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jueves, 3 de mayo de 2012

Pierluisi recomienda solicitar becas Pell lo antes posible

Por Marga Parés / mpares@elnuevodia.com Los universitarios que se benefician del programa de becas Pell deben llenar su solicitud lo más pronto posible para que las universidades sepan cuantos se verán afectados por los cambios al programa. Ese fue el llamado que le hizo hoy a la comunidad universitaria el comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi, tras reunirse con una decena de representantes de diversas instituciones universitarias del país. Según se informó, las universidades aun están decifrando la totalidad de estudiantes que se verán afectados con estos cambios, pues aun el Departamento de Educación federal no les ha enviado una lista con datos de este censo. Pierluisi prometió hacer un llamado a esta agencia para que agilicen la divulgación de esta información. Según se informó, unos 240,000 estudiantes de Puerto Rico reciben becas Pell, con la ayuda promedio siendo de unos $4,357 por estudiante.

lunes, 30 de abril de 2012

Revolución en las universidades

Por Keila López Alicea / keila.lopez@elnuevodia.com Los cambios congresionales a las ayudas económicas federales para universitarios han puesto contra la pared a las universidades del País, que se han visto obligadas a reinventar sus ofrecimientos para evitar perjudicar a sus estudiantes. El golpe de estos recortes presupuestarios llegó a las instituciones universitarias, pero no fue tan fuerte como pudo haber sido. “No hubo reducción en la cantidad de dinero que se da con las becas Pell, se quedó en $5,500 anuales. Lo que cambió fueron los requisitos de elegibilidad”, señaló el presidente de la Universidad Interamericana, Manuel Fernós. En el pasado se propuso reducir el monto de la beca hasta en $1,000, recordó el presidente de la Universidad del Sagrado Corazón (USC), José Jaime Rivera. “Todas las instituciones del País, al igual que en Estados Unidos, vamos a estar buscando cómo ayudar al estudiante. Pero el impacto de verdad no se sabrá hasta agosto, así que los estudiantes tienen que llenar ya la FAFSA (siglas en inglés de la Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes) y acudir a las oficinas de asistencia económica de las universidades para ver cómo les podemos ayudar”, expresó Rivera. El Congreso estadounidense avaló reducir de 18 a 12 semestres el tiempo durante el cual los estudiantes universitarios pueden recibir las becas Pell. Además, redujo de $30,000 a $23,000 el salario máximo de un estudiante o su familia para tener acceso de forma automática al máximo otorgado a través de la beca y prohibió que personas que no tengan su diploma de cuarto año, o su equivalente, puedan recibir esta ayuda. Estos cambios entrarán en vigor en julio próximo. No obstante, varios directivos universitarios destacaron que el efecto en los estudiantes no necesariamente será drástico, pues el Departamento de Educación federal toma en cuenta otras variables al momento de otorgar la beca. “A pesar de que se cambiaron esos requisitos, las características de las familias en Puerto Rico son diferentes (a las de Estados Unidos). Eso se toma en cuenta al momento de evaluar la fórmula de las becas Pell. Quizás la elegibilidad baja por esos requisitos, pero hay otras condiciones que se toman en cuenta, así que es muy difícil saber si se va a reducir la ayuda”, expresó el presidente de la USC. Se estima que más del 80% de los estudiantes de las universidades privadas en Puerto Rico recibe las becas Pell, mientras que el 60% de los alumnos de la Universidad de Puerto Rico (UPR) obtiene esa ayuda. Además del salario familiar, el Departamento de Educación federal considera factores como la composición del núcleo familiar del estudiante, si es elegible para otras ayudas como pagos del Seguro Social, si hay veteranos en la familia y la cantidad de estudiantes universitarios, entre otros. El presidente de la UPR, Miguel Muñoz, no estuvo disponible para una entrevista sobre este tema. impacto directo En primer lugar, los estudiantes que se afectarán de manera inmediata con las nuevas regulaciones son aquellos que llevan más de seis años estudiando su bachillerato. Fernós indicó que en la Interamericana son alrededor de 700 estudiantes, mientras que el decano de asuntos estudiantiles de la USC, Pedro Fraile, estimó que son 120 los jóvenes que cursan su sexto año de bachillerato o más. “Ya hemos identificado unos fondos adicionales para nuestras becas institucionales para atender a esos estudiantes y ayudarles”, comentó el presidente de la Interamericana. La vicepresidenta de asistencia económica del Sistema Universitario Ana G. Méndez (SUAGM), Cynthia Rivera, indicó que cerca del 84% de sus estudiantes recibe asistencia del gobierno federal, por lo que ya han iniciado una evaluación para identificar a los alumnos que se podrían perjudicar con los cambios. “Hay otras ayudas, tenemos acceso a $5 millones en ayudas para los estudiantes, ayudas institucionales, y estamos en el proceso de hacer ese análisis”, señaló Rivera. Rivera expresó que en las tres instituciones del SUAGM -la Universidad del Turabo, la Universidad del Este y la Universidad Metropolitana- se realiza un análisis de sus programas académicos que toman entre seis y ocho años en completar para determinar si es posible reducir su extensión. “Estamos evaluando nuestra plantilla académica, nosotros analizamos los créditos que requiere cada programa para determinar cómo podemos ser más eficientes mientras ayudamos a nuestros estudiantes a terminar en el término que dispone la beca Pell ahora”, sostuvo Rivera. La mayoría de estos programas extensos son los que combinan varios grados universitarios, como las fusiones entre bachilleratos y maestrías. En el ámbito local se reconoce el importante rol que jugó la creación de ayudas económicas para estudiantes universitarios en abrir la puerta de la educación secundaria. Por esto, tanto Fernós como Rivera señalaron que es de suma importancia abogar por la permanencia de las becas Pell en la Isla y que las universidades tomen medidas para garantizar el acceso de los jóvenes a una educación de calidad. “Estos programas permitieron que se duplicara, se triplicara y hasta se cuadriplicara el acceso a la educación superior. El problema que tenemos es en cómo se usa esa ayuda, en el apoyo que damos a los estudiantes para que, con esa ayuda, tengan responsabilidad académica, y en cómo se crean las políticas de admisión y las estrategias adecuadas para garantizar que se usen bien”, dijo el presidente de la USC.

jueves, 26 de abril de 2012

Por Yaritza Santiago Caraballo / ysantiago1@elnuevodia.com A la cadena de cambios en los requisitos para ser elegible a las becas Pell se suma un nuevo ingrediente: tener el diploma de cuarto año de escuela superior, o de lo contrario el individuo no podrá recibir esta ayuda federal. Este nuevo requisito -que entrará en vigor a partir del 1ro. de julio- afectará cada año a cerca de 5,000 estudiantes de instituciones de educación postsecundaria. Además, dejará desprovisto al País de entre $40 millones a $50 millones de fondos para becas, sostuvo ayer el presidente de la Red Técnica Universitaria de Puerto Rico, Guillermo Nigaglioni. La ley de Título IV permite a aquellos individuos que no tienen diploma de cuarto año de escuela superior tener acceso a las becas Pell si pasan la prueba de conocimientos “Ability to Benefit Test” (ABT) o si completan al menos seis horas crédito o 225 horas regulares en una institución elegible para ayudas del referido estatuto federal. El programa ABT consiste en que los estudiantes aprueben un examen reconocido y aprobado por el Secretario de Educación de los Estados Unidos para determinar si poseen la habilidad o las destrezas necesarias para beneficiarse de los programa de estudios que ofrezcan las instituciones postsecundarias, aunque el estudiante no haya completado su cuarto año de escuela superior. Pero ahora -sin el diploma- el estudiante tendrá que costear sus cursos postsecundarios. Esto, según Nigaglioni -también presidente y principal oficial ejecutivo de EduK Group, que opera el Instituto de Banca, entre otras instituciones- amenaza con dejar en la calle a miles de individuos que buscan la oportunidad de estudiar y lograr un mejor empleo. “El estudiante que no se puede mover a lograr su cuarto año va a estar en la calle con menos probabilidades de conseguir algo”, dijo. “Nosotros como asociación e instituciones individuales apoyamos que el estudiante consiga su cuarto año, pero hay que trabajar con la realidad”, sostuvo. Golpe al desertor Y es que entre los estudiantes que completan el cuarto año de escuela superior a través de exámenes libres hay muchos desertores que con los nuevos requisitos de las becas Pell verán tronchados sus sueños de prepararse mejor. “Esto va a afectar a los que más necesitan, a los que quieren echar para adelante y eso puede crear más desempleo”, opinó la profesora y exsubsecretaria del Departamento de Educación, Ana Helvia Quintero. Si bien este nuevo requisito impacta al individuo, algunas de las instituciones postsecundarias que trabajan con el programa ABT también recibirán un cantazo en sus ingresos pues anticipan una merma en la matrícula de estudiantes. Armando Rodríguez, director de admisiones de MBTI, sostuvo que un 20% de los estudiantes matriculados en esa institución se afectarán en el próximo curso académico pues no cualificarán para estudiar con becas. MBTI cuenta con un total de 2,000 estudiantes en sus cuatro centros. “No es que no puedan venir, es que tendrán que costear los estudios si no tienen el diploma de cuarto año”, puntualizó. Asimismo, Mayra Vilanova, directora del Departamento de Asistencia Económica de John Dewey College, destacó que de los casi 10,000 estudiantes que tienen a través de sus nueve recintos, entre 15% y 20% se quedará sin servicios si no costea los estudios. “Es una oportunidad que se les cierra a las personas que han sido marginadas a través de los años, que han sido desertores escolares, que han sido jóvenes embarazadas que no han podido estudiar. Esto es un grupo grande que se queda sin el servicio. Es duro”, dijo. Ante este panorama, la profesora Quintero sostuvo que el gobierno tendrá que buscar alternativas para ayudar a esta población educativa.

martes, 24 de abril de 2012

Se pagará más por los préstamos estudiantiles

Por José A. Delgado / jdelgado@elnuevodia.com WASHINGTON - La tasa de los nuevos préstamos estudiantiles subsidiados por el Gobierno federal se duplicará en julio (3.4% a 6.8%), apretándole aún más la situación económica a casi 45,000 jóvenes en Puerto Rico que iniciarán el semestre próximo su carrera universitaria, indicó ayer la Casa Blanca. Los estimados de la Casa Blanca son que los nuevos préstamos estudiantiles universitarios en Puerto Rico ascenderán a 44,871 y costarán $884 más, a menos que el Congreso extienda la ley de 2007 que cortó a la mitad la tasa de interés. Los cambios que se avecinan en los préstamos universitarios coinciden con nuevas normas referentes a las becas Pell que, también a partir de julio, reducirán de 18 a 12 los semestres en que se puede recibir esa asistencia federal. También bajará de $32,000 a $23,000 el ingreso de una familia que le garantiza a un estudiante tener acceso automático al pago máximo anual de $5,550 que otorga la beca Pell. “Estados Unidos cuenta con las mejores universidades del mundo. Sin embargo, las matrículas y cuotas relacionadas se han duplicado durante las últimas dos décadas”, advirtió Cecilia Muñoz, asesora de Asuntos Domésticos del presidente Barack Obama. En una conferencia telefónica, Muñoz hizo un nuevo llamamiento al Congreso para que reautorice la ley de 2007 que redujo las tasas de interés de los préstamos Stafford, subsidiados por el Gobierno estadounidense. En todo Estados Unidos el total de estudiantes afectados puede alcanzar los 7.4 millones, según el secretario de Educación, Arne Duncan. De ese grupo, 986,494 son de origen hispano. En el caso de Puerto Rico, el aumento en la tasa de interés de los casi 45,000 estudiantes que solicitarán nuevos préstamos para el próximo año escolar el impacto económico es de unos $38 millones. El costo de extender el actual porcentaje de la tasa de interés de los préstamos subsidiados por el Gobierno federal es de unos $6,000 millones anuales, indicó Muñoz, quien fue copresidenta del grupo interagencial de la Casa Blanca sobre Puerto Rico. Pero, advirtió que por vez primera en la historia, la deuda por préstamos. Segundo cantazo a los universitarios A pagar más 3.4% tasa actual de los intereses a préstamos estudiantiles 6.8% nueva tasa que comenzará a regir en julio 45,000 estudiantes que pudieran verse afectados en Puerto Rico

viernes, 20 de abril de 2012

Tijera a las becas Pell

or José A. Delgado / jdelgado@elnuevodia.com

WASHINGTON - La forma en que miles de estudiantes puertorriqueños tienen acceso a las becas Pell, un programa que beneficia a 240,118 universitarios en la Isla y por el que se reciben poco más de $1,046 millones, cambiará en julio.

La entrada en vigor de nuevas normas federales en las becas Pell coincide, a su vez, con esfuerzos de los republicanos de la Cámara baja federal para tratar de reducir el pago máximo anual de $5,500, que como consecuencia de la inflación aumentaría en unos $100 a partir del año fiscal federal 2013.

Como primer reto, las instituciones universitarias en la Isla se preparan para implantar la iniciativa que reduce de 18 a 12 los semestres en que un estudiante puede tener acceso a la asistencia federal, que puede, sobre todo, afectar a los que realizan estudios graduados.

Pero, en julio también entra en vigor el nuevo requisito que exige que los ingresos familiares no superen los $20,000 -$10,000 menos que el límite actual- para el estudiante poder obtener el máximo de asistencia de $5,500 anuales.

“En nuestro caso hemos identificado a 500 estudiantes” que se afectan por los nuevos requisitos, dijo ayer el presidente de la Universidad Interamericana, Manuel Fernós.

La otra nueva exigencia que se pone en marcha durante el verano es la que permite a las instituciones financieras comenzar a sumarle los intereses de los préstamos a los estudiantes tan pronto completan sus estudios.

De todos modos, los estudiantes mantienen el período de gracia de seis meses antes de comenzar a pagar los préstamos, indicó Fernós.

Las becas Pell tampoco estarán disponibles para institutos vocacionales que no requieren haber completado la escuela secundaria.

El comisionado residente Pedro Pierluisi sostuvo que los cambios son parte de las “decisiones difíciles” que tomaron los demócratas del Congreso y el gobierno del presidente Barack Obama para mantener el máximo de $5,500 anuales alcanzado en 2009.

En universidades como la Inter y el Sagrado Corazón (USC), por lo menos el 80% de los estudiantes depende de la asistencia económica federal.

“Un total de 4,566 estudiantes reciben las becas Pell en la USC, lo que representa un 83% de los estudiantes subgraduados”, señaló María Eugenia de la Madrid, portavoz de la USC.

En la Inter, más de 30,000 estudiantes reciben becas Pell, sostuvo Fernós.

Para lidiar con el problema, la Inter creó un fondo especial de $1.2 millones que le permitirá otorgar sus propias becas a los universitarios que estén en riesgo de perder los beneficios, dijo Fernós.


Los recortes republicanos

Las limitaciones al programa de las becas Pell que se ponen en vigor este verano pudieran complicarse más si lograra colarse – lo que por el momento se descarta – el plan fiscal aprobado en marzo por los republicanos de la Cámara baja federal para el año fiscal 2013, que reduce casi a la mitad el máximo de dinero a otorgarse.

Originalmente, los republicanos aprobaron un presupuesto que reduciría el pago máximo de las becas Pell de $5,500 a $3,000. Pero, últimamente han comenzado a proponer medidas que sólo evitarían que el pago pueda ir en aumento.

En su proyecto de presupuesto 2013, el presidente Obama propuso un aumento anual de $80.

“Reducir la asistencia sería una injusticia para muchos de los hijos e hijas de las familias que trabajan duro y quieren enviar sus hijos a la universidad. La educación universitaria es demasiado cara sin la ayuda de las becas Pell”, dijo el demócrata Rubén Hijonosa (Texas), portavoz de la minoría en el subcomité para Asuntos de Educación Universitaria de la Cámara de Representantes.

Para el congresista boricua Luis Gutiérrez, demócrata por Illinois, la amenaza de recortar los fondos de las becas Pell que existe en el plan fiscal republicano, elaborado por el presidente del Comité de Presupuesto, Paul Ryan (Wisconsin), “es una muestra de cómo legislan para los más adinerados”.

Gutiérrez descartó que el presidente Obama vaya a firmar una medida que reduzca los fondos asignados al programa de las becas Pell, porque “eso sería darle la espalda a nuestra comunidad”.

Los cálculos del Gobierno federal son que el plan Ryan, que busca cortar el programa Pell en $170,000 millones durante la próxima década, afectaría adversamente a cerca de un millón de estudiantes en Estados Unidos.

“Tendría consecuencias desastrosas”, dijo ante el Congreso el secretario de Educación de Estados Unidos, Arne Duncan.

El educador Fernós también cree improbable que se aprueben nuevos recortes. Pero, advirtió que si avanzara ese tipo de legislación republicana, de todos modos las mejores instituciones académicas saldrán al frente y los padres y estudiantes seguirán comprometidos con las universidades “de calidad”.