paso de la tormenta Emily Imágenes de Emily en Fajardo El oeste, finalmente, se libró de los pronósticos que siempre les fueron negativos.
Emily, una tormenta de paso errático, dejó a Humacao con diez pulgadas de lluvia.
Humacao, Fajardo, Naguabo y Ceiba fueron los pueblos más afectados, confirmó el director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, Heriberto Saurí, quien aseguró que las precauciones tomadas por los puertorriqueños evitaron desgracias personales.
Sólo 24 personas acudieron a los refugios, pero todos de manera preventiva.
Sólo en Naguabo hubo cuatro hogares inundados, según Saurí, debido a que subió el nivel del mar.
Emily dejó, y en abundancia, carreteras obstruidas, árboles caídos, deslizamientos y caída de tendido eléctrico.
Las bandas de lluvia comenzaron a azotar con fuerza en el este en horas de la noche del martes en pueblos como Naguabo, Humacao, Maunabo, Juncos, Ceiba, Fajardo, Las Piedras y San Lorenzo, donde se registraron tanto derrumbes como vías de rodaje inundadas.
Patillas y Guayama también sufrieron a causa de las lluvias.
En el municipio de Las Piedras se registró un derrumbe, en la carretera 917, que incluso detuvo la caravana que acompañaba al Gobernador en una visita de reconocimiento por el área.
En Canóvanas, mientras tanto, 15 familias del sector Toma de Agua, del barrio Campo Rico, quedaron incomunicadas debido al colapso del puente sobre la carretera 185.
Otra zona afectada fue Caguas, donde se informó de derrumbes, árboles caídos y carreteras obstruidas en varios sectores.
En el norte, las lluvias asociadas a Emily afectaron la carretera número 2, en Toa Baja, a causa del desbordamiento del río La Plata.
Tanto en esta zona como en los sectores aledaños a la represa Carraízo se anticipó un desalojo de miles de personas si se abría una quinta compuerta de los embalses, pero no fue necesario.
En el sur, donde se esperaba que continuara lloviendo anoche, se informaba de escombros en puentes y árboles caídos.
Los ríos que en algún momento se salieron de su cauce fueron el río Blanco, de Naguabo; el Marín, de Patillas; el Guayanés, de Yabucoa; el Fajardo de ese mismo municipio.
También se desbordó el río Macaná, de Guayanilla; el río Cibuco, en Vega Baja; el río Grande de Loíza y La Plata.
En cuanto a los servicios de agua y energía eléctrica, se supo que en el peor momento fueron 19 mil usuarios los que se quedaron sin luz.
De ésos, anoche quedaban 9,628 y se esperaba que el servicio se les hubiese restablecido anoche o temprano esta mañana.
Las municipios con problemas eran Caguas, Aguas Buenas, San Lorenzo, Juncos, Patillas y Guayama, dijo el director ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, Miguel Cordero.
El director ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, José Ortiz, dijo que también “en el peor momento” se quedaron sin agua 9,500 clientes, 4,400 por tomas tapadas, averías que debían quedar reparadas anoche.
El resto de los usuarios perdió el servicio por falta de energía eléctrica y ese problema, o se solucionaba anoche, u hoy temprano en la mañana.
Los pueblos más afectados eran Caguas, San Lorenzo, Las Piedras y Yabucoa.
lunes, 8 de noviembre de 2010
Ciclón Tomás devastador en Haití
08 Noviembre 2010
Ciclón Tomás devastador en Haití
Reportan al menos 23 muertes en la región caribeña
La Marina de los Estados Unidos captó ayer imágenes aéreas que reflejan la gran magnitud de las inundaciones causadas por el huracán Tomás en Haití, donde se reclama ayuda millonaria para lidiar con la devastación, que es extensiva a República Dominicana. (AFP / US Navy Visual News Service / Mass Communication Specialist 2nd Class Bryan Weyers)Servicios Combinados
Santo Domingo - Los daños causados por el ciclón Tomas todavía no se conocen con precisión en La Española, la gran isla que comparten la República Dominicana y Haití.
Sin embargo, la magnitud de las inundaciones, documentada sobre todo en el territorio haitiano, agravan la devastación que sufre ese país, afectado el 12 de enero pasado por un terremoto que dejó 300,000 muertos y más recientemente por un brote de cólera, que ha cobrado ya 500 vidas.
En Haití, ayer se indicó que hubo al menos ocho muertes a raíz del mal tiempo asociado al entonces huracán Tomás, pero se temía que la cifra aumentara porque varios haitianos están desaparecidos.
En la República Dominicana, la cifra de refugiados a causa de Tomás, que ayer era tormenta, se elevó a 13,230, según el Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
De acuerdo con esa agencia dominicana, Tomás afectó 2,646 casas en la capital y la región sur del país, las zonas más golpeadas por el fenómeno, que empezó a perder intensidad y hoy se aleja del Caribe.
El COE señaló que 20 de las 32 provincias dominicanas continuaban ayer en alerta roja (máxima), nueve en amarilla (riesgo inminente) y tres en verde (prevención). Debido a intensos aguaceros, el domingo 76 localidades estaban incomunicadas.
Luto en Santa Lucía
Tomás también causó la muerte de 14 personas en Santa Lucía y otra en San Vicente y las Granadinas.
Ayer, el gobierno brasileño dijo que enviará un helicóptero del Ministerio de Defensa a Santa Lucía para reforzar la asistencia de los damnificados.
“El helicóptero hará viable el transporte de equipos y de personal, sobre todo en apoyo a las actividades de retirada de lama y de tierra que obstruyen represas y carreteras locales, y dificultan el acceso de ayuda humanitaria a los ciudadanos más afectados por la tragedia”, según un comunicado divulgado por la cancillería brasileña.
Los daños en Santa Lucía, donde el entonces huracán provocó torrenciales lluvias que causaron inundaciones y deslizamientos de tierra, superan los cien millones de dólares, según las autoridades locales.
“El paso del huracán por Santa Lucía el 30 de octubre tuvo fuerte impacto en el país, que decretó el estado de emergencia. Al provocar derrumbes, deslizamientos e inundaciones causó serios daños a la infraestructura, con destrucción de diferentes trechos de la red de carreteras; aisló comunidades y comprometió los principales sectores económicos”, reportó la cancillería.
Rezos por las víctimas
La Iglesia Católica salvadoreña, mientras, se solidarizó ayer con las víctimas del huracán Tomás en Haití, así como con las del accidente aéreo el jueves en Cuba, donde perecieron 68 personas.
“Nuestros pensamientos y oraciones van para estos hermanos nuestros haitianos en su situación de tanta vulnerabilidad”, dijo el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, quien recordó que su país sufrió en 2009 “los trágicos efectos de la tormenta Ida”, cuyas lluvias causaron unos 200 muertos.
Ciclón Tomás devastador en Haití
Reportan al menos 23 muertes en la región caribeña
La Marina de los Estados Unidos captó ayer imágenes aéreas que reflejan la gran magnitud de las inundaciones causadas por el huracán Tomás en Haití, donde se reclama ayuda millonaria para lidiar con la devastación, que es extensiva a República Dominicana. (AFP / US Navy Visual News Service / Mass Communication Specialist 2nd Class Bryan Weyers)Servicios Combinados
Santo Domingo - Los daños causados por el ciclón Tomas todavía no se conocen con precisión en La Española, la gran isla que comparten la República Dominicana y Haití.
Sin embargo, la magnitud de las inundaciones, documentada sobre todo en el territorio haitiano, agravan la devastación que sufre ese país, afectado el 12 de enero pasado por un terremoto que dejó 300,000 muertos y más recientemente por un brote de cólera, que ha cobrado ya 500 vidas.
En Haití, ayer se indicó que hubo al menos ocho muertes a raíz del mal tiempo asociado al entonces huracán Tomás, pero se temía que la cifra aumentara porque varios haitianos están desaparecidos.
En la República Dominicana, la cifra de refugiados a causa de Tomás, que ayer era tormenta, se elevó a 13,230, según el Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
De acuerdo con esa agencia dominicana, Tomás afectó 2,646 casas en la capital y la región sur del país, las zonas más golpeadas por el fenómeno, que empezó a perder intensidad y hoy se aleja del Caribe.
El COE señaló que 20 de las 32 provincias dominicanas continuaban ayer en alerta roja (máxima), nueve en amarilla (riesgo inminente) y tres en verde (prevención). Debido a intensos aguaceros, el domingo 76 localidades estaban incomunicadas.
Luto en Santa Lucía
Tomás también causó la muerte de 14 personas en Santa Lucía y otra en San Vicente y las Granadinas.
Ayer, el gobierno brasileño dijo que enviará un helicóptero del Ministerio de Defensa a Santa Lucía para reforzar la asistencia de los damnificados.
“El helicóptero hará viable el transporte de equipos y de personal, sobre todo en apoyo a las actividades de retirada de lama y de tierra que obstruyen represas y carreteras locales, y dificultan el acceso de ayuda humanitaria a los ciudadanos más afectados por la tragedia”, según un comunicado divulgado por la cancillería brasileña.
Los daños en Santa Lucía, donde el entonces huracán provocó torrenciales lluvias que causaron inundaciones y deslizamientos de tierra, superan los cien millones de dólares, según las autoridades locales.
“El paso del huracán por Santa Lucía el 30 de octubre tuvo fuerte impacto en el país, que decretó el estado de emergencia. Al provocar derrumbes, deslizamientos e inundaciones causó serios daños a la infraestructura, con destrucción de diferentes trechos de la red de carreteras; aisló comunidades y comprometió los principales sectores económicos”, reportó la cancillería.
Rezos por las víctimas
La Iglesia Católica salvadoreña, mientras, se solidarizó ayer con las víctimas del huracán Tomás en Haití, así como con las del accidente aéreo el jueves en Cuba, donde perecieron 68 personas.
“Nuestros pensamientos y oraciones van para estos hermanos nuestros haitianos en su situación de tanta vulnerabilidad”, dijo el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, quien recordó que su país sufrió en 2009 “los trágicos efectos de la tormenta Ida”, cuyas lluvias causaron unos 200 muertos.
sábado, 6 de noviembre de 2010
Tomás sigue siendo una amenaza para la Isla
6 de noviembre de 2010
Una vaguada y un frente frío pueden alterar el escenario al paso del huracán
Por Gloria ruiz Kuilan / gruiz@elnuevodia.com
La trayectoria del huracán Tomás -categoría uno- mantiene en vilo al Servicio Nacional de Meteorología (SNM) que vigila dos posibles escenarios, uno de ellos desfavorable para la Isla.
Tomás podría dejar de 2 a 5 pulgadas de lluvia en Puerto Rico, situación que puede provocar inundaciones y derrumbes por la saturación actual de los terrenos, informó Meteorología.
Al cierre de esta edición, Tomás estaba en la latitud 20.4 grados norte y la longitud 73.1 grados oeste. Específicamente entre Haití y Cuba, según detalló el SNM.
Mantiene vientos máximos sostenidos de 85 millas por hora y su movimiento es bastante lento -a 12 millas por hora-.
El director de Meteorología, Israel Matos, dijo que una vaguada que se encuentra en los niveles altos de la atmósfera y que se mueve de este a noreste es la esperanza para que hale el sistema, éste suba y se vaya. Pero el lento movimiento de Tomás, que se mueve a 14 millas por hora, podría hacer que ese escenario quede atrás, dijo Matos.
Agregó que de no ser arrastrado por la vaguada y en conjunto con un frente frío, Tomás se puede quedar en el área como una zona de baja presión que afectaría con agua a Puerto Rico, República Dominicana, Vieques y Culebra. Tanto la vaguada como el frente frío actúan como una especie de pared contra el huracán.
“Lo peor de todo es que vamos a tener ese sistema por varios días, quizás no como huracán, sino como una área de baja presión”, dijo Matos.
“Si se hubiese movido más rápido, la vaguada lo hubiese cogido y se lo llevaba, pero vamos a tener que estar pendientes”, agregó.
Acto seguido, recordó cuan peligroso puede ser la lluvia para la Isla porque el terreno ya está saturado debido a la lluvia que se registró ayer producto de la humedad que trae Tomás.
Además, Matos recordó los daños que causó la tormenta tropical Otto en octubre, que a su paso dejó de 12 a 15 pulgadas de lluvia.
“El llamado es a mantenernos vigilantes a posibles derrumbes en la zona interior”, dijo por su parte, el meteorólogo Ernesto Rodríguez.
La mayoría de los aguaceros, según aseguró, se registrarán hoy sábado en la tarde y mañana domingo.
Además, sostuvo que las condiciones en las aguas del Atlántico y el Pasaje de la Mona se van a deteriorar. Se registrarán olas de 6 a 8 pies olas mar afuera y de 5 a 7 pies cerca de la costa.
Matos dijo que un efecto positivo de Tomás en la Isla pudiera ser que limpie la atmósfera y disipe el particulado de cenizas volcánicas que lleva semanas en el ambiente las 24 horas del día.
Un huracán zurdo
Rodríguez dijo que, por su movimiento, el huracán Tomás es lo que se conoce como un huracán zurdo.
“Es básicamente lo que está sucediendo actualmente, pero no en nuestra región o impactando a Puerto Rico. Está ocurriendo en la cuenca del Caribe”, enfatizó Rodríguez.
Un huracán zurdo es aquel que se mueve desde el suroeste al noreste y no de este a oeste, dijo el meteorólogo Rodríguez.
Recordó que otros huracanes zurdos fueron Omar en el 2007 y Lenny en el 1999. Éste último dejó un muerto (que se cayó mientras colocaba paneles protectores en las ventanas de su casa en Yabucoa) y obligó a miles de personas a alojarse en refugios.
hace daño en haití
Tomás ya azotó la vecina isla de Haití. Allí provocó la muerte de tres personas, causó peligrosos deslizamientos de tierras y dejó varias ciudades inundadas. La ciudad de Leogane, que se encuentra a unos 30 kilómetros al sudoeste de Puerto Príncipe, estaba totalmente inundada, indicaron varios medios.
Las lonas que sirven de albergue para los 1.6 millones de refugiados del reciente sismo fueron destruidas, indicó el doctor José Vargas Vidot, director de la organización sin fines de lucro Iniciativa Comunitaria. Ésta mantiene en Haití a un total de ocho personas (siete boricuas y un peruano) que viven en una casa de cemento que será convertida en un hospital pediátrico, precisó Vargas Vidot.
“En la noche se sintieron ráfagas fuertes de viento (lo suficiente) como para que se cayeran los toldos de los refugios alrededor de la casa de nosotros”, narró.
“Deben de estar a la intemperie, las Naciones Unidas había desarrollado una estrategia para repartir nuevos toldos”, añadió.
Y tras el paso por Haití, Tomás aún sigue siendo un peligro, según Vargas Vidot.
“La lluvia continúa aunque no fuerte y puede que tenga impacto en las estructuras que quedaron en pie (tras el sismo), pero que siguen siendo débiles”, puntualizó.
Una vaguada y un frente frío pueden alterar el escenario al paso del huracán
Por Gloria ruiz Kuilan / gruiz@elnuevodia.com
La trayectoria del huracán Tomás -categoría uno- mantiene en vilo al Servicio Nacional de Meteorología (SNM) que vigila dos posibles escenarios, uno de ellos desfavorable para la Isla.
Tomás podría dejar de 2 a 5 pulgadas de lluvia en Puerto Rico, situación que puede provocar inundaciones y derrumbes por la saturación actual de los terrenos, informó Meteorología.
Al cierre de esta edición, Tomás estaba en la latitud 20.4 grados norte y la longitud 73.1 grados oeste. Específicamente entre Haití y Cuba, según detalló el SNM.
Mantiene vientos máximos sostenidos de 85 millas por hora y su movimiento es bastante lento -a 12 millas por hora-.
El director de Meteorología, Israel Matos, dijo que una vaguada que se encuentra en los niveles altos de la atmósfera y que se mueve de este a noreste es la esperanza para que hale el sistema, éste suba y se vaya. Pero el lento movimiento de Tomás, que se mueve a 14 millas por hora, podría hacer que ese escenario quede atrás, dijo Matos.
Agregó que de no ser arrastrado por la vaguada y en conjunto con un frente frío, Tomás se puede quedar en el área como una zona de baja presión que afectaría con agua a Puerto Rico, República Dominicana, Vieques y Culebra. Tanto la vaguada como el frente frío actúan como una especie de pared contra el huracán.
“Lo peor de todo es que vamos a tener ese sistema por varios días, quizás no como huracán, sino como una área de baja presión”, dijo Matos.
“Si se hubiese movido más rápido, la vaguada lo hubiese cogido y se lo llevaba, pero vamos a tener que estar pendientes”, agregó.
Acto seguido, recordó cuan peligroso puede ser la lluvia para la Isla porque el terreno ya está saturado debido a la lluvia que se registró ayer producto de la humedad que trae Tomás.
Además, Matos recordó los daños que causó la tormenta tropical Otto en octubre, que a su paso dejó de 12 a 15 pulgadas de lluvia.
“El llamado es a mantenernos vigilantes a posibles derrumbes en la zona interior”, dijo por su parte, el meteorólogo Ernesto Rodríguez.
La mayoría de los aguaceros, según aseguró, se registrarán hoy sábado en la tarde y mañana domingo.
Además, sostuvo que las condiciones en las aguas del Atlántico y el Pasaje de la Mona se van a deteriorar. Se registrarán olas de 6 a 8 pies olas mar afuera y de 5 a 7 pies cerca de la costa.
Matos dijo que un efecto positivo de Tomás en la Isla pudiera ser que limpie la atmósfera y disipe el particulado de cenizas volcánicas que lleva semanas en el ambiente las 24 horas del día.
Un huracán zurdo
Rodríguez dijo que, por su movimiento, el huracán Tomás es lo que se conoce como un huracán zurdo.
“Es básicamente lo que está sucediendo actualmente, pero no en nuestra región o impactando a Puerto Rico. Está ocurriendo en la cuenca del Caribe”, enfatizó Rodríguez.
Un huracán zurdo es aquel que se mueve desde el suroeste al noreste y no de este a oeste, dijo el meteorólogo Rodríguez.
Recordó que otros huracanes zurdos fueron Omar en el 2007 y Lenny en el 1999. Éste último dejó un muerto (que se cayó mientras colocaba paneles protectores en las ventanas de su casa en Yabucoa) y obligó a miles de personas a alojarse en refugios.
hace daño en haití
Tomás ya azotó la vecina isla de Haití. Allí provocó la muerte de tres personas, causó peligrosos deslizamientos de tierras y dejó varias ciudades inundadas. La ciudad de Leogane, que se encuentra a unos 30 kilómetros al sudoeste de Puerto Príncipe, estaba totalmente inundada, indicaron varios medios.
Las lonas que sirven de albergue para los 1.6 millones de refugiados del reciente sismo fueron destruidas, indicó el doctor José Vargas Vidot, director de la organización sin fines de lucro Iniciativa Comunitaria. Ésta mantiene en Haití a un total de ocho personas (siete boricuas y un peruano) que viven en una casa de cemento que será convertida en un hospital pediátrico, precisó Vargas Vidot.
“En la noche se sintieron ráfagas fuertes de viento (lo suficiente) como para que se cayeran los toldos de los refugios alrededor de la casa de nosotros”, narró.
“Deben de estar a la intemperie, las Naciones Unidas había desarrollado una estrategia para repartir nuevos toldos”, añadió.
Y tras el paso por Haití, Tomás aún sigue siendo un peligro, según Vargas Vidot.
“La lluvia continúa aunque no fuerte y puede que tenga impacto en las estructuras que quedaron en pie (tras el sismo), pero que siguen siendo débiles”, puntualizó.
miércoles, 2 de junio de 2010
Ensayo de un temporal
02 Junio 2010
Ensayo de un temporal
Doce pueblos y 35 familias, el saldo de daños y afectados por la vaguada
FotogaleríaVídeo: Inundaciones en Dorado
La Policía se encarga de evitar que los ciudadanos crucen el tramo de la PR-2 en el barrio Espinosa en Dorado, que quedó completamente inundada tras cuatro días de lluvia.Por Limarys Suárez y Marga Parés / puertoricohoy@elnuevodia.com
El Día de la Recordación será uno ciertamente memorable para cientos de familias de varios sectores y barrios de Dorado y Vega Alta que perdieron gran parte de sus pertenencias el lunes a raíz de lo que llamaron “la peor inundación” registrada en el área en más de treinta años.
Aunque hace poco más de un año las autoridades canalizaron el llamado Chorro de Maguayo para evitar que varios sectores y barrios se inundaran, ayer cientos de familias limpiaban el desastre que dejó en sus hogares y vecindarios el paso de las escorrentías causadas por el paso de una onda tropical.
“Esto fue de momento. Como a las 8:00 p.m. el agua comenzó a entrar y cuando nos dimos cuenta ya había subido más de tres pies”, comentó Blas Canino García, quien lleva 10 años residiendo en el sector El Polvorín.
Mientras, Juan Carlos Dávila, quien lleva 52 años viviendo en el mismo lugar, destacó que a pesar de la canalización del Chorro Maguayo la inundación del lunes fue ‘impresionante’ y ‘nunca antes vista’.
Asimismo, Marta Norat, quien reside cerca del sector denominado Calle 13, declaró que la canalización fue completamente contraproducente.
“Estoy segura y convencida de que la canalización no funcionó. Esto es una desgracia y en los 20 años que llevo viviendo aquí nunca había ocurrido un evento de inundación en donde me entrara el agua hasta dentro de la casa. Este es el primer evento de lluvia después de la canalización y ha sido una pura desgracia”, indicó Norat.
Según observó El Nuevo Día, la inundación dejó a su paso un torrente de lodo y escombros que ayer varios vecinos de los barrios Maguayo, Higuillar y Espinosa intentaban remover.
Varios vecinos describieron las afueras de sus residencias como un río que pasaba por la carretera y entre sus casas. Ayer la carretera se mostraba levantada en varias áreas, así como parchos de brea encima de las aceras.
“No nos dio tiempo de reaccionar y jamás aquí había entrado tanta agua. Esto era un mar. La fuerza del chorro hasta dobló el portón e inundó varios de los carros”, comentó por su parte Eva Dávila, a la vez que realizaba labores de limpieza con pala y cubo en mano.
En tanto, residentes del sector Río Nuevo y Jacana estaban ayer incomunicados luego que una parte de la carretera #2 quedara inundada con más de cuatro pies de agua.
“En cuarenta y pico de años que llevo aquí viviendo esto se había inundado, pero el agua jamás había llegado a estos niveles”, indicó Pedro López, quien reside en el kilómetro 24.3 de la PR-2 mientras señalaba la marca del agua que llegaba cerca de los seis pies.
López destacó que el chorro de agua tapó ambos carriles de la PR-2 cerca de las 7:00 p.m. del lunes y aún ayer al mediodía dos carriles permanecían intransitables.
Pedazos de árboles y bambúes flotaban en medio de la carretera mientras algunos vecinos observaban a los curiosos que se detenían a comentar sobre la inundación.
Derrumbes y deslizamientos
Doce pueblos fueron afectados por la vaguada que se extendió durante unos cuatro días y que sirvió de ensayo para lo que se anticipa será una activa época de tormentas y huracanes, temporada que arrancó ayer mismo.
Los municipios de Vega Alta, Orocovis, Barranquitas y Dorado fueron los más afectados por las copiosas lluvias que continuaron ayer, aunque a menor grado, informó Heriberto Saurí, director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (Aemead).
Brigadas de la Aemead, del capítulo local de la Cruz Roja Americana y de varias agencias gubernamentales, incluyendo al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), continuaban ayer asistiendo a las personas afectadas por la fuerte precipitación que provocó derrumbes de puentes, deslizamientos e inundaciones.
Se informó, por ejemplo, que personal del DRNA estaba utilizando excavadoras para limpiar sumideros que estaban tapados debido a construcciones indebidas y desperdicios acumulados.
Entre los municipios donde se estaban realizando estas tareas se encontraban Dorado (Barrio Espinosa), Fajardo (Villas del Rey), Barranquitas, Orocovis, Yabucoa y Patillas.
Mientras tanto, la directora del capítulo local de la Cruz Roja, Carmen Canino, urgió a la ciudadanía a hacer donaciones monetarias para fortalecer las ayudas y servicios que la entidad le brinda a las personas damnificadas en situaciones como la vaguada.
Según informó Canino, por cada dólar que entra al fondo de desastre de esta entidad, 97 centavos son destinados a servicios directos a la comunidad.
Daños a granel
Hasta la tarde de ayer se habían identificado a 35 familias que necesitaron ser refugiadas por residir en algunas de las comunidades más afectadas por la vaguada, particularmente en los pueblos de Manatí, Vega Baja y Dorado.
La Aemead no tenía estimado ayer de los daños por la vaguada. Se informó que le correspondía a cada pueblo determinar los daños.
Ensayo de un temporal
Doce pueblos y 35 familias, el saldo de daños y afectados por la vaguada
FotogaleríaVídeo: Inundaciones en Dorado
La Policía se encarga de evitar que los ciudadanos crucen el tramo de la PR-2 en el barrio Espinosa en Dorado, que quedó completamente inundada tras cuatro días de lluvia.Por Limarys Suárez y Marga Parés / puertoricohoy@elnuevodia.com
El Día de la Recordación será uno ciertamente memorable para cientos de familias de varios sectores y barrios de Dorado y Vega Alta que perdieron gran parte de sus pertenencias el lunes a raíz de lo que llamaron “la peor inundación” registrada en el área en más de treinta años.
Aunque hace poco más de un año las autoridades canalizaron el llamado Chorro de Maguayo para evitar que varios sectores y barrios se inundaran, ayer cientos de familias limpiaban el desastre que dejó en sus hogares y vecindarios el paso de las escorrentías causadas por el paso de una onda tropical.
“Esto fue de momento. Como a las 8:00 p.m. el agua comenzó a entrar y cuando nos dimos cuenta ya había subido más de tres pies”, comentó Blas Canino García, quien lleva 10 años residiendo en el sector El Polvorín.
Mientras, Juan Carlos Dávila, quien lleva 52 años viviendo en el mismo lugar, destacó que a pesar de la canalización del Chorro Maguayo la inundación del lunes fue ‘impresionante’ y ‘nunca antes vista’.
Asimismo, Marta Norat, quien reside cerca del sector denominado Calle 13, declaró que la canalización fue completamente contraproducente.
“Estoy segura y convencida de que la canalización no funcionó. Esto es una desgracia y en los 20 años que llevo viviendo aquí nunca había ocurrido un evento de inundación en donde me entrara el agua hasta dentro de la casa. Este es el primer evento de lluvia después de la canalización y ha sido una pura desgracia”, indicó Norat.
Según observó El Nuevo Día, la inundación dejó a su paso un torrente de lodo y escombros que ayer varios vecinos de los barrios Maguayo, Higuillar y Espinosa intentaban remover.
Varios vecinos describieron las afueras de sus residencias como un río que pasaba por la carretera y entre sus casas. Ayer la carretera se mostraba levantada en varias áreas, así como parchos de brea encima de las aceras.
“No nos dio tiempo de reaccionar y jamás aquí había entrado tanta agua. Esto era un mar. La fuerza del chorro hasta dobló el portón e inundó varios de los carros”, comentó por su parte Eva Dávila, a la vez que realizaba labores de limpieza con pala y cubo en mano.
En tanto, residentes del sector Río Nuevo y Jacana estaban ayer incomunicados luego que una parte de la carretera #2 quedara inundada con más de cuatro pies de agua.
“En cuarenta y pico de años que llevo aquí viviendo esto se había inundado, pero el agua jamás había llegado a estos niveles”, indicó Pedro López, quien reside en el kilómetro 24.3 de la PR-2 mientras señalaba la marca del agua que llegaba cerca de los seis pies.
López destacó que el chorro de agua tapó ambos carriles de la PR-2 cerca de las 7:00 p.m. del lunes y aún ayer al mediodía dos carriles permanecían intransitables.
Pedazos de árboles y bambúes flotaban en medio de la carretera mientras algunos vecinos observaban a los curiosos que se detenían a comentar sobre la inundación.
Derrumbes y deslizamientos
Doce pueblos fueron afectados por la vaguada que se extendió durante unos cuatro días y que sirvió de ensayo para lo que se anticipa será una activa época de tormentas y huracanes, temporada que arrancó ayer mismo.
Los municipios de Vega Alta, Orocovis, Barranquitas y Dorado fueron los más afectados por las copiosas lluvias que continuaron ayer, aunque a menor grado, informó Heriberto Saurí, director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (Aemead).
Brigadas de la Aemead, del capítulo local de la Cruz Roja Americana y de varias agencias gubernamentales, incluyendo al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), continuaban ayer asistiendo a las personas afectadas por la fuerte precipitación que provocó derrumbes de puentes, deslizamientos e inundaciones.
Se informó, por ejemplo, que personal del DRNA estaba utilizando excavadoras para limpiar sumideros que estaban tapados debido a construcciones indebidas y desperdicios acumulados.
Entre los municipios donde se estaban realizando estas tareas se encontraban Dorado (Barrio Espinosa), Fajardo (Villas del Rey), Barranquitas, Orocovis, Yabucoa y Patillas.
Mientras tanto, la directora del capítulo local de la Cruz Roja, Carmen Canino, urgió a la ciudadanía a hacer donaciones monetarias para fortalecer las ayudas y servicios que la entidad le brinda a las personas damnificadas en situaciones como la vaguada.
Según informó Canino, por cada dólar que entra al fondo de desastre de esta entidad, 97 centavos son destinados a servicios directos a la comunidad.
Daños a granel
Hasta la tarde de ayer se habían identificado a 35 familias que necesitaron ser refugiadas por residir en algunas de las comunidades más afectadas por la vaguada, particularmente en los pueblos de Manatí, Vega Baja y Dorado.
La Aemead no tenía estimado ayer de los daños por la vaguada. Se informó que le correspondía a cada pueblo determinar los daños.
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